H

Hermann_Hesse

Usuario (Chile)

Primer post: 4 jul 2013Último post: 5 jul 2013
2
Posts
5
Puntos totales
12
Comentarios
Livide
Livide
ParanormalporAnónimo7/4/2013

En 2007 Alexandre Bustillo y Julien Maury alcanzaban el beneplácito de crítica y público en diversos festivales especializados gracias a su ópera prima A l’Interieur. Seguidamente experimentaron una larga e improductiva travesía por el desierto de Hollywood, donde perdieron la ocasión de ponerse al frente de proyectos tan, a priori, apetitosos como H2, la secuela del Halloween de Rob Zombie (que finalmente dirigiría el propio Zombie), y el remake de Hellraiser. En cuanto a la revisión del universo cenobita, por lo visto ya existía el borrador de un primer guión que fue rechazado por los productores del proyecto, quienes solicitaron a los directores galos que redujeran el contenido de violencia y adecuran su propuesta a un publico objetivo más joven (aughhhh…). Todo este ir i venir por despachos de Hollywood derivó en un nuevo proyecto filmado en casa - Francia – y sobre el que volvían a tener control absoluto. Su título: Livide (Livid). En su primer día como cuidadora, Lucie visita la mansión de la Sra. Jessel, una célebre bailarina de ballet clásico que agoniza, en sus últimos días de vida, postrada en una cama y conectada a una máquina de ventilación asistida. Sobre la mansión existe la leyenda de un tesoro escondido. Lucie, en compañía de su novio y el hermano de éste, deciden irrumpir en el edificio en mitad de la noche para apoderarse de dicho tesoro. Bustillo y Maury abandonan el realismo sucio e hiperviolento de A l’Interieur (y por extensión de los principales títulos de la denominada Nouvelle Horreur Vague: Frontiere(s), Martyrs…) y se adentran de lleno en el terreno puramente fantástico con una película que ellos mismos se han cansado de repetir, sirve de homenaje a referentes míticos del género como son el giallo italiano (especialmente el cine de Dario Argento) o la escuela de la Hammer británica (soberbia la ambientación gótica de Livide, sobre todo en el tercio final de la película). Y para llevar a cabo este particular homenaje los directores franceses han construido una película susceptible de llegar a ser una experiencia fascinante para los sentidos. Un poema visual y sonoro con capacidad hipnótica. Livide vuelve a poner de manifiesto que sus creadores son un par de superdotados a la hora crear una atmósfera de tensión y mal rollo absoluto con capacidad (sobrada) para colocar al espectador en una situación incómoda. Secuencias sublimes como la de la joven bailarina abandonando la soledad de la mansión para dar un paseo por el jardín a plena luz del sol, o cada una de las apariciones - escalofriantes – de la bailarina sobre una caja de música; corroboran el inmenso poderío visual de este par de genios franceses. Además no olvidan la que se ha convertido en su seña de identidad, en su imágen de marca a raiz de la que, hasta la llegada de Livide, era su única película: la violencia. Omnipresente en A l’Interieur, la violencia sigue siendo un factor importante en Livide. A pesar de no tener el peso específico que tuvo en A l’Interieur, la nueva película de Bustillo y Maury sabe explotar a la perfección los calculadísimos estallidos de violencia que adornan la trama de Livide. Una violencia nuevamente descarnada, cruel, implacable. Incluso, en ocasiones, poco acorde con el tono general de la película. Pero (arrrghhh… un pero), desgraciadamente no todo en Livide me pareció digno de elogio. La película tiene un problema. Y en esta ocasión es un problema grave… susceptible de poner en tela de jucio el resultado final. El guión de Livide es complicado, impreciso. Vampiros, casas encantadas, fantasmas, transmutación de almas ¿¿??… Livide es un poco de todo esto, y un mucho de nada. Cierto que resulta obvio que estamos ante una historia ligada al vampirismo (aunque nunca se mencione expresamente en la película), pero todo está contado de una forma tan vaga, tan repleta de piruetas narrativas de difícil comprensión (sobre todo en su tramo final… hubo una imagen de la casa que provocó la carcajada general del público congregado en Sitges) que, inevitablemente, el espectador (o al menos quien suscribe esta reseña) se siente, por momentos, perdido y desorientado. No quiero engañaros. Como ya dije antes creo que es un defecto grave. El guión es la base de una buena película. Si el guión tiembla, presenta defectos, toda la estructura se tambalea y corre peligro de desmorarse. Por esa razón Livide exige al espectador un esfuerzo extra que éste no tiene porqué verse obligado a realizar. Yo lo hice… hice ese esfuerzo extra. Pude, supe o, sencillamente quise dejarme llevar por una película que, visualmente, me fascinó. Me dejé llevar por una película que, en determinados momentos, me asustó, me suscitó malestar. Me dejé llevar por una película que, en definitiva, me provocó sensaciones y me llevó a lugares a los que pocas películas logran llevarme. Me dejé llevar… y finalmente la película me encantó. Estoy convencido de que no todos sereis tan indulgentes con Livide. Muchos, de manera comprensible, no pasareis por alto sus errores. Pero para quiénes todavía no la hayais visto os animo a que le deis una oportunidad… creo, sinceramente, que vale la pena correr el riesgo. No es una película fácil. Livide no es A l’Interieur; no tiene nada que ver. Livide es más compleja, menos directa, más exigente con el espectador, y más arriesgada. Pero la recompensa puede ser enorme… link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=fbCj05goNv8 LO MEJOR: Su capacidad para sugestionar al espectador a través de sus imágenes. LO PEOR: Lagunas en el guión No pongo mas imágenes porque la mayoría son gore.

