MrLafGz
Usuario (Estados Unidos)

Antes de leer el post El proposito del post es con fines informativos en base a mi propia experiencia. Yo MrLafGz no incentivo al uso, venta, intercambio de cualquier medicamento, drogas y/o tipo de sustancia. Queda a responsabilidad del usuario del uso debido o indebido de esta información. Hola Taringueros, ya tenia tiempo que no había estado en esta pagina desde hace tiempo debido a el trabajo, la escuela y asuntos. El motivo de mi post es explicarles; como dice el titulo, la enfermedad que tengo, como sufro y como la combato. Primero que nada, hablemos del vicodin. Que es el Vicodin? Es un medicamento narcotico para el dolor moderado y antitusivo, su principal ingrediente activo es la hidrocodona. La hidrocodona es un opioide derivado de la codeina, que se utiliza como analgésico vía oral. Siendo un narcotico, este implica un alto potencial para el abuso y puede llevar a una dependencia psicológica o física grave. La hidrocodona es más fuerte que la codeína, pero solo un 10% más fuerte que la morfina al unirse a receptores y se refiere que su potencia analgésica solo llega al 59% de la morfina. Dejando fuera lo que el Vicodin es, esta es mi historia. Hace tiempo atras, unos 2 años cuando tenia 18. Empece a experimentar dolor en mi cuello y la parte alta de mi espalda qué con el paso del tiempo fue incrementando a un punto el cual ya era intolerable. Entonces decidí ir al doctor, el me dijo que solo era espasmo muscular y que solo necesitaba un antiespasmódico, algo para el dolor y terapia de rehabilitación. Así estuve amenos 2 meses, pero no se veía mejoría y el dolor se ponía peor, así que mi doctor empezó a cambiarme el medicamento y seguir con la terapia. Paso un mes, sin ninguna mejora y el dolor se ponía peor, el doctor decidió hacerme una resonancia magnética (MRI) y Vicodin (Hidrocodona) para aliviar mi dolor. Los resultados mostraron que solo tenia un pequeño disco herniado, pero no explicaba que tuviese demasiado dolor, así que mi doctor hizo una serie de exámenes para descartar cualquier enfermedad que generara dolor como Artritis, Lupus, Enfermedad de Lyme, Síndrome de Sjögren. Todo resulto en negativo, y todos mis síntomas, en especial, el dolor no mejoraban, ni con relajantes musculares, ni terapia física, solo yo contaba con los narcoticos, que ayudaban a manejar mi dolor. Así que mi doctor lo único que me dijo fue -"Hemos tratado de todo, tanto con medicamento como con rehabilitación sin mejoría, todos tus resultados son negativos, en base a mi experiencia, todos tus síntomas encajan con fibromialgia. Si te interesa saber que es la fibromialgia has click Aquí. La fibromialgia, en pocas palabra, es una enfermedad reumática de dolor crónico en todo el cuerpo, principalmente las coyunturas, sin alteraciones físicas como la artritis reumatoide. Esta enfermedad viene con varios síntomas, como la fatiga crónica, ansiedad, depresión e hipersensibilidad la presión en ciertos puntos llamados Tender Points. Muchos doctores no creen es esta enfermedad ya que no existe pruebas para comprobarla, solo se puede diagnostica por descartaron de enfermedades que tengan los mismo síntomas, si estas no negativas se puede consideras la fibromialgia. Esta enfermedad, a la fecha, no existe una cura para combatirla, solo tratamientos para mejorar la calidad de vida del paciente (yo). Ya aclarado mi diagnostico, en cierta forma, necesito estar con narcoticos (Drogado) para poder llevar una vida conforme sin dolor. a medida que a pasado el tiempo, el cuerpo se acostumbra al medicamento y se necesita una dosis mas alta o mas pildoras. Siendo que he estado tomando Vicodin por casi un año. En ocaciones tuve malos momentos con el dolor, de tomar mas de la cuenta par poder aliviar mi agobiante dolor, resultado por la tolerancia de mi cuerpo. Por ese motivo, mi doctor del manejo del dolor me ha cambiado al Percocet (Oxycodona) para poder aliviar mi dolor. Si, Oxycodona, un medicamento mas fuerte que el Vicodin. En ese tiempo tuve 20 años. Este medicamento es usado para el dolor moderado o fuerte. este medicamento no es prescrito por cualquiera, debes de haber tomado narcoticos moderados para que te lo prescriban. En la temporada 3, capitulo 10, Dr House, toma este medicamento y abusa de el. En USA, donde yo resido, este medicamento es abusado por muchos, he incluso en vendido enen el mercado negro y en las calles. Literalmente es parecida a la heroina, ya que ambas drogas vienes del opio. He escuchado que cada pastilla de Percocet (Oxycodona), puede llegar a costas hasta $10 Dls Cada pastillas. He incluso existe una presentación de la Oxycodona llamada Roxicodone, donde este es solo Oxycodona pura, que lo perfecto para los adictos ya que no contiene Tylenol y puede ser inyectado en las venas. Actualmente, sigo tomando Oxycodona, aunque no es muy efectiva, Estoy esperando el siguiente mes para que el doctor me cambie el medicamento por algo un poco mas efectivo, por ejemplo, parches de fentanilo, u Oxymorphone. Para finalizar, estoy esclavizado a estar drogado casi por el resto de mi vida. Una forma personal, yo veo esto como "Tengo licencia para drogarme". Si, suena mal, pero debo de buscarle el lado buena, ya que si la enfermedad me domina, puedo perder la cordura y le daría mente a mi dolor y este puede ponerse peor. Mi consejo es que, no ocupen drogas o cualquier sustancia, somos jóvenes y debemos cuidarnos para tener una vida larga y llevadera, espeto en mi caso. No hay rendirse, que nos falta mucho por recorrer. Que tengan un bien día y espero que esta información les sea util. Cualquier duda hazmela saber en los comentarios. GRACIAS
APATEISMO El apateísmo (apatía y teísmo), también conocido como agnosticismo apático es una postura que consiste en considerar que la posible existencia de deidades, y la búsqueda de conocimiento al respecto, no es importante, y que en consecuencia el debate al respecto no es relevante. El apateísmo se opone al agnosticismo interesado. La diferencia entre el apateísmo y el agnosticismo fuerte es sutil. Mientras el agnosticismo fuerte afirma: No sé si existen dioses y creo que no es posible saberlo, el apateísmo afirma: No sé si existen dioses, y no creo que sea importante saberlo. Esta indiferencia respecto de la existencia de deidades, si bien en algunos casos puede deberse a la falta de interés del individuo por asuntos de índole sobrenatural, en general es mas bien el resultado de una profunda reflexión filosófica que lleva a concluir que, dada la falta de consecuencias verificables de la existencia de Dios, su posible existencia o inexistencia es completamente irrelevante. El apateísmo no debe confundirse con el ignosticismo, pues aunque ambas posturas asumen nula importancia al papel de dios o deidades en el mundo experimentable o sensible, el apateísta puede admitir la posibilidad de su existencia dándole solo nula importancia mientras que el ignosticista no le ve sentido a los argumentos en favor o en contra de su existencia sobre la base de que tales conceptos están mal definidos o son infalsables. Es decir, en el apateísmo se puede asumir su existencia o no existencia, mientras en el igteísmo primero se debe refinar o cambiar totalmente el concepto de dios o deidades antes que asumir alguna postura sobre la probabilidad de sus existencias. ATEISMO Ateísmo es, en un sentido amplio, la no creencia en deidades u otros seres sobrenaturales. En un sentido más estricto el ateísmo es la posición que sostiene la inexistencia de deidades. Algunos la definen como una doctrina o posición que rechaza el teísmo, que en su forma más general es la creencia en la existencia de, al menos, una deidad. En un sentido amplio podría incluirse dentro de la definición de ateísmo, tanto las personas ateas, quienes explicitan la no existencia de dioses, como