Lexman
Usuario (Chile)
En mayo 1945, unos días después del suicidio de Hitler, dos tanques Sherman de la 12ª División Blindada del ejército norteamericano y catorce soldados, bajo el mando del capitán John C.Lee Jr., conquistaron el Castillo de Itter, un pequeño castillo medieval situado en la cima de una colina en el Tirol austriaco que se remonta al siglo XIII. Los alemanes lo habían destinado como prisión especial que albergaba a varias personalidades VIPs francesas, entre ellos los ministros Paul Reynaud y Eduard Daladier y los generales en jefe Maxime Weygand y Paul Gamelin, entre otros, además de algunas esposas y novias de los prisioneros. Emblema de la 12ª División Blindada Castillo Schloss Itter Sin embargo, unidades de la veterana 17ª División SS Panzergrenadier "Götz von Berlichingen" llegaron para recuperar el castillo y ejecutar a los prisioneros. Emblema de la 17ª División SS Panzergrenadier "Götz von Berlichingen" Lee tuvo el apoyo del Mayor Josef Gangl, quien estaba al mando de una unidad de veinte soldados de la Wehrmacht y que había estado colaborando con la resistencia de Austria frente a los nazis en los últimos días de la guerra. Gangl tenía la intención de liberar a los prisioneros por su cuenta, sin embargo decidió rendirse a los americanos. Teniente primero John C. Lee Jr (derecha) Mayor Josef "Sepp" Gangl Uno de los tanques Sherman fue dispuesto para defender un puente a unos kilometros de distancia. Lee colocó a todos los hombres bajo su mando (incluidos los alemanes) en posiciones defensivas alrededor del castillo y el tanque que le quedaba (llamado "Besotten Jenny" ) en la entrada principal. Lee ordenó también a los prisioneros franceses que se escondieran y permaneciesen al margen de la batalla, sin embargo no acataron los órdenes y los prisioneros franceses, incluidas las mujeres, lucharon junto a los soldados americanos y alemanes de la Wehrmacht. Tanque Sherman "Besotten Jenny" En la mañana del 5 de mayo, las tropas SS rodearon el castillo dirigiéndose hacia la puerta principal del mismo, mientras otros trepaban por la zona oeste. Defensores americanos, alemanes y prisioneros franceses derramaron fuego contra los atacantes. Varios de los hombres de la Wehrmacht murieron en el tiroteo. El tanque Sherman estuvo proporcionando fuego de ametralladora hasta que fue destruido por el fuego alemán La batalla concluyó poco después, gracias a la llegada de nuevos refuerzos. El 142 regimiento de infantería estadounidense llegó al Castillo de Itter y las SS fueron derrotadas. El teniente Jack Lee fue condecorado con la Cruz al Servicio Distinguido por su defensa del castillo y ascendido a Capitán. Josef Gangl murió durante la batalla debido a una bala de un francotirador pero fue honrado como héroe nacional en Austria y una calle en la ciudad de Wörgl lleva su nombre. La batalla del Castillo de Itter es considerada popularmente como la batalla más extraña de la Segunda Guerra Mundial siendo la única batalla en la que alemanes y estadounidenses lucharon juntos como aliados durante toda la guerra. Es también la única batalla en toda la historia de Estados Unidos en la que defendieron un castillo medieval. Otros post que pudiesen interesarte: - Lo que no sabías de Transplante de Arboles - ¿Qué es la Hidrosiembra? - La Motosierra, una herramienta multifuncional - Segunda Guerra Mundial....no tan en serio - Parte I - Segunda Guerra Mundial....no tan en serio - Parte II - La Guerra de los Bóxers
¿Se imaginan una alianza entre Estados Unidos, Alemania, Rusia, Japón, Gran Bretaña, Italia, Austria y Francia contra un enemigo común? Pues esto sucedió el año 1900 en China. Alianza de las Ocho Naciones En esos años el Imperio Chino gobernado por la emperatriz Tzu Hsi se estaba deshaciendo, víctima de la corrupción generalizada y de la explotación extranjera. Casi todos los funcionarios y gobernadores eran corruptos y cobraban sobornos por hacer su trabajo, además de sus retribuciones normales. La propia familia imperial cobraba su parte de esta mordida. Emperatriz Tzu Hsi Las potencias de la época llevaban décadas aprovechándose del caos chino para arrancar concesiones y privilegios muy ventajosos económicamente: compraban materias primas a precios muy favorables e inundaban el país con sus productos, hundiendo la industria local. La emperatriz encontró de esta forma un chivo expiatorio: los extranjeros eran los culpables de los males de China. La sociedad secreta Los Puños de la Justa Armonía (conocidos por los occidentales como bóxers, por sus ejercicios físicos) creyeron firmemente esa idea. Probablemente la sociedad surgió en origen como movimiento de resistencia a los manchúes (la familia imperial era manchú), pero en 1900 su odio iba dirigido hacia los extranjeros, los chinos a su servicio y muy especialmente a los chinos cristianos. Bóxers La violencia era parte esencial de su actuación y