LuigiDecastelli
Usuario (Argentina)
Las Revoluciones de 1830 La primera y más importante se dio en Francia y desde allí pasará a otros países europeos. Fue una revolución parisina que estalló el 25 de julio contra Carlos X y el predominio de los ultras en el gobierno, al intentar el monarca volver al absolutismo. La revolución vino precedida de una grave crisis económica que causó malestar social y fue apoyada por republicanos, intelectuales, monárquicos moderados y grandes financieros. Tras tres días de barricadas, Carlos X hubo de exiliarse y se proclamó rey a Luis Felipe de Orleáns que implantó una monarquía constitucional. Con él se inició la Edad de Oro de la alta burguesía francesa. Bélgica se sentía humillada por Holanda, a la que estaba unida desde el Congreso de Viena. Además existían grandes diferencias entre ambas. Bélgica era católica, hablaba francés o valón y tenia una burguesía industrial proteccionista; Holanda era protestante, hablaba el holandés y su burguesía era comercial y librecambista. Los belgas consiguieron separarse de Holanda gracias a la ayuda de Inglaterra y Francia. Leopoldo I fue nombrado rey constitucional. En Polonia los nacionalistas proclamaron la independencia de Rusia en 1830 pero, al no contar con ayuda exterior ni apoyo del campesinado, la revolución fracasó y los rusos reprimieron la revolución de forma sangrienta. En Italia estallaron también insurrecciones en Piamonte, Parma, Roma y Nápoles que fracasaron por la desunión entre ellos y por la intervención de Austria. Tras el fracaso, Mazzini fundó la Joven Italia. En Alemania los revolucionarios consiguieron que los príncipes aprobaran textos constitucionales en algunos estados (Hannover, Sajonia...) pero la unidad fracasó. Lograron que triunfara la unión aduanera o Zollverein en 1834, impulsada por Prusia, que servirá de base a la unidad. En Suiza se abolió la Constitución aristocrática. En España triunfó definitivamente el régimen liberal en 1833 con Isabel II, lo mismo que ocurrió en Portugal. En Inglaterra no hubo revolución pero los liberales consiguieron en 1832 una reforma politica que ampliaba el derecho de sufragio y ampliaba los derechos individuales. Tras el paso de las revoluciones de 1830, Europa quedó dividida en dos bloques: el occidental , liberal y constitucional, y el oriental, conservador y aristocrático, integrado por Austria, Prusia y Rusia. Las Revoluciones de 1848 En 1848 tuvo lugar la llamada “'primavera de los pueblos'”, última oleada revolucionaria europea, de mayor amplitud que la de 1830, y que puso fin al sistema de la Restauración. La revolución presenta unas características comunes. Por una parte, su carácter liberal y nacionalista y su contenido democrático, ya que los revolucionarios luchaban por el sufragio universal y la soberanía popular frente a la nacional. Participaron en ella diferentes clases sociales, desde la burguesía industrial y financiera hasta el proletariado, movido por su penosa situación social (hambre, enfermedades, paro) y por la aparición del socialismo premarxista, dirigido por intelectuales -ciertos autores consideran las revoluciones del 48 como un enfrentamiento de clases-. Vino precedida por la crisis de 1847, que fue agrícola, industrial y bursátil. Según los historiadores Droz y Labrousse la crisis agravó la situación, pero no puede decirse que la provocó, si bien dio lugar a tensiones sociales De nuevo fue Francia la cuna de la revolución. La monarquía de Luis Felipe había supuesto la llegada al poder de la alta burguesía que lo había utilizado para su exclusivo beneficio económico, marginando a la mediana y pequeña burguesía, al campesinado y al proletariado gracias al sufragio censitario (sólo votaban 200.000 en una población de 35 millones de habitantes. Legitimistas, bonapartistas, republicanos y socialistas utópicos ) se aliaron contra el gobierno. Guizot rechazó la petición de reforma constitucional, restringiendo las libertades. Las malas cosechas de 1846 y 1847 provocaron la subida del pan y desencadenaron la crisis agrícola, que se acompañó de crisis textil y financiera, lo que trajo consigo el paro y la inseguridad para los obreros, generando malestar económico y el estallido de motines de subsistencias en el campo. La confluencia de estos factores políticos, económicos y sociales, desencadenaron las revueltas de los días 22, 23 y 24 de febrero en París. Se alzaron barricadas, se asaltó el Palacio real y el ejército terminó confraternizando con los insurrectos. Luis Felipe abdicó y se proclamó la II República. En abril se formó un Gobierno Provisional que abarcaba desde republicanos moderados, como Lamartine, hasta socialistas utópicos, como Louis Blanc. Se impulsó un programa de reformas políticas y sociales, estableciéndose el sufragio universal masculino y aboliendo la pena de muerte y la esclavitud. Se crearon los Talleres Nacionales, dirigidos por el Estado, para intentar paliar el paro obrero. Pero la alianza social duró poco. El Gobierno con mayoría de republicanos moderados decretó que los obreros en paro entre 18 y 25 años debían ingresar en el ejército o ir a trabajar a provincias. El proletariado respondió alzándose contra la burguesía en las jornadas del 22 al 26 de junio. Pero el ejército reprimió duramente la sublevación, y hubo más de 1.500 muertos y 25.000 detenidos. Fue una dura lección para los obreros, que en adelante tendrán que hacer su propia revolución. En diciembre Luis Napoleón Bonaparte, sobrino de Napoleón, fue elegido presidente de la República, gracias al apoyo de la burguesía, el campesinado y los católicos. A pesar de que había sufragio universal, las libertades se recortaban cada vez más. El Segundo Imperio fue proclamado en 1851. El movimiento revolucionario se propagó desde Paris al resto de Europa. En el Imperio Austriaco se desencadenaron en 1848 levantamientos de estudiantes, obreros y pequeña burguesía y milicias tanto en Viena como entre nacionalistas checos, húngaros e italianos. Aunque no todos tenían los mismos objetivos, lograron implantar una monarquía constitucional y el canciller Metternich salió del poder. Con ayuda de Rusia, el nuevo emperador Francisco José logró restaurar el absolutismo. En Italia los revolucionarios luchaban a la vez por la libertad y por la unidad. Los nacionalistas llegaron a declarar Repúblicas independientes en Venecia, Toscana y Roma, pero fracasaron. Derrotados por los austriacos en Lombardía y el Véneto, vieron cómo los franceses reponían al Papa en Roma. Al finalizar, solamente el reino de Piamonte, en manos de los Saboya, era liberal y constitucional. En Alemania la revolución de 1848 fue muy importante. Los patriotas consiguieron establecer constituciones en 39 Estados y se convocó una Asamblea nacional que nombró regente a Juan de Habsburgo. Este Parlamento de Francfort resultó ineficaz, ya que no contaba ni con dinero, ni armas, ni funcionarios y además estaba dividido. Por miedo a los obreros, los parlamentarios ofrecieron la corona alemana al rey Federico Guillermo IV de Prusia, quien no la aceptó. Así pues, fracasó la revolución, aunque en Prusia se mantuvo un régimen constitucional muy censitario.

