ELCIENTOCIETE
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El director Tim Burtonno para. Ahora anunció que tiene otro nuevo proyecto, el de dirigir una adaptación de La familia Addams en animación utilizando la técnica del stop-motion, al igual que en Pesadilla antes de Navidad, y en 3D. Pero su versión no se inspirará en la mítica teleserie de mediados de los años 60, ni tampoco en las películas que dirigió Barry Sonnenfeld a principios de los 90 - y que tenían a Christina Ricci, Raul Julia, Angelica Huston y Christopher Lloyd entre sus protagonistas -, sino en las tiras cómicas originales creadas por Charles Addams y publicadas a partir de 1936 en The New Yorker Así lucían en The New Yorker Mucho más gótica, oscura y siniestra, el largometraje de La familia Addamsde Tim Burton será producido por la compañía Illumination Entertainment y Universal, lo que no le impedirá seguir realizando también nuevos proyectos para Disney. Precisamente el gran éxito en taquilla de Alicia en el país de las maravillas, tanto en Estados Unidos como en los países en los que se estrenó, con más de 440 millones de dólares recaudados hasta ahora, hizo que Tim Burton viva uno de sus mejores momentos con el apoyo de los grandes estudios para invertir en sus posibles producciones de alto costo. Fuente: http://www.minutouno.com.ar/minutouno/nota/126452-Ahora-Tim-Burton-va-por-la-familia-Addams/

Los insoportables del asado: quién es quién al lado de la parrilla Aquí, un detalle de los personajes típicos de todo asado argentino. EL ASADOR EL MISTICO tiene una fecha asignada para un ritual específico vinculado con la parrilla. El día de su cumpleaños —aunque puede ser cualquier otra fecha—cita a toda la familia en su patio y hace su tradicional lechoncito a las brasas. Trae el lechón desde el fin del mundo (puede ser el litoral o una granja en donde lo alimentan sólo con maíz tierno) y lo deja macerándose en una mezcla secreta durante veinticuatro horas. Al otro día, se levanta a la madrugada, y empieza a preparar el fuego que le lleva casi medio día de meticulosa ingeniería gastronómica. Su pico de felicidad es cuando se sienta en la punta de la mesa, con una cuchilla en mano, a recibir elogios y aplausos. Puede llegar a tener un brote maníaco si su mujer propone una mesa fría, pero se le pasa cuando le aclara, asustada, que no era más que un chiste o una equivocación. EL OBSESIVO también se apega a la tradición, pero de manera más enfermiza. Tiene que ir a buscar el asado a una carnicería específica en Villa Urquiza, trenzar los chinchulines a mano luego de hervirlos en leche durante 20 minutos, poner el diario y la madera de una forma particular en la parrilla, y salar cada 50 minutos para lograr que la carne no se seque. Invariablemente toma siempre a un hijo de asistente (que cuando cumple 13 años ya no quiere seguir ayudando), al que le relata todos los pasos de ese ritual con excesiva preocupación, y persigue a su mujer para que todo esté perfecto desde el miércoles a la tarde. Si, por casualidad, el asado sale mal (los invitados llegaron tarde y se secó, la carne estaba dura, o se largó a llover cuando estaba prendiendo el fuego) no puede dejar de hablar angustiado de ese evento durante toda la celebración. Mucho menos riguroso pero igual de pesado es EL EXAGERADO, que va al supermercado, compra 120 metros de tira de asado, 40 chorizos y 12 pollos para seis personas porque lo aterra que la gente se quede con hambre. No observa ninguna técnica en especial (ni siquiera limpia la parrilla), más que suplir con cantidad y exceso cualquier déficit de sabor. Es el mismo que invita a 140 personas para su cumpleaños, que ensucia todo el baño de carbón cuando se lava las manos, y que ocupa todas las fuentes de la cocina para hacer pruebas. Durante el almuerzo persigue a los comensales con expresión de preocupación porque nadie come la cantidad que él calculó en su mente escandalosa. Si alguien le dice que está satisfecho, pone cara de víctima y le pregunta “¿Un poquito más?” o le dice “¡Si no comiste nada!” mientras trata de ponerle otro pedazo de vacío en el plato. EL IMPERTINENTE es un hereje que no puede soportar