Geras125
Usuario (Argentina)
Sexualidad en general, inclinación sexual en particular (homosexual, bisexual, heterosexual). Parte 3 dijo:Carta de una madre norteamericana (¿Un caso de homosexualidad?) "En el mes de abril Freud recibió de Norteamérica la carta de una madre desesperada que le pedía su consejo. Reproduzco a continuación la respuesta de Freud, como un ejemplo de la bondad con que se disponía hacer lo que pudiera por una persona extraña, por más que él mismo estaba preocupado por su propio sufrimiento." Ernest Jones ("Freud" Abril, 9 de 1935 "Querida señora... Deduzco por su carta que su hijo es un homosexual. Me impresiona mucho el hecho de que Ud. no mencione esta palabra en su información sobre él. ¿Puedo preguntarle por qué evita el uso de ese término? La homosexualidad no es, desde luego, una ventaja, pero tampoco es nada de lo que uno deba avergonzarse, un vicio o una degradación, ni puede clasificarse como una enfermedad; nosotros la consideramos como una variante de la función sexual, producto de una detención en el desarrollo sexual. Muchos individuos altamente respetables de tiempos antiguos y modernos, entre ellos varios de los más grandes (Platón, Miguel Angel, Leonardo da Vinci, etc.) fueron homosexuales. Es una gran injusticia perseguir la homosexualidad como un crimen, y es también una crueldad. Cuando Ud. me pregunta si puedo ayudarle, debo suponer que lo que me pregunta es si puedo abolir la homosexualidad y hacer ocupar su lugar por la heterosexualidad. La respuesta, en términos generales, es que no podemos prometer semejante éxito. En cierto número de casos conseguimos desarrollar los marchitados gérmenes de heterosexualidad presentes siempre en todo homosexual, pero en la mayor parte de los casos eso ya no es posible. Eso depende de la cualidad y la edad del individuo. No es posible predecir cuál será el resultado del tratamiento. Lo que el psicoanálisis puede hacer por su hijo ya es cosa diferente. Si es desdichado, neurótico, si vive desgarrado por sus conflictos e inhibiciones en su vida social, el análisis puede traerle armonía, tranquilidad mental, completa eficiencia, ya siga siendo homosexual o cambie. Si Ud. se decide a ello, podrá analizarse conmigo. No creo que Ud. lo haga. Tendría que venir a Viena. No tengo ninguna intención alguna de salir de aquí. No deje, sin embargo, de contarme al respecto. Sinceramente suyo y con los mejores deseos. Freud P.S.: no he tenido dificultad en leer su escritura. Espero que su dificultad para entender mi letra y mi inglés no sea mayor que la mía con su carta". Historia de la homosexualidad : - La Pederastia en la Grecia Antigua - Roma, el culto a la virilidad - El Cristianismo y las primeras persecuciones - Las condenas bíblicas - La cultura homoerótica renace - El absolutismo y la represión - El Renacimiento o el Culto a la belleza masculina - La Reforma Protestante y las Guerras de Religión - La Incansable caza a los sodomitas - El Siglo de las Luces y la emergencia de la moral burguesa - La Revolución Francesa deroga las sanciones penales - Suiza: Heinrich Hössli, pionero del movimiento de liberación homófilo - Karl Heinrich Ulrichs: el primer "coming out" de la época moderna - El asesinato psiquiátrico de Luis II de Baviera - Las primeras teorías médicas - Kertbeny inventa el término "homosexualidad" - El "Psychopatia Sexualis" de Richard von Krafft-Ebing - La inversión sexual de Havelock Ellis - Magnus Hirschfeld, instigador del primer movimiento de liberación homosexual en Alemania - Sexo y carácter de Otto Weiniger - Sigmund Freud y el objetivo sexual normal - Los discípulos de Freud: Ferenczi, Jung, Adler y Groddeck - La Psiquiatría, una nueva autoridad - El Juicio de Oscar Wilde y el Caso Rosebery - EL ESCÁNDALO KRUPP - El Caso Eulenburg La homosexualidad: http://www.sexovida.com/educacion/homosexualidad1.htm La iniciación sexual: http://www.sexovida.com/educacion/iniciacion1_no.htm La educación sexual: http://www.sexovida.com/educacion/educacion.htm Fobias sexuales y ataques de pánico: http://www.sexovida.com/publicaciones/articulos/fobias.htm El preservativo: http://www.sexovida.com/educacion/profilactico.htm Complejo del tamaño: http://www.sexovida.com/clinica/tamano.htm Mi historia sexual: http://www.sexovida.com/clinica/mihistoria.htm Historia sexual de un eyaculador precoz: http://www.sexovida.com/clinica/historia2.htm Historia sexual de Horacio (28 años): http://www.sexovida.com/clinica/testimonio_historia_sexual.htm Mi historia sexual de eyaculador precoz: http://www.sexovida.com/clinica/historia5.htm Historia sexual de una anorgasmia femenina: http://www.sexovida.com/clinica/historia3.htm La historia sexual de un varón virgen: http://www.sexovida.com/clinica/historia.htm El segundo sexo: http://es.wikipedia.org/wiki/El_segundo_sexo Una mirada bisexual del mundo: http://bisexualidades.wordpress.com/category/psicologia-y-sexualidad/ dijo: http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20070810173243AArh4RJ ¿Qué opinas del "constructivismo social" de Foucault y de Bourdieu en cuanto a las identidades sexuales? Os pido tan sólo opiniones respecto a la construcción social de la identidad sexual, ¿qué os parece?, ¿que os sugiere?, etc. Si lo que te interesa es opinar sobre la postura contraria que es el "esencialismo" ya sea lacaniano o freudiano sobre las identidades sexuales, también es pertinente. El constructivismo social de Foucault respecto a la sexualidad o a la identidad sexual lo encontramos en el primer volumen de la Histoire de la sexualité que es La volunté de savoir. En esta obra se habla de la sexualidad como represión, dice que la sexualidad es una construcción de la imaginación humana, un artefacto cultural que cambia con el paso del tiempo. El constructivismo del sociólogo Bourdieu está en La Domination masculine (La dominación masculina). En esta obra se habla de las divisiones dicotómicas de los cuerpos sexuados (masculino/femenino) como constructos sociales según el esquema del habitus. Creo que he dado los suficientes datos para concretar más la pregunta. mariel. No te preocupes por la respuesta. Sabes que para Foucault el poder (pouvoir) no es ejercido por una institución sino que es algo que está en todas partes. Pues dice Foucault en La volunté de savoir "Hay que ser nominalista, sin duda: el poder no es una institución, y no es una estrucutra [...] el poder es el nombre que se presta a una situación estratégica compleja en una sociedad dada". Respecto al biopoder (biopouvoir) dice que "Le biopouvoir est un type de pouvoir qui s'exerce sur la vie : la vie des corps et celle de la population. Puisque l'exercice de ce pouvoir constitue un gouvernement des hommes ; avant de s'exercer à travers les ministères de l'État, il aurait pris racine dans le gouvernement des "mes exercé par les ministres de l'Église". Nyro. Te doy las gracias por participar y hacer que esto sea haga interesante tanto para mí como para ti como para los demás participantes. Tú consideras que Foucault no es un "constructivista", yo por mí parte estoy parcialmente de acuerdo. En el primer volumen de la Historia de la Sexualidad Foucault no habla de constructivismo o construccionismo sino de constitución de la sexualité. Foulcaut en la página 32 de La voluntad de saber, 1995, siglo XXI dice "¿Censura respecto al sexo? Más bien se ha construido un artefacto para producir discursos sobre el sexo, siempre más discursos, susceptibles de funcionar y de sutir efecto en la economía misma". Es aquí en donde los constructivistas sociales ven en Foucault un aliado al movimiento constructivista de los 80. Por eso los esdudios feministas gays y lesbianas se apoyan en Foucault para hundir el esencalismo del psicoanálisis freudiano o lacaniano en el que se decía que los homosexuales una enfermedad patológica perversa. Damian. No me he leído ese libro que dices de Virginia Woolf. Pero sí tengo entendido que ella sigue el método sociológico constructivista de Bourdieu sobre los esquemas del habitus. Bueno, yo he leído algo del tema más por el lado de la "performatividad" en Butler y Derrida. Algo que no me gusta es la palabra "constructivismo" (yo no sé si Foucault usó nunca esa palabra), en concreto, el "ismo". Será por la manía heideggeriana a todos los "ismos", o será que a cada "ismo" se le puede oponer el "ismo" contrario, con lo cual volvemos a caer en la antiquísima oposición "naturaleza-cultura". Que hay construcción en la constitución de la sexualidad es indudable; que TODO sea construcción es absurdo (además con consecuencias desastrosas): cómo se articulan naturaleza y cultura es la pregunta relevante. Sin duda, la organización sexual tal y como la conocemos tuvo un origen histórico, pero no se puede reducir a él. Siempre hay algo que resiste (que "resta" como un exterior al intento legislador de ese saber-poder. ¿Cómo llamar a ese exterior? ¿Quizás "naturaleza"? Aunque sin duda de un tipo muy distinto de la "naturaleza esencial", una "naturaleza" que no tiene "verdad" más que conformándose con su otro (que hegeliano ha sonado eso, ja, ja). Por ejemplo, una "hormona masculina". ¿Qué es sino una sustancia "natural" con efectos "culturales"? No existe una "hormona MASCULINA" en la naturaleza aunque así nos la quieran presentar. Esos lugares de "paso entre contrarios" serían los interesantes a estudiar. PD.