aquellas que, sin creer en su existencia, no tienen evidencia ni convicción para su refutación. En un sentido estricto se excluyen a estos últimos, denominados agnósticos, de la definición de ateos. Los agnósticos rechazan reconocerse como ateos o ateístas ya que consideran inaccesible al entendimiento humano todo conocimiento de lo divino y de lo que trasciende la experiencia o simplemente irrelevante. El término ateísmo incluye a aquellas personas que declaran no creer en ningún dios ni fuerza ni espíritu divino. Según el historiador Francisco Díez de Velasco, ser ateo o negar la existencia de un dios o dioses no implica necesariamente no pertenecer a ninguna religión; existen religiones, como el budismo que niegan la existencia de dios o no mencionan la existencia de dios alguno y que, por consiguiente, son ateas o más correctamente no teístas. Los postulados del ateísmo son contrarios a los que sostienen las creencias religiosas e implican una crítica a la religión. NIHILISMO El nihilismo (del latín nihil, "nada" es la doctrina filosófica que sugiere la negación de uno o más de los supuestos sentidos de la vida. Más frecuentemente, el nihilismo se presenta en la forma de nihilismo existencial, el cual sostiene que la vida carece de significado objetivo, propósito, o valor intrínseco.1 El nihilismo hace una negación a todo lo que predique una finalidad superior, objetiva o determinista de las cosas puesto que no tienen una explicación verificable; por tanto es contrario a la explicación dialéctica de la Historia o historicismo. En cambio es favorable a la perspectiva de un devenir constante o concéntrico de la historia objetiva, sin ninguna finalidad superior o lineal. Es partidario de las ideas vitalistas y lúdicas, de deshacerse de todas las ideas preconcebidas para dar paso a una vida con opciones abiertas de realización, una existencia que no gire en torno a cosas inexistentes. En este sentido el nihilismo no significa creer "en nada", ni pesimismo ni mucho menos "terrorismo" como suele pensarse, si bien estas acepciones se le han ido dando con el tiempo a la palabra. De todas formas hay autores que al nihilismo, entendido como negación de todo dogma para dar apertura a opciones infinitas no determinadas, le llaman "nihilismo positivo", mientras que al sentido de negación de todo principio ético que conlleve la negligencia o la autodestrucción le llaman "nihilismo negativo" (También se les conoce como "activo" y "pasivo". AGNOSTICISMO El agnosticismo (del griego α- a-, sin + γνώσις gnōsis, conocimiento) es aquella postura filosófica o personal que, a grandes rasgos, considera inaccesible para el ser humano todo conocimiento de lo divino y de lo que trasciende o va más allá de lo experimentado o experimentable. El agnosticismo es una doctrina basada en observaciones y experiencias, y por lo tanto declara como inaccesible todo fenómeno que escape de la experimentación o reproducibilidad. En otras palabras, para un agnóstico, el valor de verdad de ciertas afirmaciones (particularmente las metafísicas respecto a la teología, el más allá, la existencia de Dios, dioses, deidades, o una realidad última) es incognoscible o, dependiendo de la variante de agnosticismo, imposible de adquirir su conocimiento debido a la naturaleza subjetiva de la experiencia. En algunas versiones (como el agnosticismo débil) esta falta de certeza o conocimientos es una postura personal relacionada con el escepticismo. En otras versiones (como el agnosticismo fuerte) se afirma que el conocimiento sobre la existencia o no de seres superiores no solo no ha sido alcanzado sino que es inalcanzable. Finalmente hay versiones (apateísmo) en las cuales se afirma que la existencia o no de seres superiores, no solo no es conocida sino que es irrelevante. En general, los agnósticos consideran que las religiones no son una parte esencial de la condición humana, pero sí de la cultura y de la historia humana. Quienes profesan el agnosticismo no son necesariamente antirreligiosos, siendo el tipo ideal de agnóstico respetuoso con todas las creencias que proceden de una reflexión individual y honesta. El agnóstico entiende las creencias sobrenaturalistas solo como una opción personal de cada individuo, que él no comparte. Los servicios de investigación demográfica normalmente incluyen a los agnósticos en la misma categoría que los ateos y personas no religiosas, aunque esto puede ser engañoso dependiendo del número de agnósticos teístas que se identifican primero como agnósticos y en segundo lugar como seguidores de una religión particular. De esta forma, el agnóstico no niega la existencia de un dios, pero insiste en que ésta no es demostrable o que no se ajusta a los supuestos establecidos en las diversas religiones oficiales. POLITEISMO El politeísmo es la doctrina religiosa cuyos seguidores creen en la existencia de múltiples dioses o divinidades, normalmente organizadas en una jerarquía o makis. No se trata de una diferencia de nomenclatura –los distintos nombres de una deidad–, sino de diversos dioses con características individuales claramente identificables. En el politeísmo cada deidad puede ser honrada e invocada de manera individual dependiendo de los aspectos que se le atribuyan. Una variante de politeísmo es el henoteísmo, donde una deidad ocupa un lugar de preeminencia y veneración por encima de las demás. Un ejemplo actual de religión politeísta es el hinduismo. Ejemplos históricos son las antiguas religiones egipcia, griega, romana, celta o nórdica. En las sociedades politeístas no suele existir una teología propiamente dicha, aunque suele coexistir con sistemas filosóficos y éticos bastante complejos. Cada fuerza sobrenatural o acontecimiento trascendental (como el rayo, la muerte o el embarazo) atiende a unos mecanismos establecidos, que conforman un complejo orden cósmico muy jerarquizado, descrito mediante mitos, leyendas y obras sagradas. En el politeísmo, debido a un entramado muy consolidado de transmisión, oral o escrita, el conocimiento es acumulativo, es decir, es ampliado por la especulación de los individuos dedicados a ello (chamanes, brujos, poetas), o bien por contacto intercultural. Se suele señalar que el politeísmo corresponde, a menudo, a sociedades igualmente jerarquizadas, con una gran demarcación en clases sociales. Ejemplos habituales se darían en el Antiguo Egipto, en la cultura clásica griega y romana o en el hinduismo. Algunas creencias politeístas sitúan además la preeminencia de un dios sobre el resto del panteón (culto conocido como henoteísmo), lo que hizo creer a los antropólogos evolucionistas que éste sería el paso natural al monoteísmo. El politeísmo está considerado por los antropólogos evolucionistas como una forma bastante avanzada de religiosidad (propia de un cierto nivel de civilización), en la que las fuerzas de la naturaleza son discriminadas, separadas y seleccionadas, y, finalmente, representadas por una serie de dioses antropomórficos. PANTEISMO El panteísmo es una creencia o concepción del mundo y una doctrina filosófica según la cual el Universo, la naturaleza y Dios son equivalentes. La ley natural, la existencia y el universo (la suma de todo lo que fue, es y será) se representa por medio del concepto teológico de "Dios". La palabra está compuesta del término griego πᾶν (pan), que significa todo, y θεός (theos), que significa Dios; así se forma una palabra que afirma: todo es Dios. El panteísmo es la creencia de que el mundo y Dios son lo mismo. Cada criatura es un aspecto o una manifestación de Dios, que es concebido como el actor divino que desempeña a la vez los innumerables papeles de humanos, animales, plantas, estrellas y fuerzas de la naturaleza. También aporta un nexo de unión entre diferentes religiones, por ejemplo, hay poca diferencia entre esta visión o el que para