FrankR19
Usuario (México)
La cantante y actriz estadounidense Jennifer Lopez 'derritió' Instagram con un sensual baile que quedó registrado en video. Fue Loren Ridinger, una amiga de la cantante, quien la captó mientras movía su cadera en un establecimiento en Miami. Cuando J. Lo se dio cuenta de que la estaban grabando dijo a su amiga que se detuviera mientras siguió bailando. No es la primera ocasión que Ridinger capta a J.Lo bailando de manera sexy. El pasado octubre bailó al ritmo de un tema de J. Balvin. Jennifer también dio de qué hablar en la pasada entre de los Latin Grammy cuando besó en la boca a su exesposo, el cantante Marc Anthony. Checa el video en este enlace

Si hay algo traumático para una pareja es atravesar el dolor de una infidelidad. En especial para el que es engañado. Claro que todo ese proceso puede ser más o menos difícil según cómo elija uno tomárselo. ¿Cuál sería tu reacción? ¡Descúbrelo con este test! La fidelidad tiene el mismo objetivo que todas nuestros comportamientos: asegurar la supervivencia del ser humano. Nacemos muy indefensos, vivimos una infancia prolongada, pues necesitamos mucho tiempo para poder desenvolvernos con autonomía. La hembra cavernícola tenía necesidad de tener un macho a su lado para proteger a sus crías y asegurar mejor su supervivencia. Y de esta manera, era menos probable la infidelidad. Podemos decir que desde el punto de vista biológico, la infidelidad es menos probable que aparezca si estamos enamorados. En ese estado de enamoramiento, digamos que ser infiel no nos lo pide el cuerpo. Pero ya sabemos que la fase de enamoramiento se acaba, y ahí es cuando tenemos que echar mano de nuestros valores como persona, de lo que queremos, de lo que quiere nuestro entorno social y de nuestra fuerza de voluntad para no ser infieles. Por otra parte, algunos biólogos suponen que la tendencia a la infidelidad tendría un origen adaptativo: en las hembras, vendría a asegurar mayor protección y recursos para los hijos cuando se cuenta con varias parejas; mientras que para los machos, aseguraría una mayor contribución genética para la próxima generación.
Actualmente el tiempo promedio que pasamos frente a las redes sociales es de dos horas al día, según un estudio de GlobalWebIndex, , lo que equivaldría a 720 horas al año, casi un mes de estar pegado al computador viendo Facebook, Twitter, Youtube... etc. La recomendación de desconectar de las redes sociales existe casi desde que nacieron los teléfonos inteligentes La facilidad y la inmediatez para acceder a ellas en cualquier momento y desde cualquier lugar permite que los usuarios están permanentemente conectados y ha derivado en varias tecnoadicciones: desde el miedo a ver cómo a través de las redes sociales tus amigos se lo pasan bien sin ti, hasta la nomofobia. Ahora, un nuevo estudio de The Happiness Research Institute concluye que en solo una semana, las personas que dejan de utilizar Facebook se sienten más felices y menos preocupadas. Los encargados del estudio dividieron en dos grupos a los 1.095 usuarios que participaron: a los miembros de uno les pidieron que no se conectasen a Facebook durante siete días; el resto —el grupo de control— continuó utilizándolo como hacía habitualmente. Durante ese tiempo se midieron estados de ánimo como la felicidad, la tristeza, la preocupación, el enfado, el entusiasmo y el sentimiento de soledad y depresión. En el último día del experimento, los investigadores les preguntaron cómo se sentían y los cambios resultaron evidentes: los que habían dejado de utilizar la red social admitieron sentirse más felices y menos tristes y solos. Además de los sentimientos positivos, notaron un incremento en su actividad social cara a cara y menos dificultad para concentrarse. También tuvieron la sensación de que a lo largo de esos siete días habían desperdiciado menos su tiempo. Estas conclusiones coinciden con las declaraciones de muchos expertos que recuerdan que los usuarios de las redes sociales solo muestran en sus perfiles la parte de su vida que les interesa que los demás vean: las buenas noticias —el 61% de las personas publican solo las cosas buenas que les pasan—, las fotografías retocadas, el encuadre pensadísimo que parece casual... Proyectan una vida irreal que hace que la mitad de los usuarios envidien las experiencias que otros comparten en sus perfiles y que un tercio envidie lo felices que parecen sus contactos de Facebook. Los expertos de The Happiness Research Institute aseguran que las redes sociales "son como un canal en el que solo salen buenas noticias, un flujo constante de vidas editadas que distorsionan nuestra imagen de la realidad”. Así, el bienestar de los usuarios está condicionado por lo que piensan los demás y el número de likes que consiguen al final del día. Una de las dificultades con las que se encontraron los investigadores a la hora de desarrollar el estudio fue la falta de control sobre si los participantes conseguirían resistir la tentación de entrar en Facebook. El 94% de los usuarios visita su perfil de manera automática, como parte de su rutina diaria, por eso les recomendaron desinstalar la aplicación de sus teléfonos móviles. A pesar de los consejos y de haberse presentado de manera voluntaria al experimento, al concluir, el 13% de los participantes no consiguió pasar ese tiempo sin entrar en su perfil y comprobar sus notificaciones. En cuanto a las limitaciones del estudio, los investigadores reconocen que la predisposición pudo afectar a los resultados. Los participantes se presentaron voluntariamente —aunque fueron asignados a los grupos de forma aleatoria—, lo que podría significar que de alguna forma estaban interesados en dejar de utilizar Facebook o empezar a dedicarle menos tiempo. Los resultados podrían deberse, en parte, al efecto placebo: los participantes esperaban sentirse mejor al estar desconectados. Esta no es la primera investigación que dibuja la idea de que muchos usuarios serían más felices si utilizasen menos las redes sociales. El estudio El uso de Facebook predice una disminución en el bienestar del usuario de 2013 de la Universidad de Michigan señala que los niveles de satisfacción con la vida de los participantes se redujeron a la largo de la investigación con el uso constante de Facebook. Otra investigación realizada por las universidades alemanas Humboldt y la Técnica de Darmstadt, también de 2013, concluyó que una de cada tres personas se siente mal y más insatisfecha después de visitar Facebook. El estudio, La envidia en Facebook: una amenaza escondida para la satisfacción del usuario, descubrió que esto sucede porque sienten envidia, que deriva en frustración, amargura y soledad.