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Usuario (Argentina)
Pero que mina jodida. Uno le escribía y la tipa nada. Está bien, su estado marcaba "ausente". Pero seguro estaba mirando el Messenger. Siempre lo hacía. Era fanática de ponerse enfrente de la compu y ver quien estaba conectado, quien no, a quien no le mandaba un mail hacía mucho. Cosas así, que Eduardo no entendía, ya que no consideraba saludable pasar horas enteras frente a una computadora. De todas formas, sabía que esa apreciación de las cosas era paradójica, porque había conocido a Claudia por Internet. Raro, pero cierto.Y si bien su relación no había durado mucho (ocho meses casi), el devenir torcido de las cosas hacía desesperante que no le respondiera.Se miró el dedo anular de la mano izquierda y, enojado, volvió a acordarse de que había perdido el anillo el día anterior. No se acordaba donde ni como, lo cual lo volvía mas loco.Había mandado a hacer un par, y uno se lo quiso dar a Claudia, pero ella lo rechazó, alegando que necesitaba hablar con él sobre unas cosas. A partir de ahí, todo al carajo. No podía rescatar nada de la separación. Y Eduardo, con lágrimas en los ojos, le había dicho que él llevaría el anillo de todas formas, porque la amaba con todo su corazón. Una actitud patética desde donde se mire, pero no había podido evitarla.Le había puesto "hola". Nada más. No un "te quiero ver" o un "te extraño" empalagoso. "hola", nada más. Para ver que onda. Aunque sea, tener un polvo de bonus.Pero la tipa se daba el lujo de tenerlo en espera. Ni siquiera se desconectaba, cosa que lo hubiera herido, pero por lo menos hubiera hecho más sencillo sobrellevar el rechazo. Cuando te dan una patada en el culo, tiene que ser certera y directa, nada de andar con vueltas.Eduardo se levantó y fue a prepararse un té. Salió de la pieza, caminando despacio y arrastrando sus pies calzados con unas ojotas viejas pero cómodas, como solo podían serlo un buen par amoldado durante años. Esperaba oír desde la cocina el conocido y popular ruido de cuando llegaba un mensaje. Bueno. Ya es mucho esto.Eduardo había arrancado con los mensajes a las tres de la tarde más o menos.Ya eran casi las dos de la mañana y Claudia no respondía. Seguía ahí, conectada pero con el cuadradito naranja. Con ese "ausente" de mierda.¿Adónde podría haber ido? ¿Estaría durmiendo ya? Podría haberle puesto aunque sea un "andate a la mierda". Aunque él no tenia la culpa de nada de que su relación se hubiera terminado. Pero aunque sea, esperaba un poquito de atención. No toda, pero si un atisbo, una lucecita allá a lo lejos.Y había probado con todo ya."¿por qué no me contestás?""¿yo te hice algo?""no podés ser así""te quiero, ¿no te das cuenta lo qué me pasa con vos?"Sin embargo, nada.Bueno, por ahí se fue. Salió con las amigas, con un macho. Y se olvidó el messenger conectado. A mí me ha pasado también.Eduardo, a pesar de no tener ganas, desconectó su propio messenger. Apagó la compu y se metió en la cama, tratando de no pensar. A los diez minutos, volvió a prenderla y se volvió a conectar. Le mando un par de mensajes otra vez, exortándola a que le respondiera y, después de uno o dos minutos, le llenó de puteadas la pantalla.Nada.Claudia no respondió.Eduardo se volvió a meter en la cama y, después de una hora y media de dar vueltas, se pudo dormir. Bien. Era un boludo. Si bien las relaciones enfermizas llegaban a un punto en el que terminaban de alguna forma u otra, Eduardo no quería reconocer que estaba un poquito obsesionado.Miró el messenger otra vez. Hizo doble clic sobre Claudia y se abrió la ventana de mensajes. Le puso un par de letras sin sentido. Esperó. Nada.Claudia Macini aparece como Ausente y es posible que no conteste.Hacía casi dos días que pasaba. Eduardo había ido a trabajar y, al volver, Claudia todavía conectada. Ahí, con un "ausente". Y ella sin responder.Tenía que reconocer que estaba preocupado. Trató de llamarla, pero su celular estaba apagado. No tenía teléfono fijo y vivía sola.