Juan_lo31
Usuario (Argentina)

Ingredientes para la masa: 2/3 taza (150 gramos) de mantequilla sin sal bien fría 6 cucharadas (90 gramos) de manteca bien fría 3 3/4 tazas (415 gramos) de harina sin preparar 1/2 cucharadita de sal No más de 8 cucharadas de agua o jugo de manzana* Ingredientes para el relleno: 1 Kg de manzanas (las que prefieras) 1 cucharada de jugo de limón (cualquier tipo de limón) 3/4 taza (170 gramos) de azúcar blanca 2 cucharadas de harina sin preparar 1 cucharadita de canela en polvo (si no eres muy fanático de la canela, puedes usar 1/2 cucharadita) Ingredientes opcionales para pincelar: 1 huevo 2 cucharadas de leche Procedimiento: 1. Corta la mantequilla y manteca en cubos pequeños (del tamaño de un dado) y colócalos en un recipiente en la refrigeradora. Si estuviesen muy suaves, mételos a la congeladora por 5 o 10 minutos hasta que estén firmes. Es muy importante comenzar la masa con mantequilla y manteca bien frías; de lo contrario, se van a derretir durante el proceso y la masa quedará fatal. 2. En un recipiente grande mezcla la harina y la sal. Si colocas demasiada harina, no vas a poder formar la masa. 3. Agrega la mantequilla y la manteca a la mezcla de harina y sal. Utilizando un estribo o un par de cuchillos, "corta" la mantequilla y manteca. Continua hasta que la mezcla tenga aspecto de pan rallado, más o menos como se ve en la foto. 4. Utilizando una botella con atomizador (o salpicando ligeramente con los dedos si es que no tienes una), agrega poco a poco el líquido que estés utilizando (agua o jugo de manzana) y mezcla con un tenedor. No es necesario que incorpores todo el líquido, solo agrega lo necesario para que la masa se quede pegada al apretarla, como se muestra en la foto. Para darte una idea: de las ocho cucharadas de líquido que coloqué en mi botella, esta vez solo utilicé la mitad. Debe de quedar así: 5. voltea la masa sobre una superficie ligeramente enharinada. Si tienes una tabla de picar grande (¡que no huela a cebollas!), puedes utilizarla para que sea más fácil limpiar al terminar. 6. Presiona la masa con los dedos hasta que formes una bola. Córtala por la mitad, forma dos discos de aproximadamente 10 a 15 centímetros de diámetro. Envuelve cada uno por separado en plástico (o colócalos en bolsas individuales). Mételos a la refrigeradora por lo menos durante una hora. Sabrás que están listos cuando se sientan ligeramente firmes. 7. Mientras se enfría la masa, prepara el relleno. Pela y saca el corazón de las manzanas. Córtalas en rebanadas bien delgaditas. Colócalas en un recipiente grande y báñalas con el jugo de limón. Mezcla bien. 8. En un recipiente, mezcla el azúcar, las dos cucharadas de harina y la canela. Agrega esto a las manzanas y mueve con cuidado (para no romperlas) hasta que se vea uniforme. Reserva mientras estiras la masa. Debe de quedar así: 9. Ahora sí, precalienta el horno a 190ºC (375ºF). 10. Saca uno de los dos discos de masa de la refrigeradora. enharina ligeramente la superficie de trabajo y coloca el disco de masa encima. Usando un rodillo enharinado, estira la masa, gírala y sigue estirando, levantándola de vez en cuando para que no se pegue y enharinando conforme sea necesario. Si la masa está muy dura, caliéntala un poco con las manos para que sea más fácil de estirar. Una vez que llegues al tamaño de tu molde (más un extra para los lados), levántala cuidadosamente usando el rodillo para ayudarte. Colócala en el molde y presiona bien por todos los lados. No te preocupes por los excesos que queden colgando. 11. Vierte el relleno sobre la masa y espárcelo bien. ¡No te olvides del "juguito" que queda dentro del recipiente! 12. Repite el paso 10 con el otro disco de masa. Esta vez, utiliza un cuchillo para hacerle unas rajaduras en el centro, para que el vapor pueda escapar al cocinarse. 13. Una vez "cerrado" el pie, corta el exceso de masa dejando entre uno y dos centímetros adicionales. Presiona todo el borde y "voltéalo" hacia abajo para que no se abra en el horno. Luego, puedes decorar el borde como prefieras: apretando con los dedos para darle "curvas" o utilizando un tenedor para hacerle rayas. Debe de quedar así: 14. Si gustas, utiliza un cortador de galletas para cortar la masa que te sobró y decorar el pie. Este paso es totalmente opcional. 15. Si quieres que te quede doradito, bate un huevo con dos cucharadas de leche y pincela la masa. Si no tienes una brocha de repostería, puedes utilizar los dedos. No vas a utilizar toda la mezcla, solo la cantidad necesaria para pincelar la superficie del pie. ¡Una sola capa basta! 16. Mételo al horno por aproximadamente una hora. Sabrás que está listo cuando veas una especie de caramelo burbujeando por las rajaduras. Si se empezara a dorar demasiado, cúbrelo con un pedazo de papel platina (alumino). Es importante que no saques el pie de manzana del horno hasta que esté burbujeante. De lo contrario, la harina que pusiste en el relleno no tendrá tiempo de cocinarse y te quedará aguado por dentro. 17. Saca el pie de manzana del horno y déjalo enfriar (de preferencia sobre una rejilla) por lo menos durante hora. Yo sé que la tentación es muy grande, pero al dejarlo enfriar el relleno podrá estabilizarse y cuando lo cortes estará firme. Si lo cortas antes de tiempo, se aguará. Sírvelo tibio o a temperatura ambiente. A algunas personas le gusta acompañarlo con una bola de helado de vainilla, pero solo es perfecto. ¡Espero que te guste!