los límites del asado tradicional y vive buscando variantes para usar la parrilla. Hay algo —falta de límites, necesidad de provocar, delirio de chef— que le impide tirar un vacío y unos chorizos a las brasas y ser feliz. Tiene que cambiar las cosas aunque sus recetas arruinen la receta original. Es, además, el típico fanático que prende un fuego para hacer dos hamburguesas y el defensor a ultranza de perversiones tales como el matambrito a la pizza o la pizza a la parrilla, o de cascarle un huevo encima a los morrones. Cree que un asado no es asado si no hizo todo a las brasas y también tiene su postre parrillero (asa bananas abiertas con una barrita de chocolate águila adentro) que sirve con orgullo a sus comensales desorientados. LA ANFITRIONA La anfitriona es el Robin del asador; la que se encarga de los detalles menores como la mesa, las guarniciones y detalles como el pan y las bebidas. No puede acercarse a la parrilla más que para llevar un vino, traer las fuentes que van usando, o pedir los fósforos prestados, pero es la responsable de organizar y hacer sentir cómodos a los demás. Las hay más prolijas y más descuidadas, más cancheras y más miedosas, o lo que es peor: más o menos malhumoradas. LA QUEJOSA, por ejemplo, está durante todo el almuerzo con cara de culo porque nadie lava y porque todos ensucian. En vez de relajarse y disfrutar, desde que traen el primer choripán está pensando en todo lo que va a tener que ordenar. Es la típica que le grita entre dientes al marido porque su hermano trajo a la nueva esposa o porque sus compañeros de fútbol están comiéndose el pan y la ensalada antes de que todos se sienten en la mesa. Levanta los platos inmediatamente después de comer y si alguien le dice que no se apure, le tira una indirecta filosa para silenciarlo: “No, gracias. Los voy a lavar ahora porque después la que se queda sola con la pila de platos soy yo”. Su contrafigura es LA ESPLENDIDA, una excelente anfitriona, que cocina divinamente y adora recibir gente en su casa. Siempre sorprende con algo insólito de entrada, guarniciones interesantes y novedosas, y un montón de gente piola para charlar. Tiene buen gusto, es canchera y se ocupa de que todos la pasen bien, sin tener que invertir un dineral. En general, de ahí te llevas dos recetas de ensaladas impensadas, una marca de vino buenísimo de 15 pesos, y la dirección de un monasterio en donde hacen la torta que sirvieron para el té. Con ella siempre se la pasa bien, incluso si su marido es el asador Hereje o el Exagerado. LA ATERRADA —una chica joven que está en pareja con un hombre maduro —siente que organizar un asado es más difícil que ofrecer una fiesta para la reina de Inglaterra. Le cuesta tanto acordarse de todo y resolver los pequeños conflictos de la organización que le termina dando pena a todo el mundo y nadie come nada para no molestar. Va a hacer las compras al supermercado y trae cualquier corte de carne, en vez de espinaca compra acelga, y pasa media mañana haciendo una receta de zanahorias glaseadas o papas aplastadas que vio en la tele, y que sirve temblorosa y avisando que es la primera vez que las hace y que no sabe cómo están. Si es la esposa del Místico o el Obsesivo, terminan siempre peleados, con ella lloriqueando en el dormitorio porque hizo todo mal y el marido le gritó. Bastante peor que la anterior es LA DESASTROSA, que organiza unos asados penosos y encima no le importa. Su mesa parece un puesto de vajilla usada en la feria de San Telmo; no hay un solo cubierto o plato del mismo juego y hay que compartir los vasos porque no alcanzan para todo el mundo. No tiene gaseosas light, se olvidó de llenar las hieleras, y para hacer choripán trajo las baguettes del supermercado. A la tarde sirve una torta quemada y rota que según ella “está rica igual” junto con café de filtro aguado en tazas diversas y se cree que está ofreciendo un té en la embajada de Austria. Su lema es “comelo así con la mano” o “enjuágalo un poquito” y en general, sus invitados huyen incómodos y sedientos a las tres de la tarde a buscar algo para picar en una estación de servicio. LOS INVITADOS En todo asado, hay un PRIMO AMARRETE que cae