¿Por qué carajo no respondía? Que mina jodida, pensaba Eduardo.Estuvo toda la tarde dando vueltas, sin poder concentrarse en nada de lo que quería hacer. Tiempo después, agarró su campera y salió.No le quedaba otra que ir a la casa de Claudia y hablar con ella personalmente. Tocó timbre y nada. Claudia vivía en una pequeña casa. Se escuchaba sonar el timbre desde adentro.Bueno, otra vez salió. Esperala.Eduardo se quedó ahí, parado y aguardando el regreso de su chica, con frío y mirando como bajaba el sol poco a poco. Era el final de la tarde y las luces de sodio de la calle se estaban encendiendo poco a poco.Pasaron una, dos horas. Eduardo, impaciente, decidió usar su llave. Si, era una impertinencia, pero no le quedaba otra. Más allá de su preocupación, se sentía un estúpido y quería verla. Aunque sea por última vez.Esperaba que Claudia no hubiera cambiado su cerradura. De todas formas, por ahí sería mejor, así no hacia ninguna estupidez al entrar a su casa. Pero la llave no se trabó ni nada. Entró limpiamente en la cerradura y giró sin problemas, como lo había hecho siempre.Eduardo entró. Afuera era de noche. Encendió la luz del living y se quedó quieto. No dió un paso más dentro de la casa.Ella estaba ahí, pero al instante Eduardo comprendió porque no respondía. Estaba muerta. Tirada en el sillón, tenía rajado el cuello. No tenía ropa, y su desnudez estaba parcialmente cubierta por un almohadón sobre su estómago y un babero de sangre seca sobre sus pechos. Por lo demás, el lugar era un desastre.La mesa estaba corrida y el florero que hacía de centro de mesa volcado. Se notaban signos de una pelea por toda la habitación. Un par de cuadros en el suelo, uno con el vidrio que lo recubría roto. Las sillas volcadas. Una cortina con un desgarrón.Eduardo miró todo, pero lo que siempre volvía a atraer su vista era el cuepro de Claudia. Sin ropa, frágil y con el cuello abierto. Además, tenía moretones en varios lugares del cuerpo, el más visible en el hombro derecho.Cerró despacio la puerta, tratando de perturbar lo menos posible el ambiente. Caminó unos pasos y se paró en el centro de la habitación. Vió que el cuerpo muerto de su ex-novia no se movía. No era una especie de chiste o quizás estaba inconsciente. Era verdad. Había pasado. Claudia estaba muerta.Fue a la pieza y vió la notebook sobre la cama. Estaba apoyada sobre la pantalla, con la parte baja apuntando al techo y el cable que enchufaba a la corriente colgando de un costado. De seguro se había volcado durante la persecución en la casa. Eduardo la enderezó, con cuidado, casi con amor hacia el artefacto. Tenía la boca entreabierta y un delgado hilo de baba le corría por el mentón. Sentía seca la garganta y le raspaba cada vez que tragaba. Sus pupilas eran dos puntos negros diminutos. Y su cabeza parecía girar sobre un eje propio.Con el dedo en el pad mouse, dirigió el puntero hacia el messenger, lo desconectó y lo cerró. Después, volvió al living y se sentó en el sillón, apoyando la cabeza de Claudia sobre su regazo. Eduardo se quedó así más de diez horas.Ni siquiera se movió cuando vió los dos anillos que había mandado a hacer sobre la mesa de café, uno sobre el otro, con sangre seca en ambos.Extraído de: http://www.porquensilencio.com.ar (Mi blog de historias)

