JFeder
Usuario (México)
Profecías, la biblia y Jesús ¿Cómo respondería usted a alguien que afirma que la Biblia no es inspirada? ¿Hay alguna forma de probar la inspiración o, al menos, presentar inteligentemente la evidencia de su inspiración? La respuesta es ¡Sí! Una de las mejores maneras de demostrar la inspiración es examinar las profecías. Hay muchos libros religiosos en el mundo que tienen muchas cosas buenas para decir. Pero solamente la Biblia ha cumplido profecías, y todavía quedan cosas profetizadas por cumplirse. La Biblia nunca se ha equivocado en el pasado, y no se equivocará en el futuro. Afirma ser inspirada por Dios (2 Tim 3:16). Ya que Dios es el creador de todas las cosas (Isa 44:24), sin duda El es también el creador del tiempo. El tiempo está bajo su control. Solamente Dios, entonces, siempre tendrá la razón acerca de lo que hay en el futuro, nuestro futuro. Las profecías ya cumplidas son una fuerte evidencia de que Dios es el autor de la Biblia, porque cuando uno considera las probabilidades matemáticas de que las profecías se cumplan, es posible percibir prontamente detrás de la Biblia un diseño, un propósito, y una mano que guía los acontecimientos. Si solamente una profecía no se cumpliese, entonces sabríamos que Dios no es el Dios verdadero, porque el creador de todas las cosas, incluido el tiempo, no erraría al predecir el futuro. Deuteronomio 18:22 dice: "Si el profeta habla en nombre de Jehová, y no se cumple ni acontece lo que dijo, esa palabra no es de Jehová. Por presunción hablo el tal profeta; no tengas temor de él.". Isaías 46:9-10 dice, "Acordaos de las cosas pasadas desde tiempos antiguos, porque yo soy Dios; y no hay otro Dios, ni nada hay semejante a mí, que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo ‘Mi plan permanecerá y haré todo lo que quiero’." Un enfoque adecuado cuando se trata con un no creyente es ir al Salmo 22 y leer los versículos 12-18. Aquí hay una descripción detallada de la crucifixión, escrita mil años antes de que Jesús naciese. Después de leer el pasaje, pregúntele de qué se trata. Él dirá: "De la crucifixión de Jesús". Entonces respóndale con algo como: "Tiene razón. Se trata de la crucifixión, Pero esto fue escrito mil años antes de que Jesús naciera. Y como si eso fuera poco, la crucifixión como medio de ejecución ni siquiera se había inventado en esa época. ¿Cómo cree usted que pudo ocurrir una descripción como ésta?" Luego de un breve tratamiento, uno puede mostrarle algunas profecías más, como la que anunciaba el lugar de nacimiento de Jesús (Miqueas 5:2), queEl nacería de una virgen (Isaías 7:14), o que su costado sería traspasado (Zacarías 12:10). He aquí una lista parcial de profecías cumplidas en Jesús. Nacido de la simiente de la mujer Profecía Génesis 3:15 "Pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre su simiente y la simiente tuya; esta te herirá en la cabeza, y tú la herirás en el talón" Cumplimiento Mateo 1:20 "Pensando él en esto, un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: ‘José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es’." Nacido de una virgen Profecía Isaías 7:14 "Por tanto, el Señor mismo os dará señal: La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emanuel." Cumplimiento Mateo 1:18,25 "El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando comprometida María, su madre, con José, antes que vivieran juntos se halló que había concebido del Espíritu Santo ... [José] no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito, y le puso por nombre Jesús." Hijo de Dios Profecía Salmo 2:7 "Yo publicaré el decreto, Jehová me ha dicho: ‘Mi hijo eres tú; yo te engendré hoy’." Cumplimiento Mateo 3:17 "Y se oyó una voz de los cielos que decía: ‘Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia’." Descendiente de Abraham Profecía Génesis 22:18 "En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste mi voz." Cumplimiento Matthew 1:1 "Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham" Hijo de Isaac Profecía Genesis 21:12 "Entonces Dios le dijo a Abraham: ‘No te preocupes por el muchacho ni por tu sierva. Escucha todo cuanto te diga Sara, porque en Isaac te será llamada