- Por cierto, por si no ha quedado claro: no me estoy metiendo con Foucault sino con el constructivismo. Yo no creo que Foucault sea "constructivista", del mismo modo que Derrida no es "deconstruccionista". --------------------------------------… Sí, claro. Los constructivistas toman apoyo en muchos autores llamados "post-estructuralistas", lo cual no quiere decir que estos autores suscriban esos discursos. Y de discursos hablamos. En la cita que refieres, Foucault habla de producción de discursos SOBRE el sexo, no de producción DEL sexo. Sin duda, como todos discurso vehiculan un poder, dicho discurso "performa" el objeto que pretende describir, lo "produce" de algún modo. Pero no lo CREA, sino que el discurso se comporta más como un demiurgo. Una fuerza es impensable sin otra que se le oponga, la "unidad" mínima de fuerza es dos. Ello lo expresa Foucault diciendo: "donde hay poder hay resistencia" (La voluntad de saber, 116). Esto es lo que los constructivistas "puros" no ven. Judith Butler en "Hacerle justicia a alguien" ("Deshacer el género" describe un espeluznante caso donde los constructivistas no salen muy bien parados. Los celos según Dolina: dijo: Los celos según Dolina: - Los celos en tu obra tienen una presencia bastante fuerte y yo quiero preguntar si uno con el tiempo puede alejarse de ese sentimiento. Es decir, si los celos se superan con el paso del tiempo. - Algunas personas jamaz superan los celos pero a mí me gustaría decir algo que es esto: yo desvivo, cosa que no me ocurre, los celos pueden ser un elemento a favor de la relación amoroza. Los celos pueden ayudar a incrementar el deseo, los celos pueden generar una intencidad que sin ellos las relaciones amorosas no tendrian y en general suele ser un mal sintoma la ausencia de celos. La gente suele dejar de tener celos en el mismo momento que deja de amar, que deja de desear. Entonces que hay que hacer con los celos, bueno, la peor política es insistir en los hombres es insistir en el machismo, en la represión, en la prohibición, en la toma de precaución. - No salgas con esa mina. - No salgas con esa amiga, no te pongas esa pollera, no viajes en determinados medios de transporte, etc, etc. Eso es horrible, para la mujer eso es horrible, esa es la peor política. La mejor, yo creo es buscar uno, una intensificación del deseo propio, viendo como los demás desean a la mujer que esta con nosotros y permitiendole a ella ser deseada. Repito, permitiendole ser deseada, no permitiendole andar con el vecino. - No, no, no. - Permitiendo, es una palabra fea, porque quien es uno para autorizar nada. - Pero dejando jugar ese juego. - Pero dejando jugar ese juego y permitiendo que el deseo exista. Existe afuera de nuestra decisión y que es muy probable que ande con nosotros, desee aunque sea ocasionalmente a los tipos que pasan y tambien es muy posible que nosotros miremos con deseo a otras mujeres que pasan por al lado. Y eso ocurre. Y esta bien que ocurra, porque si usted tiene socolor (Pretexto y apariencia para disimular y encubrir el motivo o el fin de una acción.) de seguridad matrimonial o de noviazgo, esa, impedir ni siquiera la conversación sobre el deseo sonamos. - incorporamos ese juego como una salida amigable pero... - Si, pero además es encarar esta idea, el deseo existe no podemos mentirnos, pasa un pibe, una persona muy hermosa y finjé que no la mira, que no siente algo. No, si me gusta y me gusta mucho, dejame que me guste mucho y esa libertad del deseo, va a conducir seguramente a una intencidad mayor de la relación. [En la Pregunta Animal] ---------------------------------------------------------------------------------------- "... Yo creo que hay que luchar a brazo partido con los celos. Los celos se van a presentar, más tarde o más temprano. Pero, a lo mejor, lo que podemos hacer es discernir para ahorrarnos algunos celos que no son hijos del amor sino, más bien, hijos (...) de unas convicciones burguesas. Hay muchos hombres que tienen celos de sus mujeres o de sus novias, que se sienten, antes que entristecidos, antes que desolados por esa falta de amor, ofendidos por la invasión que otro ha hecho de algo que ellos consideran de su propiedad. Eso me parece a mí, que no tiene mucho que ver con el amor, sino con la sensación burguesa de que la mujer es una propiedad y que uno a establecido un derecho real sobre la mujer. Entonces, la aparición de otra persona usufructuando ese derecho es una afrenta. La idea de la afrenta no tiene que ver con el amor ni con el deseo. A lo mejor podríamos luchar contra esa clase de celos. Digo, a lo mejor, podríamos darnos cuenta que esos no son celos sino más bien una especie de indignación jurídica. Y después sí, están los celos que son hijos del amor y de la pasión, que justamente con esta sensación, otro estado donde yo debería estar o quizás mucho más fuerte que esa sensación, hay otra, que es "ella no está donde yo quiero que esté", no es tanto que esté con otro es que "no está con uno". Esa es la mayor tristeza. Yo creo que el amor consiste en convertir de algún modo, de modo verdadero o inventado a otra persona en algo único e irremplazable. Y entonces, justamente ese carácter de irreemplazable promueve la desesperación de un hombre o de una mujer cuando ve que el objeto de su amor está eligiendo a otro como único e irreemplazable. Y esta desesperación es tanto o mayor cuando ese carácter de irreemplazable que le hemos conferido y que esta persona ha conferido a otro es muy difícil de pautar, de negociar, no se puede considerar único e irreemplazable a un tendal de personas, a una docena. Justamente, para considerar único a alguien, tiene que no haber nadie. Entonces, este carácter definitivo que siente el enamorado rechazado, que ve que la mujer amada esté con otro o la mujer que ve que el hombre amado está con otra, este carácter definitivo es lo que lo hace parecer tanto a las penas del infierno que no van a terminar, no tiene término, no sucede por un rato, sucede por siempre. Me gustaría, para abonar esta idea, pensar en el más patético de los personajes del teatro y de la realidad. Es el enamorado rechazado. Pensemos por un momento en la posibilidad de que verdaderamente existe un cielo en donde las personas buenas, decentes y valerosas encuentran una recompensa. Entonces a lo mejor hasta podrían decirnos que aunque en vida no hayamos sido demasiado felices hay otra vida que nos recompensa por haber sido buena gente. Entonces aquello que no conseguimos aquí, lo conseguiremos allá. Pero en el caso del amor rechazado, temo que no será posible complacerlo. ¿Cómo es el cielo de la persona que ama a alguien que ama a otro? Es igual. Porque muerto que hayamos los tres, los amores repetirán en el cielo el mismo esquema que en la tierra. La única solución para un amante rechazado es ir al Infierno, institución que dados los sufrimientos que se le ha deparado en la tierra será sentida por este como una mejora. ¿Cuál es el consejo entonces ante estas reflexiones apocalípticas? Ninguno. Ninguno o quizás sólo uno: disfruten mientras puedan. Porque no tiene el cielo mejores agrados que depararnos que los que en la tierra viven los enamorados. Y sabiendo que éste es un bien que a veces desaparece, pues disfrútenlo muchachos si pueden. (...). A quién vamos a dedicar esta charla... pues a esos hombres que aún siendo celosos son capaces de aplacar este sentimiento en la medida en que fuesen ofensivos y destructivos para otros, especialmente para la persona amada, a los que no anidan celos burgueses y mezquinos. Y peor aún a los que no anidan celos injustificados en su alma. A los que valoran más el amor que la propiedad, los bienes para los usos." [En la venganza será terrible] Libros: dijo: LA FILOSOFIA DE MICHEL FOUCAULT - ESTHER DIAZ Foucault integra hoy la galería de los clásicos. Sus reflexiones, sus problemáticas y sus métodos traspasan las paredes de la filosofía y llegan a disciplinas sociales, humanísticas, artísticas, naturales y hasta formales. Este texto intenta procurar un panorama de su obra con cierta sistematicidad y una especie de apertura a sus categorías fundamentales. Trata de ofrecer un mapa general de la obra de Foucault. Como cualquier mapa, cada viajero lo utilizará según sus necesidades. La autora reconoce que nada conmovió tanto su vida profesional como haber recorrido los apasionantes caaminos abiertos por este pensador. Sería deseable que quien recorra estas páginas, sienta también el estímulo de una teoría surgida desde la reflexión, el cuerpo, la indignación y el deseo, además de relacionarse con una filosofía indeclinable para pensar nuestro tiempo. Michel Foucault HISTORIA DE LA SEXUALIDAD I - La voluntad de saber. El proyecto más ambicioso de Michel Foucault se dedica en su primer volumen a definir el régimen de poder-saber-placer que sostiene el discurso sobre la sexualidad humana y a mostrar que el poder opera mediante la producción discursiva de la sexualidad y de los sujetos de "naturaleza sexual". Así, abordar la sexualidad como experiencia históricamente singular requiere desentrañar los saberes que a ella se refieren, bucear en los sistemas de poder que regulan su práctica y, sobre todo, comprender las formas según las cuales los individuos se conciben y se declaran como sujetos de esa sexualidad. "El punto esencial no es saber si al sexo se le dice sí o no, si se castigan o no las palabras que lo designan, sino determinar en qué formas, a través de qué canales, deslizándose a lo largo de qué discursos llega el poder hasta las conductas más tenues y más individuales, qué caminos le permiten alcanzar las formas infrecuentes o apenas perceptibles del deseo, cómo infiltra y controla el placer cotidiano". HISTORIA DE LA SEXUALIDAD II - El uso de los placeres. El segundo volumen de la trilogía, dedicado a la forma en que la actividad sexual fue problematizada por los filósofos y los médicos en la cultura griega clásica del siglo IV A.C, es presentado con su nueva edición, corregida y revisada, en la Biblioteca Clásica de Siglo Veintiuno. "¿Por qué el comportamiento sexual, las actividades y placeres que de él dependen, son objeto de una preocupación moral?", se pregunta el autor, para quien al plantearle esta cuestión a la cultura griega y grecolatina surgió que "esta problematización estaba ligada a un conjunto de prácticas que tuvieron una importancia considerable en nuestras sociedades: es lo que podríamos llamar "las artes de la existencia"". Foucault toma como punto de partida la noción común del uso de los placeres, y estudiará el modo en que el pensamiento médico y filosófico formuló algunos temas de austeridad, recurrentes en cuatro grandes ejes de la experiencia: la relación con el cuerpo, la relación con la esposa, la relación con los varones jóvenes y la relación con la verdad. HISTORIA DE LA SEXUALIDAD III - La inquietud de sí Con la publicación de La inquietud de sí, Siglo Veintiuno completa la reedición revisada y corregida de la Historia de la sexualidad, el proyecto más ambicioso en la obra de Michel Foucault. Este tercer volumen se ocupa de un tema antiguo y muy contemporáneo a la vez: la formación del individuo en la experiencia helenística y romana. Foucault reflexiona sobre el cuidado del cuerpo, las reglas del matrimonio, las relaciones con las mujeres y con los otros varones así como la representación del placer y sus usos. Así, para el autor, es en el refinamiento de las artes de vivir y de la inquietud de uno mismo donde se dibujan los preceptos de la reflexión moral médica y filosófica. Y aclara que no es la acentuación de las formas de prohibición lo que está en el origen de esta moral sexual, sino que es el desarrollo de un arte de la existencia que gravita en torno a la cuestión del "uno mismo". De esta manera, un doble fenómeno caracteriza a esta ética de los placeres: al tiempo que se intensifica el interés por la práctica sexual y sus efectos sobre el organismo, parece cada vez más necesario controlarla. Los anormales: Dictado en el Collège de France entre enero y marzo de 1975, el curso sobre Los anormales prolonga los análisis que Michel Foucault consagró desde 1970, y sobre todo en “Hay que defender la sociedad”, a la cuestión del saber y el poder: poder disciplinario, poder de normalización, biopoder. A partir de múltiples fuentes teológicas, jurídicas y médicas, Foucault enfoca el problema de esos individuos “peligrosos” a quienes, en el siglo XIX, se denomina “anormales”. Define sus tres figuras principales: los monstruos, que hacen referencia a las leyes de la naturaleza y las normas de la sociedad, los incorregibles, de quienes se