El otro día charlaba con una profesora de secundaria y me dijo: “Los chicos piensan que los escritores están muertos o son unos viejos chotos”. Si bien lo segundo puede ser cierto (más veces de las que quisiéramos), no todos han pasado a mejor vida. Acá, una lista de nueve libros que en una de esas te interesen; perpetrados por hombres y mujeres a los que te podés encontrar yendo a comprar el queso mantecoso al almacén. Tratando de meterle variedad y riqueza, no me quedé con un género. Por eso te vas a encontrar novelas que, en una lista del New York Times, nunca se cruzarían. Los días del Venado (La saga de los confines #1), Liliana Bodoc Sinopsis: Han zarpado unas naves. La Magia de las Tierras Fértiles percibe confusas señales en ellas, no logra descifrar si debe recibirlas con la alegría del reencuentro o con la tristeza de las armas. Nada saben de la terrible amenaza que se cierne sobre el continente. No saben aun que nada volverá a ser como fue. El Bien y el Mal, como en todo gran relato épico, librarán una batalla terrenal, pero también habrá fuerzas intangibles, mágicas, cósmicas. La Cofradía del Aire Libre, el ejército del Venado, la magia de los Brujos y las Criaturas lucharán unidos por la libertad y el futuro de las Tierras Fértiles. Los hombres de paz se convertirán en guerreros, los guerreros en héroes. Habrá que sobreponerse a los largos viajes, al odio, a las traiciones. Al miedo en el corazón y al desamparo. Pequeña reseña con ínfulas de booktuber: Liliana Bodoc es reconocida por haber creado una de las sagas de fantasía épica más importante de la literatura argentina. No me voy a deshacer en adjetivos y elogios sobre la calidad de su escritura o la maravillosa prosa que arma su novela. Si debo hacer hincapié en el interesante y obvio paralelo que Bodoc hace con la conquista española en tierras americanas. El fuerte compromiso social que demuestra con la historia la pone en un lugar de identificación, le da credibilidad al entorno que genera y hace un análisis visible sobre lo que fue uno de los hechos más importantes de la historia. No nos vamos a ir por las ramas, solo aclarar que es una lectura intensa pero con un ritmo particular. Si a las primeras veinte páginas no te engancha, por ahí es mejor que lo dejes y vuelvas a stalkear pibitas de 14 años en Facebook. Lo mejor: La prosa, la forma de narrar de Bodoc, el hecho de que tome la historia latinoamericana como base para armar su relato y se aleje de los mundos “europeo-medievales” para hacer fantasy. Lo peor: Para mí gusto, nada. Pero el modo en que está escrito puede resultar extraño y chocante para muchos. En Goodreads: https://www.goodreads.com/book/show/2141384.Los_d_as_del_venado?ac=1 Petite Mort, Matías Bragagnolo Sinopsis: La leyenda del cine snuff se inició en la década del ´70 gracias a una película norteamericana filmada en Argentina por un matrimonio de cineastas expertos en sexplotation (Michael y Roberta Findlay). El metraje obtenido inicialmente estaba condenado al fracaso, pero Alan Shackleton, un inescrupuloso pornógrafo neoyorkino, decidió agregar una escena final, llamar al film, precisamente, Snuff, y venderlo asegurando que contenía un asesinato real. Ya las cámaras de varios reporteros del mundo habían captado muertes reales, aunque de manera accidental y con un propósito documental. Pero el snuff implica producir la muerte, registrarla en celuloide y venderla. Por encargo, o para un comprador indeterminado. El escándalo generado por Shackleton con el paso del tiempo dio lugar al desengaño (el homicidio que se mostraba había sido burdamente trucado), pero la sospecha había quedado instalada en el imaginario popular: ¿existe un género cinematográfico cuyo único objetivo sea el de producir y registrar una muerte? ¿Existe un mercado, un consumidor, para tal aberración? El teléfono de Eduardo Silver, vendedor de pornografía clandestina, sonará por la madrugada, y del otro lado de la línea se anunciará su peor pesadilla: el más exigente de sus clientes, uno que lo empujará hacia un laberinto de extorsión, perversión, crimen… y cine snuff. Pequeña reseña con ínfulas de