los budistas "el uno es el todo". DEISMO El deísmo es una postura filosófica que acepta la existencia y la naturaleza de Dios a través de la razón y la experiencia personal, en lugar de hacerlo a través de los elementos comunes de las religiones teístas como la revelación directa, la fe o la tradición. La mención de Dios en este artículo se refiere más a un Creador u Organizador (demiurgo) que al Dios Abrahámico. En palabras más sencillas: un deísta es aquel que se inclina a creer en la existencia de algún ser superior, pero no practica ninguna religión. Así, uno de los principales postulados de esta doctrina está basado en la creencia de que Dios existe y creó el universo físico, pero no interfiere con él (postulado que incluye a la evolución teísta). Este postulado se relaciona y origina con una filosofía y movimiento religioso que deriva la existencia y naturaleza de Dios por la razón. Por ello no toma posición sobre lo que hace Dios fuera del universo, en contraste con el fideísmo que se encuentra en muchas enseñanzas del cristianismo, islamismo y judaísmo, que sostiene que la religión depende tanto de la revelación de las sagradas escrituras o del testimonio de otra gente. Los deístas típicamente también tienden a rechazar los eventos sobrenaturales (milagros, profecías, etc.) y a afirmar que Dios no interfiere en la vida de los humanos y las leyes del universo. Por ello, a menudo utilizan la analogía de Dios como un relojero. Lo que para las religiones organizadas son revelaciones divinas y libros sagrados, la mayoría de deístas entiende como interpretaciones inventadas por otros seres humanos, más que como fuentes autorizadas. Los deístas creen que el mayor don divino a la humanidad no es la religión, sino la habilidad de razonar. El deísmo cobró notoriedad en los siglos XVII y XVIII durante la Ilustración, especialmente en el Reino Unido, Francia y los Estados Unidos, principalmente entre aquellas personas educadas como cristianas que vieron que no podían creer ni en la Trinidad divina, la divinidad de Jesús, los milagros ni en la infalibilidad de la Biblia; pero que sí creían en un solo dios. Inicialmente, no formaron ninguna congregación, pero con el tiempo el deísmo también ha llevado al desarrollo de otros grupos religiosos, tales como el Unitarismo que se convirtió más tarde en el Unitarismo universalista. Continúa hasta la actualidad en la forma de deísmo clásico y deísmo moderno. TEISMO El teísmo (del griego θεóς theos dios) tiene dos significados. Generalmente se entiende como la creencia en deidades, o la creencia en un creador del universo que está comprometido con su mantenimiento y gobierno (cosmogonía). PANENTEISMO El panenteísmo (palabra derivada del griego πᾶν (p"n) = todo; ἐν (en) = en; y θεός (theós) = dios) es un concepto filosófico y teológico que indica que Dios es a la vez inmanente y trascendente al Universo o, en otras palabras, que Dios engloba el Universo pero no se limita a él, diferenciándose así del panteísmo, que afirma la identidad entre Dios y el Universo. El Dios del panenteísmo es el creador y la energía vital del universo, así como la fuente de la ley natural. El creador del concepto fue el filósofo alemán y masón heterodoxo Karl Christian Friedrich Krause1 (1781–1832), quien buscaba reconciliar el teísmo tradicional con el panteísmo y la religión natural. Según su panenteísmo, Dios acaba por reabsorber los "tres términos del mundo", o sea, la naturaleza, el espíritu y la humanidad, que unifica en un todo orgánico. Su historicismo culmina asimismo en un retorno del género humano a Dios, cual meta última de todo progreso; según él, se llega al Ser Supremo no a través del común proceso crítico e inductivo, que el filósofo denomina "analítico" y "subjetivo", sino por medio de otro superior, que llama "sintético" u "objetivo", que parte de Dios mismo y da lugar al mundo. Sus ideas sobre Dios influyeron decisivamente en los krausistas españoles y latinoamericanos, así como en filósofos norteamericanos modernos como Charles Hartshorne. HUMANISMO El humanismo secular (o también llamado en algunos países humanismo laico) es un sistema que ha sido usado en los últimos treinta años para describir la realidad humana que consta de una ética propia junto con la interpretación racional de los fenómenos naturales. Símbolo del humanismo, en versión oro y blanco. Basado en determinadas corrientes filosóficas y en el método científico, descarta las explicaciones sobrenaturales sobre el origen del universo y de la humanidad. La cosmovisión moderna del humanismo secular pretende la aplicación de la ciencia y la tecnología para la mejora de la condición humana. NATURALISMO El término naturalismo, del latín naturalis, lo que está de acuerdo y se deriva de la naturaleza (natura), se usa frecuentemente para designar realidades diversas; dos de ellas, especialmente, han cuajado a lo largo de la historia en sendos movimientos que se han autodesignado con la palabra naturalismo: en primer lugar, todas aquellas concepciones filosóficas, de muy diverso contenido, que tienen como característica unificadora el considerar a la naturaleza, en cuanto totalidad de realidades físicas existentes, como el principio único y absoluto de lo real EXISTENCIALISMO Existencialismo es el nombre que se usa para designar a una corriente filosófica o de pensamiento de corte irracionalista que tuvo su origen en el siglo XIX y se prolongó más o menos hasta la segunda mitad del XX. No se trata de una escuela homogénea ni sistematizada, y sus seguidores se caracterizan principalmente por su reacción contra la filosofía tradicional. Estos filósofos se centraron en el análisis de la condición de la existencia humana, la libertad y la responsabilidad individual, las emociones, así como el significado de la vida. Uno de sus postulados fundamentales es que "la existencia precede su esencia" (Sartre), es decir, que no hay una naturaleza humana que determine a los individuos, sino que son sus actos los que determinan quiénes son, así como el significado de sus vidas. El existencialismo defiende que el individuo es libre y totalmente responsable de sus actos. Esto incita en el ser humano la creación de una ética de la responsabilidad individual, apartada de cualquier sistema de creencias externo a él. En líneas generales el existencialismo busca una ética que supere a las moralinas y prejuicios; en esto al observador neófito puede resultarle contradictorio ya que la ética que busca el existencialismo es una ética universal, válida para todos los seres humanos, que muchas veces no coincide con los postulados de las diversas morales particulares de cada una de las culturas preexistentes. El existencialismo tiene sus antecedentes en el siglo XIX en el pensamiento de Søren Kierkegaard y Friedrich Nietzsche. También, aunque menos directamente, en el pesimismo de Arthur Schopenhauer (a quien Nietzsche tuvo como uno de sus primeros maestros), así como en las novelas de Fiódor Dostoyevski. En el siglo XX, entre los filósofos más representativos del existencialismo se encuentran Martin Heidegger, Karl Jaspers, Jean-Paul Sartre, Miguel de Unamuno, Simone de Beauvoir y Albert Camus.1 Sin embargo el existencialismo recién toma nombre en el siglo XX y particularmente tras las terriblemente traumáticas experiencias que vivió la humanidad durante la Primera Guerra Mundial y la Segunda Guerra Mundial, durante estos dos conflictos (que podrían ser calificados por una parte casos extremos de la estupidez que puede tener la humanidad y por la otra -concordando con Hannah Arendt- las formas en los que la violencia interhumana llega a su apogeo con una banalización del mal) surgieron los pensadores que en el a posteriori se preguntaron explícitamente ¿qué sentido tiene la vida? ¿para o por qué existe el ser? ¿existe la libertad total?.