encargan los nuevos dispositivos de domesticación del cuerpo, y los onanistas, que dan pábulo, desde el siglo XVIII, a una campaña orientada al disciplinamiento de la familia moderna. Los análisis de Foucault toman como punto de partida los peritajes médico legales que aún se practicaban en la década de 1950. Esboza a continuación una arqueología del instinto y el deseo, a partir de las técnicas de la revelación en la confesión y en la dirección de conciencia. Plantea de ese modo las premisas históricas y teóricas de trabajos que retomará, modificará y reelaborará en su enseñanza en el Collège de France y en obras posteriores. Este curso representa, por lo tanto, un elemento esencial para seguir las investigaciones de Foucault en su formación, sus prolongaciones y su desarrollo ulterior. Alice Miller El drama del niño dotado y la búsqueda del verdadero yo. Sinopsis: Quienes conozcan nuestro catálogo sabrán que la célebre psicoanalista alemana Alice Miller ha estado presente en él en más de una ocasión. Y, de hecho, apareció aquí por primera vez en 1985 precisamente con El drama del niño dotado publicado por primera vez en Alemania en 1979, se convirtió rápida y sorprendentemente en todo un acontecimiento. Han transcurrido bastantes años, pero la autora no ha cesado de investigar. Fruto de sus nuevos descubrimientos y de las múltiples cartas que ha recibido ha surgido esta nueva edición enteramente revisada y ampliada. No en vano, ya al comienzo del libro, la autora nos da la clave de los traumas en la infancia y su repercusión en la vida adulta: «La experiencia nos enseña que, en la lucha contra las enfermedades psíquicas, sólo disponemos, a la larga, de una sola arma: encontrar emocionalmente la verdad de la historia única y singular de nuestra infancia». Con un lenguaje claro y accesible, sin los tecnicismos y la retórica propios del especialista, Miller analiza las causas que pueden conducir a lo que se conoce como pérdida de identidad. Muchas de las personas que leyeron este libro descubrieron que, en su infancia, también ellas (como en los ejemplos aquí citados) habían reprimido sus necesidades afectivas y sentimientos más intensos (la ira, la angustia, el miedo, el dolor…) para conseguir así el afecto y la aceptación de sus padres. Esta actitud, según la cual la persona se comporta como cree que se espera de ella, supone a la larga un aniquilamiento de la propia personalidad: ya no es ella misma, sino que adopta el papel que los demás quieren que represente. El cuerpo nunca miente. SINOPSIS: El cuarto mandamiento –«Honrarás a tu padre y a tu madre», heredado de la moral tradicional– nos exige que honremos y queramos a nuestros padres, pero oculta una amenaza. El que quiera seguirlo pese a haber sido despreciado o maltratado por sus padres sólo podrá hacerlo reprimiendo sus verdaderas emociones. Sin embargo, el cuerpo a menudo se rebela, con graves enfermedades, contra esta negación y esta falta de reconocimiento de los traumas infantiles no superados. En su nueva obra, Alice Miller nos explica, mediante numerosos ejemplos, cuáles son los mensajes que dichas enfermedades revelan, y por qué la vivencia de las emociones hasta ahora prohibidas nos permite comprender estos mensajes que nos envía el alma y así liberarnos de los síntomas e, incluso, de los traumas. Si en todos sus libros Alice Miller ha estudiado, desde diferentes puntos de vista, la negación del sufrimiento padecido en la infancia, en El cuerpo nunca miente describe las consecuencias que tiene para el cuerpo la disociación de las emociones intensas y auténticas. El libro aborda el conflicto causado entre lo que sentimos y lo que nuestro cuerpo ha registrado, y lo que desearíamos sentir para estar a la altura de las normas morales que hemos interiorizado. Esta regularidad psicobiológica es lo que la autora desvela en la primera parte del libro, a partir de las biografías de escritores como Schiller, Joyce, Proust, Virginia Woolf o Mishima. Las dos partes siguientes analizan las maneras de salir del círculo vicioso del autoengaño, para facilitar una liberación de los síntomas de las enfermedades con los que el cuerpo llama nuestra atención. PIERRE BOURDIEU. El sentido social del gusto (Siglo XXI Editores, 2010) Las cosas en apariencia más puras, más sublimes, las cosas del arte, no son diferentes de los objetos sociales y sociológicos. De hecho, su “purificación” y su alejamiento del mundo cotidiano son resultado de relaciones sociales específicas. Y esas relaciones constituyen el universo donde se producen, se distribuyen, se consumen y donde se genera la creencia en su valor. En los textos que componen este libro, Pierre Bourdieu analiza minuciosamente las reglas que configuran, en cada campo de producción cultural, qué se considera valioso y qué no, y cuáles son los procesos y los agentes que conducen a la consagración de un artista o una obra, o a su olvido. Así, se ocupa de describir el sistema de jerarquías y de luchas por la distinción que opera en el ámbito de las editoriales, el teatro, las galerías de arte y los museos. A través de nociones como campo, capital simbólico, habitus, illusio, Bourdieu demuestra que las disposiciones y los actos considerados más individuales y más libres –por ejemplo, los gustos literarios y musicales– están atravesados por la lógica social que determina la legitimidad de ciertas formas artísticas y el carácter herético de otras. La potencia de este análisis también reside en que explicita las relaciones entre el arte y la política, y pone de manifiesto las posibilidades de subvertir los veredictos y las apuestas del juego artístico. Un modo de plantear que las relaciones de dominación pueden ser cuestionadas. La dominación masculina El orden de las cosas no es un orden natural contra el que nada puede hacerse, sino que es una construcción mental, una visión del mundo con la que el hombre satisface su sed de dominio. Una visión que las propias mujeres, sus víctimas, han asumido, aceptando inconscientemente su inferioridad. Pierre Bourdieu, con su descripción etnográfica de la sociedad cabileña, auténtica reserva del inconsciente mediterráneo, ofrece un instrumento extremadamente poderoso para disolver las evidencias y explorar las estructuras simbólicas de ese inconsciente antrocéntrico, que sobrevive en los hombres y en las mujeres de hoy. El resultado es una denuncia, tanto más eficaz políticamente en cuanto que científicamente fundamentada, de las muchas paradojas que las relaciones entre los géneros alimentan, así como una invitación a reconsiderar, junto a la unidad doméstica, la acción de aquellas instancias superiores,la Iglesia, la Escuela, el Estado responsables en último término de la dominación masculina. Simone de Beauvoir El segundo sexo ¿En qué habrá afectado a nuestra existencia el hecho de ser mujeres? ¿Qué oportunidades, exactamente, nos han sido dadas y cuáles nos han sido negadas? ¿Qué pueden esperar nuestras hermanas más jóvenes y en qué sentido hay que orientarlas? Es chocante que el conjunto de la literatura femenina esté animado en nuestros días mucho menos por una voluntad de reinvihdicación que por un esfuerzo de lucidez; al salir de una era de desordenadas polémicas, este libro es una tentativa, entre otras, de recapitular la cuestión. LOS SENDEROS MASCULINOS DEL PLACER de Dr. Adrián Sapetti Este, mi séptimo libro –uno es una novela, La cara de Dios-, es un intento de que los varones conozcan múltiples posibilidades de ser, pues no hay un solo camino, no hay una sola salida, no hay una sola sexualidad. Como bien decía Epícteto: “No hay que amarrar la barca a una sola ancla ni la vida a una sola esperanza”. He intentado mostrar que sería bueno que pudieran ser más femeninos, más permeables, menos agresivos sexualmente y también más falibles, reconociendo su propia debilidad. Los senderos masculinos del placer es una invitación a experimentar una sexualidad desprejuiciada y plena. Pensada como herramienta para los amantes, esta obra pasa revista a aspectos de la sexualidad masculina que conciernen a un amplio público: desde los varones que se están iniciando en la vida sensual, hasta los adultos que desean saciar su curiosidad y sus dudas en esta materia o los “machos” que creen saberlo todo pero se sienten descolocados ante la creciente igualdad de géneros. La obra está integrada por cuatro partes. En la primera, da cuenta de la pasión, el deseo y la excitación cuando todo parece desarrollarse sin inconvenientes. En la segunda se abordan los ancestrales mitos y prejuicios que aun hoy cargan a la vida sexual masculina de temores, mitos y exigencias (entre ellos el consabido “complejo del pene pequeño”). En la tercera, se adentra en los inconvenientes psicológicos, orgánicos y situacionales que pueden amenazar la plenitud, para luego exponer su contracara en la cuarta parte: las soluciones de que disponen los tratamientos sexológicos para restablecer el placer y el erotismo. Los senderos masculinos del placer, donde el lector encontrará respuesta tanto a dudas clásicas como a las que suscitan los recientes medicamentos contra las disfunciones, es también un exhorto o manifiesto por una experiencia sexual libre y comprensiva. Me he nutrido tanto de los mitos imperantes, como de textos de Medicina, y tomé múltiples ejemplos del cine y la literatura que me han enseñado tanto como los libros técnicos o científicos. Asimismo me he basado en testimonios de pacientes y consultantes.Creo que el balance de ciencia y testimonio ha sido, por las opiniones, un buen ingrediente. También me preguntan si el libro puede ser de utilidad para mejorar la sexualidad de las parejas y esa también fue mi intención pero sólo lo podrán saber después de haberlo leído. En este sentido me llamó la atención que varias lectoras me elogiaron los capítulos sobre la pareja y el de fobias sexuales, y el del tamaño del pene. Entre mis sueños juveniles no estaba el de escribir sino en ser médico de barrio, músico y jugador de fútbol. Ninguna de las tres cosas las he logrado. He trabajado mucho para este libro al que pensé como un amigo que fuera útil, maleable, compañero, solidario, tranquilizador y ese fue mi norte, o sur, como gusten: crear una obra fruto del trabajo de tantos años, casi 40 como médico, como psiquiatra, como lector, como sexólogo, como padre e hijo, siempre ávido de conocimiento, de explorar, de descubrir, de defender la vida y el placer. Que además ayudara a bajar los prejuicios, para acostumbrarnos a no hablar sólo desde la creencia sino también desde la evidencia, desde el conocimiento profesional, desde el testimonio de los otros, sabiendo que siempre hay más cosas en el cielo y en la tierra de lo que soñamos y “poder bajar ese gorro mágico a fin de negar que haya monstruos”. La ciencia y la poesía también inundan estas páginas lo que fue doblemente placentero para mí, y espero que para ustedes también, la lectura de esta obra. Para ir terminando dos aportes de colegas –ídolos