descendencia’." Cumplimiento Lucas 3:23,34 "Jesús, al comenzar su ministerio, era como de treinta años, hijo, según se creía, de José hijo de Elí ... hijo de Jacob, hijo de Isaac, hijo de Abraham, hijo de Taré, hijo de Nacor..." De la casa de David Profecía Jeremías 23:5 "Vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso y actuará conforme al derecho y la justicia en la tierra." Cumplimiento Lucas 3:23, 32 "Jesús, al comenzar su ministerio, era como de treinta años, hijo, según se creía, de José hijo de Elí ...hijo de David, hijo de Isaí, hijo de Obed, hijo de Booz, hijo de Salmón, hijo de Naasón..." Nacido en Belén Profecía Miqueas 5:2 "Pero tú, Belén Efrata, tan pequeña entre las familias de Judá, de ti ha de salir el que será Señor en Israel; su orígenes se remontan al inicio de los tiempos, a los días de la eternidad." Cumplimiento Mateo 2:1 "Cuando Jesús nació, en Belén de Judea, en días del rey Herodes, llegaron del oriente a Jerusalén unos sabios ..." Sería un profeta Profecía Deuteronomio 18:18 "Un profeta como tú les levanatré en medio de sus hermanos; pondré mis palabras en su boca y él les dirá todo lo que yo le mande." Cumplimiento Mateo 21:11 "Y la gente decía: ‘Este es Jesús, el profeta, el de Nazaret de Galilea’." Sería un sacerdote Profecía Salmo 110:4 "Juró Jehová y no se arrepentirá: ‘Tu eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec." Cumplimiento Hebreos 3:1 "Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, considerad al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión, Cristo Jesús." Hebreos 5:5-6, "Por eso, Tampoco Cristo se glorificó a sí mismo haciéndose sumo sacerdote, sino que fue Dios quien le dijo: ‘Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy’. Como también dice en otra parte: ‘Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec.’" Sería un rey Profecía Salmo 2:6 "Yo he puesto mi rey sobre Sión, mi santo monte." Cumplimiento Mateo 27:37 "Pusieron sobre su cabeza su causa escrita: ‘Este es Jesús, el rey de los judíos’." El juzgará Profecía Isaías 33:22 "Porque Jehová es nuestro juez, Jehová es nuestro legislador, Jehová es nuestro rey. ¡El mismo nos salvará! " Cumplimiento Juan 5:30 "No puedo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo, y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del Padre, que me envió." Sería precedido por un mensajero Profecía Isaías 40:3 "Voz que clama en el desierto.’¡Preparad un camino a Jehová; nivelad una calzada en la estepa a nuestro Dios!’" Cumplimiento Mateo 3:1-2 "En aquellos días se presentó Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: ‘¡Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado!’" La crucifixión Profecía Salmo 22:1,11-18 "Al músico principal; sobre Ajelet-sahar [La gacela de la aurora]. Salmo de David. Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? ... No te alejes de mí, porque la angustia está cerca y no hay quien e ayude. Me han rodeado muchos toros; fuertes toros de Basán me han cercado. Abrieron contra mí su boca como león rapaz y rugiente. He sido derramado como el agua y todos mis huesos se descoyuntaron. Mi corazón fue como cera, derritiéndose dentro de mí. Como un tiesto se secó mi vigor y mi lengua se pegó a mi paladar. ¡Me has puesto en el polvo de la muerte! Perros me han rodeado; me ha cercado una banda de malignos; desgarraron mis manos y mis pies. ¡Contar puedo todos mis huesos" Entre tanto, ellos me miran y me observan. Repartieron entre sí mis vestidos y sobre mi ropa echaron suertes." Cumplimiento Lucas 23:33 "Cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, lo crucificaron allí, y a los malhechores, uno a la derecha y uno a la izquierda." Juan 19:33 "Pero cuando llegaron a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas." Juan 19:23-24 "Cuando los soldados crucificaron a Jesús, tomaron sus vestidos e hicieron cuatro partes, una para cada soldado. Tomaron también su túnica, la cual era sin costura, de un solo tejido de ariba abajo. Entonces dijeron entre sí: ‘No la partamos, sino echemos suertes sobre ella, a ver de quién será.’ Esto sucedió para que se cumpliera la Escritura, que dice: ‘Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes’. Y así lo hicieron los soldados." Sería rechazado por su propio pueblo Profecía Isaías 53:3 "Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en sufrimiento; y como escondimos de él el rostro, fue meospreciado y no lo estimamos." Cumplimiento Juan 7:5 "Ni aun sus hermanos creían en él." Juan 7:48 "¿Acaso ha creído en él alguno de los gobernantes o de los fariseos?" Su costado sería traspasado Profecía Zechariah 12:10 "Pero sobre la casa de David y los habitantes de Jerusalén derramaré un espíritu de gracia y de oración. Mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por el hijo unigénito, y se afligirán por él como quien se aflige por el primogénito." Cumplimiento Juan 19:34 "Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua." Las probabilidades matemáticas de que Jesús cumpliese las profecías "Las siguientes probabilidades son tomadas de Peter Stoner en Science Speaks (Habla la Ciencia, Moody Press, 1963) para demostrar que una coincidencia como explicación del cumplimiento de las profecías por Jesús queda descartada por la ciencia de las probabilidades. Dice Stoner que, empleando el cálculo de probabilidades con referencia a ocho profecías, «Hallamos que la probabilidad de que cualquier hombre que hasta ahora haya vivido pudiese haber cumplido las ocho profecías es de 1 en 1017." Esto corresponde a 1 dividido 100 000 000 000 000 000. Para ayudarnos a comprender lo abrumadoramente bajo de esta probabilidad, Stoner la ilustra suponiendo que "tomamos 1017 dólares de plata y los repartimos sobre el estado de Texas. Cubrirían todo el estado con una profundidad de 60 centímetros. Ahora marcamos una sola de las monedas y la mezclamos bien con las otras, en todo el estado. Cubrimos los ojos de un hombre y le decimos que puede viajar tan lejos como quiera, pero tiene una sola oportunidad para levantar una moneda y que sea la marcada. ¿Qué probabilidad tendría de acertar? Exactamente la misma probabilidad que hubiesen tenido los profetas de escribir estas ocho profecías y que todas ellas se cumpliesen por azar en un mismo hombre cualquiera. Stoner considera 48 profecías y dice: "Hallamos que la probabilidad de que cualqier hombre cumpliese las 48 profecías es de 1 en 10157, o 1 dividido 100 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000. El número total estimado de electrones en todo el universo es de aproximadamente 1079. Debiera ser muy evidente que Jesús no cumplió las profecías por accidente. Esta información fue tomado del libro Evidencia que exige un veredicto, por Josh McDowell. Así que yo les digo: pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá la puerta. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá. Jesús de Nazaret

365 días para acercarse a Dios Prólogo Como millones de mexicanos, supe del Padre José de Jesús Aguilar por sus libros y constantes apariciones en diferentes medios de comunicación, lo leí y comprendí, sin duda, la vivencia de su discurso. Pero el día que compartimos una agradable comida en casa de un amigo en común, pude dimensionar que es, indudablemente, un carismático y poderoso comunicador convencido de reforzar el concepto de fe y esperanza en los mexicanos; mejor aún, un extraordinario ser humano cuya vocación rebasa el límite de su responsabilidad. En buena medida, la espiritualidad es la fuente de la divinidad que se relaciona con la búsqueda personal para encontrar el propósito de tu vida, amor, tener respeto hacia Dios, por ti y por todos los seres. En este libro, el Padre José de Jesús nos ayuda a entender conceptos bíblicos adaptados a la actualidad de nosotros, los cuales nos aportan una idea de cómo llegar a la revelación de nuestra fuerza interior, vivir momentos de luz y profundizar en nuestra sabiduría. Con este texto, escritas tan clara y coloquialmente, quienes profesamos el catolicismo perderemos el temor de mostrar lo mejor de cada uno de nosotros para crear un mundo más amable y a salvo de tendencias hacia el odio, resentimiento, envidia, desesperanza, violencia y frustración. Sigilosamente, este texto te llevará a poner en orden muchas de tus ideas, dudas, mitos y cuestionamientos, ayudándote a