booktuber: Al hablar de pornografía y snuff, no podemos dejar de recordar el film 8mm. de quien antes había sido el nefasto destructor del querido Batman: el señor Joel Schumacher. Pero, a diferencia de esta película tibia y efectista, Petite Mort resulta una fiesta de sexo, sangre, violencia y puteadas. Hasta que te asquees o te aburras, al autor le da lo mismo. A pesar de las descripciones sin filtro, el lenguaje no llega a ser ordinario. El relato lleva una carga de distinción que pone los altibajos necesarios a la novela para que pueda ser leída de la forma que quieras: como el intelectual aguerrido que sabemos que sos, o el psicópata entre sombras que algún día querrías destapar. Lo mejor: El ambiente, el mundo de la pornografía que Bragagnolo conforma y describe, tal vez, de primera mano. Mención especial a los datos históricos sobre porno y snuff que pone en medio de la historia. Lo peor: Tal vez los personajes estereotipados. El protagonista carga una doble moral que a veces molesta. En Goodreads: https://www.goodreads.com/book/show/22895735-petite-mort?ac=1 Kryptonita, Leonardo Oyola Sinopsis: 29 de junio de 2009. Lunes por la madrugada. En la guardia del Hospital Paroissiens de Isidro Casanova ingresa herido de muerte Nafta Súper, líder de una banda criminal de la zona. Sus compañeros les exigen a los médicos que le salven la vida, mientras se atrincheran esperando la llegada de la policía. En medio de las negociaciones y antes del inminente tiroteo, el doctor que atiende a Nafta Súper descubre que no se trata de un hombre común. Pequeña reseña con ínfulas de booktuber: Para muchos, el mérito más grande de esta novela es la adaptación de la Justice League of America al conurbano bonaerense, a un mundo armado por Oyola que se transmite en un western urbano. El encierro en ese hospital como si fueran los últimos minutos de Christian Bale en 3:10 to Yuma genera un clima y una expectación gigante. Sin embargo, para mi gusto, esta novela también carga con la hermosa cualidad de ponernos a mano un grupo de héroes pura y exclusivamente argentinos. Los diálogos no buscan pomposidad, Oyola escribe como si estuviera en la cancha, y eso es mérito más que aceptable para caracterizar personajes que nacieron en villas, pobreza y delincuencia. Eso no los exime en destacar, de que nos identifiquemos. El uso de flashbacks ayuda a esta misión, poniéndonos en perspectiva sobre los cómo y porqué. Lo importante a tener en cuenta es que todo lo que hacen lo hacen por una razón (cada cual tendrá la suya, individual o colectiva). Son los personajes, sus fortalezas y debilidades, los que llevan la historia de manera genial. Lo mejor: Los personajes. La Wonder Woman de Oyola le va a encantar a muchos taringueros. Lo peor: Es muy corta, y uno se queda medio atragantado con lo poco que se desarrollan algunas situaciones o personajes (alguno que otro queda acartonado, casi sin desarrollo). Cuando vean “exploción”, por favor, guarden sus lágrimas para Coelho. En Goodreads: https://www.goodreads.com/book/show/12863975-kryptonita?ac=1 El Anatomista, Federico Andahazi Sinopsis: El héroe de esta novela es Mateo Colón, un anatomista del Renacimiento que al enamorarse de una prostituta veneciana, Mona Sofía, emprende la búsqueda de algún tipo de pócima que le permita conseguir su amor. El anatomista da comienzo así, nada más ni nada menos, a la ardua exploración de la misteriosa naturaleza de las mujeres. Es nuestro héroe un hombre avanzado a su tiempo, y en su audacia decide experimentar con prostitutas y, algo totalmente prohibido en la época, con la disección de cadáveres. Lo que descubre Mateo Colón en pleno siglo XVI es, tal como lo fuera América para su homónimo, una “dulce tierra hallada”: el Amor Veneris, equivalente anatómico del kleitoris, hasta entonces