totales-, uno de ellos, cura y médico, nos decía así: “Amigos lectores que leerán este libro, despójense de toda pasión y no se escandalicen al leerlo: no contiene mal ni corrupción; es verdad que no encontrarán nada de perfección salvo en materia de entretener; mi corazón no puede elegir otro sujeto a la vista de la pena que los mina y los consume. Vale mejor tratar de reír que derramar lágrimas, porque la risa es lo propio y noble del alma.” François Rabelais (circa 1534), Gargantúa y Pantagruel El otro es alguien que también practicó la Medicina, la alquimia, la astronomía, la arquitectura, amó la vida, las mujeres y el vino: Afecto, amor, comprensión, he ahí los cimientos de la vida. Escribimos con amor el poema de la adolescencia. Con la música del amor orquestamos la gran canción de la existencia. Entonces ¿por qué toda esa angustia, tan insano correr tras el dinero, el ansia de ostentar, humillando a los demás…? ¿Acaso has visto a alguien eternizarse en un trono, has visto a alguien ser inmortal? ¿No es preferible tu cuerpo desnudo, divinamente desnudo? Vive sobrio y sincero, huye de la hipocresía y del lujo, vive simple como un cuello de mujer, sencillo como la mujer desnuda, ¡más bella así! Omar Khayyam (circa 1062), Las Rubaiatas¡Espero que disfruten leyendo este libro tanto como yo al escribirlo! Dr. Adrián Sapetti, Bs. As., 2006 Nota del editor: El doctor Adrián Sapetti cuenta con una extendida trayectoria. Además de dedicarse a la psiquiatría y a la clínica sexológica, es un entusiasta de la divulgación. Así lo atestiguan sus cinco libros anteriores dedicados al tema, todos ellos de amplia repercusión en el público. Georges Bataille - El Erotismo: «El ser humano constantemente se da miedo a sí mismo. Sus movimientos eróticos le aterrorizan... No creo que el hombre tenga la más mínima posibilidad de arrojar un poco de luz sobre todo eso antes de dominarlo», afirma Bataille en el prólogo a este magnífico ensayo que es El erotismo. Y, para su autor, el erotismo es un problema filosófico fundamental, en la medida en que, sin dejar de ser una actividad estrictamente humana, nos enfrenta sin cesar a nuestra naturaleza animal. Esta obra es, sin duda, uno de los textos fundamentales de su autor y representa una especie de gran suma de los temas que siempre le fascinaron: la íntima vinculación entre el amor, la pasión y la muerte, el significado de la transgresión o la turbadora relación entre la santidad y la voluptuosidad. Cierra esta indagación sobre lo erótico una serie de estudios dedicados a las variadas reencarnaciones del sadismo, el enigma del incesto o la sensualidad del misticismo. Marquésde Sade - Filosofía en el tocador: http://es.wikipedia.org/wiki/La_filosof%C3%ADa_en_el_tocador Manuel Puig - El beso de la mujer araña: http://es.wikipedia.org/wiki/El_beso_de_la_mujer_ara%C3%B1a Platón - El banquete: http://es.wikipedia.org/wiki/El_banquete Películas sobre sexualidad en general: dijo: Lellebelle (2010) Mischa Kamp Matador (1986) Pedro Almodóvar L'Histoire d'Adèle H (1975) François Truffaut Kids (1995) Larry Clark Black Swan (2010) Darren Aronofsky Sutiles diferencias (Episodio de la fundación huesped) Todo sobre mi madre (1999) Pedro Almodóvar Hable con ella (2002) Pedro Almodóvar La ley del deseo (1987) Pedro Almodóvar Satyricon (1969) Federico Fellini Ai no corrida (1976) Nagisa Ôshima Almas al desnudo (2002) Roberto Faenza Deconstructing Harry (1997) Woody Allen Dead Poets Society (1989) Peter Weir El nombre de la rosa (1986) Jean-Jacques Annaud Everything you always wanted to know about sex But were afraid to ask (1972) Woody Allen Freud, pasión secreta (1962) John Huston Géminis (2005) Albertina Carri Glue, Historia adolescente en medio de la nada (2006) Alexis dos Santos Hip Hip Hora (The Ketchup Effect) (2004) Teresa Fabik J’ai tué ma mère (2009) Xavier Dolan Milk Money (1994) Richard Benjamin Te doy mis ojos (2003) Icíar Bollaín Temporada de patos (2004) Fernando Eimbcke Wilde (1997) Brian Gilbert Dorian Gray (2009) Oliver Parker Milk (2008) Gus Van Sant La mala educación (2004) Pedro Almodóvar Y tu mamá tambien (2001) Alfonso Cuarón Serie In Treatment - Caso Alex Maurice (1987) James Ivory Belle de jour (1967) Luis Buñuel Total eclipse (1995) Agnieszka Holland Querelle (1982) Rainer Werner Fassbinder El joven Torless (1966) Volker Schlöndorff Cruising (1980) William Friedkin El diputado (1978) Eloy de la Iglesia TORCH SONG TRILOGY - 1988 (AMOR EXTRAÑO AMOR) Taking Woodstock (2009) The Rocky Horror Picture Show (1975) El tambor de hojalata (Die Blechtrommel) (1978) Ese oscuro objeto del deseo (1977) http://es.wikipedia.org/wiki/Categoríaelículas_con_temática_LGBT Imágenes: Fuentes: http://es.wikipedia.org/wiki/Sexualidad_humana http://es.wikipedia.org/wiki/Sexualidad http://www.sexovida.com/educacion/iniciacion1_no.htm http://www.sexovida.com/educacion/educacion.htm http://www.sexovida.com/educacion/homosexualidad1.htm http://www.sexovida.com/publicaciones/articulos/fobias.htm http://www.sexovida.com/educacion/profilactico.htm http://www.sexovida.com/clinica/tamano.htm http://www.sexovida.com/clinica/carta.htm http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20070810173243AArh4RJ http://es.wikipedia.org/wiki/El_segundo_sexo juanherrera.files.wordpress.com/2008/09/trabajo-curso-2003.pdf http://www.cepvi.com/articulos/prejuicios.shtml http://es.wikipedia.org/wiki/Psicología_social Biblografía: Simone de Beauvoir: - El segundo sexo Dr. Adrián Sapetti: - LOS SENDEROS MASCULINOS DEL PLACER Pierre Bourdieu: - La dominación masculina - El sentido social del gusto. Michel Foucault: - HISTORIA DE LA SEXUALIDAD I - La voluntad de saber. - HISTORIA DE LA SEXUALIDAD II - El uso de los placeres. - HISTORIA DE LA SEXUALIDAD III - La inquietud de sí - Los anormales Alice Miller: - El drama del niño dotado y la búsqueda del verdadero yo. - El cuerpo nunca miente. Esther Diaz: - LA FILOSOFIA DE MICHEL FOUCAULT George Bataille: - El erotismo Werner Jaeger: - Paideia. Los Ideales De La Cultura Griega. H.D.F. KITTO: - Los griegos Tomás Abraham: - Historia de una bibloteca. De Platón a Nietzsche. NESTOR LUIS CORDERO: - La invención de la filosofía. JOSE PABLO FEINMANN - La filosofía y el barro de la historia Platon - Teeteto - El Banquete [Parte 1] - http://www.taringa.net/posts/ciencia-educacion/10351488/Sexualidad-en-general_-inclinacion-sexual-en-particular-Par.html [Parte 2] - http://www.taringa.net/posts/ciencia-educacion/10352077/Sexualidad-en-general_-inclinacion-sexual-en-particular-Par.html [Parte 3] - http://www.taringa.net/posts/ciencia-educacion/10352155/Sexualidad-en-general_-inclinacion-sexual-en-particular-Par.html
Sexualidad en general, inclinación sexual en particular (homosexual, bisexual, heterosexual). Parte 2 LA HOMOSEXUALIDAD Y LA HISTORIA ANTIGUA EN LA PREHISTORIA La presencia de actos homosexuales fue muy importante en las culturas prehistóricas, puesto que las relaciones entre individuos del mismo sexo, especialmente entre varones, eran imprescindibles para la buena formación masculina. Las iniciaciones en el ámbito homosexual eran diferentes según la casta o el oficio que desempeñaba cada uno: •Iniciación de cazadores: En general, los cazadores daban mucha importancia a lo que ellos consideraban el renacimiento masculino de los más jóvenes. Estas iniciaciones eran frecuentes en África y Australia, donde solían descubrir relaciones entre guardián (debut) y candidatos (mughvel), lo que recuerda a la actitud griega. Los padres de los jóvenes le asignaban a cada uno un guardián el momento en que ésos estaban listos para el rito de la circuncisión. Eran de uso y práctica frecuente los símbolos fálicos y la masturbación en grupo, entre otros. •Iniciación de guerreros: Las culturas que más desarrollaron las iniciaciones homosexuales para intenciones bélicas eran los pueblos pastoriles y agrícolas. En la Grecia antigua se nos presenta el ejemplo de los batallones en que los soldados, en pareja, debían luchar al lado de sus amantes. •Presencia de actos homosexuales en esferas socio-religiosas: Entre los azandes, del África negra, se han dado actos homosexuales entre los ovongores, clase alta. 4000-2000 BC La civilización Sumaria, al sur de la Mesopotamia y creadores de la primera civilización urbana, tenían sacerdotes-cantores llamados assinu que significaba hombres "útero" los cuales están documentados como hombres gay. 2100-2000 BC La épica Babilónica Gilgamesh presenta una relación erótica entre el héroe y su compañero Enkidu. ANTIGUA GRECIA La sociedad griega no distinguía el deseo o comportamiento sexual por el sexo biólogico de quienes participaran, sino por cuánto se adaptaba dicho deseo o comportamiento a las normas sociales. Estas normas se basaban en el género, la edad y el estatus social. La forma más común de relaciones sexuales entre hombres en Grecia era la paiderastia, combinación de dos vocablos griegos. La pederastia, tal como se entendía en la antigua Grecia, era una relación entre un hombre mayor y un joven adolescente. El Batallón Sagrado de Tebas, una unidad militar separada del resto y reservada únicamente a hombres y sus jóvenes amados, es normalmente considerado como el primer ejemplo de cómo en la Antigua Grecia se usaba el amor entre soldados en la tropa para estimular su espíritu combativo. ANTIGUA ROMA En el siglo primero Suetonio y Tácito constatan la generalización de matrimonios entre hombres, sin trabas ya que el matrimonio en la sociedad romana era un contrato privado. El emperador Nerón fue el primer emperador romano que se casó con otro hombre, y lo hizo en tres ocasiones. Edward Gibbon ya en 1776 confirma que de los doce primeros emperadores solo a Claudio le interesaban exclusivamente las mujeres. Todos los demás tuvieron chicos u hombres como amantes.Un romano identificaba su poder con su potencia viril demostrada no sólo con las mujeres, sino también con los esclavos varones propios (nunca ajenos) y con los prostitutos, según se desprende del estudio que sobre “Los homosexuales en el mundo antiguo” ha elaborado el profesor de la Universidad de Granada, Francisco Salvador Ventura. ANTIGUO EGIPTO En 1964 se descubrió en la necrópolis de Saqqara, una tumba en la que se representaban escenas de la vida cotidiana de una pareja de manicuros (Niankhkhnum y Khnumhotep) empleados en el palacio de Rey Niuserre (V dinastía) alrededor del 2.400 a.C., que aparecen abrazándose afectuosamente. Las imágenes de los dos hombres en la tumba son muy similares a las habituales de un matrimonio heterosexual encontradas en otras tumbas del mismo período. Los actos homosexuales en el antiguo egipto se ven en las leyendas religiosas de dicha civilización. Varias de estas leyendas se explican a continuación. Set era algo parecido a un dios de la homosexualidad masculina durante el período faraónico. Se le representaba como un hombre de piel blanca o roja con cabeza de perro y una larga cola ahorquillada. La leyenda cuenta que se le concedió el dominio del Alto