con su familia temblando de hambre y una botella de Pepsi caliente en la mano. En líneas generales, arrasa con la parrilla como si nunca hubiera comido, critica la marca del vino, cuenta toda la plata que gastó en Navidad, y se tira a dormir en los sillones del living mientras los demás levantan la mesa. Hay también siempre una DESUBICADA que se la pasa fumando mientras los demás ponen la mesa, avisa que ella no lava los platos porque el detergente le da alergia, y le da de comer al perro durante todo el almuerzo a pesar de que le advirtieron que no le hiciera. En general es la cuñada de la Quejosa, que termina loca de los nervios porque la Desubicada destrozó las tortas con su cuchillo, le dio chocolate a su hijo de seis meses y le mostró el tatuaje que tiene en el escote a su hija de trece años. Otra invitada insoportable es LA MALCRIADORA, una madre que está convencida de que el asado debe girar alrededor de las taras de sus dos hijos maleducados. Entre otras cosas, sus hijos lloran porque no hay Sprite, porque quieren pollo en vez de carne, porque quieren sentarse en la punta de la mesa y porque el perro tiene rulos. No hay minuto del asado en el que se pueda dialogar en paz, o en el que la anfitriona se pueda sentar a comer y no esté buscando algo para darle a los chicos y que se callen. Por último, existe LA NOVIA JOVEN de algún hijo o amigo que viene por primera vez y anuncia algo que hace tambalear el sagrado equilibrio del ritual: que es vegetariana. Desde ese momento, todo el asado queda articulado en función de su negativa de comer carne. La anfitriona le ofrece milanesas de soja o pedirle algo por teléfono, el asador le dice al novio que les hubiera avisado, y el resto de los invitados le pregunta durante todo el almuerzo por qué no come carne, qué come, si no se debilita y si lo hace por los animales. En vano ella jura que se arregla con ensaladas. Al final no come nada, pone a todos incómodos, acapara la conversación con sus discursos de Greenpeace y se pelea con la Desubicada por la tirita de cuero de un par de zapatos. FUENTE:http://www.planetajoy.com/?Los_insoportables_del_asado%3A_quien_es_quien_al_lado_de_la_parrilla&page=ampliada&id=389#

Manías, rituales y obsesiones de los tomadores de mate En esta nota, enterate que clase de tomador de mate sos. Así como a los ingleses se los relaciona con el té, a los escoceses con el whisky, a los colombianos con el café, y las gaseosas son el patrimonio cultural de Estados Unidos, el cliché indica que a los argentinos y uruguayos se nos debe asociar al mate. Aunque muchos no veamos la gracia de chupar un palo metido en un montón de yuyos mojados cuando bien podemos hacer una rica infusión sin tanto aspaviento, igualmente cargamos con su estigma alrededor del mundo. La popularidad del mate no tiene una explicación demasiado lógica. A pesar de sus innumerables complicaciones (no se puede tomar en la calle, se necesitan utensilios muy específicos, hay que cambiar la yerba varias veces y mantener el agua caliente todo el tiempo), el mate debe ser la bebida que más pasiones despierta en nuestro país. Tiene detractores y fanáticos, y en consecuencia hay un montón de teorías personales, técnicas infalibles y recetas dando vueltas. Están quienes defienden el mate amargo, los que lo toman frío, los que no pueden compartirlo, y también el caso opuesto: los que lo toman con todo el mundo. Previsiblemente, a mí el mate no me gusta. Y no sólo no me gusta, sino que las manías obsesivas y patológicas que los demás tienen con el mate me resultan insoportables. Es un ritual de apariencia campechana y simple pero que en realidad está lleno de prohibiciones (no le pongas azúcar, no muevas la bombilla, no mojes toda la yerba, no hiervas el agua, no uses el mate sin curar) y de celosos procesos que cada cebador transforma en una cuestión de principios que debe defender a muerte. Además, es una asquerosidad. Nunca falta un inadaptado con la boca en pésimas condiciones mendigando un mate inmune a la mirada de terror de los demás. 1. EL MADRUGADOR. Por ejemplo, se levanta a las cuatro de la mañana y lo primero que hace es poner el agua para el mate. Es empleado de una fábrica, portero, o taxista y está convencido de que sin mate no puede arrancar la jornada. Lo toma amargo, en un mate de metal (también llamado “de camionero”) y lo sirve directamente de una pava de aluminio que jamás saca de la hornalla para no perder esa temperatura. Y lo toma solo, básicamente porque nadie puede soportar las quemaduras que les deja ese mate hirviendo en el paladar, mientras escucha tangos de Julio Sosa y de Carlos Gardel o un partido de Chacarita en la radio. Previsiblemente, compra yerba Rosamonte, bien fuerte, porque a las demás ni les siente el gusto. 2. Al FRANCESCOLI. Se lo puede ver parado en la puerta de su casa, con un termo en la axila, en short, camiseta y chancletas Adidas. Para él, tomar mate es más un estado permanente o una visión moral del mundo que una actividad. Toma mate durante todo el día, desde que se despierta hasta que se duerme, incluso cuando está haciendo otra actividad. En general trabaja en la casa (tiene una remisería, es gasista o verdulero) y se refiere a la radio o al mate como una compañía, aunque lo que más le gusta es hablar pavadas con los clientes y opinar. Obviamente lo toma amargo, en un mate de aluminio o de cuero repujado que dice “Recuerdo de El Palmar”, compra siempre yerba Sara o Canarias. Sólo le pone azúcar al empezar. 3. LA BIZCOCHITA DE GRASA. Es otra que toma mate todo el día. De hecho, es lo único que hace: tomar mate y mirar televisión mientras sus hijas se agarran de los pelos en el cuarto. Sus amigas del barrio caen a su casa todas las tardes para chusmear sobre otras vecinas, hacerse la tintura entre ellas y, si los tienen disponibles, mirar catálogos de Avón. Usa un mate de pezuña enorme, yerba Cbsé o Cachamai, con edulcorante marca Barny mientras ella y un ejército de vecinas en calzas miran “Intrusos del espectáculo” y engullen cuernitos, cremonas y facturas que viajan directo a sus generosas circunferencias. 4. EL CHACARERO. En cambio, no entiende el mate como actividad social ni como estado natural. Lo toma como una declaración de principios o una expresión de deseo. Si bien vive en la parte más cosmopolita y céntrica de Barrio Norte, le gusta sentir que está en el campo. Tiene las llaves colgadas de un cuentaganado, sigue los partidos de polo en el diario y usa cinturones de cuero de potro con botas de carpincho marca Cardón. Quisiera ser Adolfito Cambiaso, pero no pasa de ponerse una chomba color rosa y en estar bronceado todo el año, porque a diferencia del polista, no tiene campos propios ni ajenos para administrar. Tiene un mate de cuero y alpaca con un guardapampa colorado y una bombilla labrada de plata que le regalaron para su cumpleaños. Toma yerba La Merced variedad Barbacuá o Campo y Monte, y le pone azúcar o un poco de miel sólo al comienzo, para matar el amargor inicial. 5. EL FUNDAMENTALISTA. Es, de todos los defensores de mate, el más insoportable. Generalmente nació en el interior y luego se vino a capital trayendo consigo un manojo de rituales para beber la infusión. Para él, el mate no debe adaptarse a cada persona sino que las personas deben adaptarse a las reglas del mate: hay que usar un ángulo preciso para poner la bombilla, respetar la temperatura ideal del agua, mantener una velocidad exacta para batir la yerba con azúcar, repartir la cantidad de palo pareja en toda la carga, mojar solo la mitad de la yerba para poder rotarlo, jamás usa endulzantes (ni permite que sus invitados lo hagan, pues se le “contamina” el mate). De más está decir que desprecia a quienes comen, endulzan, o queman el mate y no deja que nadie toque su mate de cuero preferido. Toma yerba Nobleza Gaucha y es el único al que le importa que la ronda del mate corra hacia la derecha sin excepción. 6. EL TRAGON. Es la contrafigura del fundamentalista que tiene alguna clase de déficit oral y necesita estar con algo en la boca de forma permanente. Para empezar, toma mate con cualquier desconocido, fuma al mismo tiempo, y se sirve Coca Cola para matizar. Además, puede dejar el mate dos horas sobre la mesa, encontrarlo más tarde, sacarse el chicle que tiene en la boca y cebarse un par con el agua fría, así como está, antes de seguir con lo que estaba haciendo. No le molesta ninguna yerba y se pliega a cualquier mate, dulce o amargo, nuevo o lavado, con o sin palo. Compra la yerba que esté de oferta y ceba en una taza porque el mate se le rompió y no se acuerda nunca de comprar uno nuevo. 