desconocido en Occidente. Pero al intentar hacerlo público, Colón debe hacer frente al despiadado poder de la Inquisición, lo cual le supone verse envuelto en un proceso vertiginoso. Pequeña reseña con ínfulas de booktuber: Este libro podría dividirse en dos partes. La primera, los estudios e investigaciones de Mateo Colón alrededor de la anatomía humana. Sus inicios, su desencanto amoroso, su vida bajo la religiosidad extrema de la iglesia. Es una novela histórica perfectamente ambientada (aunque, según algunos historiadores o historiadores amateurs, con referencias inexactas muchas veces). Tiene el clima exacto para competirle a cualquier Dan Brown (esto no debería ser difícil) o Anne Perry. Después, mediante una suerte de fortuna y conocimiento, descubre el clítoris en el cuerpo femenino. Sí, como leen. Esto, contado así, suena más ridículo que Coelho ganando un Nobel de literatura (¿vieron?, le tiré caca de nuevo). Pero lo más importante de este descubrimiento es el cambio que se generará en el personaje. Pasa a ser una suerte de ignorante con respecto a las mujeres. El saber más lo vuelve desconfiado, en lugar de acercarlo al sexo opuesto lo aleja, se vuelve mucho menos interesante desde el momento en que descubre ese punto sensible de la anatomía femenina. No quiero usar la palabra misoginia (masculinistas, yo los elijo); pero el relato, a partir de ese momento, pareciera que atrasa cincuenta años. Hubiera preferido un Mateo Colón más apuntado a un heroísmo sencillo, y no esa especie de caballero funcional a un orden básico en el que se convierte. Lo mejor: Los diálogos internos del protagonista. Lo bizarro exaltado funciona. Lo peor: La bisagra necesaria que hace caer al personaje. En Goodreads: https://www.goodreads.com/book/show/1126672.El_Anatomista?ac=1 Soy Mago, Leo Batic Sinopsis: Yo era mago. Y era patético. Al menos hasta el día en que morí. Pero no nos adelantemos. Dicen que en el último instante uno ve proyectada toda su vida. El recuerdo que viene a mi cabeza antes que ninguno tiene que ver con la magia, obvio. Nico sufre un accidente que cambia su vida por completo. El accidente no solo le ha costado una pierna sino que ha alterado su percepción de la realidad. La Magia, pero no la de los shows de ilusionistas o la de las fiestas infantiles, sino aquella que maneja las energías del universo ha entrado en su vida. A medida que Nico se va transformando en el mago John Tesla vemos cómo extrañas situaciones se suceden: un detective lo acecha, el pasado no es como lo recuerda y su vida corre peligro. Y mientras sus poderes aumentan, él tiene que tomar decisiones para conservar sus dones, descubrir su verdadera identidad y salvar a pecadores e inocentes. Pequeña reseña con ínfulas de booktuber: Leo Batic cuenta con una característica que puede ser una falencia o una gran distinción: las editoriales se empeñan en venderlo como literatura infantil/juvenil, pero se hace patente sus intenciones de narrar para otro público, con temas muchas veces muy adultos sobre el lugar que uno ocupa en su vida o la de los demás. En este libro, el tema, el contenido más allá de la historia, se hace patente. Vemos a un protagonista que toca fondo y que tiene que remarla mucho para salir adelante, al mismo tiempo que lidia con situaciones que van desde los extraño hasta lo muy bizarro. Diálogos bien construidos en base a una tonada argenta, pero matizada con fantasy para que el lector asiduo al género no se pierda. Hay que darle bola a lo que realmente quiere decir la magia en esta historia, más allá de las lucecitas de colores y los hechizos que muchas veces hemos visto. La lectura se puede hacer por capas, y eso hace mejorar mucho al libro. Lo mejor: El pulso de Batic para narrar fantasy. Es su terreno, lo que mejor conoce, y lo hace de