Egipto, mientras que a su sobrino Horus se le dio el del Bajo Egipto, lo que no hace más que reconocer la separación real política y cultural de ambos territorios durante la prehistoria egipcia. Después de la reunificación los dos dioses fueron representados frecuentemente como una pareja con el símbolo de la unidad entre ellos con ciertas insinuaciones homosexuales y ambiguas. En algunas versiones Set incluso da a luz a un niño de Horus. Otros mitos narran como Set intentó “deshonrar” a Horus penetrándolo sexualmente (mientras que la homosexualidad en general no suele tener connotaciones morales negativas en la antigüedad, sí suele rechazarse la adopción de un papel “femenino” por figuras masculinas en sociedades muy patriarcales), pero Horus, siguiendo el consejo de su madre, recogió el semen de Set en su mano y se lo llevó a la madre quien lo puso sobre una lechuga, comida favorita de Set, que éste comió sin advertir el engaño. Set, pensando que su semen estaba dentro de Horus llamó a los jueces y les pidió que determinaran quién había sido fecundado. Para su gran sorpresa cuando los jueces llamaron al semen éste respondió desde el interior de su propio estómago deshonrando a Set y exonerando de Horus. Otra leyenda cuenta que Set trató de violar a Horus, y que por varios días ambos estuvieron luchando en el Nilo transformados en hipopótamos. Según una de las versiones de la mitología egipcia Amón-Ra fue el primer dios y el creador de la vida y del universo. En las imágenes aparece representado como un hombre bien modelado físicamente con cabeza de carnero o como halcón coronado con dos largas plumas verticales, que simbolizan su poderosa sexualidad. La leyenda dice que tras masturbarse ingirió su propio semen, lo escupió y lo esparció creando así el universo y dando asimismo vida a Geb, dios de la Tierra y Nut, diosa del cielo. Amón era originalmente un dios menor, pero al ser el patrono de la poderosa Tebas, capital del Imperio Nuevo, se asimiló a Ra y su culto pasó a ser de enorme relevancia. En muchos de los templos dedicados a Amón, su estatua aparece como un hombre de cuerpo musculoso con el pene erguido entre las manos. Es posible que en algunos de sus templos se practicara la prostitución ritual tanto de hombres como de mujeres, práctica común unida a los cultos de fecundidad en el Medio Oriente antiguo. PREJUICIOS, ESTEREOTIPOS Y CREENCIAS EN TORNO A LA HOMOSEXUALIDAD MASCULINA Y FEMENINA EN POBLACIÓN UNIVERSITARIA: UNA PROPUESTA DE INTERVENCIÓN DESDE LA DOCENCIA UNIVERSITARIA. LUGAR DE TRABAJO: Centro Superior de Ciencias Políticas y Sociales. Departamento de Trabajo Social y Servicios Sociales. Universidad de La Laguna. DIRECCIÓN: Camino La Hornera s/n, Campus de Guajara. 38071. La Laguna. e- mail: [email protected] TF: 922 31 73 23 1. INTRODUCCIÓN: En todas las sociedades conocidas el comportamiento heterosexual es la pauta más visible de una buena parte de la población. No obstante, la homosexualidad ha existido siempre en el curso de la historia; más aún: en muchas sociedades ciertas formas de homosexualidad son aceptadas e incluso se espera que la orientación sexual del individuo discurra por esa senda. Respecto a las teorías o modelos explicativos de la orientación del deseo, nos encontramos con el: Modelo Dicotómico (Freud, 1905-1915), Modelo Unidimensional (Kinsey y cols., 1948-1953), Modelo de Klein y cols, 1985, Perspectiva multivariable dinámica, etc., pero s puede decir que ninguno es vinculante. Si es necesario destacar que los conceptos de homosexual, heterosexual o bisexual, son desde el punto de vista teórico, una construcción social y por tanto ni son una entidad concreta, ni tampoco son universales (Carrier, 1980; Greenberg, 1988; McIntosh, 1968; Troiden, 1989; Weeks, 1993) Respecto a las teorías sobre el origen de la homosexualidad, destacar que ninguna línea de investigación, ni psicológica, ni biológica, en torno a la orientación gay o lésbica ha dado resultados definitivos, sino tan sólo ambiguas observaciones sujetas a diferentes interpretaciones. La homosexualidad no es una enfermedad ni una señal de inadaptación psicológica. Gran parte de los trabajos científicos primitivos que intentaban demostrar que la homosexualidad era una ‘enfermedad’, provienen de un planteamiento defectuoso, y estudios posteriores han puesto de relieve que los homosexuales están tan compensados, en el plano psicológico, como las parejas heterosexuales bien compenetradas. Por regla general, las técnicas sexuales de los hombres y mujeres gas se asemejan a la de los heterosexuales. Es preciso aclarar lo que se entiende por prejuicio: se relaciona específicamente con grupos sociales o individuos caracterizados por la pertenencia a una categoría social o por el hecho de presentar un atributo propio de esta categoría, se habla de prejuicio de color, raza, sexo… Es considerado como la expresión de una posición diferenciadora, por parte de la persona que lo manifiesta y que puede acompañarse de desprecio, o incluso hostilidad, o, por el contrario, de una actitud positiva con respecto a los individuos o a los grupos que conciernen al prejuicio. El prejuicio es una actitud cercana al estereotipo. Se basa en ideas subjetivas o generalizaciones de observaciones aisladas, muchas más que en la experiencia y la información objetiva. Es característico del prejuicio la persistencia tenaz, inflexible y no reflexiva, que es por lo general, muy nociva para la sociedad, aunque en algunos casos puede ser beneficiosa. Un ejemplo muy claro de prejuicio es la homofobia, que se define como: “la hostilidad general, psicológica y social, respecto a aquellos y aquellas de quiénes se supone que desean a individuos de su propio sexo o tienen prácticas sexuales con ellos” (Borrilo, 2001: 36). La investigación sobre las causas de la homosexualidad constituye una forma de homofobia, ya que parte de un prejuicio de que existe una sexualidad normal, acabada y completa, es decir, la heterosexualidad monogámica, en función de la cual todas las demás sexualidades deben ser interpretadas y juzgadas. La homofobia se articula a través de: emociones (creencias, prejuicios, convicciones, fantasmas..), de conductas (actos, practicas, procedimientos, leyes..), y de un dispositivo ideológico (teorías, mitos, doctrinas, argumentos de autoridad, ...) Con relación a los estereotipos, éstos se definen como: las opiniones y representaciones sociales cristalizadas. Las investigaciones y experimentaciones diferencian características propias de los estereotipos: uniformidad, simplicidad, tonalidad, pregnacia. Los estereotipos están estrechamente ligados a los prejuicios y a los procesos de categorización que los engloban, constituyendo aspectos puntuales o caricaturas de aquellos. Sirven casi siempre para justificar conductas agresivas, poseen un fuerte componente afectivo-emocional, además de ejercer una función psicosocial. La base en la que se asientan los prejuicios, estereotipos y creencias en torno a la homosexualidad masculina y femenina es el heterosexismo, entendida como la forma en que una sociedad organiza la sexualidad de manera segregacionista, según la orientación sexual, poniendo las otras sexualidades como incompletas, perversas, accidentales, etc. Es necesario destacar que la heterosexualidad y la homosexualidad no son universales. La heterosexualidad justifica un orden social intocable y ha sido creada a lo largo de un proceso histórico y social. Lo femenino y lo masculino son productos históricos que no están determinados por variables biológicas. 2. MATERIAL Y METODO 2.1. OBJETIVOS: 2.1.1. Objetivo general • Identificar y analizar los argumentos que sustentan los prejuicios y estereotipos en torno a la homosexualidad masculina y femenina y las relaciones interpersonales entre personas del mismo sexo 2 2.2 Objetivos específicos • Enumerar los argumentos que mantienen los prejuicios, creencias y los estereotipos que las personas manifiestan. • Identificar las bases en las que se fundamentan los prejuicios, creencias y estereotipos. • Categorizar los argumentos en los que se fundamentan los prejuicios, creencias y estereotipos. • Analizar los argumentos e interpretarlos. • Diseñar una propuesta desde el medio universitario para hacer frente a los mismos. 2.2. PROCEDIMIENTO 2.2.1.Elaboración de pruebas: Los Cuestionarios I y II fueron diseñados y redactados en clase por diversos grupos, mientras que el cuestionario III es una prueba validada diseñada por ( 'A Strategi for the Measurement of homophobia', de Hudson y Ricketts, Journal of Homosexuality, vol.5, pp.367-372, 1980. Reimpreso con licencia de The Haworth Press, Inc. Binghamton, Nueva York La idea de realizar el Álbum de Fotos surgió a través de un “brainstorming” del alumnado. Se llevó a cabo una búsqueda del material en distintas fuentes bibliográficas (Internet, revistas, etc.) y entre todas las imágenes recopiladas se escogió una muestra de las más adecuadas. Además, entendimos muy interesante llevar a cabo Grupos de Discusión, una forma distinta de conseguir un amplio abanico de opiniones que enriquecieran notablemente los resultados y conclusiones del trabajo. 2.3.2. Selección de la muestra: El total de personas que han participado han sido 303. Para la selección de la muestra nos centramos en el alumnado universitario para conocer las opiniones, creencias y actitudes de esta población, con rangos de edad que van de 19 y 55 años y realizando estudios universitarios. La selección fue aleatoria, sin establecer criterios de estudios cursados, edad, sexo, etc. A continuación en la siguiente tabla se especifica la muestra, así como las técnicas e instrumentos aplicados. MUJERES HOMBRES TOTALES TÉCNICAS INSTRUMENTO 45 20 65 Entrevista Semiestructurada Cuestionario 1 58 29 87 Entrevista Semiestructurada Cuestionario 2 46 20 66 Entrevista Estructurada Cuestionario 3 38 16 54 Entrevista abierta Álbum de fotos 7 2 9 Grupo de discusión 1 Guión para grupo 6 2 8 Grupo de discusión 2 Guión para grupo 3 3 6 Grupo de discusión 3 Guión para grupo 3 5 8 Grupo de discusión 4 Guión para grupo 206 (68%) 97 ( 32%) 303 (100%) Vemos que el porcentaje de mujeres participantes ha sido superior al de los hombres en los cuestionarios y albeen de fotos y similar en el resto de las pruebas. El análisis de los resultados de los cuestionarios I y II, del Álbum de Fotos y de los Grupos de discusión, se procedió, previamente al análisis de contenido y a la categorización de las distintas respuestas de los participantes. 