crecer en tu interior y brindándote las ganas de actuar positivamente para obtener lo mejor de ti cada nuevo día, y ese es el maravillos reto que juntos vamos a superar. Mariano Osorio Presentación Un pequeño paso parece poco. Pero, cuando es firme y constante, nos puede llevar a destinos jamás imaginados. Muchos son los que sueñan o desean alcanzar grandes metas, mas nunca se animan a dar el primer paso. Otros inician con entusiasmo pero, por falta de disciplina y constancia, se qudan a la mitad del camino. Y lo peor de todo es que culpan a la vida, a los demás y hasta a Dios de no haber llegado al horizonte deseado. ¿Cuántos han deseado acercarse más a Dios mediante el conocimiento y una vida espiritual, pero han sido sepultados con sus puras intenciones? Este texto es una invitación para que mediante pequeñas y variadas pero constantes lecturas puedas crecer en tu vida espiritual y, sobre todo, descubras a ese Dios que está más cerca de ti de lo que te imaginas. Comprenderás poco a poco qué es la Biblia y cómo se formó, los libros que la conforman, el simbolismo de los primeros capítulos del Génesis, el origen del pueblo judío, el sentido de los diez mandamientos, el camino por el desierto hasta la llegada a Jerusalén, los héroes y heroínas, la etapa de los reyes y profetas, el exilio a Babilonia, el regreso a Jerusalén, los libros sepienciales, los pecados capitales, la relación del Antiguo con el Nuevo Testamento, las principales palabras de Jesucristo y muchas otras cosas más. Semana 1 Día 1 El inicio de una nueva etapa Las relaciones interpersonales son hermosas. Nos hacen gozar más de los momentos felices o sentir menos dolor en los momentos tristes. Nos ayudan a levantarnos cuando hemos caído o a sentir el gozo de por ayudar a quien lo necesita. Las relaciones también confrontan o hacen más sólidas nuestras ideas y pensamientos. Nos enriquecen porque nos hacen ver lo que antes no veíamos o, por lo menos, verlo desde otro punto de vista. Pero lo más hermoso que nos ofrecen es el crecimiento en el amor. Sin embargo, debemos reconocer que toda relación exige tiempo, esfuerzo, constancia, tolerancia y, de acuerdo con el nivel al que pretendamos llegar en ella, muchas cosas más. Lamentablemente, el hombre contemporáneo siempre dice: “¡Me falta tiempo!”. Quizás esta sea la razón por la que hay cada vez más personas solas. ¡Cuánta razón tenía el autor de El Principito, Antoine de SaintÉxupèry, cuando hizo que el zorro de la historia comentara: “Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada! Compran cosas hechas a los mercaderes. Pero como no existen mercaderes de amigos, los hombres ya no tienen amigos”. Nadie puede tener amigos si no se abre al otro y se muestra como amigo. El proceso del acercamiento no tiene por qué ser violento. Cada relación es distinta y lleva su propio ritmo. No hay por qué violentar al otro ni violentarse uno mismo, porque una verdadera relación exige respeto. Lo importante es descubrir que, en muchas ocasiones y antes que nosotros, el otro está abierto y dispuesto a iniciar la relación ofreciendo lo mejor de sí. Esto es lo que sucede entre Dios y nosotros. Desde el momento en que nos creó, quiso iniciar con nosotros un diálogo personal, una relación íntima y de amor en la que nos entrega lo mejor de sí, exigiendo, paulatinamente, lo mejor de nosotros. Sin embargo, Él respeta nuestra libertad, nuestra voluntad y nuestra decisión. Toca a nosotros responder a su invitación, decidir hasta qué grado queremos profundizar en esa relación y el nivel de confianza que queremos alcanzar. También toca a nosotros darle y darnos el tiempo diario, en forma responsable y constante, después de un año podrás ver una gran diferencia. Deseo que estos post te ayuden a gozar al gran amigo que a veces olvidas, que contribuyan a que tu Biblia no sea un simple libro de adorno o un volumen más en el librero, a que tu presencia en los ritos litúrgicos sea algo más que una simple rutina y que tu relación con el prójimo alcance niveles insospechados. Hoy es tu primer día. Día 2 Diferentes respuestas ante la muerte El 28 de mayo de 2011 recibí una llamada telefónica que solicitaba mi presencia