maravilla. Lo peor: Algunas escenas de acción que a veces no quedan del todo claras. Los personajes constantes que aparecen y la atención que hay que prestarles a veces. En Goodreads: https://www.goodreads.com/book/show/22599880-soy-mago?ac=1 La mujer del maestro, Guillermo Martínez Sinopsis: Un joven escritor escritor que acaba de publicar su primera novela, y otro, Jordán, al final del camino, que desconfía de los hombres y de las palabras y se recluye en la intimidad de su casa obsesionado por terminar la obra que podrá justificarlo. Entre esa casa y el mundo, entre Jordán y el aprendiz, Cecilia, la mujer del maestro. Una historia que avanza con la límpida tensión de las tragedias: dos hombres y una mujer a un paso del cielo y del abismo, movidos por el amor y la envidia, el deseo y la vanidad. Pequeña reseña con ínfulas de booktuber: Decir que este libro me encantó sería pecar de pos-moderno estirado y concheto. Así que voy a decir que me gustó mucho, que me pareció muy correcto. Los triángulos amorosos, a esta altura, pueden parecer insoportables, trillados y molestos en una época donde el deterioro de la familia como modelo de vida ha dado paso a otra búsqueda. El clima, el modo en que el protagonista se enamora, es delicado e invita a la reflexión (eso siempre está bueno). Cuesta decir “¡pero que pelotudo este tipo!”, porque los justificativos están bien puestos y uno puede llegar a entender las diferentes formas de ver el mundo de estos tres protagonistas. Que esté de acuerdo o no ya es cosa del lector; pero, a diferencia de “El Anatomista”, los cambios en cada uno se sublevan para bien y se manifiestan en un aprendizaje concreto. Lo mejor: El ritmo, el pulso de Martínez y el equilibrio entre trama urbana y pomposidad borgiana. Lo peor: El barroquismo que genera por momentos en su forma de escribir, a veces no sería necesaria. En Goodreads: https://www.goodreads.com/book/show/715454.La_Mujer_del_Maestro?ac=1 Siempre nos quedará París, José Pablo Feinmann Sinopsis: No es un libro más sobre cine, en el que el autor nos habla de las películas que ama y las que detesta, de los grandes directores y actores, de excelentes musicales o de los mejores guiones. No, este libro nos habla de la condición humana, sólo que lo hace a través del cine. De esta forma, nos asomamos a la inmortalidad de la mano de "Drácula", a la moral con "Solo ante el peligro", a Dios y la religión con "Delitos y faltas", a los tabúes con "Recuerda", al sexo con "El cartero siempre llama dos veces", al miedo al diferente con "La guerra de los mundos", a la guerra con "Apocalypse Now", al nazismo con "La caída de los dioses", al papel que juegan los medios con "The Truman Show", al capitalismo con "Lo que el viento se llevó" y a la fase salvaje del capitalismo con "Wall Street". Pequeña reseña con ínfulas de booktuber: Ay, José, José, José... ¿por qué? Casi no termino este libro. Asqueado de muchas cosas. Que me digan que Woody Allen copia y supera a Bergman (no niego al genio de Allen, pero tampoco para sarparse así), capaz la pueda dejar pasar. Pero la doctrina peronista y las relaciones forzadas de argumentos de películas norteamericanas con, por ejemplo, las dictaduras militares de argentina, se van de mambo. No digo que una lectura local sea mala para algunas películas, pero comparar a la Cenicienta con Evita raya lo rídiculo. Ahí entra en juego toda su ideología, todo el tiempo, haciéndonos creer que es fácil de ver un enganche entre peronismo y cine yankee, o entre doctrina e interpretación, cuando en realidad habla él y no deja nada para que piense el lector. Hay aciertos (el análisis de “El último tango en París”, por ejemplo). Pero, en líneas generales, un libro que habla poco de cine y mucho de Feinmann. Lo mejor: El intento de acercarnos el cine desde un lugar nuevo. Lo peor: Que falle en ese intento y se ponga a hacer propaganda en momento inoportunos. Mención aparte al rídiculo cuento final sobre Feinmann yendo al estreno de “Psicosis” y codeándose con referentes del film. En Goodreads: https://www.goodreads.com/book/show/16174703-siempre-nos-quedar-par-s-el-cine-y-la-condici-n-humana?ac=1 Canibalísmico, Cristian Acevedo Sinopsis: Ya en esta antología inicial, el joven narrador Cristian Acevedo asombra con su admirable maestría para el relato punzante, de final inesperado. Y se revela como un experto en la creación de atmósferas tan sobrenaturales como subrepticias, que van impregnando los ambientes más cotidianos sin que nos demos cuenta. Los amantes de las narraciones insólitas -sí, esas que, por su rigor clásico, son las más difíciles de inventar y de poner por escrito- tendrán en Canibalísmico un excelente compañero de insomnios. A asombrarse, pues, con estas historias en las que lo siniestro es un tenebroso protagonista. Marcelo di Marco, invierno de 2014. Pequeña reseña con ínfulas de booktuber: Una vez que superás el quilombo inicial de pronunciar correctamente el título, la pasás bárbaro. El libro es muy corto (no llega a las cien páginas) y nos pasea por una serie de cuentos muy bien narrados, muy bien estructurados, y que desde la simpleza te da una piña en la jeta con muchos finales. Toca temas actuales con estilo barroco, estilizado, sin irse por la tangente en palabras extrañas o usos desacostumbrados del lenguaje. Son cuentos, como toda antología, tiene altibajos. Alguno te podrá gustar más, otro menos, pero si no sacás uno bueno de toda su lectura te espero en Segurola y Habana, a ver si me durás treinta segundos. Lo mejor: Que es un narrador joven, novel, con bocha de ideas y una energía que destaca en cada texto. Lo peor: Libro corto que denota la falta de iniciativa de muchas editoriales para llevar adelante autores de verdad. En Goodreads: https://www.goodreads.com/book/show/23993939-canibal-smico?ac=1 Terror: Antología, varios autores Sinopsis: Antología de terror con cuentos de Federico Andahazi, Marcelo Birmajer, Claudia Piñeiro, Gabriel Rolón, Guillermo Saccomanno, Pablo De Santis, Marina Enriquez, José Pablo Feinmann, Jorge Fernández Diaz, Federico Jeanmaire, Alberto Laiseca, Guillermo Martínez y Paula Pérez Alonso. Pequeña reseña con ínfulas de booktuber: Como decíamos, una antología tiene altibajos. Y más cuando los autores son varios. Esto, sin embargo, ya es francamente ridículo. Tipos como Feinmann, Martínez (sí, el mismo de “La mujer del maestro”) o Birmajer, no están cómodos en el género que promociona la tapa. Es más, se hace patente que escribieron el relato como un encargo para la compilación que realiza Graciela Gliemmo. Salvo excepciones (como el eterno Laiseca), muchos relatos se remiten a contar algún tipo de historia costumbrista con una mera anécdota que pretende ser “terrorífica”, cuando en realidad no hace más que dar un cierre o ambientar de manera obvia un relato que debería inmiscuirse en otro lugar. Donde esperamos ver un slasher, espíritus o (los dioses me salven) los ya gastados zombies, vemos personajes acartonados y construcciones simples que no nos dejan nada. Sí, todo esto en la mayoría de los cuentos. Lo mejor: Capaz que la tapa. Lo peor: Que se note demasiado el encargo de juntar a los autores más pop del momento para vender un libro. En Goodreads: https://www.goodreads.com/book/show/16247244-terror?ac=1 Y hasta acá llegamos. No quiero puntos, sí quiero opiniones que se acerquen peligrosamente al forobardo (pero no lo suficiente como para que me tenga que poner a moderar comentarios). Si leyeron alguno, comenten que tal. Si no, siempre están a tiempo. P.D: Lloro por quien ponga la imagen de “Soy taringuero nivel 5, no leo nada...”.