3. RESULTADOS A continuación se hace una síntesis de los resultados obtenidos omitiendo dentro de los mismos la parte estadística y categorización de las respuestas para hacer más fácil la lectura: • Existe confusión entre sexo biológico, identidad de genero, orientación sexual e identidad sexual, por lo que la población encuestada tiende a atribuir o construir una imagen distorsionada de la orientación homosexual. • Las personas encuestados en general sostienen la idea de familia formada por padre y madre, siendo ésta el resultado de la socialización y la aculturación heterosexista, entrando la misma en contradicción con la tendencia actual: prevalecen las familias monoparentales y el 99% de la población homosexual ha sido educada en familias y ambientes heterosexuales. • La afectividad y las relaciones entre personas del mismo sexo siguen estando en entredicho, con relación a la estabilidad y duración de las mismas, pues subyace la idea de la procreación como fin y objetivo de las relaciones de pareja, dando por ello que ésta procreación no es posible en las relaciones homosexuales, obviando que muchos hombres homosexuales estuvieron o están casados y muchas lesbianas o han estado casadas o aún lo están y en su caso muchas recurren la inseminación artificial. • La sexualidad en la homosexualidad masculina y femenina es interpretada desde una perspectiva heterosexual, existiendo una connotación sexista, al igual que si no hay penetración la relación no es completa, en el caso de las lesbianas. • Persiste aún la creencia sobre la feminización y masculinización de la homosexualidad, manteniendo esta creencia relación con las generalizaciones hechas a partir de personas particulares y estereotipos creados por los medios de comunicación. • Permanece aún la idea de que la homosexualidad es una enfermedad, por ser ésta diferente y a la diferencia se le califica de enfermedad, rara, extraña y la forma de acercarse hacia ella es con una actitud de compasión. • Se mantiene la idea de que las demostraciones afectivas o homoerotismo están relacionadas con la orientación homosexual masculina y no cuando éstas se dan entre mujeres, por ser algo cultural. • El cuestionario validado para medir homofobia no parece responder a lo esperado, pues presenta resultados que van muy dispares con los obtenidos en las demás pruebas de este estudio. • En general la población encuestada considera a la sociedad como un obstáculo para la aceptación e integración de la homosexualidad en la misma, manifestando los encuestadas una desvinculación sobre la responsabilidad, siendo éstos parte de la misma sociedad. • Las personas encuestados manifiestan una actitud de tolerancia y respeto hacia la homosexualidad masculina y femenina, pero parece que ésta actitud responde a un “cliché” social de ser lo políticamente correcto, pero dejando claro que no desearían les tocase de cerca, ; amigos, familia, etc. 4. CONCLUSIONES Destacar que en la investigación realizada, en más de la mitad encuestada se refleja los perjuicios, estereotipos y creencias de que la homosexualidad es una enfermedad. Para poder trabajar desde el medio universitario estos prejuicios, estereotipos y creencias en torno a la homosexualidad masculina y femenina el grupo de trabajo propone lo siguiente: • Oferta de Créditos de Libre Elección (CLE) para alumnos universitarios • Oferta de asignatura optativas centradas en la temática (tal y como se ha hecho dentro de la asignatura denominada: Trabajo Social en la Exclusión Social. • Organización de foros de discusión y debate sobre el tema. • Realización de campañas de información y sensibilización social. • Conmemoración dentro de la universidad de un Día dedicado a las minorías excluidas o no son minorías pero lo sufren (gay, lesbianas, bisexuales, transexuales, discapacitados, heterosexuales, mujeres, etc..) • Promover a través de la Oficina de defensa del Estudiante la denuncia de discriminación dentro del medio universitario. • Realización de más trabajos de investigación de campo desde la propia universidad y como población objeto de estudio los universitarios/ as que serán los futuros profesionales. Pensamos que a través de la educación y de futuras investigaciones se pueden modificar las actitudes y comportamientos que están subyaciendo en los prejuicios y estereotipos de un sector estudiantil que les lleva a manifestarse claramente en contra del derecho y la libre orientación sexual de cada persona a la hora de expresar su afectividad y sexualidad como él/ o ella decida. BIBLIOGRAFÍA Borrillo, D ( 2000): Homofobia. Ed. Bellaterra. Barcelona. Castañeda, M ( 1999): La experiencia homosexual: para comprender la homosexulidad desde dentro y desde fuera. Ed. Paidos. Barcelona. Guasch O, (2000): La crísis de la heterosexulidad. Ed. Laerthes. Barcelona. Herrero Brasas, J.A ( 2001): La sociedad gay: una minoría invisible. Ed. Forca. Madrid. Viñuelas, O ( 2000): Identidades lésbicas. Ed. Bellaterra. Barcelona VVAA ( 2001): En clave gay: todo lo que deberíamos saber. Ed. Egalés Madrid. La Homosexualidad www.sexovida.com La homosexualidad (Parte I) Extractado de "Sexualidad en la pareja" (Sapetti - Rosenzvaig, Editorial Galerna, 1987) Vamos a abordar uno de los temas más conflictivos de la Sexología y la psicología y aclaramos que con este artículo no pretendo darle un cierre al tema ni hacer conclusiones finales. La cuestión de la homosexualidad ha sufrido distintos vaivenes a lo largo del tiempo y fue sucesivamente aceptada, rechazada, perseguida o reconocida. En la elección homosexual confluyen tantos parámetros como en cualquier otra actividad sexual, lo que indica que nunca se podrá entender a través de uno solo de ellos. Es decir que no podemos analizarla con el exclusivo prisma de la moral o de lo legal, o desde una óptica psicoanalítica o desde el placer. Sabemos que la homosexualidad, tanto la femenina como la masculina, es una práctica conocida desde la antigüedad. La denominación no deriva del prefijo latín homo que significa hombre, sino del vocablo griego homoios, que define lo que es igual o semejante: homeopatía (cura por el similar), homogéneo (algo parejo), homólogo. Desde lo etimológico, homosexual sería quien tiene afinidad sexual por personas de su mismo sexo. A las mujeres homosexuales también se las denomina lesbianas, en honor a la isla de Lesbos donde residía la poetisa Safo, célebre por la belleza de sus cantos al amor y al amor homosexual en particular. Allí, en "la morada de las discípulas de las musas" cantó a la "amada ausente", a quien "igualaba a una diosa insigne" y "aguardaba con el fuego prendido en el corazón, abrasado de deseo". “Apenas te veo así un instante, me quedo sin voz, se me traba la lengua. Un fuego penetrante fluye enseguida por debajo de mi piel. No ven nada mis ojos y empiezan a zumbarme los oídos. Me cae a raudales el sudor, tiembla mi cuerpo entero, me vuelvo más verde que la hierba”. Safo de Lesbos Ignacio, 35 años: ¿La homosexualidad es una enfermedad? Héctor, 61 años: ¿Cuáles son las diferencias entre homosexualidad y bisexualidad? Olga, 50 años: ¿La homosexualidad es hereditaria u hormonal? María Teresa, 33 años: ¿La homosexualidad se da por un problema familiar? Raúl, 31 años: ¿Es normal que sólo me sienta atraído por varones? Pedro, 29 años: ¿Qué motivos me impulsan a ser homosexual? Ricardo, 38 años: Yo considero que la homosexualidad se da en sociedades decadentes que han perdido los valores morales y religiosos. Es un acto antinatural y enfermo. Valeria, 34 años: Yo soy partidaria del vive y deja vivir, pero me molesta el proselitismo gay: eso de andar haciendo propaganda sobre que el amor homosexual es lindo y encomiable me parece un absurdo y una moda que la psicología no puede defender. Marta, 48 años: ¿Qué opinan de los ídolos populares que presentan incluso a sus parejas gay? No es esto contraproducente para los chicos que los escuchan? Mario, 53 años: ¿La homosexualidad es, como algunos dicen, una elección o estas personas están determinadas para serlo? Se ha discutido mucho sobre la definición de la homosexualidad como enfermedad y ha habido, y sigue habiendo, enormes controversias. Es cierto que no es un cuadro nosológico en sí mismo: uno puede ser homosexual neurótico, psicótico, psicopático o normal desde el punto de vista psiquiátrico, al igual que los heterosexuales. La Organización Mundial de la Salud retiró a la homosexualidad del listado de enfermedades. La Asociación Norteamericana de Psiquiatría (APA) ha hecho una declaración en contra de las llamadas terapias correctivas. Sin embargo, ya en el DSMIII (Manual de diagnóstico de la Sociedad Norteamericana de Psiquiatría) se diferencia entre una homosexualidad egodistónica, que es aquella en la cual la persona tiene conflictos con su tendencia homosexual y sufre por ello, de otra egosintónica, en la cual la persona no siente su situación como un padecimiento, sino como una elección y goza con ella. Sobre la base de estudios antropológicos se puede afirmar que la homosexualidad es una constante universal de la cultura. Se ha observado su presencia tanto en pueblos primitivos como en otros altamente desarrollados; en sociedades en decadencia tanto como en aquellas que estaban en su apogeo, y no depende de los valores religiosos de una civilización dada. Siempre se menciona a los griegos, que habían alcanzado altísimos niveles culturales y políticos, como cultores del amor homosexual. En esto cabría hacer una aclaración: en principio eran partidarios de un pansexualismo, es decir un culto al amor y al erotismo. No solían ser homosexuales exclusivos y amaban la virilidad total. Esto se apoyaba en una verdadera aversión o desprecio por las mujeres (misoginia), a quienes consideraban inferiores. Platón, en "El Banquete", aconsejaba enviar a la guerra a parejas de varones para que se defendieran mutuamente. Algo de esto ocurría con la pareja de Aquiles y Patroclo, en "La Ilíada". Los romanos continúan en cierta manera con este tipo de amor y junto a sus mujeres poblaban sus lechos de bellos efebos y favoritos. Es célebre el caso de Adriano (y recordemos las magistral novela "Memorias de Adriano" de M. Yourcenar) que amaba a las mujeres pero que desfalleció cuando se suicidó el joven Antinoo, que era su favorito. En esto los griegos y los romanos instauran un tipo de relación maestro discípulo, en la que también interviene el erotismo de los cuerpos. Pero habría que hacer la salvedad de que estos amores homosexuales se conocen desde el marco de las prácticas sexuales de las clases dominantes, que eran, en última instancia las que escribían las crónicas de la época. "El amor puro por los jóvenes está reservado a los filósofos, pero para el hombre común tanto las mujeres como los varones sirven para el placer" Luciano, Diálogos de tendencia cínica. ¿Sus causas? En la historia las prácticas homosexuales han sido una constante de sociedades masculinas cerradas como las militaristas, sociedades secretas o cofradías. El judaísmo instaura la pena de muerte contra las prácticas homosexuales masculinas por violar el precepto fundamental del Génesis de "creced y multiplicaos". Pero esta misma penalización habla de la existencia de tal práctica. El cristianismo, a través de Pablo, condena explícitamente las prácticas homosexuales, incluyendo las femeninas, afirmación que nunca ha sido modificada en siglos ulteriores hasta el presente. Es sabido que en el medioevo ardieron en verdaderos autos