0
1
Eden Lake
Eden Lake
ParanormalporAnónimo7/5/2013

James Watkins, director inglés del que se conoce poco más que su esperado guión para la secuela de Descent, es el responsable de una de las óperas primas más contudentes e impactantes que logro recordar. Watkins demuestra ser un tipo listo, y para dar forma a su excelente carta de presentación como director adscrito al género, decide cruzar el canal de la mancha (vía Eurotúnel) y arrimarse a la nueva corriente del cine francés de terror (Alta Tensión –Haute Tension, 2003-, Frontière(s) 2007), con el que Eden Lake comparte, sin duda, muchos de sus argumentos, tanto estéticos como de fondo. "Eden Lake" sale victoriosa en aquel apartado que, una película de sus características, reclama con más fuerza: la creación de una atmósfera inquietante, tensa y realista; cuyos primeros síntomas de incomodidad y conflicto generacional –ver la estupenda escena del primer encuentro entre el protagonista y el grupo de jóvenes. Un roce aparentemente sin importancia, pero que sabe transmitir la inquietud de que algo terrible va a suceder- se ven aumentados en progresión geométrica a medida que avanza la trama, hasta convertirse en una vorágine de violencia descontrolada y crueldad sin límite. Pero lo realmente destacable de "Eden Lake" es que no se limita a sacudir conciencias a través de una espiral de situaciones que transmiten una intensidad y sadismo difíciles de soportar (algo a lo que sí se ceñía la estimulante Frontière(s)). Watkins se permite el lujo de introducir, sin demasiadas sutilezas, un cierto discurso social muy en boga en los tiempos que corren: el de una sociedad cada vez más entregada a la agresión y la violencia injustificada como único medio de expresión ante situaciones que perturban el estatus logrado por cada individuo o grupo de individuos. Así, los jóvenes acosadores de "Eden Lake", amparados en la fuerza y la confianza que les aporta el grupo, responden de manera hostil a la injerencia de un adulto –que les llama la atención por tener la música demasiado alta-, al que ven como una amenaza a su propia libertad y manera de entender la vida. El problema no es tanto que puedan tener una naturaleza agresiva (en realidad, el único que sí demuestra ser un auténtico psicópata es el cabecilla del grupo), sino el hecho de no encontrar otros mecanismos de defensa y expresión que no sean la barbarie y la violencia. ¿Y qué ocurre cuando comprobamos, estupefactos, que esa actitud hostil y agresiva tiene sus raíces en algunos de los pilares básicos de nuestra sociedad, como son la educación y la familia? La respuesta de Eden Lake no puede ser más pesimista. La violencia engendra violencia. Y ante una sociedad predispuesta a la respuesta agresiva e intimidatoria, el futuro resulta muy incierto. Y si no, que se lo pregunten a la protagonista de la película. En definitiva, "Eden Lake" es una estupenda película, a disfrutar tanto por aquéllos que simplemente buscan emociones fuertes (que las hay, y muchas. Eden Lake es la experiencia más intensa, brutal y salvaje en lo que llevamos de año, a expensas de saber qué ocurre con Martyrs, 2008), como para los que esperan encontrar alguna lectura más profunda. LO MEJOR: La fuerza, crueldad e intensidad de la atmósfera que envuelve al film. LO PEOR: Que alguien pueda –justificadamente- presentar algún reproche moral a la visión que da sobre la violencia.

5
0
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.