7. LA VELETA. Una que desearía tomar mate pero le sale mal; una chica absolutamente cosmopolita que vive en Palermo y no puede asumir que el mate no le gusta. Durante años hace vanos intentos por abandonar el café y se compra un mate de diseñador de forma rara, una bombilla celeste plateado, una azucarera en forma de manatí y doscientas marcas distintas de yerba (cada vez que sale una nueva —suave, con pomelo, con guaraná, con café, endulzada, light, diurética— piensa que con esta sí le va a gustar) pero siempre ceba uno o dos y luego se olvida. Cuando vienen sus amigas comprueban que hace un mate horroroso y que toma mate lavado desde hace años sin darse cuenta. A pesar de sus esmeradas explicaciones, hay algo en su yerba, en su pava, en su agua que hacen que el mate salga siempre mal. 8. EL ASQUEROSO. Toma mate de vez en cuando: su bebida, en realidad, es el tereré. Pero cuando toma mate —si es que eso que toma puede llamarse así— lo hace de la forma más asquerosa, desprolija y grotesca del universo. Para empezar, no cambia la yerba. Cada cinco o seis mates, saca una cucharada y pone yerba nueva. Pero cuando lo hace, lo hace sobre un plato o lleva el tacho de basura a la mesa. Además, le agrega jugo, leche, azúcar, café, limón, cáscara de naranja sin secar y todo lo que pueda encontrar en la cocina y siempre se pasa por lo que termina sacando o poniendo cosas mientras está tomándolo. Su mate, que alguna vez fue de cuero, parece un muñón leproso lleno de cáscaras y hongos, y su bombilla, que está siempre tapada y tiene olor a humedad. Desconoce la marca de la yerba: está hace años en una lata oxidada de galletitas de 1986. 9. EL PRACTICO. Un oficinista pulcro, obsesivo y fanático de los inventos baratos como el expendedor de monedas, la riñonera y el ventilador personal, que toma esa mamadera aberrante que alguna gente llama mate automático. Como es de suponer, tiene un equipo de mate cerrado herméticamente y un calentador de agua de viaje que no le presta a nadie, etiquetado con su nombre en la alacena de la cocina del trabajo. Usa yerba marca Aguantadora y le explica a quien quiera escucharlo que rinde 2,4 veces lo que las demás yerbas, y defiende a ultranza ese mate endemoniado por tres motivos: pierde menos tiempo en cebar y cargar la yerba, no derrama líquido sobre sus cosas y no pierde la temperatura. Previsiblemente, yo odio a unos cuantos ejemplares de esta fauna. Me eriza la piel pensar que de alguna forma estoy emparentada con alguien que toma mate automático o se enoja porque la ronda circula hacia el lado inverso. Supongo que a ellos les debe pasar lo mismo: deben odiarme por detractora y en silencio, mientras yo sigo todos mis rituales obsesivos, deben criticar cómo tomo el té. Fuente: http://www.planetajoy.com/?Manias%2C_rituales_y_obsesiones_de_los_tomadores_de_mate&page=ampliada&id=689

Registrate y eliminá la publicidad! Ford Mustang Obsidian SG-One Ficha técnica Potencia: de 800 a 1.000 Cv. Esfuerzo de torsión: 750 libras/pie Aceleración: 0 a100km/h menos de 4” Motor y tren de impulsión - Obsidian 392 (basado en un 351W), 800+Cv - Ordenador de a bordo de Gerencia y diagnostico del sistema de inyección Big Stuff 3 - twin superchargers (sobreaimentadores gemelos) Rotrex C38-81 - Colector múltiple de aluminio Hogan. - Ventiladores gemelos de Sparco (para Intercoolers) - Doug Thorley custom headers - Sistema de poleas de aluminio custom billet. - Base de radiador, cortafuego, bomba de gasolina y tanque de aluminio Aeromotive. - Sistema y tubos de escape dual de aluminio. Dodge Viper SR-10 Pero hablemos de su poder: el SRT-10 2008 tiene para lucir un espectacular V10 de 8.4 litros, 600 caballos de potencia y unas 560 libras pie de torque (magnífico). Si preguntan: acelera de 0 a 100 km/h en menos de 4 segundos y llega a una máxima de 340 Km/h.Pueden llevarse uno de estos con tener unos 87.500 dólares en el bolsillo.
