JhonC73
Usuario (Colombia)
La nueva era se aproxima por la izquierda, con una luz despampanante, pero esa luz es inquietante, se siente como si brillara porque le toca, por no bajar la guardia, por tener alguien que la apoye . En seguida se pueden ver nubes a la derecha, tragedia, decepción, ira , amargura, un sinsabor lleno de putrefacción. Es increíble que vuelva a vivir este momento y no haya aprendido nada en el pasado, se siente como la primera vez, aunque ahora se los verdaderos motivos de cada acto. ¿Por qué mortificarse por una decisión de otros? ¿ será esta la naturaleza humana...... o simplemente hay algo mal conmigo? En sus rostros no hay remordimiento alguno, al parecer palabras tan crueles y sentimientos tan afines son propicios y calculados (?) No han dejado nada al azar, bueno por lo que aparentan. Ahora comprendo que la madurez no llega con los años como solía pensar. Oh condena amarga de vivir así, dividido entre dos tierras, la tristeza se convierte en tinieblas. Porque sigo afligido? si entiendo como es todo? ahora sé que ya no existe aquí más esperanza, pero quisiera que existiera. Algún día un sabio dijo, la esperanza es lo último que se pierde. pero al parecer yo ya la perdí hace mucho tiempo. Mi cabeza mira al suelo , la felicidad de la que tanto me jactaba se fue en a la oscuridad de la noche pero esta vez es diferente, ahora ya no estoy tan solo, ya no estoy tan afligido, ya no estoy tan herido por la espalda. Ahora tengo un soporte, un hombro al cual llorar, eso es bueno. Lo pienso mejor, no está del todo mal, hay que ver el lado positivo como dicen los fracasados. A Angela. 5 de septiembre de 2010.
Este día particularmente recordé algo que siempre había escuchado, pero que nunca me había tomado el trabajo de analizar seriamente. "Debes mejorar tu actitud, y así cosas nuevas y mejores vendrán. Las emociones se contagian" No es más que otro cliché mal habido, de esos que se comparten en redes sociales; de esos con los cuales todos se sienten identificados, porque no es más que la pura manifestación de lo ordinario del pensamiento humano, una exaltación a lo obvio, una celebración a quedarse corto de ideas y repetir como loros los dichos de nuestros ascendientes más lejanos. La actitud no se cambia de la noche a la mañana, no existen soluciones y consejos obvios para mejorarlo a largo plazo. A ese dicho tan común le ha faltado algo, y eso es el concepto de interiorización de las ideas. El problema de esta generación es que no hemos dedicado a repetir sin interiorizar. Anhelamos un trato mejor hacia los pobres, y somos los primeros en voltear la cara cuando un mendigo se para frente a nosotros pidiendo una moneda, tal vez su único alimento del día. Exigimos respeto hacia las mujeres, y somos los primeros en mirarles el culo cuando pasan, e imaginarlas en la posición sexual más sórdida que nuestra perversión humana alcanza a pensar. Esa es la naturaleza del hombre, la hipocresía. Esa hipocresía que se exige, esa que te obliga a que sientas que debes cambiar de actitud, a la que no le importa si este mundo es una mierda y al fin te has dado cuenta, a la que solo le importa que muestres tu mejor cara, o la mejor máscara. Lo único sincero de este mundo es que a nadie sinceramente le importa lo que te pase. Así que ¿porqué hacer lo que los demás esperan que hagas y mejor no pasas convertirte en lo que se te de la real gana? Sal al mundo, sonríe y finge como si nada pasara o aprende a ser fuerte y combátelo como si no te importara.