en una agencia funeraria de la Ciudad de México. Al llegar al lugar me sorprendí porque un gran grupo de periodistas me abordó con preguntas. Para mí, como sacerdote, no era usual recibir este tipo de cuestionamientos antes de celebrar una misa. Sin embargo, comprendí la razón. Se trataba del funeral de la mamá de una famosa actriz y cantante y de sus tres hermanas, dos de las cuales fueron secuestradas en septiembre de 2002. Todos los medios querían enterarse de lo que sucedía al interior de la funeraria, como si el dolor y la impotencia provocados por la muerte de un ser querido fueran algo desconocido. De la misma manera que en cualquier capilla ardiente, la familia de la popular intérprete y sus más íntimos amigos sufrían por la irreparable pérdida. Trataban de animarse y consolarse mutuamente, mientras alguno se acercaba al ataúd con el deseo de sentir aún, físicamente, la presencia del ser amado. Durante la celebración litúrgica, recordamos las palabras de Cristo que nos hicieron agradecer al Creador por todas las bendiciones que la señora recibió en vida, y oramos por el perdón de sus pecados. Este tipo de celebraciones nos ayudan a descubrir que nadie, ni famosos, ni políticos, ni poderosos estamos exentos de experimentar el dolor, la impotencia y los límites que nos marca la muerte. Es en esos momentos cuando las ideas, los pensamientos filosóficos y las creencias se tambalean o recuperan su fuerza. Es frecuente que entonces quienes por moda, comodidad o por sentirse intelectuales dejaron a un lado la fe y renunciaron a la existencia de un Dios lleguen a cuestionarse sobre qué sucede después de la muerte. Quienes afirman que no existe el alma o el espíritu deben aceptar que al morir el cuerpo de su ser querido, éste dejó de existir para siempre y solo quedará de él un recuerdo que irá desapareciendo paulatinamente. En ese caso no tendría sentido y sería absurdo orar por un ser que ya no existe. Quienes creen, como lo afirmó Antoine Lavoisier, que la vida solo se trata de materia o energía, tiene que aceptar que la materia o energía del ahora difunto se transforma y, por lo tanto, éste dejó de ser quien era para ser algo totalmente nuevo, perdiendo su personalidad y cualquier posibilidad de relación con sus seres queridos. En este caso, tampoco tendría sentido orar o pensar que hay lazos que nos unen con aquella materia o energía que se ha transformado y dejó de ser el ser amado. Se tendría que reconocer que el ser amado desapareció y, ahora, es solo polvo, materia o energía despersonalizada. Por otra parte, quienes creen en la reencarnación, tiene que aceptar que su ser amado, al morir, nació nuevamente bajo otra apariencia terrena como vegetal, insecto, animal o, en el mejor de los casos, como un nuevo ser humano que perdió toda su personalidad y, por tanto, los lazos con sus seres queridos. A diferencia de todo lo anterior, para el cristiano, la muerte es un fenómeno natural y el límite de la vida, la oportunidad de trascender, de encontrarse con Dios e iniciar una vida eterna en plenitud. En este caso, la muerte no hace desaparecer ni la conciencia ni la individualidad del difunto. Éste, aunque viva en presencia de Dios, continúa teniendo conciencia de sí mismo. Los lazos de amor que le unían a sus seres queridos no solo permanecen, sino se hacen más fuertes y le permiten orar por ellos para que un día también lleguen a gozar de la plenitud que él disfruta. Sin embargo, para que todos podamos llegar a esa plenitud, necesitamos del esfuerzo constante y cotidiano que haga crecer y desarrollar nuestra alma y cuerpo. Hoy, en este segundo día de lectura, toma conciencia de que tú eres como este libro: tienes un principio y un fin, pero lo más importante es todo lo que puedas hacer entre esos dos puntos. Si te esfuerzas, cuando hayan pasado 363 días habrá un gran cambio en ti. Día 3 Más que un libro una historia de salvación: la Biblia Bitácora es el armario o caja de madera que está fijo a la cubierta de un barco, junto a la rueda del timón, para cuidar que la aguja náutica siempre se mantenga en forma horizontal. En ella se guardaba de las inclemencias un libro que conservaba la memoria de los