Marandr
Usuario (Líbano)

San Charbel Macklouf Cuando hablamos de santos y de sus reliquias milagrosas, no podemos evitar traer a la memoria la existencia de un gran santo, ermitaño y monje de la orden maronita libanesa, que por la magnitud de los milagros producidos en torno a sus sagradas reliquias, ha escalado a los más elevados puestos de la fama y la santidad. Nace nuestro santo el día 8 de mayo del año 1.828, en Beqakafra, pequeña población situada a 140 kilómetros del Líbano. Su familia, modesta y humilde, manifiesta una acendrada piedad y una fe firme. En este ambiente de fe, sufre la pérdida de su padre cuando contaba con solo tres años de edad. La devoción fue siempre premisa en el hogar familiar, y cada noche, todos juntos, arrodillados junto a un altarcito que su madre dedicaba a la Santísima Virgen, oraban y quemaban incienso. Con 14 años Charbel ya dedicaba su vida a dos cosas: pastorear ovejas para ayudar a mantener a su familia, y orar incesantemente para mantener su fe y su alma en gracia, a pesar de las constantes burlas que esto le reportaba de parte de otros pastores. Cuando tenía 23 años, sintió la llamada del Señor. “Deja todo, ven y sígueme”. No dudó en dirigirse al Monasterio Maronita para dar inicio a su noviciado. Su idea no fue bien vista por familia ni amigos, que constantemente intentaron que desistiera de su empeño de ser religioso, a lo que siempre respondía con corazón alegre “Dios me quiere enteramente para Él”. Casa de San Charbel Pronuncia sus votos solemnes cuando contaba con 25 años de edad, en 1853. Seis años más tarde, el 23 de junio de 1859, fue ordenado sacerdote. A partir de este momento, su vida se centró en la constante oración junto a Jesús Sacramentado, a trabajar en la huerta del convento y a guardar silencio. Solo hablaba si era estrictamente necesario. Celda del Santo Fue entonces cuando comienza a extenderse su fama milagrosa, hasta que en 1.875 decide retirarse del mundo a una ermita para dedicarse a Dios totalmente abstraído del mundo. Su dieta era vegetariana, limitándose a una comida al día. No tomaba vino, salvo unas gotas en la Eucaristía. No probaba la carne, y hacía largas penitencias durante gran parte del año. Se negaba a tocar moneda o dinero alguno. Su lecho era un montón de hojas, su almohada, un leño. En penitencia, no probó nunca la fruta. Durante toda su vida, vivió mal vestido, pero siempre limpio. Vivió mal alimentado, pero gozando siempre de salud. Siempre vivió expuesto a las inclemencias del tiempo, sin afecto humano, sin compañía, sin cariño ajeno. Pero siempre fue, a pesar de todo, el hombre más feliz del mundo, porque tenía a Dios, y para él, Dios era lo único que existía, y la alegría de su alma. Su fama de santidad se extendió rápidamente, y durante sus 23 años de vida eremítica no paró de recibir visitas en su soledad. A todos los atendía con una sonrisa. En Diciembre de 1898, en plena celebración de la Misa, sufrió un infarto paralizante. Entrega su vida a su creador el día de la nochebuena de aquel mismo año, repitiendo la plegaria que dejó incompleta cuando sufrió el infarto: “Padre de Verdad, Tu Hijo amado, que hace un increíble sacrificio por nosotros, acepta esta ofrenda: El murió para que yo pudiera vivir. Toma esta ofrenda. Acéptala” Su cuerpo fue sepultado en la cripta del convento, que durante 45 días estuvo rodeado de una misteriosa y extraordinaria luminosidad avistada desde kilómetros de distancia, atrayendo a una auténtica marea de devotos que querían dar su último adiós al que ya aclamaban como santo, y tratar de robar alguna reliquia de sus restos mortales. Tumba de San Charbel Aquella luminosidad obligó a los monjes del monasterio a exhumar su cuerpo, el cual fue hallado flotando en el barro que se había acumulado en la cripta inundada, entre otros cuerpos en descomposición, permaneciendo absolutamente fresco, flexible e incorrupto, para asombro de todos. Recordemos que conforme a la Regla de la Orden, el cuerpo debía ser sepultado directamente en la tierra o en su cripta. El cuerpo fue recuperado, adecentado e introducido en un féretro convenientemente. Aquel suceso fue clave para la beatificación del ermitaño, de forma que su cuerpo, tras la misma, fue expuesto en una urna de cristal a la devoción de los miles de fieles que deseaban contemplarlo. A todo esto hay que añadir que desde su exhibición a los fieles el cuerpo vino manifestando un misterioso fluido líquido que sudaba en tal cantidad que casi a diario obligó a los religiosos a cambiar su hábito, el cual retiraban absolutamente empapado. Era un líquido rojizo, sanguinolento en ocasiones, y transparente, oleoso en otras, pero tenía un nexo común… producía curaciones milagrosas. Durante las décadas posteriores, el cuerpo del santo ha ido fluyendo ese misterioso óleo que ha producido multitud de milagros en los enfermos que lo han tocado, contra todos los diagnósticos y pronósticos de la ciencia médica. link: http://www.youtube.com/watch?v=SX13N0gKWWY