Todos conocemos la controvertida frase de Sartre “El infierno son los otros” que define su modo de pensar la intersubjetividad. Se trata de una conclusión que se deriva de los estudios sobre la mirada (le regard), que constituyen uno de los puntos fundamentales de El ser y la nada. El análisis de la mirada se inserta en el contexto del “estar-con”, esto es, del encuentro con el otro, de la convivencia. Desde la perspectiva fenomenológica que Sartre hereda de Husserl, la existencia del hombre se realiza siempre en convivencia con los otros: se requiere de una abstracción muy artificiosa para pensar una existencia humana “pura” y aislada, como la que presenta Descartes. Pero el hecho de que la convivencia sea el modo fundamental de existir no la pone más allá del análisis filosófico. Antes bien, la tarea principal de la filosofía parece consistir en reflexionar acerca de lo “evidente-de-suyo”, de lo obvio, como nos ha enseñado Heidegger. De lo que se trata, en el examen sartreano de la mirada, es de analizar hasta qué punto esa “con-vivencia” es un requisito imprescindible para constituirse como persona. Pero, al mismo tiempo, el análisis sartreano es deudor de la dialéctica hegeliana de la autoconciencia. Ambas perspectivas, fenomenológica y dialéctica, determinan la tesis de Sartre, pero al mismo tiempo, como esperamos mostrar, indican su potencial explicativo más allá de los límites que trazó el autor. El análisis de Sartre nos indica que, cuando contemplamos el mundo, somos el punto central de lo que nos rodea, algo así como el espectador que inaugura el espectáculo: todo lo que veo se organiza a mi alrededor, todo gira alrededor de mí, yo soy el “punto cero” de toda ordenación. Así, mi mirada es ordenadora, organiza de un modo específico todo lo que se aparece en el mundo. Heidegger ha señalado que el Daseines “interpretación-del-ser” y que proyecta su ser hacia el mundo. Desde la perspectiva de Sartre, el Dasein se vivencia como punto central, como el centro gravitacional que ordena todo a partir de sí mismo: las cosas parecen estar allí solo para mí, esperando que yo las organice. Pero todo cambia a partir del ingreso del otro en el espectáculo. En principio, observa Sartre, yo lo considero una cosa más, un objeto entre otros. Sin embargo, este Nuevo objeto se revela inmediatamente como un objeto privilegiado porque es él mismo un centro de organización de las cosas del mundo, un creador de las distancias y de las relaciones entre las cosas. Cuando yo me doy cuenta de que el otro no es un objeto más sino un existente creador de ordenaciones de mundo, pierdo mi posición central y advierto con sobresalto que no soy el único centro, que hay otro ser que también es “punto cero” de toda orientación. Y al ordenar el otro en torno suyo las cosas de “mi” entorno, el otro me roba mi mundo. De manera que, de pronto, ha aparecido un objeto que me ha robado el mundo. Todo parece estar en su lugar y seguir existiendo para mí, pero ha ocurrido una sacudida invisible y sutil que desplaza el mundo hacia un nuevo centro. La aparición del otro en el mundo constituye, pues, un deslizamiento de todas las cosas, una descentralización del mundo que socava la centralización que yo estoy ejerciendo. El otro se me aparece como un usurpador que irrumpe en mi entorno y me expulsa del lugar privilegiado que yo ocupaba. Así, la aparición de un hombre entre los objetos de mi universo es un elemento de desintegración de ese universo. Pero esto es apenas la “primera fase” en el curso de la cual me apercibo de que el otro no es solo un objeto privilegiado, sino, además, un sujeto. Durante la primera fase el otro era para mí un ser que veía lo mismo que yo apropiándose de mi mundo. Ahora vivencio al otro como sujeto y comprendo que él, además de apropiarse de los objetos que constituían mi entorno, también puede verme, esto es, me convierte un objeto visto por él. El otro, al mirarme, me convierte en objeto. Dice Sartre: el ser-visto-por-el-otro es la verdad del ver-al-otro. Solo me apercibo de la realidad del otro, de que es un sujeto como yo, cuando me mira y me convierte en un objeto visto. El punto central de este ser-visto consiste en que, cuando me sé mirado, yo no miro al otro porque mi intencionalidad no se dirige hacia él sino hacia mí mismo en cuanto expuesto a su mirada. Así, la mirada del otro me ofrece una vivencia de mí mismo. Para Sartre, el hombre se encuentra con su mismidad en esta experiencia; hasta entonces, yo vivía en mis actos, pero no tenía conciencia de mi identidad, de mi yo. Nos reconocemos tal como somos porque sabemos que otro nos está mirando. En la medida en que el otro me mira, yo me convierto en objeto para él, pero como él es libre de juzgarme, yo me enfrento a mi propia desvalimiento ante su mirada. Por esta razón Sartre equipara el ser-mirado con el ser-dominado. La mirada del otro, por lo tanto, abre para mí un horizonte de peligro. Si acordamos con Sartre, parece necesario aceptar que el otro, a través de su mirada instaura a mi alrededor un entorno de peligro. Pero no debemos olvidar que, como dice Hölderling en Patmos, “donde hay peligro crece / también lo salvador” (Wo aber Gefahrust, wächst / Das Retened auch.) ¿Y qué podría ser lo salvador en este contexto? Sin duda, la recuperación de mi libertad bajo la mirada del otro. Tratemos de ver cómo es esto posible. En su “Cognition et théore politique” (E. Andreewsky et alia: Systémique et cognition, Paris, DUNOD, 1991: 127-139), Jean-Louis Vaullierme propone una “teoría política de la especularidad”. Sus puntos esenciales son, a decir del autor, tres: 1) los agentes sociales determinan sus respectivos comportamientos sobre la base del modelo que ellos mismos se forjan acerca de su entorno social; 2) este modelo adquiere la forma de una representación autorreferencial cruzada que entrelaza los modelos que el conjunto de los agentes sociales se ha forjado sobre el modelo que los demás tienen en mente, o dicho de otro modo, un agente no puede representare a sí mismo si no es a través de la mediación de la representación que él se ha forjado del modo en que los demás se representan las relaciones sociales; así, todos los agentes quedan atrapados en un juego de espejos, y determinan sus propios actos en función de la representación de sí mismos que se forjan en el curso de este proceso especular; y finalmente 3) si todas las formaciones sociales derivan o emergen del comportamiento así determinado de los agentes sociales, las formaciones sociales emergentes presentarán la particularidad de que no serían viables más que como efecto del modelo de representación que los agentes se forjan acerca de sí mismos. Según Voullierme, esta teoría de la especularidad nos ofrece un medio de aprehender la dinámica subyacente de la morfología y la morfogénesis políticas. Se trata de un instrumento de análisis que nos permite dar cuenta de fenómenos políticos tales como la dominación: la fuerza de la dominación no recibe su poder, y por lo tanto su realidad, más que de su legitimidad en tanto que los agentes que la ejercen, y los que la sufren, llegan a reconocerla como tal. En otras palabras, la legitimidad es un fenómeno especular típico: es legítimo un agente, o un comportamiento, o un proyecto, no si se beneficia de la aprobación sumativa de los agentes a quienes concierne, sino si esos agentes se lo representan mutuamente como beneficiario de la aceptación de los demás. De manera que un agente, o un comportamiento, o un proyecto pueden perfectamente gozar de legitimidad, y por lo tanto imponerse, sin la aprobación individual de ninguno de los agentes a quienes concierne. De la misma manera, la estructura institucional de cada unidad política recibe su determinación de la interacción especular entre los modelos que los agentes se forjan de esa misma estructura. Tal interacción determina no solamente la estructura sino también los respectivos roles de cada subsistema: jurídico, económico, gubernamental, religioso. Esta teoría política de la especularidad es claramente deudora del análisis sartreano de la mirada y, a través de Sartre, es también deudora de Heidegger, de Husserl y de Hegel: una gran tradición de la filosofía occidental nos ha permitido comprender las instituciones políticas como un juego de miradas reflejadas, como un juego de espejos que nos determina en nuestro propio ser. Pero, si esto es así, la tradición filosófica que hemos venido siguiendo nos ha brindado por fin, a través de Sartre, una profunda comprensión del valor de la mirada del otro en el marco de las instituciones políticas, y nos ha puesto en situación de formular una “política de la mirada”. En efecto, si las estructuras institucionales reciben su determinación de la interacción especular de los modelos que los individuos se forjan de esas estructuras, al descubrir el oculto mecanismo de la mirada por debajo de la morfogénesis de las estructuras institucionales el pensamiento filosófico nos otorga el poder, y al mismo tiempo la responsabilidad, de construir deliberadamente estructuras políticas, esto es, juegos especulares, en los cuales la mirada del otro sea la ocasión de la libertad en lugar de convertirse en vehículo de la sumisión. Sartre nos ha enseñado que podemos mirar al otro y constituirlo como dominado, como excluido o como amenazante, pero hemos también aprendido, prestando atención al Patmos de Hölderling, que podemos mirar al otro de manera de constituirlo como libre, como igual y como hermano, porque el otro se constituye como reflejo de lo que ve en nosotros mismos y en las instituciones que construimos. Esto significa que la libertad, la igualdad y la fraternidad no son realidades naturales que caen del cielo como la lluvia o crecen en el campo como las flores silvestres: son el resultado de una lúcida “política de la mirada” cuyos contornos soñaron hombres iluminados como Voltaire o Rousseau o Robespierre. En una época en que nos amenaza el “choque de civilizaciones” contar con esta “tecnología” de la mirada no es una ventaja menor. Ella nos permitirá tal vez diseñar estrategias de la mirada que inauguren nuevos horizontes institucionales, más abarcativos e incluyentes, que nos permitan superar las amenazas de nuestro presente. Y como toda construcción política es el resultado de un juego intersubjetivo que no puede darse sino a través de la palabra, esto es, de la expresión hablada de lo percibido por la mirada, será preciso iniciar un diálogo que ponga forma a esa “política de la mirada”. Pero todo diálogo tienen un inicio, un aquí y ahora en que comienza a entretejerse. Tal vez Buenos Aires, este rincón apartado de Europa, sea el aquí privilegiado, precisamente porque su lejanía garantiza una perspectiva más amplia para abordar los problemas involucrados.