de fe gran cantidad de homosexuales, a quienes se vinculaba con prácticas de brujería y pactos satánicos. Pero en la oscuridad y silencio de los conventos y claustros, como bien refieren las crónicas de los demonios de Loudun o la más modema "El nombre de la rosa" de Umberto Eco, la homosexualidad persistía. También sirvió en las acusaciones y condenas para castigar a opositores o personajes disidentes o heréticos. En este sentido, son famosos los casos de Oscar Wilde, el escritor inglés que irritaba a los círculos aristocráticos y burgueses victorianos, la masacre de las SS nazis contra las SA en la Alemania hitleriana, o en las cortes británicas cuando se quiere obligar a renunciar a algún ministro o político molesto. Es casi imposible determinar las causas de la homosexualidad (y ni sé si es importante): se han escrito cientos de libros sobre el tema y, si no se la considera una enfermedad, mal podríamos hablar de etiologías (causas). Se han barajado hipótesis hormonales, socioculturales, cerebrales: en esto ha insistido el neurofisiólogo norteamericano - también gay - Simon Levay, aunque su teoría de las zonas del cerebro con diferencias estructurales ha sido muy cuestionada; el psicoanálisis ha tratado de explicarlo a partir de la configuración edípica y las identificaciones familiares (se ha hablado de una madre y de un padre con ciertas características), pero actualmente sus teorías al respecto están cuestionadas. Es indudable, no obstante, que los vínculos familiares influyen notablemente en la elección sexual de un individuo, sea homosexual, heterosexual o bisexual. Nuestra experiencia clínica nos permite afirmar que no es cierto que la homosexualidad sea una decisión libre, sino que hay en esta condición sexual un cierto grado de multideterminaçión, que está más allá de una elección consciente. En toda elección sexual hay diversos factores que inciden y muchos de ellos tienen que ver con experiencias vividas en el pasado y en la primera infancia. Por lo antes dicho, no se puede decir que las causas sean hereditarias, hormonales, ni que un joven, porque admire a un ídolo gay, se convierta en un homosexual. La bisexualidad Algunos investigadores vuelven a sostener hoy en día que podría haber causas endógenas para este tipo de conducta sexual, pero son los mismos que dicen que toda conducta que se aleje de una norma tiene como principio y fin algún cambio metabólico, descartando los elementos emocionales o psicológicos. Popularmente se dice que es bisexual un individuo que tiene prácticas con personas de ambos sexos. Desde lo evolutivo y lo morfológico, vemos que en los fetos hay una constitución básicamente bisexual, en la cual luego se van definiendo los caracteres sexuales hacia uno u otro sexo genéticamente determinado. Los embriones, en su primer estadío, son morfológicamente femeninos hasta que, en el caso de los varoncitos, los andrógenos fetales los van diferenciando; pero, de no existir esta hormona, aunque genéticamente sean varones pueden nacer con caracteres femeninos o con cuadros de hermafroditismo. Freud introduce el concepto de bisexualidad en psicoanálisis y nos habla de que todo ser humano tendría constitucionalmente disposición sexual tanto masculina como femenina, y esto se manifiesta en los conflictos que experimenta el sujeto para asumir su propio sexo. Basado en los datos de la anatomía y la embriología, agrega: que "cierto grado de hermafroditismo anatómico es normal. En todo individuo varón o mujer, hay vestigios del aparato genital del sexo opuesto, de allí que los organismos sean originariamente bisexuales". Para Freud "el sexo dominante en una persona habría reprimido en el inconsciente la representación psicológica del sexo vencido". Desde lo hormonal también se evidencia el mismo fenómeno: todos tenemos hormonas femeninas como masculinas, claro que en distintas proporciones. Si en el varón aumentan los estrógenos y la prolactina puede haber crecimiento de las mamas y afinamiento de la voz. Si en la mujer aumentan los andrógenos, hay aparición de hirsutismo (aumento del vello) y voz más gruesa. Pero es interesante destacar que estos casos no siempre comportan inclinaciones hacia el mismo sexo y, por el contrario, en los homosexuales no se detectan variaciones en las tasas hormonales respecto de los heterosexuales. Pero, para agregar mayor confusión, hay quienes hablan de que podrían existir alteraciones en los receptores celulares de esas hormonas. En los chicos suelen verse contactos con otros de igual sexo; pero esto constituye parte de su evolución sexual. Muchos padres, aterrados por su propio temor a la homosexualidad, ven en estos juegos prácticas aberrantes en lugar de entender que son propias del crecimiento. Podríamos hablar de este tema durante horas y horas, sin llegar a tener conclusiones claras, y no sabemos si en realidad habría que tenerlas. Sostenemos que en esta espinosa cuestión las opiniones personales cuentan más que en ninguna otra: hay personas muy esclarecidas que aceptan intelectualmente la homosexualidad, pero la rechazan afectivamente y no desean para sí o para sus hijos este tipo de prácticas. Por nuestra parte respetamos la condición homosexual y estamos en contra de todo tipo de persecución o represión que devenga de la práctica por la que ha optado un individuo. José, 32 años: ¿Cuáles son las causas que pueden llevar a una persona adulta a la homosexualidad luego de 30 años en los cuales había llevado una vida heterosexual? Edgardo, 60 años: ¿Cuál es su pensamiento con respecto a un hombre con hijos grandes que se ha inclinado en su viudez por la homosexualidad? Jorge, 46 años: Mi problema es la homosexualidad, a pesar de que nunca tuve relaciones con hombres pero tampoco deseo a las mujeres, aunque quisiera formar una familia y tener hijos. Me siento atraído por los varones y estoy en una encrucijada. Carlos, 26 años: una persona que mantuvo relaciones homosexuales y ahora solamente heterosexuales, ¿puede tener problemas? Una de las creencias más difundidas es que se es homosexual desde los inicios, pero la realidad nos muestra a personas que, habiendo tenido relaciones heterosexuales exclusivas, en algún momento de sus vidas empiezan a tener relaciones con el mismo sexo. - Un paciente, casado y con cuatro hijos, nos contaba que a los 45 años se "había enamorado de un joven" con el cual había comenzado, por primera vez en su vida, a mantener relaciones homosexuales. - María viaja de veraneo con su esposo y sus dos hijos y en ese lugar conoce a una mujer que vivía sola y se encargaba de un campo. Traban amistad, pero comienzan a sentir atracción mutua y tienen contactos eróticos. Como corolario María regresa, a los pocos meses, se separa de su marido y vuelve al encuentro de su pareja mujer con la que convive hasta el momento actual. No se puede hablar de causas lineales y generales, es probable que siempre haya existido un deseo subyacente que, bajo ciertas circunstancias, se lleva a la práctica. No nos podemos valer de presuntas estadísticas que dicen que se debe a tal o cual condición, o a la actitud del padre o de la madre en determinado año. Como dice el escritor polaco Stanislaw Lem: "hay una diferencia entre el pronóstico estadístico y un caso singular, que le está subordinado sólo relativamente". Otra situación de la que poco se habla es la de personas de 50 años y gerontes incluidos, que son homosexuales o comienzan a serlo en esos años. Lo que pasa es que si la sociedad les niega a varones y mujeres de la tercera edad la posibilidad de mantener relaciones sexuales, ¡imaginemos qué puede pensarse de los que desean tener relaciones homosexuales! En cuanto a Carlos que nos pregunta sobre presuntos problemas en el caso de quien ha mantenido relaciones homosexuales y luego prefirió las heterosexuales (cosa que también se ve) no podemos saber a qué se está refiriendo, tal vez apunta a que su pareja conozca su pasado homosexual, o la posibilidad de que sienta renacer el deseo por otros hombres, o que ese pasado le dificulte las relaciones afectivas con su esposa. Creemos que cualquier persona puede tener este tipo de conflictos: todos hemos tenido historias que consideramos conflictivas o dignas de mantener en secreto, o tenemos miedos de que influyan en nuestro futuro afectivo. Las fantasías homosexuales Rodolfo, 25 años: A mí me gustan las mujeres, pero a veces me masturbo con fantasías homosexuales, ¿es anormal? Elena, 32 años: ¿Tener sueños o fantasías eróticas con mujeres es homosexualidad? En todos los seres humanos pueden aparecer sueños o fantasías con rasgos homosexuales, pero esto no quiere decir que sean homosexuales. No por soñar con un juego amoroso con alguien del mismo sexo se es homosexual, ni el hecho de que un varón tenga rasgos afeminados o una mujer aspectos varoniles indica que esa persona sea homosexual. Si bien no estamos de acuerdo en rotular a los homosexuales, sean mujeres o varones, de perversos o aberrantes, tampoco compartimos que algunos planteen que la homosexualidad es algo liberador, no conflictivo, al tiempo de caracterizar al heterosexual como una especie de mojigato que no se anima a dar rienda suelta al placer. Creemos que cada ser humano es dueño de decidir por sus preferencias sexuales y no acordamos ni con aquellos que sostienen que los homosexuales "son enfermos" o "discapacitados afectivos", ni con los homosexuales que sostienen que a quienes no les interesa el amor con parejas del mismo sexo "son pobres reprimidos que no se animan". Aunque no se compartan !as ideas al respecto, nadie es dueño de perseguir o censurar a otro por sus gustos sexuales. ¿Quién posee la verdad absoluta? ¿Acaso se es mejor o peor como ser humano porque se prefiera a uno o a otro sexo? Quisiéramos hablar de cierto estereotipo que se plantea sobre los homosexuales: uno de ellos es el concepto de que, para serlo, hay que ser afeminado y amanerado, en el caso de los varones, y con características de "machona o marimacho", en el de las mujeres. Otra es el decir: "cómo va a ser homosexual si está casado y con hijos". O afirmar que los homosexuales son violadores de menores o tienen conductas disipadas o "amorales", como dice la prensa amarilla. Se es violador o inmoral o disipado independientemente de las inclinaciones hacia los sexos. De todas maneras, Hitler o Jack el Destripador, y muchos torturadores no eran homosexuales. El fenómeno de la violación y corrupción de menores se da estadísticamente con más frecuencia entre quienes tienen conductas heterosexuales. La homosexualidad femenina A UNA AMADA "Apenas te veo así un instante, me quedo sin voz.Se me traba le lengua. Un fuego penetrante fluye en seguida por debajo de mi piel. No ven nada mis ojos y empiezan a zumbarme los oídos. Me cae a raudales el sudor. Tiembla mi cuerpo entero. Me vuelvo más verde que la hierba. Quedo desfallecida y es todo mi aspecto el de una muerta...." Safo (poetisa griega nacida en la isla griega de Lesbos, siglo VII a. de J. C.) Elsa, 