acontecimientos del viaje. Actualmente también se llama bitácora al cuaderno de trabajo en que estudiantes, diseñadores y trabajadores de empresas en general anotan la información fundamental, útil y necesaria para su labor. Así, los protagonistas o testigos de sucesos importantes los dejan plasmados por escrito. Podríamos comparar la Biblia con una bitácora porque el texto sagrado conserva fielmente los momentos más importantes en que Dios ha intervenido en nuestra historia. Es importante subrayar que lo escrito, antes de ser letra muerta, fue historia viva. Por lo tanto, no es importante la escritura en sí misma, sino los acontecimientos que narra o profetiza. En este sentido, la Biblia no es un libro viejo y solo parte del pasado. Por el contrario, nos recuerda que Dios actuó y sigue actuando en nuestra historia convirtiéndola en una historia de salvación. La Biblia es importante, pero no el único medio para comprender la revelación de Dios. Por ello, la Iglesia enriquece el mensaje bíblico con elementos como la historia, la arqueología, la tradición, etc. Se llama Biblia al conjunto de libros que el pueblo judío y todos los cristianos consideran sagrados porque fueron revelados por Dios. La Biblia es una pequeña biblioteca de 73 libros con un mismo mensaje: la relación entre Dios y el hombre. De hecho, la palabra Biblia se deriva del griego Biblia, plural de biblión, que significa los libros. El conjunto se divide en dos grandes partes: Antiguo y Nuevo Testamento. El primero inicia con el libro del Génesis y concluye antes de la llegada de Cristo. El Nuevo Testamento incluye los Evangelios, los Hechos de los Apóstoles, las epístolas o cartas de los Apóstoles y el Apocalipsis. El pueblo judío solo acepta el Antiguo Testamento. Para los cristianos, la parte más importante es el Nuevo Testamento. Los libros del Antiguo Testamento se escribieron originalmente en hebreo; los del Nuevo, en griego. La primera traducción se hizo al latín y después a todas las lenguas. Día 4 Un libro que tardó en escribirse más de mil años La bitácora de un barco no es escrita por un solo marinero. Cada viaje y cada capitán van dejando en ella su propia impresión , colaborando en la integración de un conjunto de información valiosa. De igual manera, la vida de Dios y la historia de salvación tienen mayor duración que la vida de cualquier mortal y la trascienden. Por ello, aunque Dios es el autor intelectual de la Sagrada Escritura, tuvo que inspirar durante varios años a diversas personas para que escribieran en su nombre. El Antiguo Testamento se escribió durante casi mil años. El Nuevo Testamento, escrito por los apóstoles de Cristo y algunos de sus colaboradores, tardó solo sesenta. Con la muerte del apóstol San Juan se terminó de escribir el último libro. Tomando en cuenta las grandes diferencias en tiempos, situaciones y personas que la escribieron, podemos encontrar en ella distintos géneros literarios. Incluye historias verdaderas y parábolas, cantos y poesías, leyes y normas, discursos y cartas, hechos históricos y anuncios del futuro. Por ello, cada libro debe leerse e interpretarse dentro de su propio contexto. Es necesario auxiliarse de materias complementarias como la historia, la arqueología, la tradición, etc. La Biblia católica tiene 73 libros. 46 en el Antiguo Testamento y 27 en el Nuevo Testamento. Algunos grupos religiosos, llamados también protestantes, tienen incompleta la Biblia porque en lugar de los 46 libros del Antiguo Testamento, solo tienen 39. Les faltan los libros de Tobit o Tobías, Judith, 1 Macabeos, 2 Macabeos, Eclesiástico, Sabiduría y Baruc. Además, no reconocen algunas partes de los libros de Ester y de Daniel. A esos libros se les llama “deuterocanónicos”. Por eso, para tener una Biblia católica completa, hay que fijarse que tenga también los libros “deuterocanónicos”. La mejor manera para comenzar a leer la Biblia es iniciar por el Nuevo Testamento: los Evangelios, Hechos de los Apóstoles y las Cartas o Epístolas. Estos libros son tan claros y sencillos que, para su comprensión, no necesitan de mayor explicación. Para comprender los del Antiguo Testamento y el libro del Apocalipsis se