Registrate y eliminá la publicidad! Al preparador alemán Edo Competition parece que no se le escapa ningún súper deportivo del mercado. Y como no atreverse a hacerlo, si han trasformado a los mejores autos de producción en vehículos realmente inigualables desde todo punto de vista, hasta el punto que han logrado posicionar uno de ellos entre los más veloces del mundo . Y ahora se dispuso a modificar un deportivo que vimos recientemente en la película 'The Dark Knight', el Lamborghini Murciélago LP640. Auto que en la versión tuning adquiere el nombre de Murciélago LP710/2, siendo la edición más osada que ha hecho Edo competition del famoso biplaza, toda vez que anteriormente ya había modificado este mismo modelo. Edo competition tomó el motor V12 de 6.5 litros del LP640, y mediante acertadas modificaciones desarrolló uno capaz de erogar 710 HP de potencia –de ahí el nombre asignado al deportivo-, incrementando su potencia en 50 HP. Así mismo modificó la tracción en las 4 ruedas de la versión de producción, a una trasera con un único disco de embrague que le permite alcanzar una velocidad máxima de 224 mph o hacer de 0 a 60 mph en solo 3.2 segundos. Entre los cambios que realizaron en el motor para mejorar su rendimiento se destaca: un nuevo catalizador de mayor flujo, árbol de levas de alto rendimiento, una entrada de aire más amplia en fibra de carbono, cilindros con cabezas modificadas, y un nuevo sistema de escape con válvulas controladas a control remoto por el conductor para optimizar la potencia del vehículo. Visualmente los cambios más notorios los aporta el kit aerodinámico que incluye un alerón ajustable y una carrocería 44 kilos más liviana. Como también sobresalen las ruedas de aleación ligera de 19 pulgadas. Detalles que aunque llamativos guardan la esencia a la que nos tiene acostumbrados los deportivos de la marca de toro bravo.
Registrate y eliminá la publicidad! El Ford Mustang capturó los corazones y las mentes de millones y provocó la imaginación de los principales carroceros del mundo. "Cuando vimos al nuevo Mustang sabíamos dos cosas: Este era el mejor modelo que habíamos visto desde el original, y teníamos que poner nuestras manos sobre el" señaló Fabrizio Giugiaro, director de estilo de Italdesign - Giugiaro S.P.A. Giugiaro PSA tomó contacto con el vicepresidente de diseño de Ford, J Mays, y le planteó la idea de hacer un rediseño italiano sobre el querido Mustang. El resultado: Mustang por Giugiaro, un modelo conceptual. Desde ItalDesign, la firma de la familia Giugiaro ha ayudado a entregar diseños claves para otros íconos americanos del mundo automotor. Ejemplo es el Chevrolet Corvette Moray de 2003. Visualmente, el Mustang diseñado por Giugiaro aparece más compacto que el modelo de producción, gracias a una reducción de la parte trasera del modelo y al truco de perfilar los ángulos al límite de sus contornos mecánicos. El Mustang de Giugiaro agregó 30 milímetros al frente y amplió 80 milímetros el ancho trasero. Con su techo de vidrio más largo y el vidrio lateral trasero apenas visible, el modelo adquiere una vista lateral mucho más aerodinámica. Estos detalles refuerzan los conceptos de libertad y transgresión sinónimos del Mustang. Entre los detalles favoritos de Fabrizio Giugiaro destacan: -El destacar en el panel de instrumentos el ancho del modelo -Apoyacabezas marrón oscuro con símil de piel de caballo -Asientos con base y respaldos tapizados en símil de piel de cabello en color marrón oscuro. -El techo de vidrio curvo que acorta el parabrisas y la luneta trasera. Producido por Solutia de Detroit, el