50 años: ¿Dos mujeres homosexuales pueden tener orgasmos? Mónica, 32 años: ¿Cuándo y por qué una mujer se considera lesbiana? Gabriela, 19 años: Desde que empecé el secundario me sentía atraída por una de mis compañeras. En momentos de intimidad nos hemos acariciado mutuamente los genitales. Me excité mucho. Siento una gran confusión porque deseo estar con ella, pero sé que esto no está bien. ¿Esto que me pasa quiere decir que yo seré toda mi vida una homosexual? Beatriz, 27 años: ¿Las relaciones homosexuales de mujeres cuando se dan en un marco estable y afectivo son consideradas anormales? Clara, 56 años: Sin juzgar el derecho de cada uno a usar libremente su cuerpo, me parece una monstruosidad que una mujer renuncie a la maternidad: esto va en contra del instinto materno. El lesbianismo, también llamado safismo (palabras que derivan de la isla de Lesbos, donde residía la poetisa Safo), fue severamente perseguido y reprimido durante muchos años. Por ejemplo: en 1765 en New Haven Colony (EE.UU.) se las castigaba con la pena de muerte. En ese mismo país, en 1800 se aconsejaba la extirpación del clítoris y los ovarios de las lesbianas. Aun en ese siglo se consideraba a la homosexualidad femenina como un crimen o una enfermedad mental y hasta se han descrito técnicas de lobotomía para dejarlas sin respuesta sexual (Boblansky M., 1986). Es claro que la lesbiana cuestiona seriamente los pilares de esta sociedad: la dependencia con respecto al varón, el matrimonio, la familia y la maternidad. Si hay algo que cuesta aceptar, sea la mujer lesbiana o no, es que decida voluntariamente no ser madre. Hoy se piensa que no existe un "instinto maternal", algo asignado antes de nacer que indica que hay que tener, sí o sí, un hijo. La maternidad tiene que ver con múltiples factores, entre ellos socioculturales, familiares, biológicos, psicológicos. La influencia del patriarcado en esto es claro: que un varón desista de su paternidad no es algo que ofenda a nadie, pero pobre de aquella mujer que decida algo similar. De todos modos, podemos agregar que no todas las lesbianas reniegan de la maternidad: muchas, por el contrario, son excelentes madres. Para Hilda Rais, una lesbiana arquetípica es una mujer que elige sexualmente a otra mujer y que "siendo biológicamente capaz de reproducirse, puede elegir no hacerlo; que no depende ni sexual, ni emocional, ni económicamente de un varón, y que tampoco produce para beneficio del mismo". "Son mujeres que se conducen como varones en un mundo sin varones". Hay quien sostiene que las relaciones entre lesbianas son más estables que la de los varones homosexuales y probablemente sea cierto. Quizá, lo mismo se podría decir, por lo menos de nuestra cultura, de las relaciones heterosexuales: el varón siempre hace gala de promiscuidad y relaciones extramatrimoniales otorgándose ese derecho en exclusividad para él, y niega para la mujer la misma opción o, en el caso de que la tomen, las moteja de prostitutas o inmorales. Muchas parejas de lesbianas constituyen parejas estables, pero con las características atribuidas a las heterosexuales: monogamia, fidelidad o infidelidad oculta. El placer orgásmico en las relaciones homosexuales se produce de varias maneras: preferentemente por estimulación manual u oral clitoridiana, del Punto G o por la utilización de la introducción de los dedos o de algún artefacto fálico en la vagina. La mayor parte de los varones piensa que las mujeres sólo pueden gozar con la introducción de un falo intravaginal; ni se les ocurre pensar que también suelen gustar, a veces en mayor medida, de estimulación no penetrante. Por eso muchas confiesan que llegaron por primera vez al orgasmo, o lo lograban con mayor facilidad, cuando fueron estimuladas por otras mujeres: "la amiga se complace en la certeza de acariciar un cuerpo del cual conoce todos los secretos y cuyas preferencias les son señaladas por su propio cuerpo" (S. de Beauvoir). En relación con la pregunta de Gabriela, es importante diferenciar tanto en mujeres como en varones las experiencias ocasionales de la constitución de una identidad homosexual. En determinado período de la vida, frecuentemente en la pubertad o ya entrada la adolescencia, sucede que se efectúan contactos físicos más o menos íntimos que tienen un sentido básicamente exploratorio y que, habitualmente, no producen más que un recuerdo, pero en otras ocasiones puede constituirse en el inicio de una elección homosexual. Será en definitiva la propia persona la que con el paso del tiempo y las experiencias vaya determinando la elección final. Algo importante para volver a destacar es que no habría que discriminar a nadie por su elección sexual, sea hetero, homo o bisexual ni indicar terapias "correctivas" para cambiar la elección sexual. BIENVENIDA Amor ha agitado mis entrañas como el huracán que sacude el monte bajo las encinas. Se han puesto ya la Luna y las Pléyades. Es media noche. Pasa el tiempo. Y sigo durmiendo sola. Viniste. Hiciste bien. Yo te estaba aguardando. Has prendido fuego a mi corazón, que se abrasa de deseo. Safo (poetisa griega nacida en la isla griega de Lesbos, siglo VII a. de J. C.) Algunos aspectos sobre la homosexualidad masculina Norberto, 38: ¿los homosexuales varones llegan al orgasmo?, ¿cómo? Armando, 37: ¿los roles son fijos, hay siempre un activo y un pasivo? Javier, 32: estoy casado y desde hace un par de años tengo muchos deseos de estar con un hombre. Actualmente tengo esta doble vida. Quisiera saber si hay mucha gente en mi condición. Leo, 50: soy médico y por mi trabajo he observado en comunidades marginadas que un gran número de adolescentes recibe dinero por permitir que les succionen el pene adultos homosexuales. Mi pregunta es: ¿estos chicos también tienen tendencias homosexuales? Carolina, 29 años: he escuchado que la gente que es encarcelada es violada y salen homosexuales. ¿Es verdad? Leandro, 29: ¿los gays también tienen problemas de erección y de eyaculación precoz? Durante mucho tiempo se sostuvo que entre los homosexuales la práctica más frecuente para llegar al orgasmo era la estimulación manual genital mutua, pero la realidad actual muestra que también se utilizan las relaciones o contactos orales (fellatio) y la penetración anal acompañada o no de masturbación. Se dice también que la presión ejercida por el pene o los dedos sobre la próstata (¿Punto G masculino?) puede desencadenar el reflejo eyaculatorio. De una manera u otra, la sensación orgásmica marca el clímax en una relación homosexual tanto como en una heterosexual y la experiencia de los sexólogos muestra que pueden estar sometidas al mismo tipo de disfunciones, tanto erectivas (impotencias) como eyaculatorias (eyaculación precoz y aneyaculación o eyaculación retardada) y disminución del deseo. Los homosexuales sostienen que los roles son muchas veces intercambiables, que no existen pasivos y activos absolutos, pero la experiencia, unida a la observación, indica que hay homosexuales que desempeñan uno de los roles. Hilda Rais dice que "generalmente se reproducen los roles masculino-femenino, activo-pasivo, a través de la identificación con uno de ellos, no sólo en las relaciones sexuales sino en otras áreas de la vida cotidiana". Por supuesto, y para tranquilizar a Javier, que también hay muchos casos, por lo que vemos en las estadísticas y en el consultorio, de relaciones bisexuales, incluso en personas que llevan una vida matrimonial heterosexual. En relación con lo que dice Leo entramos en un problema de neto corte social, lo que se dio en llamar "el pasivo del felator". Generalmente, son muchachos de baja extracción social, carenciados económicamente, que muchas veces encuentran sustento monetario con estas prácticas. En sentido estricto, podríamos decir que tienen una cierta tendencia homosexual, pero también vemos que esta conducta les preocupa, al punto de no aceptar, muchos de ellos, otro juego erótico con el homosexual que les paga para "chuparlos". Debemos destacar que cuando consiguen novias y trabajo, la gran mayoría abandona este tipo de prácticas, otros continúan con su elección homosexual. Un trabajo hecho por Albert Reiss, en los suburbios de Londres marca una problemática bastante parecida a la detectada en jóvenes marginales de nuestros medios y que se resuelve de una manera similar, es decir, abandonan tal práctica cuando logran su sustento y se estabilizan con una pareja heterosexual. En circunstancias de aislamiento como las internaciones o encarcelamientos prolongados suelen observarse relaciones homosexuales, que frecuentemente son impuestas y forzadas por presos que ocupan el papel de cabecillas. En el lenguaje carcelario se habla "del ingreso de un tiernito al que vamos a apretar". Esta situación de "apriete" es tan frecuente en las cárceles de hombres como de mujeres o en internados juveniles. Cuando estas personas salen, a pesar de haber mantenido vínculos homosexuales, no siempre los continúan fuera de ese entorno que los condicionó. El temor de los padres Rosa, 54 años: tengo un chico de 13 años y lo encontré con un amiguito con los pantalones bajos: ¿qué actitud debo tomar? Jorge, 40 años: recuerdo que cuando éramos niños, 10 ó 11 años, realizábamos con la barra una especie de juego con masturbaciones en grupo y la llamada "cambiadita" y ni yo ni ninguno de mis amigos elegimos la homosexualidad. Henry, 37 años: estoy preocupado porque mi hijo de 8 años tiene un rol muy pasivo en el colegio: sé que le pegan y le tocan las nalgas. Tengo miedo de que me salga maricón, ¿qué puedo hacer? Como bien dice Jorge, es bastante común, como aprendizaje y exploración, el juego entre pares, sin que esto marque un destino posterior de homosexualidad. De todas maneras es una situación que no resulta fácil ni grata cuando los padres la ven. En primer lugar, éstos deberían informarse con material bibliográfico sobre cuáles son los hábitos de los jóvenes púberes. En segundo lugar, deben interesarse por el lugar que ocupa su hijo en los grupos y en el medio familiar. Cuando Henry dice que tiene miedo de que su hijo de 8 años "salga maricón" debería revisar él los miedos a la propia homosexualidad. Recordamos varios casos de padres como éste que, en realidad temerosos de sus propios deseos, los depositaban en sus hijos de una manera inconsciente. Por supuesto que muchos niños y adolescentes van mostrando tempranamente las señales de su elección homoerótica posterior. En la “Carta a una madre norteamericana” Sigmund Freud da una respuesta brillante a los miedos que una mujer le plantea respecto a su hijo presuntamente homosexual. [Parte 1] - http://www.taringa.net/posts/ciencia-educacion/10351488/Sexualidad-en-general_-inclinacion-sexual-en-particular-Par.html [Parte 2] - http://www.taringa.net/posts/ciencia-educacion/10352077/Sexualidad-en-general_-inclinacion-sexual-en-particular-Par.html [Parte 3] - http://www.taringa.net/posts/ciencia-educacion/10352155/Sexualidad-en-general_-inclinacion-sexual-en-particular-Par.html