requiere de un estudio particular o un acompañante especial. Recordemos que es necesario conocer los distintos momentos históricos, la cultura de cada tiempo y los signos que los acompañan. La Biblia, como un libro de lectura personal, será siempre de gran ayuda para la vida espiritual y la formación de la propia fe; sin embargo, para no caer en errores o falsas interpretaciones, necesitamos ayuda y orientación. Día 5 Un mapa inútil (cuento) Hubo una vez un rey que, antes de fallecer, decidió enterrar todo su tesoro en una determinada isla. El monarca quería premiar con ello a las personas que, llevada por la sabiduría, el valor, la constancia y la tenacidad, se lanzara en su búsqueda. Antes de morir, dibujó sobre pergamino dos mapas que permitirían localizar el sitio del escondite. En ellos indicó con mucho cuidado los puntos cardinales y todos los detalles de referencia: montañas, ríos e incluso las siete palmeras que indicaban el lugar exacto. Luego, colocó cada uno de los mapas dentro de pequeños cofres de madera. Uno lo hizo flotar sobre el lago del sur y el otro en el mar del norte. Después de algunos años los cofres llegaron a distintas orillas. Uno se conservó íntegro, pero el otro fue descubierto por un ratón de campo que se alimentó de algunas de sus partes. Poco tiempo después, los encontraron, en distintas partes del mundo, dos exploradores: Serorre y Dadrev. El joven Serorre inició el camino desde el sur. Siguiendo las indicaciones del mapa mutilado por el ratón llegó rápidamente a la isla del tesoro, cruzó la montaña de fuego y el río plateado. Sin embargo, aunque estuvo muy cerca, nunca pudo encontrar el cofre lleno de riquezas. El explorador hizo muchas excavaciones en vano, pues siempre erró. Al mapa mutilado por el ratón, le faltaban las siete palmeras que indicaban el lugar preciso. Serorre regresón a su pueblo y contó a todos las maravillas que había visto en su viaje, presumió su cercanía con el lugar del tesoro, pero nunca pudo gozarlo. Pocos días después llegó a la isla Dadrev, quien había iniciado el recorrido desde las orillas del mar del norte. Con el mapa completo encontró fácilmente el tesoro. Desde ese día no solo pudo compartir sus experiencias del viaje y describir las maravillas de la isla sino, también, el tesoro mismo. Día 6 Los libros de la Biblia y sus abreviaturas Inicialmente, los libros de la Biblia no tenían capítulos ni versículos. Esto dificultaba que los estudiosos pudieran hacer referencias precisas a un determinado texto. Para facilitar la búsqueda de una determinada cita fue necesario dividir los libros en capítulos y versículos. La Biblia muestra los capítulos con números grandes, y los versículos, con pequeños. Cuando se cita un texto, se indica primero el libro, luego el capítulo y, después, separados por una coma o dos puntos, los versículos. Cuatro ejemplos de citas: Génesis 1, 10 significaría: capítulo uno del Génesis, versículo 10. Éxodo 5, 7-20 significaría: capítulo quinto del Éxodo, versículos del siete al veinte. Levítico 4, 4.12 significaría: capítulo cuatro del Levítico, versículo 4 y luego se salta al versículo doce. Lucas 8, 12ss significaría capítulo 8 del evangelio de Lucas, versículo 12 y todos los siguientes hasta el final del capítulo. Para facilitar la cita de los libros se inventaron también abreviaturas. Algunas ofrecen dos posibilidades. Las más frecuentes son: PENTATEUCO Génesis – Gén. Éxodo – Éx. Levítico – Lv. o (Lev) Números – Nm. o (Núm) Deuteronomio – Dt LIBROS HISTÓRICOS Josué – Jos. Jueces – Jc. o (Jue) Rut – Rt. Samuel, 1 y 2 – 1 S. (Sam), 2 S Reyes, 1 y 2 – 1 R. (Re), 2 R Crónicas, (Paralipómenos) – 1 y 2 – 1 Cró. (Par), 2 Cro Esdras – Esd. Nehemías – Ne. o (Neh) Tobías – TB. O (Tob) Judith – Jdt. Ester – Est. Primero de los Macabeos – 1 M. o (Mac) Segundo de los Macabeos – 2M. o (Mac) 1 LIBROS POÉTICOS Y SAPIENCIALES Job – Jb. o (Job) Salmos – Sal. Proverbios – Pr. o (Prov) Eclesiastés (Qohélet) - Qo. o (Ecl) Cantar de los cantares – Ct. o (Cant) Sabiduría – Sb. o (Sap) Eclesiástico (Sirácide) Eclo. o (Si). LIBROS PROFÉTICOS Isaías – Is. Jeremías – Jr. O (Jer) Lamentaciones de Jeremías – Lm. o Lam. Baruc – Ba. o (bar) Ezequiel – Ez. Daniel – Dn. o (Dan) Oseas – Os. Joel – Jl. Amós – Am. Abdías – Ab. o (Abd) Jonás – Jon. Miqueas – Mi. o (Miq) Nahún – Na. o (Nah) Habacuc – Ha. o (Hab) Sofonías – So. o (Sof) Ageo – Ag. Zacarías – Za. o (Zac) Malaquías – Ml. o (Mal) NUEVO TESTAMENTO (27 LIBROS) EVANGELIOS Mateo – Mt. Marcos – Mc. Lucas – Lc. Juan – Jn. Hechos de los Apóstoles – Hch. o Act. EPÍSTOLAS De San Pablo Romanos – Rm. o (Rom) Primera Corintios – 1 Co. o (Cor) Segunda Corintios – 2 Co. o (Cor) Gálatas – Ga. o (Gál) Efesios – Ef. Filipenses – Flp. Colosensesj – Col. Primera Tesalonicenses – 1 Ts. o (Tes) Segunda Tesalonicenses – 2 Ts. o (Tes) Primera Timoteo – 1 Tm. o (Tim) Segunda Timoteo – 2 Tm. o (Tim) Tito – Tt. o (Tt) Filemón – Flm. Hebreos – Hb. o (Heb) Otras epístolas Santiago – St. o (Sant) Primera Pedro – 1 P. o (Pe) Segunda Pedro – 2 P. o (Pe) Primera Juan – 1 Jn. Segunda Juan – 2 Jn. Tercera Juan – 3 Jn. Judas – Judas o (Jds) Apocalipsis – Ap. Día 7 ¿Ciencia o fe? Cuando yo cursaba los estudios de secundaria y preparatoria, comenzaron a chocar en mi mente las diferencias entre los conocimientos aprendidos en la escuela y en el catecismo de la Iglesia. Me preguntaba: ¿A quién hacerle caso? ¿A la Iglesia o a la ciencia? Ciertamente la Iglesia no daba reconocimientos académicos ni títulos, por lo que comencé a pensar que en la escuela me enseñaban la verdad y en el catecismo me habían mentido. Por una parte, la ciencia me decía –aunque sin pruebas- que Dios no existía y, aunque los intelectuales no podían probar la no existencia de Dios, exigían que los creyentes comprobáramos su existencia. Sin embargo, como parecía estar de moda ser ateo y uno parecía más intelectual y rebelde, me dejé llevar por esta tendencia. Ser estudiante era casi sinónimo de ser ateo y de rechazar todo lo que sonara a espiritualidad o lo que no se pudiera ver. Más adelante, descubrí que hay muchas cosas que existen y, sin embargo, no se pueden ver. Descubrí que no todo es material y comencé a abrir una puerta a la fe. Cuando mis profesores hablaban del universo, en mi mente seguía una inquietud: ¿Quién o qué había creado el universo? Los maestros hablaban de la explosión del Big Bang o evolución, pero siempre quedaba una misma pregunta: ¿Qué había antes del Big Bang o qué fue lo que hizo que todo comenzara a evolucionar a partir de cierto momento? La ciencia puede dar un punto de vista a partir de la existencia de las cosas pero carece de elementos para afirmar qué existía en el principio o qué fue el principio de todo. Es curioso, de niño creía solo en la fe, luego solo en la ciencia y con el paso del tiempo pude descubrir que la ciencia no puede responder a todas las interrogantes. Por lo tanto, decidí ampliar mi visión del mundo y regresé a una fe más madura, con fundamento. Descubrí que Aristóteles, el famoso filósofo griego que vivió unos 300 años antes de Cristo, respondía a mi interrogante sobre el origen del mundo efirmando que en el mundo de la naturaleza hubo, desde el inicio, un primer motor (lo que da movimiento) que transmitió el movimiento a todas las cosas naturales y a quien nada mueve. Dice que este motor inmóvil (mueve todo pero él no se mueve) es eterno (vive desde siempre y para siempre. No tiene principio ni final), inmutable (no cambia, siempre permanece igual) y acto puro (en Dios no hay nada “posible”, es decir, en él todo es real, todo es presente, nada es futuro. Es acto puro.) Con estas palabras, el sabio Aristóteles identifica a ese primer motor o motor inmóvil con Dios. Esta demostración de la existencia de Dios recibe el nombre de “prueba por el movimiento” y la expone en el libro VIII de su Física y en el libro XII de Metafísica, siendo un claro antecedente de la prueba por el movimiento que más tarde encontraremos en Santo Tomás. Es interesante mencionar que, con este elemento y muchos otros más, descubrí que la ciencia y la fe tiene sus propios límites y entendí que no hay incompatibilidad entre ellas. La ciencia puede responder a muchos cómos pero no a los porqués. Un ejemplo: la ciencia puede decir cómo se originó tu vida y la mía, pero no puede decirnos para qué nacimos y cuál es el sentido de nuestra vida.