cristal es capaz de filtrar el 100% de los rayos UVA. -Sus puertas tipo alas de gaviota empotradas en el pilar A y con apertura sólo apretando un botón. -Las cuatro piezas tipo persiana que conforman el vidrio lateral trasero, similar al Mustang de 1964. -Las molduras traseras que simulan las aletas de los modelos americanos de los años cincuenta -Las llantas deportivas de impresionantes medidas 275/40 delanteras y 315/35 traseras. El modelo utiliza una versión mejorada del motor Ford V8 de aluminio de 4.6 litros y 3 válvulas por cilindro. Incluye además nuevos inyectores y una calibración única de motor. La toma de aire de motor está aumentada en 95 mm y se modificó filtro cónico de aire. La combustión de gases está realzada con nuevos silenciadores y nuevas tuberías. Las mejoras mecánicas proporcionan aproximadamente 500 caballos de fuerza. Bajo el motor, la sinfonía mecánica se ve mejorada con nuevas barras antibalanceo. Los cambios de diseño le dan al modelo una reducción en la altura de 1.5 pulgadas respecto de un Mustang GT estándar. "El Mustang diseñado Giugiaro es tan bueno como aparenta" señaló Fabrizio Giugiaro. "Después de manejarlo fuera de las calles de Turín, francamente puedo decir que este modelo bien merecía el dinero y las 30.000 horas de sangre, sudor y lágrimas que invertimos para crear un clásico de funcionamiento moderno" Ficha Técnica Motor: Ford V8 de Aluminio SOHC 3 válvulas por cilindro Cilindrada: 4650cc Potencia: 500 HP Posición: Frontal, longitudinal
El gran amarillo del equipo Hot Wheels rompe el récord mundial de salto de distancia en un vehículo de cuatro ruedas en las 500 millas de Indianápolis el 29 de mayo de 2011. link: http://www.youtube.com/watch?v=7SjX7A_FR6g
El ranking del dulce de leche: cuáles son los 10 mejores Probamos todas las marcas que existen en el mercado y te contamos cuales son los que vale la pena llevar a casa. Si bien existe en otros países (conocido como manjar, cajeta, arequipe y más), en ningún otro el dulce de leche logra un nivel de pasión como en el nuestro: en tostadas, en alfajores, como relleno de chocolates, medialunas, churros y bolas de fraile, como pareja del flan y en las tortas cumpleañeras. En los bodegones y en los restaurantes de Puerto Madero. Un dulce democrático, de bajo precio, belleza incuestionable y que de algún modo, nos recuerda a nuestra infancia. Por excelencia, el ícono de los dulces argentinos. Luego de probar más de 50 marcas existentes en el mercado, llegamos a un veredicto. Este es el top 10 de Planeta JOY. 1. Chimbote. Tan sólo decir Chimbote en voz alta y más de uno sentirá escalofrío. Esta es la marca premium histórica de la Argentina; de cuando la palabra premium ni siquiera existía en el país. Chimbote siempre fue “lo más”. Es muy blando, y de color más claro que casi todo el resto. Su mayor logro, y desconocemos cómo lo hace, es que no empalaga. Cuesta 20 pesos el pote, el doble que el resto de los dulces premium, pero bien lo vale. 2. San Isidro Labrador. Esta marca es propiedad de la misma gente de la cadena de heladerías Munchi’s, y está elaborado con leche de vacas Jersey, lo mismo que todos sus helados. De color oscuro, denso, pesado y muy cremoso, es ideal para comer a cucharadas (eso es lo que hacen sus verdaderos fanáticos). Acompañando un flan casero, nos cuesta imaginar una opción mejor. Un gran dulce de leche, poco conocido aun por el gran público. 3. Havanna. La gran marca marplatense se valió de sus puntos de venta para posicionar esta maravilla. Súper denso, casi 100% opaco, duro, poco elástico y untuoso. Empalaga pronto, pero a pesar de esto, gusta muchísimo. Suena contradictorio, ¿no? Para que lo comprendan mejor, imaginen una Vauquita semi líquida. Distinto y valioso. Para comer sólo, con cuchara sopera. 