Sinopsis Dawkins afirma la irracionalidad de la creencia en Dios y el penoso daño que la religión ha infligido a la sociedad, desde Las Cruzadas hasta el 11-S. Con rigor e ingenio examina a Dios en todas sus formas, desde el tirano obsesionado por el sexo del Antiguo Testamento, hasta el benigno relojero celestial favorecido por algunos pensadores de la Ilustración. Disecciona los principales argumentos de la religión y de Argumentos para la existencia de Dios En el capítulo 3, Dawkins enfoca su atención hacia los principales argumentos filosóficos en favor de la existencia de Dios. Discute las "cinco vías" de santo Tomás de Aquino, argumentando que las tres primeras están todas basadas en regresiones infinitas y "es debido a que claramente no significa que Dios provea un exterminador natural a las regresiones". Sugiere que la cuarta vía de Tomás de Aquino, la vía de los grados de perfección, es "fatua" con el objetivo de la objeción de recargo de un "preeminente canalla sin igual". Reserva la quinta vía, Vía del orden cósmico, para una posterior discusión en el siguiente capítulo, lo que él considera su refutación definitiva. También reduce el argumento ontológico de Anselmo de Canterbury a "lenguaje de patio de colegio" y esencialmente emplea los reparos estándar ya utilizados por Immanuel Kant (1724-1804). Además descarta el argumento de la belleza como "no explicado por sus defensores". Sobre el argumento de experiencia religiosa apunta que algunas de estas son ilusiones debidas a la fuerte complejidad de la mente humana como simulador. Sobre los argumentos de las Escrituras sugiere que "los Evangelios son ficción antigua" y son históricamente inexactos. Sobre el argumento de "admirados científicos religiosos", apunta que son una minoría. En lo relativo a la apuesta de Pascal (si uno es ateo pero Dios no existe no sucederá nada, pero si uno es ateo y Dios existe, uno irá al infierno), Dawkins cuestiona las suposiciones de que uno simplemente decide creer y Dios recompensa la fe más que la virtud o la búsqueda de la verdad, y se pregunta si Dios no respetaría a Bertrand Russell por su valiente escepticismo mucho más que lo que respetaría a Blaise Pascal por su cobarde evasiva. Finalmente aborda los argumentos basados en inferencia bayesiana promovidos por gente como Stephen Unwin, y argumenta que estos son casos de "basura dentro, basura fuera" Por qué es casi seguro que no hay Dios Dawkins declara en el capítulo 4 que la evolución por selección natural se puede usar para demostrar que el argumento del diseño está equivocado. Sugiere que un hipotético diseñador cósmico, requeriría, incluso, una mayor explicación que el propio fenómeno que intenta explicar, y como cualquier teoría que explica la existencia del universo debe ser una "Grúa", algo equivalente a la selección natural, antes que un gancho colgado del cielo que meramente pospone el problema. Usa el argumento de la improbabilidad, para lo cual introduce el término "truco del Boeing 747 definitivo", para sugerir que "Dios casi con seguridad no existe": "Sin embargo, si es estadísticamente improbable lo que intentas explicar mediante un diseñador, el diseñador en sí mismo es más improbable aún. Dios es el Boeing 747 definitivo". La referencia al Boeing 747 alude a una afirmación (conocida como "falacia de Hoyle" ) hecha por el astrofísico británico Fred Hoyle (1915-2001): "La probabilidad de que se originara vida en la Tierra no es mayor que la probabilidad de que un huracán pasando por un desguace consiga ensamblar un Boeing 747". Dawkins objeta que este argumento está hecho por "alguien que no entiende lo que es la selección natural". Afirma que los organismos vivos no se han desarrollado de un solo paso, sino a través de pasos acumulados a través de millones de años. Un tema habitual en los libros de Dawkins es la selección natural, la cual es responsable de la evolución de la vida, y la aparente improbabilidad de la complejidad de la vida no implica que sea una prueba de que esté diseñada por un diseñador. Aquí fomenta este argumento presentando ejemplos de aparente diseño. Dawkins concluye el capítulo argumentando que este "truco" es un argumento muy serio contra la existencia de Dios, y que él está aún esperando escuchar a un teólogo dando una respuesta convincente a pesar de las numerosas oportunidades e invitaciones para hacerlo. Dawkins informa que Daniel Dennett lo llamó "una refutación irrefutable" que data de hace dos siglos. Las raíces de la religión El capítulo 5 explora las raíces de la religión y por qué la religión es tan omnipresente a través de todas las culturas humanas. Dawkins aboga que la "teoría de que la religión es un subproducto accidental, un tiro errado de algo útil". y pregunta si la teoría de los memes, y la susceptibilidad humana hacia los memes religiosos en particular, funcionarían para explicar como la religión se extiende como un virus para la mente a través de las sociedades. Les Invito a Conseguir este Exquisito Libro. Fin Del Post.

Ya en una ocasión hablamos de las cosas que otros hacen para ]parecer más inteligente, perohoy hablaremos de algo más que fingir. He aquí una lista de las 10 cosas que dicen pueden hacerte más inteligente. 1) Comer chocolate Flavanoides, antioxidantes propios del chocolate y también del vino, son los posibles causantes. Según un estudio publicado en “The New England Journal of Medicine” los países que poseen mayor consumo de chocolate per cápita han conseguido tener el mayor numero de premios Nobel. Suiza esta a la cabeza, seguida por Suecia y Dinamarca. 2) Gimnasia mental El cerebro nunca termina de desarrollarse, por lo que necesita ejercitarse continuamente. Según el profesor Richard Restak se puede estimular la mente más allá de la edad y mejorar el rendimiento. En cuanto más aprendes, más circuitos de neuronas usas. 3) Tener vello corporal Que no te de pena si eres una mujer velluda. ¿Entre más vellos más inteligencia? El doctor Aikarakudy Alias observó que los graduados o los estudiantes universitarios solían tener más vello en el pecho que los que trabajaban en empleos menos calificados. Y que los alumnos sobresalientes eran más peludos que los que obtenían malas calificaciones. Aunque solo se basó en hombres. 4) No ser “multi-tasking” Muchos lo considerarían al revés, pero de acuerdo a eHow cuantas más labores simultáneas se intenta realizar, peor es el rendimiento y mayor la distracción. Realmente no se puede trabajar en varias tareas a la vez pues las efectuamos de forma sucesiva, ¿será? 5) Dormir bien Es la víspera de los exámenes y no has estudiado nada, seguro te quedarás toda la noche en vela. Mejor olvídalo pues solo conseguirás disminuir la eficiencia y rendimiento de tu cerebro.De hecho, la información nueva se quedará en tu mente hasta después de 6 horas y se reforzara durante el sueño. Pero si tienes tiempo puedes tomar siestas cortas de sólo 20 minutos, pues pueden recomponer los circuitos cerebrales, relajarte y bajar el estrés, mejorar la motricidad, la creatividad y la memoria. 6) Sufrir trastorno bipolar No, no es broma, la mayoría de los superdotados son bipolares. Ejemplos: Jimmy Hendrix, Catherine Zeta-Jones, Charles Dickens y hasta Einstein. El culpable es el gen DARPP-32, que heredan tres cuartas partes de los humanos y que mejora las capacidades del cerebro para asimilar y procesar la información. 7) Ser excéntrico Esto es inherente de personas creativas y académicos, aunque se juzga, pueden llegar a rayar en la locura. Personas que escapan de las normas sociales establecidas, pero sin dañarse. Unejemplo es el pintor y científico Leonardo Da Vinci. 8) Ser zurdo Algunos estudios señalan que los zurdos poseen un coeficiente intelectual más alto, tiene mejores resultados en las pruebas de capacidad, así como en la resolución de problemas. 9)El ateísmo Un estudio realizado en 2008, examino la relación entre entre la inteligencia y la fe religiosa. Los resultados colocaban a los ateos en el primer lugar de CI y a los creyentes fundamentalistas en último. 10) Ser feliz Antes se creía que quienes tenían cierto nivel de depresión poseían una mayor inteligencia, sin embargo, un estudio realizado en el Reino Unido mostró que aquellos con menor coeficiente intelectual fueron más propensos a ser infelices que sus colegas más capaces. ¿Será que realmente es así? Siempre hay que dar un margen de error, lo cierto es que todos tenemos un cerebro completamente capaz, el punto es concentrarlo en lo correcto, o ¿tú qué crees?

¿Porqué los ateos saben más de religión que los religiosos? Cuando doy clases a los jóvenes en la iglesia siempre les digo "estudien". Cuando yo era joven y estaba en la iglesia me dedicaba a leer la Biblia. He leído la Biblia completa varias veces porque me gusta. La otra razón por la cual la leo es porque es mi manual de vida. Pero no es solo la Biblia lo que leo. Si va un día a mi casa (bienvenido será) verá que tengo una pequeña biblioteca con libros de todas las categorías, filosóficos, religiosos, de historia, novelas (muchas) y obras de ficción que me encantan en especial las de Stephen King, el maestro del horror. Estudiar es una necesidad en estos días y leer es tan necesario que si no se practica se queda uno atrás. Tengo muchos amigos que como yo les gusta leer. Voy a hacer una confesión y espero que no se molesten mis hermanos cristianos que leen el blog, (perdónenme como Cristo manda) prefiero hablar con un ateo que con un cristiano. A lo mejor me meto en líos por eso que escribí pero pa' lante. Mis amig@s ate@s son muchos. ¿Porque hablo tanto con ellos? Porque son gente que les gusta estudiar y adquirir conocimiento. No siempre hablo de religión con ellos pero cuando lo hago sabemos trazar nuestras diferencias sin sentirnos ofendidos. Otra razón por la cual hablo con los ateos es (ahora si que se van a agitar los hermanos de la iglesia) saben más de la Biblia que los cristianos. Hace un tiempo sustuve una prolongada conversación cibernética con un amigo ateo que sabía tanto de la Biblia y de teología que tuve que tomar apuntes para aprender. Ni en el instituto teológico donde estudio había visto tal dominio de temas religiosos. ¿Porqué saben tanto los ateos de religión? Porque leen. Su arma para refutar las creeencias religiosas es el conocimiento. Es con esa misma arma que yo me preparo para dar una clase a los jóvenes de mi iglesia. Hay veces que les hago preguntas que me han hecho amigos ateos para ver como reaccionan. Jesucristo dijo que la verdad nos haría libres y la verdad hay que buscarla, estudiando. Aquí tento los números de la encuesta que halló como están los conocimientos de ateos vs los religiosos en materia de religión: Se le hizo las mismas 32 preguntas a 3412 adultos. Y el ranking de los resultados los pone en este orden yo voy a asignar una nota de acuerdo a las puntuaciones. Como la puntuación más alta da "D" voy a reajustar la curva: 1. Los ateos y agnósticos tuvieron un promedio de 20.9 respuestas correctas. Nota - A 2. Los judíos tuvieron un promedio de 20.5 Nota - A 3. Los mormones tuvieron un promedio de 20.3 respuestas acertadas. Nota - A *4. Los protesantes tuvieron un promedio de 16 respuestas correctas. Nota - C 5. Los católicos uno de 14.7. Nota - D Conclusión. Se puede aprender más de religión con un ateo que con un cristiano pero no veo eso sucediendo. Cristian@s ESTUDIEN.
Todo se basa en el miedo y la Ignorancia Bien es sabido que todas las culturas del mundo han tenido y tienen uno o varios dioses en que creer, esto no habla que en el universo existe ese algo más de tipo sobrenatural que nos llama para conocer la verdad, por el contrario habla del ser humano como un ser primitivo temeroso, agobiado por un ambiente y acontecimientos que no es capaz de comprender , es importante reconocer para todos sean ateos, o no que el pretender que alguien o algo más grande y poderoso esta para escucharte, cuidarte y darte lo que necesitas en toda tu vida o en determinados momentos de sufrimiento y dolor, es básicamente desconocimiento y temor a la muerte que nos ha llevado a una vida llena de salvadores y creadores que sin suficientes argumentos nos han dado la oportunidad de vivir en algún lugar luego de morir de allí nace la necesidad de ser protegido y amados por una deidad con las características antes mencionadas. La incomprensión ligado al temor nos ha hecho llegar a conclusiones que difieren en su totalidad de la naturaleza real de las cosas, llevándonos a niveles infames de intolerancia hacia la verdad por líderes religiosos de todo el mundo,(esto dejando de un lado los intereses reales que se esconden detrás), llevándonos por un camino de ignorancia mucho mayor del nato en el ser humano. Es importante entender y muy a nuestro pesar que el ser humano es y será un ser ignorante y si bien ahora tenemos mucha mas comprensión de nuestro entorno y de lo que pasa con casi todo lo que nos rodea, aun nos falta mucho por recorrer y a medida que vamos aprendiendo y descubriendo nunca dejaremos de tener incógnitas, tal y como dice el gran escritor y periodista ateo Christopher Hitchens, “Cada día sabemos menos de cada vez más cosas”; pero esto no quiere decir que tenemos que imaginarnos todo de formas irracionales y fantásticas, por el contrario es necesario buscar las respuestas de manera racional para poder tener conclusiones racionales , así podremos dejar afuera todo tipo de fantasías creadas por el miedo y la ignorancia nata del ser humano.

Doble moral en el catolicismo Desde que nacemos estamos sometidos a un adoctrinamiento religioso, el cual nos hace pensar, sentir, y creer en una deidad la cual nunca se manifiesta de manera concreta, pero se le atribuye todos aquellos hechos que según nosotros no tienen explicación lógica o racional. Todas, absolutamente TODAS las religiones proclaman que su “verdad” es la real y única forma de lograr la salvación después de la muerte, (sin cuestionar que los libros y escritos en los que basan sus creencias fueron redactados por seres humanos, los cuales estoy seguro que seleccionaron y escogieron los más convenientes para proclamar sus creencias). No pretendo entrar en una crítica en general sobre este punto, ya que considero que la religión, en combinación con el derecho, juegan un papel determinante ya que están destinados a mantener un mínimo de paz en la sociedad y la relaciones que se dan en ella, la primera por temor a ese ser supremo el cual está siempre vigilante y juzgará tarde o temprano ese mal accionar y, la segunda por una consecuencia más en un corto plazo, como sería la pena privativa de libertad en caso de una infracción tipificada en el código penal o el pago de daños o resarcimiento monetario en caso de lo civil que son los dos casos más comunes. La crítica y al punto que pretendo llegar esa doble moral a la cual los más fieles seguidores no prestan atención ya sea por ignorancia o por simple capricho. La iglesia católica siempre ha ostentado un poder enorme, especialmente en el pasado y siempre ha hecho uso de ese poder para su propio beneficio. Unos de los principios fundamentales y uno de sus “mandamientos” es no matarás, entonces cómo explicar las cruzadas, esas misiones destinadas a recuperar Tierra Santa en las cuales el papa, la persona más santa y cercana a Dios, les otorgaba un permiso especial para matar a todos aquellos que se les opusieran ya que lo hacían en nombre del señor. O esas persecuciones y matanzas que se dieron cuando unos científicos de la época expresaron que la Tierra no es el centro del universo, o las guerras y asesinatos masivos de musulmanes de manera inhumana en el siglo XVI, sólo por el hecho de no querer blasfemar su propia religión (acá es de suma importancia mencionar que esos musulmanes, la gran mayoría, pertenecen a esa religión no por escogencia personal sino que se les fue impuesta desde niños, al igual que a los católicos, y depende por encima de todo del territorio en el nacieron o de las creencias de sus ascendientes. Por lo que me hace pensar que todo depende de la suerte). Viniendo más al presente vemos como los sacerdotes y curas, esos que hicieron un juramento, abusan de su posición y violan a niños y niñas, arruinando sus vidas casi que de manera definitiva, y es la misma iglesia la que ayuda a ocultar esos sucesos. Estos son solo algunos ejemplos de esa doble moral que se practica tan comúnmente, tanto en la actualidad como en el pasado.
Muchos seguidores devotos a la mayoría de las religiones ve el ateísmo como una enfermedad que debe curarse, o como un signo de que ellos deben explicar su religión para ayudarlos a encontrar su camino al cielo de esa religión. Estos argumentos pueden ser evadidos, pero el entablar conversaciones honestas con alguien que realmente quiere discutir su punto de vista (en vez de discutir) puede ser beneficioso. Puede que intentar no pensar “religiosa” y “no religiosamente”; existen muchos tipos de religión, y muchas maneras de ser un ateo activo. Aquí hay algunas maneras de lidiar con gente religiosa si eres ateo. Pasos 1No traigas tus creencias al tema de forma innecesaria. Trata de evitar el tema. Lo que no saben no podrá lastimarlos. Si empiezan a hablar de su religión no mientas; solo diles tu punto de vista. No lo conviertas en un debate, porque eso casi nunca termina bien. Otros pueden discutir sin embargo, eso es si, por ejemplo, imponen sus creencias religiosas que dicen que los homosexuales no tienen los mismos derechos humanos que los heterosexuales, o que la teoría de la creación deben enseñarla junto con la evolución en las clases de ciencias, y si, lo que desconocen puede lastimar a aquellos que amamos y respetamos. ¡Se proactivo en las causas en las que tu crees! Por ejemplo, busca grupos de gente que luchen por la igualdad de derechos, o haz presencia en tu próxima reunión escolar.2Asegura que los demás entiendan lo que es ser “ateo”. La palabra ateo tiene falsas connotaciones como las de inmoral o satánico, y esto no es verdad. Si sospechas que la persona con la que estás hablando no entiende el significado de la palabra, explica lo que el ateísmo realmente es, de esa manera podrás luchar contra los prejuicios. Haz que otros entiendan que el ser ateo no significa ser inmoral o no tener ética. Y por supuesto, practica lo que predicas. Sobre todas las cosas se una buena persona. Se voluntario en un refugio para mujeres. Levanta la basura que tires. Trata a los demás con respeto. Cuando discutas creencias religiosas, no te refieras a ti mismo como “un ateísta”, tan solo como un ateo. Llamarse a un mismo “ateísta” puede hacer pensar a alguien que el ateísmo es un tipo de religión.3Busca apoyo de otras personas. Si te sientes separado por una sociedad religiosa, busca unirte a otro ‘grupo’. Conocer a otros ateos/creyentes puede ayudar. En ese tipo de sociedad, puede no haber muchos, pero si los hay – hasta puedes conocer ya a uno. Como quiera, evita agredir a otros con tus preguntas, no dejes que el ateísmo se convierta en un criterio para amistad. Si respetas las creencias de los demás puedes hacer amistades con otras personas que también te respeten. La idea de una comunidad es importante. Un buen lugar para encontrar a otros ateos puede ser algo simple como una clase de ciencias, o una sección dentro de la biblioteca local. La Asociación Humanista Americana, es un lugar maravilloso para encontrar una comunidad de pensadores libres, probablemente exista un grupo cerca de tu área.4No quieras hacer que otros compartan tu punto de vista, sentirán recelo hacia eso. Si guardas algún rencor hacia la religión, considera que tanto resentimiento probablemente provenga de personas que quieran forzar sus creencias en ti. Si sientes que tus amigos intentan “iluminarte”, explícales que haz hecho una elección consciente y que no solamente eres alguien ignorante de su religión. Discute siempre con la razón. Los ateístas no imponen sus creencias de puerta en puerta, en televisión, panorámicos, música, política, etc.-y tampoco debemos de preocuparnos por forzar nuestros puntos de vista hacia la comunidad. Si sientes que otros hacen esto contigo, ¡Lucha por lo que crees! Busca más personas como tú y ¡se proactivo!5Conoce y entiende la mitología religiosa de tu sociedad. Cuando el tema de religión este en la mesa, quieres estar bien informado. Si entiendes las creencias de tus compañeros tan bien como ellos, eventualmente dejarán de “educarte” por que será innecesario. Aún mejor: puedes “educarlos” a gente religiosa acerca de las partes obscuras de la Biblia. Conoce bien a tus enemigos. El internet puede ser de gran ayuda para entender lo básico, puedes encontrar cualquier numero de libros acerca del tema en la biblioteca local. Richard Dawkins, un biólogo y un gran ateísta, a escrito muchos libros acerca del tema, el más reciente es “La Ilusión de un Dios”. Desde una perspectiva filosófica puedes intentar con el libro de Antony Flew “Dios y la Filosofía”, o ve directamente a los clásicos como el libro de Karl Marx (“la religión es el opio de las masas”), Friedrich Nietzsche (“Dios está muerto”), Michael Martin o Bertrand Russel (“Por qué yo no soy Cristiano”). También están los libros de George Smith “El caso contra Dios”, o de Sam Harris “El fin de la fe”… ¡la lista es interminable! También entrar en Wikipedia.6No entres en discusiones con fundamentalistas. Discutir con aquellos que intentan convertirte puede ser una manera excelente de aclarar tus pensamientos y aprender más acerca de las creencias de otros, pero “discutir con gente de mentalidad cerrada no funcionará”. Si escoges discutir con un amigo, velo como una manera de compartir creencias y no como una confrontación. Antes de empezar la discusión, toma en cuenta si tu amigo es capaz de hacer esto. Si te das cuenta que la actitud de tu amigo es ofensiva, o piensas que las cosas se han puesto muy emocionales, dile a tu amigo lo que piensas y termina la discusión o simplemente considera que no lo necesitas. Esto depende completamente de la situación. No podrás convencer a la gente que es muy devota, pero eso puede no ser verdad si entras en una platica con agnósticos u otras personas de mente abierta, o personas dentro de una audiencia. Si conoces tu tema, demuestra respeto y mantén tu postura: puedes hacer maravillas. Consejos Investiga acerca de otras religiones. Cuando discutas con algún creyente, cualquiera que sea su religión, puedes demostrar que estas familiarizado con su idea de lo que es la realidad, esto les demostrará que no eres un ignorante. Después puedes explicar como su religión se conecta con otros sistemas de creencias, especialmente si eres capaz de explicarlo en un contexto histórico, demuéstrales que no existe una verdad universal pero que en realidad las ideas han evolucionado a través del tiempo, en lugares diferentes con personas diferentes en situaciones diferentes. Por ejemplo, puedes señalar en el caso de la Biblia, que el diluvio de Noé, es una variación de la historia de Gilgamesh, o que la historia de Jesucristo es muy parecida a la de otras creencias.Puede ayudar si les preguntas si creen en Zeus o en Thor, o cualquier otro tipo de deidades históricas. Si dicen que no, puedes señalarles que ellos también son ateístas acerca de otras deidades y así es como precisamente tu vez a su deidad. Pare explicar tu punto, puedes sugerir que, por el resto de la conversación, en vez de utilizar la palabra ateísta usen la palabra atorista, esto puede ayudar a que la discusión sea un poco más clara.Investiga acerca de argumentos en contra y a favor de la existencia de un creador universal (que puede o no puede ser un ente inteligente y consciente, en cualquier sentido que ellos reconozcan), también en la existencia o no existencia de un Dios personal (una deidad que se preocupa por los problemas de los seres humanos). Estos son conceptos separados y aceptar o rechazarlos no significa necesariamente que aceptes o no al otro. Familiarizarte con estos puntos te permitirá presentar tu caso cuando haya argumentos dudosos (como la apuesta de Pascal, el argumento de un huracán en el basurero, y otros) que se digan en la conversación.Ten en cuenta que la religión de una persona sirve