Ingredientes para la torta: 3 tazas (330 gramos) de harina sin preparar ½ cucharadita de polvo de hornear ½ cucharadita de bicarbonato de soda 1 cucharadita de sal ¼ taza (60 mL) de jugo de limón colado ¾ taza (180 mL) de yogur natural 1 cucharadita de esencia de vainilla 1 taza (225 gramos) de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente 2 tazas (225 gramos) de azúcar blanca 4 huevos 1/3 taza de ralladura de limón. ¡Sí, es bastante ralladura! **Solo usa la parte con color, la parte blanca es amarga** Preparación de la torta: 1. Engrasa y enharina bien el o los molde(s) que vayas a utilizar. Yo estoy utilizando dos moldes rectangulares. 2. Precalienta el horno a 180ºC (aproximadamente 350ºF). 3. Cierne juntos los primeros cuatro ingredientes: harina, polvo de hornear, bicarbonato de soda y sal. Reserva a un lado. 4. En un recipiente aparte, mezcla el jugo de limón, yogur y esencia de vainilla. Reserva a un lado. 5. En el recipiente de la batidora, mezcla la mantequilla (debe estar suave pero no derretida, puedes meterla unos segundos al microondas si es que la acabas de sacar de la refrigeradora, ¡pero no dejes que se derrita!) con el azúcar. Bate a velocidad media hasta que esté bien cremosa y casi blanca, aproximadamente unos 5 a 7 minutos. Raspa los bordes del recipiente cada 2 a 3 minutos. Debe de quedar así: 6. Agrega los huevos uno por uno. Bate bien y raspa los bordes del recipiente después de cada adición. 7. Agrega la ralladura de limón y mezcla bien. Yo estoy utilizando limones amarillos, por eso la ralladura tiene ese color. Mezcla bien. 8. Baja la velocidad de la batidora al mínimo (para que no termines con una nube de harina en la cocina) y agrega un tercio de la mezcla de harina que reservaste en el paso 3. Bate hasta que se incorpore por completo, raspando los bordes del recipiente de ser necesario. 9. Agrega la mitad de la mezcla de yogur que preparaste en el paso 4. Bate hasta que se incorpore por completo, raspando los bordes del recipiente de ser necesario. 10. Repite el paso 8; luego, el paso 9 con el resto del yogur y termina con el resto de harina. 11. Raspa bien los bordes y bate todo por 30 segundos a velocidad media. 12. Transfiere la mezcla al molde o moldes que engrasaste y enharinaste en el paso 1. Inmediatamente después lleva al horno precalentado. Hornea por 45 a 60 minutos o hasta que al introducir un palito en el centro salga limpio. Recuerda que los hornos varían muchísimo. Si sabes que tu horno tiende a ser muy fuerte, dale una chequeada a los 35 a 40 minutos para evitar que se reseque la torta. En mi horno estuvo lista en exactamente 55 minutos. 13. Cuando esté lista la torta, sácala inmediatamente del horno y déjala enfriar dentro del molde, de preferencia sobre una rejilla. Después de 10 minutos, desmóldala sobre la rejilla. Preparación del jarabe de limón: Mientras la torta enfría, puedes preparar este jarabe de limón si es que has decidido humedecerla un poco más. 1. Coloca ½ taza (115 gramos) de azúcar blanca y ½ taza (120 mL) de jugo de limón colado en una olla pequeña y llévala a fuego medio hasta que el azúcar se disuelva por completo. 2. Vierte el jarabe por cucharadas sobre la torta una vez que la hayas desmoldado, pero aún tibia. Recuerda colocar una bandeja debajo de la rejilla para atrapar el jarabe que no sea absorbido por la torta. Preparación del glaseado: Usualmente lo que yo hago es utilizar el jarabe sobrante para hacer el glaseado. 1. Agrega azúcar impalpable (en polvo) al jarabe que te sobró hasta que tome la consistencia que prefieras. Empieza agregando ½ taza (55 gramos) de azúcar impalpable por cada 2 a 3 cucharadas de jarabe sobrante. Si queda muy líquido para tu gusto, puedes agregar más azúcar impalpable y si queda demasiado espeso, puedes agregar más jugo de limón. Si no te sobró nada de jarabe, la proporción “usual” es 2 tazas de azúcar impalpable (220 gramos) por cada 3 a 4 cucharadas de jugo de limón colado. 2. Vierte el glaseado directamente sobre la torta. Déjalo “chorrear” por los costados o haz diseños con un tenedor. Recuerda mantener la bandeja debajo de la rejilla para atrapar el glaseado sobrante. Puedes darle una o varias capas de acuerdo con tu gusto. Yo bañé una de mis tortas y dejé la otra sin glasear. ¡Espero que te guste! Provecho!!