4. La Salamandra. Lamentablemente todavía tiene poca presencia en las góndolas, porque la mayoría de la producción se exporta. A la vista se muestra algo opaco, muy blando y cremoso. Esa opacidad se debe tal vez a cierta presencia apenas arenosa del azúcar, pero sin molestar. Dan ganas de comerlo cucharada tras cucharada. De lo mejorcito que se puede encontrar. Cuesta 11 pesos el pote de 450 gramos. 5. La Serenísima Estilo Colonial. No hace falta presentar a esta gigantesca marca, jugador number one del mercado lechero argentino. Su versión “colonial” es contundente, de textura muy brillosa y cierta elasticidad que no exagera ni empalaga. Ideal para untar en pan de campo). La Serenísima Estilo Actual es otro de la misma línea, pero no le llega ni a los talones, pues es más blando y menos elástico. 6. Campo Quijano. Una perla que proviene de Salta, una de las provincias gastronómicamente más interesantes de nuestro país. Nació para convertirse en la competencia del Chimbote, tanto que su estilo es similar, aunque es menos untuoso. Es rico, suave, y tiene uno de los mejores packagings. Sólo para gourmets golosos. Para encontrarlo hay que buscar bastante. 7. Sancor Receta Original. La textura es maravillosa y el sabor, contundente. Un dulce que intenta ser bien “old fashioned”, para lo cual no le vendría mal algo más de rusticidad. Lo recomendamos para rellenar una medialuna con abundante azúcar impalpable. Es notáblemente superior al Sancor clásico, que tiene un color más claro, consistencia media y resulta poco apropiado para comer a cucharadas porque empalaga en exceso. 8. San Ignacio. Marca no tan grande, que en dulce de leches en un caso de estudio, por su gran éxito. Gran variedad de estilos, y una percepción simbólica por parte de los consumidores por arriba de su nivel de precios. La versión estándar se muestra semejante al “Actual” de La Serenísima. Cremoso, blando, con un color más claro, y menor densidad. Suave, rico y simple. San Ignacio acierta con éste dulce, pero no podemos decir lo mismo de sus variedades "con chocolate" y "con banana", que se parece más -este último- a una Banita Dolca que a un dulce de leche bien argentino. 9. iLoLay. Gran jugador de la industria, con una amplia gama de productos en el sector lácteo donde también se destaca con sus quesos. Su dulce de leche es impecable, de estilo moderno, cremoso y de elasticidad media, lo cual evita el típico efecto empalagoso. Muy bien elaborado. Para fanáticos que no lo cambian por nada. Gran relación precio / calidad. Dentro de los de precio intermedio, es por lejos el mejor. 10. Milkaut. Buen producto, packaging estándar, y nombre que hace no muy sutil juego con la conocida marca de chocolates (Milka). Textura cremosa (si bien con trazas de azúcar), con color oscuro que presagia sabores intensos. Cumple, con una contundencia dulzona importante. Para familias numerosas con chicos golosos. Para terminar, hay dos que merecerían estar en este ranking pero no están porque no se fabrican en la Argentina, y resulta muy difícil conseguirlos en algún punto de venta. Nos referimos a los uruguayos Conaprole y La Pataia. Cuando se comiencen a distribuir masivamente en nuestro país, entonces sí tendrán dos lugares asegurados en el top ten. ¿Cuál es tu marca favorita de dulce de leche? Fuente:http://www.planetajoy.com/?El_ranking_del_dulce_de_leche%3A_cuales_son_los_10_mejores&page=ampliada&id=607#