Ustedes se preguntaran la locura de publicar una noticia de autos en la comunidad Catolica de Taringa. Pero no... es algo que toca profundamente nuestra fe... ¿Qué auto será? ¿Serán los más rapidos deportivos? ¿o talvez los más ultra clasicos? ¿Quizá el de algun rico magnate arabe un tanto egocentrico? No... el más caro, aunque ustedes no lo crean, es el de Nuestro Papa Francisco... Algun conacional del Papa me podría decir... "Che, te volviste loco"... Me parece que aún no, creo... Lo que sucede es lo mismo que a pasado durante siglos en la Iglesia. Ella es llamada por algunos poetas como "La piedra filosofal", pues lo que toca lo transforma en oro, es decir le da una riqueza que antes no poseía. Esto ya a pasado con muchas civilizaciones que han tomado contacto con Ella. Muchas naciones se han vuelto de culturas arcaicas a naciones con una rica explesión de vida, las cuales sin perder su cultura o dones naturales, los han sabido multiplicar, con la abundante ayuda de Dios, como en la parabola de los talentos. Por otro lado cabe preguntarnos qué valor tiene algo que ha sido tocado o, más aún,usado al servicio de Dios por su Vicario en la Tierra... El valor de las cosas de Dios supera cualquier valor de las cosas terrenales. Sabemos que a veces se subastan zapatillas deportivas de Futbolistas importantes a precios inimaginables... o objetos de famosos a precios fabulosos... La Iglesia posee un valor de por si y este valor, aunque a veces es ocultado, reluce siempre. Pena que algunos intenten quitar los aspectos bonitos o majestuosos que esta posee... un ejemplo de esto lo podemos ver en las lindísimas Catedrales medievales, las cuales no solo relucían en su valor espiritual, sino que tambien encantaban en los fieles por su belleza y valor arquitectonico. Esto era lo que ayudaba a atraer a los fieles, los cuales se encontraban con Dios tambien de una manera majestuosa , que los hacía meditar en las bellezas celestiales y en lo pasajero del mundo... Ahora si desvestimos nuestros templos de las cosas más bonitas ,significativas y simbolicas, dificilmente podremos encantar a una humanidad que cada vez más se desencanta con una Iglesia con sana doctrina pero sin reflejos aparentes de lo que predica. Está de más decirlo que fue en esa epoca medieval, llamada de oscurantista, donde habían más catolicos, más templos llenos de personas, más santos, más milagros y más ayuda a los pobres, pues es en el amor a Dios y en la preocupacion de las cosas de Él en donde nace la caridad....
Una cosa es cierta... todos moriremos, pero cuándo, cómo y dónde nadie lo sabe. Lo más glorioso para un verdadero cristiano es imitar a Cristo en todo y dar testimonio de Él en todo momento, e incluso en los momentos más dificiles... será que algunos consiguen dar este testimonio inclusive en el momento de la muerte... SI, y estos son los martires. Los martires son los que dan testimonio de Cristo con su propia vida. Unos pensaran que siendo este un momento tan "tragico de la vida" la cara debe ser de terror o de desesperación. ¡Desesperación nunca para aquellos que esperan en Cristo! Les muestro algunas fotos de hombres verdaderamente Catolicos en fase a su muerte Beato Martín Martínez Pascual. foto tomada en el momento del fusilamiento Nació en Valdealgorfa, provincia de Teruel y diócesis de Zaragoza, el 11 de noviembre de 1910. El 26 de julio de 1936, avisado de que lo buscaban para matarlo, durante la Guerra civil española, se escondió en casa de algunas familias amigas. Más tarde huyó a una finca a tres kilómetros del pueblo y se ocultó en una cueva. El 18 de agosto por la mañana detuvieron a todos los sacerdotes que había en Valdealgorfa. Al no encontrar a Martín, encarcelaron a su padre. Inmediatamente, la familia envió recado a D. Martín para que escapara. Pero éste, en cuanto se enteró, echó a correr a toda prisa hacia el pueblo para presentarse al Comité. Un miliciano muy amigo le salió al paso, rogándole que huyera; pero Martín le dijo que no podía consentir que su padre padeciera por él y que quería correr la misma suerte que los demás sacerdotes. Ya ante el Comité, este miliciano todavía quiso salvar a Martín, diciendo que se trataba de un joven estudiante. Pero él confesó que era sacerdote y dio a su amigo un abrazo para que lo transmitiera a su familia. “Yo quiero morir mártir con mis compañeros”, decía. Sólo estuvo unos minutos apresado. Inmediatamente lo llevaron a pie hasta la plaza del pueblo, donde lo subieron con otros cinco sacerdotes y nueve seglares a un camión camino del cementerio. Antes de llegar, en el camino, los mataron. Los colocaron de espaldas; pero Martín quiso morir de frente, como lo vemos en la foto. Antes de disparar, les preguntaron si deseaban alguna cosa. Martín respondió: “Yo no quiero sino daros mi bendición para que Dios no os tome en cuenta la locura que vais a cometer”. Y después de bendecirles añadió: “Y ahora que me dejéis gritar con todas mis fuerzas: ¡Viva Cristo Rey!”