EmmanuelInsaurra
Usuario (Argentina)
Como no tenia idea deque colocar en un post para Taringa, me digné a poner algunos poemas de mi agrado. Espero que también sea del suyo. Sin mas ahí va... ME gustas cuando callas porque estás como ausente, y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca. Parece que los ojos se te hubieran volado y parece que un beso te cerrara la boca. Como todas las cosas están llenas de mi alma emerges de las cosas, llena del alma mía. Mariposa de sueño, te pareces a mi alma, y te pareces a la palabra melancolía. Me gustas cuando callas y estás como distante. Y estás como quejándote, mariposa en arrullo. Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza: déjame que me calle con el silencio tuyo. Déjame que te hable también con tu silencio claro como una lámpara, simple como un anillo. Eres como la noche, callada y constelada. Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo. Me gustas cuando callas porque estás como ausente. Distante y dolorosa como si hubieras muerto. Una palabra entonces, una sonrisa bastan. Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto. Pablo Neruda. No me sucede lo que a aquel poeta No me sucede lo que a aquel poeta Que versifica a una beldad pintada, Y al cielo mismo emplea como adorno, Midiendo cuanto es bello con su bella; Y en henchidas imágenes la acopla Al sol, la luna y a las gemas ricas Y a las flores de abril y a las rarezas Que el aire envuelve en este globo vasto. Sincero amante, la verdad escribo. Mi amor es tan gentil, podéis creerme, Como cualquier hijo de madre, y brilla Menos que las candelas celestiales. Dejad que digan más los habladores; Yo no quiero ensalzar lo que no vendo. Si nada es nuevo, si lo que es ya ha sido Si nada es nuevo, si lo que es ya ha sido, ¡Cómo se engaña nuestra inteligencia Cuando, empeñada en busca de invenciones, De un niño ya nacido lleva el peso! ¡Ay, si mirando atrás quinientos años Pudiera presentarme la memoria Tu imagen en un libro muy remoto, Ya que el alma empezó a expresarse en letras! ¡Si pudiera saber lo que inspiraron Tus maravillas al antiguo mundo, Y ver si es nuestra o suya la ventaja O si los ciclos son iguales todos! Seguro estoy que los pasados genios Exaltaron objetos menos dignos. William Shakespeare Sábados Afuera hay un ocaso, alhaja oscura engastada en el tiempo, y una honda ciudad ciega de hombres que no te vieron. La tarde calla o canta. Alguien descrucifica los anhelos clavados en el piano. Siempre, la multitud de tu hermosura. A despecho de tu desamor tu hermosura prodiga su milagro por el tiempo. Esta en ti la ventura como la primavera en la hoja nueva. Ya casi no soy nadie, soy tan solo ese anhelo que se pierde en la tarde. En ti esta la delicia como esta la crueldad en las espadas. Agravando la reja esta la noche. En la sala severa se buscan como ciegos nuestras dos soledades. Sobrevive a la tarde la blancura gloriosa de tu carne. En nuestro amor hay una pena que se parece al alma. Tú que ayer solo eras toda hermosura eres tambien todo amor, ahora. Jorge Luis Borges. Elogio de la sombra La vejez (tal es el nombre que los otros le dan) puede ser el tiempo de nuestra dicha. El animal ha muerto o casi ha muerto. Quedan el hombre y su alma. Vivo entre formas luminosas y vagas que no son aún la tiniebla. Buenos Aires, que antes se desgarraba en arrabales hacia la llanura incesante, ha vuelto a ser la Recoleta, el Retiro, las borrosas calles del Once y las precarias casas viejas que aún llamamos el Sur. Siempre en mi vida fueron demasiadas las cosas; Demócrito de Abdera se arrancó los ojos para pensar; el tiempo ha sido mi Demócrito. Esta penumbra es lenta y no duele; fluye por un manso declive y se parece a la eternidad. Mis amigos no tienen cara, las mujeres son lo que fueron hace ya tantos años, las esquinas pueden ser otras, no hay letras en las páginas de los libros. Todo esto debería atemorizarme, pero es una dulzura, un regreso. De las generaciones de los textos que hay en la tierra sólo habré leído unos pocos, los que sigo leyendo en la memoria, leyendo y transformando. Del Sur, del Este, del Oeste, del Norte, convergen los caminos que me han traído a mi secreto centro. Esos caminos fueron ecos y pasos, mujeres, hombres, agonías, resurrecciones, días y noches, entresueños y sueños, cada ínfimo instante del ayer y de los ayeres del mundo, la firme espada del danés y la luna del persa, los actos de los muertos, el compartido amor, las palabras, Emerson y la nieve y tantas cosas. Ahora puedo olvidarlas. Llego a mi centro, a mi álgebra y mi clave, a mi espejo. Pronto sabré quién soy. Jorge Luis Borges.

Primero que nada les cuento que es un tereré Es una infusión que se prepara con agua (fría), hierbas silvestres como pueden ser menta, o hierba buena (para saborizar el agua) se coloca esto en una jarra y luego preparamos el mate y lo tomamos como si estuviera echo con agua caliente). Originalmente dicen que es de Paraguay pero en el litoral del país lo adoptamos como propio y hasta inventamos nuestra variante de la receta original. Así preparamos tereré en Corrientes, Argentina. 1. Agarra una jarra y tira el contenido de un jugo en sobre dentro. 2. Luego ponemos agua y batimos. 3. Cuando ya tengamos bien mezclado el jugo colocamos hielo a gusto (yo considero que bastante frío es mejor) 4. Dejamos de lado por un momento la jarra de jugo y agarramos un vaso de aluminio o uno de plástico, colocamos yerba (de preferencia una yerba suave) 5. Si tiene mucho polvo, sacudimos un poco para que no se tape la bombilla y el sabor no se altere. 6. El último paso es poner la bombilla dentro del vaso, también un hielo pequeño y servir. Ya está, tenemos un refrescante tereré para compartirlo con amigos, familia o tomarlo solo.