FannyFuhks
Usuario (Argentina)
¿Querés aprender otro idioma? Considerá los siguientes conceptos. No existen los idiomas difíciles. Si el chino o el árabe fueran más difíciles que el español los niños de los correspondientes idiomas aprenderían a hablar a partir de los cinco años y a leer y escribir a partir de los diez. De hecho todos los niños del planeta aprenden su idioma nativo entre el primer año de vida y los dos años y se escolarizan a partir de los cinco años. No existen los alfabetos difíciles. Nadie presta a atención a su propio idioma. De hecho las letras p, b, d y q del español tienen exactamente la misma forma y su identidad depende del giro del diseño. Lo mismo ocurre con la u, la n y la c. De todos modos nosotros las percibimos como muy diferentes y distinguibles unas de otras. No existen las pronunciaciones difíciles. Cada sonido de cualquier idioma se produce ubicando la lengua en su lugar correspondiente y administrando el paso del aire de acuerdo al resultado que se quiera obtener. Lo mismo que hacemos al flexionar otros músculos para sujetar sin romper, para romper, para impulsar una pelota. En español los sonidos p, b, m ubican los labios de la misma manera, cambia el paso del aire. Solemos decir que el español se pronuncia como se escribe. De hecho hay muchas excepciones a este concepto. Nuestra única letra muda no es la “h”. También la u en gue/gui/que/qui es muda. La “s” rosarina final se aspira y suele ser inaudible a los oídos no rosarinos. La “h” adquiere sonido en su combinación “ch”. La “n” se pronuncia “m” antes de “p”, “b” y “v”: con Pablo, sin viento, tan pobre. En vez de llevar la lengua al paladar se baja el velo del paladar cuando está antes del sonido “k” y “g”: tango, con gente, sin casco. Todos los idiomas tienen “reglas de construcción” que permiten la comprensión. Estas reglas hacen que la oración “Mi mamá lee en la cocina” no pueda construirse correctamente alterando el orden de las palabras: “cocina lee mamá mi la en” Basta con que “veamos” las reglas de construcción del nuevo idioma para que podamos construir sobre esos parámetros. La situación del inmigrante. El inmigrante, al pisar su nueva tierra, es un sordomudo analfabeto. Si bien escucha ruidos, los sonidos que percibe no aportan ideas, conceptos o imágenes significativas. Es lo mismo que si no escuchara del todo. Por supuesto no puede hablar, leer o escribir en este idioma nuevo. De ahí su dificultad en encontrar trabajo y su imposibilidad de comunicación. Aún así, se encuentra sumergido en este nuevo idioma. Lo escucha 24 horas por día y la necesidad hace que se esfuerce en adquirir este instrumento de comunicación como un elemento de supervivencia. La persona que va a aprender un nuevo idioma no está en la situación del inmigrante. Está expuesto al nuevo idioma, a lo sumo, dos o tres veces por semana por una hora o algo más por vez. Esperar que una persona dilucide un idioma y lo adquiera como si fuera un inmigrante, sometiéndolo a una visión “desordenada y natural” con esa breve exposición, es un fracaso anunciado. Hay que considerar que el orden y la graduación de la dificultad son comparables a las del aprendizaje de matemáticas. Primero aprendemos a contar. Con ese conocimiento podemos luego sumar y restar, dividir y multiplicar. Entenderemos la idea de potencia y raíz. Aprenderemos que no se puede restar: 8-23. Luego aprenderemos números negativos y el resultado será -15. Un idioma debe adquirirse de igual manera: ordenadamente, graduadamente; un concepto apoyado en el anterior ya aprehendido. A la hora de elegir un lugar o una persona que te guíe en el aprendizaje es conveniente recordar que un enfoque que evite la memorización, la copia y la repetición está negando los resultados obtenidos por Del Potro, Messi, Les Luthiers, Baremboim y tantos otros deportistas, músicos, actores, cantantes y bailarines que basan su excelencia en la repetición, el ensayo y el entrenamiento. Te deseo mucha suerte en la adquisición de tu nuevo idioma. Ver mi otro post http://www.taringa.net/posts/apuntes-y-monografias/18819556/Como-se-traducen-los-numeros.html
Traducción de números del inglés al español y viceversa. Cuando vemos números en el idioma original hay una gran tentación de transcribirlos (copiarlos) si están en números o traducirlos por sus respectivos equivalentes si están en palabras. 1 resulta entonces 1 two resulta dos dos resulta two Sin embargo hay que estar atento al contexto y a las diferentes maneras de considerar cantidades de cada cultura. Acá anoto algunos ejemplos de estas dificultades. I will say just three words: I love you. // Diré sólo dos palabras: Te amo. Un embarazo de dos meses. // An eight-week pregnancy. Docenas de libros. Scores of books. 05/07/2000 (EEUU) // 07/05/2000 ( Argentina ) Ya que el primero se lee: May 7. Two-thousand. A billion dollars (EEUU) // diez mil millones de dólares. En casi todos los casos la muy argentina coma decimal se ha visto reemplazada por el muy estadounidense punto decimal. De hecho todas las calculadoras operan con decimales en inglés. $12,50 // $12.50 Si el destino final de la traducción es la publicación, hay que verificar cuáles son las exigencias editoriales de las mismas. Algunas revistas científicas piden una cantidad determinada de decimales o la omisión del 0 (cero) antes de la expresión decimal. 0.35000 // .35 // ,35 Algunas solicitan sistemas decimales aunque el texto esté en inglés. Si bien no tiene que ver con números hay que estar atento al formato porque algunas publicaciones exigen configuración de página específica: alineación, interlineado, sangría, separación de párrafos. Son muchos los traductores que piensan que su interlineado es doble cuando en realidad es 1 ½. Es un hecho que ninguna publicación se dedica a corregir los textos que se les envían. Si no se ajustan a sus indicaciones simplemente los rechazan. En cuanto a las cifras referidas a medidas hay que recordar que la traducción debe ser significativa. 2 inches no debería ser dos pulgadas sino una cifra del sistema decimal. 3 metros no debería ser three meters sino una equivalencia en yardas. A la hora de hacer las equivalencias en inglés recordar que no corresponden los decimales, porque el sistema no es decimal. Las fracciones deben ser expresadas como 5/16, 3/8, etc… Las millas suelen ser engañosas porque tienen diferente valor si son terrestres o náuticas. Los ingresos en Argentina se piensan como dinero de bolsillo mensual. O sea con todos los montos de obra social, sindicato, jubilación e impuestos ya descontados. En EEUU suelen pensarse como anuales sin descuentos. O sea, doce meses de ingresos brutos. Ver bien el contexto antes de traducir y hacer una nota aclaratoria al pie de ser necesario. También es importante ubicarse en el contexto geográfico cuando de ingresos se habla. Solemos asombrarnos de las fortunas que ganan los estadounidenses o los europeos porque pensamos lo que podríamos hacer en Argentina con ese dinero. Antes de pensar esos montos como fortunas hay que calcular qué porcentaje de ellos se requiere en los lugares de origen para alquilar una vivienda, vestir, comer, estudiar, trasladarse, entretenerse. Espero que este apunte les haya resultado útil. Ver mi post anterior: