JaiiroSanteliz
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Leci Suzana Garcia era una joven bonita y alegre que disfrutaba haciendo equitación, bailando y enamorándose como cualquier joven de 17 años. Su tragedia comenzó a finales de 1957, cuando contrajo gripe, se quejó de somnolencia y cayó en el mayor “sueño” del que se tenga registro. Cuando la revista O cruzeiro (una de las publicaciones de mayor difusión de Brasil en la época) reseñó el caso, Leci dormía desde hacía un par de años. La joven fue noticia en su ciudad natal, Londrina, en Brasil y en el mundo entero. Médicos, religiosos e incluso expertos en temas paranormales se dieron cita para intentar despertarla de su sueño. Branca Garcia Martinez, la más pequeña de las hermanas Garcia, relató el comienzo de la tragedia: “se sentía muy mal – tenía gripe – después empezó a sentir el brazo y la pierna adormecidas y la llevaron al médico. Después de esto no hizo más que empeorar”. Mauro Antonio Garcia, otro hermano de Leci, declaró: “para nosotros, ella estaba consciente. Las personas conversaban y ella respondía con pequeñas señales”. De la gripe al sueño profundo, demoró aproximadamente mes y medio. Gradualmente fue perdiendo el movimiento, se le deformó el rostro y la boca con la consecuente dificultad para hablar, hasta que cayó en coma. Uno de los médicos aseguró que se trataba de una gripe asiática. Otro dijo que era una encefalitis viral. “Fue a Curitiba y regresó bastante mal, decaída, con un pronóstico de apenas 15 días de vida”, relató un familiar. Pasó a alimentarse con suero, ya no podía comer. El caso sonó en todo el país y terminó llamando la atención de las autoridades, como el Secretario de salud de Sao Paulo, que le ofreció a la familia una cama en el Hospital das Clinicas. Incluso pusieron a disposición de Leci un avión de la Fuerza Aérea Brasileña para trasladarla a cualquier región del mundo donde existiera una posible cura. Tras intentar por todos los medios posibles, con médicos, expertos paranormales – incluso un gurú indio que visitó a Leci -, se le hicieron exámenes en los más grandes centros neurológicos de la época: Canadá, Rusia, Francia y los Estados Unidos. No encontraron ninguna esperanza. Leci murió el día 3 de octubre de 1962. Para la familia que se dedicó totalmente a Leci, ella no murió. Durmió y nunca más volvió a despertar. Su tumba en el cementerio municipal de São Pedro hasta hoy es una de las más visitadas, pues según algunas personas de la época, después de su muerte Lacy empezó a hacer milagros y curar a las personas. Su tumba se convirtió en una especie de santuario con abundantes flores y placas de agradecimiento provenientes de personas que fueron ayudadas por ella.

Evitar las aftas ¿Padeces llagas con frecuencia? Entonces es importante revisar muy de cerca tus hábitos, pues esta condición podría ser el reflejo de un mal cuidado bucal, de problemas y deficiencias nutricionales e incluso trastornos intestinales. Qué comer si tengo aftas Si tienes una o varias aftas será importante cuidar tu alimentación, especialmente si se encuentran en zonas en las que se produce mucho roce al comer. Los alimentos más recomendados cuando tenemos llagas son: 1- Purés de patata o vegetales, que gracias a su suavidad no causarán daños. 2-Sopas y cremas, siempre y cuando no se encuentren demasiado calientes. 3-Pescados y carnes preparados al vapor, el horno o la plancha. Evitar siempre las presentaciones crujientes, por ejemplo las fritas. 4-Arroces con ingredientes blandos. Patatas cocidas. 5-Alimentos fríos como la gelatina, los flanes, el helado o el yogur. En general es recomendable llevar una dieta blanda, baja en condimentos pues aumentan el escozor, y controlando que la temperatura de los alimentos no sea demasiado caliente. Qué NO debo comer si tengo aftas Cuando tenemos aftas es importante evitar ciertos alimentos y preparaciones que pueden causar un roce mayor y aumentar la lesión, o que producen más ardor y molestias. Entre las cosas que no debes comer si tienes aftas están: 1-Productos duros como el pan de barra, las galletas, las tortillas de maíz, las patatas fritas y todo lo que sea crujiente. 2-Alimentos fritos en general. 3-Zumos y frutos cítricos, pues aumentan el escozor. 4-Alimentos picantes o muy condimentados, ya que acentúan las molestias. 5-Bebidas carbonatadas como los refrescos. Remedios caseros para curar las llagas Aunque existen productos farmacéuticos para aliviar esta condición, en casa tenemos a mano algunos ingredientes que nos pueden ayudar a combatir las aftas. En nuestro artículo cómo curar las llagas encontrarás varias alternativas muy útiles para recuperarte lo antes posible.
