Luper03
Usuario (Uruguay)

Había una vez un niño cuyo padre era un pobre entrenador de caballos que si bien disfrutaba de su trabajo apenas hacía suficiente dinero para mantener a su familia. Un día, al niño le asignaron en la escuela la tarea de escribir sobre lo que le gustaría ser cuando creciera. Esa noche, muy emocionado escribió un ensayo de siete páginas, describiendo su sueño de ser, algún día, dueño de su propia caballeriza para así poder criar a sus caballos. Él escribió su ensayo con sumo cuidado y atención a los detalles. Incluso dibujó un plano de la tierra y la casa que soñaba poseer. Puso todo su corazón en este proyecto.Al día siguiente le entregó su proyecto a su profesor. Cuando lo recibió de vuelta, había sido calificado con una F, y su profesor había escrito en la parte superior del ensayo, en letras rojas: "Véame después de la clase".El niño se quedó luego de que el timbre de salida había sonado y le preguntó a su profesor: "¿Por qué me colocó una F?" El profesor replicó: "Tu ensayo describe un futuro irrealista para un niño como tú. Tú no tienes dinero y tu familia es pobre. No tienes recursos para comprar tu propia caballeriza. Tendrías que comprar la tierra y todos los implementos necesarios y, encima de eso, tendrías que mantener los costos. No hay forma de que puedas lograr eso. Sin embargo, si tú reescribes el ensayo con un objetivo más realista, reconsideraré tu nota".El joven fue a casa y lo pensó por largo tiempo. Incluso le preguntó a su padre qué debería hacer. Su padre le respondió: "Mira hijo, tienes que decidier por ti mismo. Esta es una decisión importante y yo no puedo tomarla por ti."Después de considerarlo durante una semana, el chico entregó el mismo ensayo sin ningún cambio, diciéndole al profesor: "Usted puede mantener su mala calificación. Yo voy a mantener mi sueño".Pasaron muchos años. Un día, el profesor, ahora próximo a la jubilación, llevó a un grupo de treinta niños a visitar una famosa caballeriza que criaba algunos de los caballlos más espectaculares del país. ¡Él se asombró cuando conoció al dueño, se dio cuenta de que era el mismo joven a quien le había colocado una F!Antes de marcharse, el viejo profesor le dijo al dueño de la caballeriza: "Cuando era tu profesor, hace muchos años, yo era un ladrón de sueños. Por años kes robé sus sueños a los niños. Afortunadamente, tú te las arreglaste para mantener los tuyos". ¿Quién dijo que no puedes hacer realidad tus sueños? Solamente hay que esforzarse y confiar. Nunca digas NUNCA y lucha por lo que quieres.
Cuando muera quiero saber que di lo mejor de mi, que ayudé a los demás y que no viví en vano. Cuando muera quiero ver que hice las cosas bien, quiero obtener los frutos de un largo camino, quiero estar llena de recuerdos que me hagan feliz. Cuando muera quiero haber aprendido gracias a los errores que cometí y a las malas experiencias que atravesé. Cuando muera quiero darme cuenta que nada me quedó por hacer y que todo valió la pena. Quiero morir feliz. Por esas razones pienso: si el fin del mundo fuera en el 2012, moriría feliz? Todavía estoy a tiempo de disfrutar, todavía estoy a tiempo de hacer las cosas que sean necesarias, todavía estoy a tiempo de estar con las personas que amo, todavía estoy a tiempo de ayudar a los que necesitan, todavía estoy a tiempo de equivocarme, todavía estoy a tiempo de cometer locuras, todavía estoy a tiempo de VIVIR. Disfrutemos HOY porque no sabemos que ocurrirá mañana..
Como viene siendo habitual, las marcas de cosmética se nutren de imágenes de famosas para vender más. Pero, cuando estas famosas no están en sus mejores momentos, abusan del Photoshop. Viendo las dos imágenes, sobran las palabras. Es evidente el excesivo retoque digital que ha sufrido Demi Moore. En la campaña para la marca de productos de belleza, Helena Rubinstein, la actriz parece ¡una veinteañera de penetrantes ojos verdes! En cambio, como se ve a la derecha, su imagen real es la de una mujer madura, de 49 años, con múltiples marcas de expresión y manchas en la piel propias de la edad. Demi ha pasado por un divorcio público y por rehabilitación, hechos que se reflejaron en su físico y que le hicieron perder mucho peso en poco tiempo, además de que ahora se remarcan aún más sus cansados rasgos faciales, pero ¿a quién le importa la Demi real pudiendo retocarla? Por lo visto, a nadie. En el anuncio, Moore aparece espléndida, como recién salida de un spa y no de un centro de desintoxicación. Pero cierto es que, con el retoque digital, ha perdido toda su personalidad. Se ha esfumado su angulosa y carismática barbilla de rasgos duros cambiándola por una barbilla redondita y fina. Su piel es tersa como la de un bebé, ni una arruga, ni una marca, ni bolsas en los ojos, como si fuera de papel. ¿Y esos pómulos marcados de dónde salen? Demi tiene los pómulos muy poco señalados y algo caídos, justamente el efecto contrario al del anuncio. Por si todos estos cambios en su anatomía fueran pocos, ¡le han cambiado hasta el color de los ojos! Atrás quedaron sus ojos color avellana, ahora los tiene verdes e intensos como una pantera. Y yo me pregunto, si le han cambiado la barbilla, los pómulos, el tono de piel, las marcas de expresión de la nariz y la boca, el color de los ojos… ¿qué queda de Demi Moore en esta imagen? Nada. Ni la esencia. Un planteamiento lógico sería: Si vas a cambiar totalmente a la actriz, ¿por qué no eliges directamente a una modelo de 20 años y ojos verdes? Pero claro, ahí entra el tema que realmente les importa, el dinero. Demi siempre venderá más que un rostro desconocido por muy bello que sea. ¿Qué les podemos decir? Nos quedamos con la Demi original, la que refleja su edad y su humanidad, ¡basta de mujeres irreales! Y vos, ¿qué opinás?

Soñas con tener una sonrisa blanca y perfecta? Aquí les dejo dos consejos para obtenerla de manera simple desde la comodidad de sus hogares. Una manera es mezclar bicarbonato de sodio y agua hasta crear una pasta, para luego cepillarse los dientes con dicha preparación. Deben hacerlo diariamente para obtener excelentes resultados. Otro método es cepillarse los dientes con el jugo de un limón con sal de mesa. Esto debe usarse una vez a la semana durante tres semanas para remover las manchas de cigarro, café y comida. SUERTE!