en 1900 se habían extendido por casi todo el país y tenían la complicidad de la corte imperial y del ejército. El asesinato de extranjeros y de chinos cristianos, así como la destrucción de sus propiedades se hicieron cada vez más frecuentes en la primavera de 1900. Los embajadores solicitaron permiso para llamar tropas procedentes de los buques de guerra anclados en la boca del río Pei-Ho. El contingente principal (marines y marineros) llegó la noche del 31 de mayo y el 3 de junio llegó otro grupo menor. En total había 22 oficiales, y de suboficiales y tropa: 37 austríacos, 78 franceses, 52 alemanes, 81 británicos, 41 italianos, 25 japoneses, 81 rusos y 56 norteamericanos. Sólo los norteamericanos y los japoneses tenían experiencia de combate. Contaban con tres ametralladoras: una Maxim, una Colt-Browning y una Nordenfeldt. Tropas de Estados Unidos Tropas de Gran Bretaña Tropas de Alemania Tropas coloniales de la India Británica Tropas de Francia Tropas de Italia Tropas del Japón Tropas del Imperio Austro-Húngaro Tropas de Rusia El embajador británico telegrafió al vicealmirante Seymour solicitando el envío de refuerzos ante el peligro inminente. Se consiguió reunir 2.000 hombres y fueron desde Tientsin en tren para recorrer los 145 km hasta Pekín. Pero las vías ya habían sido cortadas y el grupo fue atacado por los bóxers. Seymour decidió esperar en Lang Fang a más refuerzos, pero al verse rodeado por más bóxers tuvo que retirarse días después por territorio hostil, atacado por el propio ejército imperial. Consiguió llegar el 22 de junio cerca de Tientsin, allí se detuvo y esperó refuerzos. Mientras, la situación en el barrio de las embajadas empeoraba minuto a minuto. El embajador japonés salió a la calle, fue asaltado y muerto a hachazos. El embajador alemán intentó ir por su cuenta al Ministerio de Exteriores Chino, pero no llegó muy lejos ya que un soldado chino lo mató a tiros. Era evidente para todos los diplomáticos que salir del recinto era ir a la muerte, así que decidieron quedarse en sus embajadas hasta que los sacaran de allí. Para entonces la guerra ya era total: los bóxers asaltaron el asentamiento internacional en Tientsin. El mismo día, una fuerza aliada asaltó los fuertes de Taku, en la desembocadura del Pei-Ho. El 21 de junio China declaró la guerra formalmente. El 26 una fuerza cosaca consiguió llegar hasta Seymour. En el golfo de Chihli empezaban a concentrarse refuerzos internacionales para avanzar hacia Pekín. En Pekín los combates fueron muy duros: bóxers y soldados chinos atacaron por todo el perímetro, primero con asaltos en masa y tras fallar éstos, protegidos por barricadas móviles. La artillería china se mostró muy ineficaz, ya que casi todos sus tiros quedaban altos. Los contraataques alemanes y americanos hicieron retroceder a los chinos, y los italianos y japoneses por su parte tendieron una trampa a los chinos con una falsa retirada y acabaron con decenas de ellos. Barricadas protegidas por tropas francesas o alemanas A pesar de lo malo de la situación general nadie pensó en rendirse, pues sabían lo que les esperaba si les capturaban vivos: en un edificio próximo, los bóxers habían clavado en una pica la cabeza de un civil inglés capturado. Mientras, el avance de la fuerza de auxilio se volvió muy complicado, pues se tuvo que hacer no por ferrocarril, sino con carros y mulos requisados. Esta fuerza estaba al mando del general británico Alfred Gaselee y además de con setenta cañones contaba con: 9000 japoneses, 2900 rusos, 2900 británicos, 2200 americanos y 1200 franceses. El 13 de agosto de 1900 los chinos lanzaron su ataque final contra los aliados. La razón era que por el este ya venía la vanguardia de Gaselee. Los sitiados gastaron entonces sus últimas reservas de munición. Aunque la fuerza de rescate había planeado su ataque y la liberación de los sitiados, al final cada cual operó por su cuenta, deseosos de llevarse la gloria correspondiente a la liberación de los sitiados. El 14 los británicos fueron los primeros en entrar en el perímetro. Entre los sitiados en Pekín hubo 53 militares y 12 civiles muertos, además de 156 militares y 23 civiles heridos. Pero la peor parte se la llevaron los refugiados chinos, que murieron por centenares. No se sabe cuántos sitiadores cayeron. Desfile de la Victoria en la Ciudad Prohibida Si los rebeldes bóxers fueron implacables con sus enemigos extranjeros y con la población china que los apoyaba,la represión que sufrieron ellos tampoco queda nada lejos. Cientos de ellos fueron ejecutados,y la mayoría a la vieja usanza: cortándoseles la cabeza y dejándola expuesta en las murallas como escarnio. Bóxers prisioneros Ejecución de bóxers Al ser mi primer post, espero que haya quedado bien y que sea de su interés. Fuentes: http://www.lead-adventure.de http://granguerra.crearforo.com/ http://en.wikipedia.org/ http://forum.axishistory.com/