Primer gobierno: Durante el primer gobierno de Rosas, el país no estaba organizado como una nación, sino que las provincias se habían enfrentado firmando por un lado la Liga Unitaria (Córdoba, Santiago del Estero, Catamarca, La Rioja, San Juan, San Luis, Tucumán, Salta y Mendoza) y por el otro lado el Pacto Federal (Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes). El 6 de diciembre de 1829 la legislatura eligió a Rosas gobernador y le otorgaron facultades extraordinarias. Si ya gobernaba de afuera, ¿cómo no iba a hacerlo ahora que estaba en el poder? Desde el principio declaró enemigo al partido unitario, y utilizó la famosa divisa: "El que no está conmigo, está contra mí" para atacarlos. Por lo que puso a su favor a los burgueses, conservadores y reaccionarios, a los católicos, a los gauchos descontentos, a los indios, a la plebe urbana y a parte de la población rural. Rosas apareció como un restaurador, debido a la actitud de desprecio, de violación de derechos que habían dado los anteriores gobiernos. En su contra aparecieron los unitarios, los jóvenes ilustrados, los liberales, los militares y viejos patricios de la revolución. Su gobierno era centralista, respetuoso de los señores feudales siempre y cuando estos le estuviesen sometidos. Tenía un criterio proteccionista antieuropeo, de un nacionalismo estrecho, y reacio a los cambios y a lo extranjero. Su primera medida en el gobierno, de hecho, fue suprimir la libertad de prensa y adueñarse de ella. Sin embargo este primer periodo fue solo una imagen de lo que sería el segundo término, ya que aquí Rosas no tenía experiencia verdadera en la política. Así es que en 1832 Rosas impide que la Comisión Representativa convoque a un congreso general para organizar la república. La idea de Rosas era que el país no estaba en condiciones de entrar en una organización general; debía mantenerse la unión de las provincias sólo con el Pacto Federal. "Debemos existir y después organizarnos", era su argumento. Segundo Gobierno: El 7 de marzo de 1835 la Legislatura, confirió el gobierno a Rosas por cinco años con la sumadel poder publico, sin mas restricciones que conservar y proteger lareligión católica, y sostener y defender "la causa nacional de laFederación". El nombramiento fue confirmado por un plebiscito que dio9720 votos a favor y 8 en contra. Se le depositó la suma del poder público de la provincia; Pero ¿Cómo llegó Rosas a tener todo este apoyo? Debemos por ende analizar el período 1832-1835, tiempo en queRosas no gobernó. Primero Rosas no aceptó en 1832 lareelección sin los poderes extraordinarios. Y a partir de allí se lo eligió varias veces para que vuelva al poder, pero en todas se negódebido a que no le otorgaban los poderes especiales; él deja elgobierno para trabajar desde afuera y dificultar al gobierno muy astuta mente. Segundo, la policía, el ejército, la prensa y las masas estaban a su merced. Tras formar su propio Partido Restaurador Apostólico, y con el apoyo de la Sociedad Popular Restauradora,conocida como 'La Mazorca', que aterrorizó a sus adversarios unitarios,Rosas formó alianzas con los líderes de las demás provincias argentinas, logrando el control del comercio y de los asuntos exteriores de la Confederación. Un hecho más que decisivo fue la revolución de los restauradores del 11 de octubre de 1833: El gobernador Balcarce ordenó que se diera a lugar un juicio al periódicoEl Restaurador de las leyes, por lo que se empapeló Buenos Aires concarteles que anunciaban el proceso al "Restaurador de las leyes". Y la gente de los suburbios pensó que el juicio era a Rosas, ya que también se lo conocía con ese nombre. Y al iniciarse la audiencia se produjo un enorme alboroto que terminó con el sitio de la ciudad por parte del general Pinedo, adherido a la protesta. Y el ejército del gobierno se encontraba con Rosas en el sur en la campaña "exterminadora" del desierto. Balcarce debió renunciar, y posteriormente lo mismo harían José Viamonte y V.Maza (luego del asesinato de Quiroga). Al volver de la expedición al desierto, la legislatura le acordó una medalla. Sin embargo no poseía un espíritubélico, aunque supo explotar su prestigio. Así Rosas aparecía como el único capaz de calmar la situación. Es en esta etapa de temor y anarquía política en la que Rosas aparece como el único capaz de terminar con eldifícil momento y establecer la paz tan esperada. Espero que les sirva