de función social y culturar para el(ella, a parte de ser solo un sistema de creencias. También ayuda a darte cuenta que mientras se encuentren en un debate filosófico, la otra persona puede buscar a otros que compartan su cultura (uno de nosotros) y pueden comportarse de manera hostil por la simple casualidad de que tus puntos de vista los hagan sentirse incomodos.Si sientes que el ateísmo es un tabú en tu sociedad, puede ser posible que otros ateos se sientan como tu y puedan guardarse sus creencias para ellos mismos. No hagas que esto te haga sentir solo.No necesitas que todos tus amigos sean ateos. Una amistad solo necesita de respeto mutuo. Si quieres discutir tus creencias con alguien y tus amigos no son la elección adecuada, puedes visitar foros de discusión en línea y platicar por internet.Tener amistades religiosas no debe de ser un problema si ustedes son amigos por fuera de la religión y respetan sus creencias si es que sale el tema a discusión.Si estas lidiando con alguien que es muy persistente en discutir de religión, puedes decir algo como “Entiendo que veas tu creencia como la verdad, pero yo siento lo mismo acerca de la mía.” También puedes terminar con algo como “Estoy familiarizado con (la religión), pero escojo no seguirla,” para asegurar que tus creencias son de tu elección. Se amigable, o podrías hacerte de un enemigo. ¡Siempre es bueno tener un conocido que tener un enemigo!Si te encuentras en una situación difícil y quieres terminar la discusión, recuerda que una deidad (todas las deidades, hasta las de la cientología) son entidades filosóficas y no se puede cuestionar si existe o no. Aún y cuando parezca algo completamente ilógico para ti, para ellos el creer en algo que no puede ser cuestionado es una manera fácil de terminar la discusión.Podrías evitar utilizar el término de “Ateo” cuando hables con personas religiosas, para aquellos que sean creyentes muy fervientes. Puedes utilizar términos un poco más neutrales como “secular”.Existen muchas razones por las cuales una persona escoge creer en Dios, por que algo paso en su vida y sintieron que debían cambiar su forma de vida porque les ocasionaba dolor o lástima. Este tipo personas quieren compartir su historia con otros porque el impacto que ocasiono en su estilo de vida fue bueno y quieren que otros que comparten una situación similar busquen ese estilo de vida nuevo, pero aún así es decisión de la persona si decide aceptar o no. Advertencias La mayoría de los ateos creen que una deidad sobrenatural es irracional. Si mencionas esto de manera cruda puedes causar dolor y discordia. Casi nunca cambiarás la forma de pensar de las personas. Tómalo con calma.Recuerda que antes de entrar en cualquier discusión acalorada o discutir acerca de tus creencias abiertamente, que los ateos y agnósticos son muy diferentes. Los Ateos son personas que concluyen que la probabilidad de la existencia de una deidad es tan baja que puede asumirse que esa deidad no existe. Los Agnósticos son personas que no están seguros si hay una deidad, o, no creen que haya alguna manera de saber si cualquier tipo de creencia es verdad. Ateos y agnósticos comparten esa falta de fe en cualquier deidad, en la existencia de la vida después de la muerte y otros conceptos religiosos.

Ya que mi ultimo post titulado "¿Por que los Ateos Saben Mas de Religión que Los Religiosos?" fue borrado por denuncias, Aquí le dejo un post para mis amigos religiosos indiferentes. La libertad religiosa en todas sus formas ha salido repetidamente en titulares en los últimos meses y en las últimas semanas. Y con razón, pues la libertad religiosa es una condición necesaria para buscar el bien común y la auténtica felicidad. En particular, la libertad religiosa, permite la búsqueda de las «realidades últimas», las que responden a las exigencias más profundas, más interiores y más auténticas del espíritu humano. En este sentido, por tanto, la fe y la libertad religiosa tienen que ser vividas y consideradas como un valor positivo que no debe ser manipulado y visto como una amenaza a la convivencia pacífica y a la tolerancia recíproca; es un valor coherente con las demás libertades y contribuye a sostenerlas. Los líderes religiosos tienen la particular responsabilidad de rechazar cualquier uso erróneo o comprensión inadecuada de las creencias y de la libertad religiosa. Tienen en sus manos un medio poderoso y duradero para luchar contra el terrorismo y están llamados a crear y difundir una sensibilidad que es religiosa, cultural y social y que nunca se transformará en actos de terror sino que rechazará y condenará esos actos como profanaciones. Del mismo modo, las autoridades públicas, legisladores, jueces y administradores tienen la grave y evidente responsabilidad de favorecer la convivencia pacífica entre los grupos religiosos y de servirse de su colaboración en la construcción de la sociedad, en vez de ponerles restricciones o de sofocar su identidad, especialmente si se trata de iniciativas de estos grupos a favor de los más pobres de la sociedad. Podría parecer algo paradójico el decir que en esta era de globalización han surgido también nuevas formas de intolerancia religiosa. Un mayor ejercicio de las libertades individuales puede producir una mayor intolerancia y mayores restricciones jurídicas a la expresión pública de la fe. La actitud de quienes quisiera confinar la expresión religiosa a la mera esfera privada ignora y niega la naturaleza de las auténticas convicciones religiosas. En la mayoría de los casos, pone en tela de juicio el derecho de las comunidades religiosas a participar en el debate público democrático en la manera en que es permitido a las demás fuerzas sociales. Además, últimamente parece que, cada vez con más frecuencia, la actitud jurídica y legislativa ante la libertad religiosa tiende a vaciarla de su sustancia. En el espíritu de la Declaración sobre la Eliminación de todas las Formas de Intolerancia y Discriminación basada en la Libertad Religiosa y de Creencias, los marcos jurídicos sobre la libertad religiosa y las regulaciones de las acciones gubernamentales, deberían promover la contribución de los creyentes al bien común de la sociedad y permitirles mantener las apropiadas instituciones caritativas o humanitarias. Apropiadas quiere decir también que se permite a las asociaciones o grupos religiosos trabajar en el campo social, educacional y humanitario, y conservar al mismo tiempo su carácter religioso, actuar en armonía con su misión respectiva sin tener que abandonar cualquier compromiso religioso o valor moral a la hora de construir el bien común. Los intentos de secularizar o interferir en los asuntos internos de las instituciones religiosas socavarían su razón de ser así como el tejido mismo de la sociedad. Por el contrario, acoger la diversidad religiosa, en el ámbito de sus servicios a la vida pública --a excepción obviamente de aquellas circunstancias en las que se dé una amenaza directa para la salud y la seguridad pública-- significa respetar una específica faceta del derecho a la libertad religiosa, enriquecer una auténtica cultura pluralista, y ofrecer un importante y en ocasiones indispensable servicio a los pobres, a los indefensos y a los necesitados. El reconocimiento de la primacía de la conciencia individual, abierta a la verdad, es fundamental para la dignidad de la persona humana. La Santa Sede sigue sacando fuerzas de esta convicción para defender enérgicamente la libertad de conciencia y de religión, tanto a nivel individual como social. Esta defensa sigue siendo necesaria hoy, dados los episodios de violencia que causan trágicos sufrimientos, la destrucción de lugares religiosos, los maltratos y asesinatos de religiosos, y las persecuciones contra las comunidades de fe.