. foto de soldados después de un fusilamiento Padre Miguel Agustín Pro Entre los mártires de la Cristiada (en Mexico), uno de los más famosos es el sacerdote jesuita Miguel Agustín Pro Juárez, ejecutado en 1927 por la mafia anticatólica de Plutarco Elias Calles. En cuanto a fama y resonancia, sólo puede comparársele Anacleto González Flores, el glorioso líder cristero asesinado en Jalisco. Uno de tantos sacerdotes fusilados: el P. Francisco Vera otro martir Cristero Final Pelicula Dialogo de las Carmelitas, es verdaderamente un clasico basado la verdadera historia de unas religiosas de Clausura martirisadas en la Revolución Francesa link: www.youtube.com/watch?v=UTB6Wfq5fGg Adoratrices detenidas por milicianos En julio de 1936 milicianos republicanos ametrallaron la Casa General de las Adoratrices en la calle Princesa, así que las residentes se vieron obligadas a abandonarla y buscar refugio con familiares y amigos. Sin embargo, no todas las Hermanas pudieron hacer eso, bien debido a su estado de postración o por ausencia de parientes. Para alojarlas, la Superiora General, Rvda. Madre Diosdada Andía, alquiló, aproximadamente a primeros de agosto de 1936, el cuarto piso del nº 15 de la calle Costanilla de los Ángeles en el centro de Madrid, y las puso bajo el cargo directo de la secretaria general de la Congregación, Rvda. Madre Manuela Arriola Uranga. La Madre Manuela podría haber sido salvada de la matanza pero rehusó abandonar a las otras Religiosas: “Si muriese como mártir, ¿no sería mi deber?”. entre los objetos que llevaba encima al ser fusilada aparece, como relata su ficha, “una cajita de reloj vacía”, porque poco antes de morir había ido dando, con disimulo, la comunión a las Hermanas. En aquellos terribles días Madre Manuela animaba a su comunidad diciéndoles: “Hermanas no se preocupen, esto será motivo de felicidad para nosotras. Con la confianza puesta en Dios, seguiremos adelante”, o “Señor confío que no nos darás más de lo que podamos sufrir”. “Ojalá fuéramos dignas del martirio”. Y tú estarías dispuesto???
Intenten pronunciar todas las palabras... El alemán es relativamente fácil. Todos aquellos que conocen las lenguas derivadas del latín y están habituados a conjugar algunos verbos pueden aprenderla rápidamente. Eso dicen los profesores de alemán luego de la primera lección. Primero, tomamos un libro en alemán, en este caso, un magnifico volumen, con tapa dura, publicado en Dortmund, e que trata de los usos y costumbres de los indios australianos Hotentotes (en aleman "Hottentotten". Cuenta el libro que los canguros (Beutelratten) son capturados y colocados en Jaulas (Kotter), cubiertas con una tela (Lattengitter) para protegerlos de las intemperies. Estas jaulas, en alemán, se les dice "jaulas cubiertas con tela" (Lattengitterkotter) y cuando poseen en su interior un canguro,, las llamamos en su conjunto de "jaula cubierta de tela con canguro" (Beutelrattenlattengitterkotter). Un día, los Hotentotes arrestaron un asesino (Attentäter), acusado de haber matado una madre (Mutter) hotentote (Hottentottermutter),esta era madre de un niño sordo-mudo(Stottertrottel). Esta mujer , en alemán, es denominada Hottentottenstottertrottelmutter e a su asesino lo llamamos fácilmente Hottentottenstottertrottelmutterattentäter. En el libro, los indios lo capturaron y , sin tener donde colocarlo, la ponen en una jaula de canguro (Beutelrattenlattengitterkotter). Pero, accidentalmente, el preso se les escapa. Después de comenzar una gran búsqueda, rápidamente viene un guerrero Hotentote gritando: - Capturamos un asesino! (Attentäter) - ¿Cual?- pregunta el jefe indígena. - El Lattengitterkotterbeutelrattenattentäter - comenta el guerrero. - ¿Cómo? ¿El asesino que estaba en la jaula de canguros cubierta de tela?- Pregunta el jefe de los Hotentotes. - Si - responde a duras penas el indígena- El Hottentottenstottertrottelmutterattentäter (El asesino de la madre del niño hotentote sordo-mudo). - Ah, demonios - dice el jefe – usted podría haber dicho desde el inicio que había capturado el Beutelrattenlattengitterkotterhottentotterstottertrottelmutterattentäter (El asesino de la madre del niño hotentote sordomudo que estaba en la jaula de canguros cubierta con una tela) Así, a través de este ejemplo, podemos ver que el alemán es facilísimo y simplifica mucho las cosas. Sólo basta un poco de interés.