Dounkan4
Usuario (Colombia)

Bienvenidos al Post!!! Bienvenidos He aqui unos cuantos videos de una gran serie que me parece que ha quedado en el olvido. Para que pasen un gran rato con muchas risas. No siendo mas aqui vamos... 1. Video: 2. Video: 3. Video: 4. Video: 5. Video: 6. Video: 7. Video: Espero que hayan pasado un buen rato. Gracias por entrar al post!!
Bienvenidos a mi Post!!! Aqui unas cuantas Creppys que puede que hubieras leido pero si no lo has hecho,disfruta. La Niña de la Puerta: Llevaba unas semanas viviendo en mi nueva casa, estaba un poco mal arreglada, por ser nueva y por ser construida por albañiles de mala calidad. Pero mi padre se encargo de todo, lo malo fue que nos puso a pintar a mi y a mis 2 hermanos, José y Raul. Como buen hijo tome una cubeta de pintura y empeze. Al rato me canse y me fui a lo que seria mi cuarto, encendí mi gameboy, y empeze a jugar al Mario Tennis, entretenido y tal. Pero me aburrí, asi que tome un gis y en la puerta puse: "Hola!", luego me regrese a jugar al Gameboy. Al dia siguiente, mis hermanos estaban preparando el desayuno, mis padres se habian ido. Yo decidí ir a ver la puerta, y estaba el texto: "Halo amigo". Me asusto, pero pense que José lo habria escrito, a el le encanta hacer bromas pesadas. Sin embargo, al paso de los días, el mensaje iba cambiando, esa tal persona me preguntaba porque no le hablaba. Hasta que un día me anime a hablarle y le escribí: "Perdon. ¿Quien eres?". Con muchas ansias espere al proximo día, y por fin, ese día llego. Esa persona dijo: "Me llamo Claudia", luego yo le puse: "¿Y vives en una puerta?". Pasaron los días sin ninguna respuesta, hasta que ella puso: "No. Pero los matare a todos.", despues de poner este mensaje, me alarme mucho. Intente escribirle por semanas pero no me respondia. Una noche, volvia con mi hermano Raul de una fiesta, hasta que juramos ver a una niña en la cocina, pegamos un grito, que nadie se imagina... Cuando nos calmamos, esa niña no estaba. Otro día, Jose y su amigo Ernesto, venian conmigo a ponerle impermeabilizante a la casa, como el padre de Ernesto tenia escalera, decidio ayudarnos. Cuando subimos, juramos ver en el tejado de los vecinos a una niña, Ernesto se desmayo y casi cae del tejado, pero lo agarre a tiempo. Jose intento aventarle una bola de aluminio que tenia el guardada de su almuerzo del instituto, pero en cuanto cayo la bola, la niña desaparecio. Yo decidí consultar con un sacerdote, este vino a mi casa, y echo agua bendita, pero cuando quizo ponerle a la puerta... Humeo mucho. El sacerdote abrio la puerta y la niña estaba ahy, ella caminaba hacia nosotros, con una calma impresionante. Pero el sacerdote tomo la biblia y un crucifijo y empezo a rezar. La niña hacia enormisimos gritos, y cada vez mas, muchos mas. Pero la niña dejo de gritar, y una sonrisa macabra se planto en ella. La piel de ella se torno roja, su cabello se callo, salieron cuernos y una afilada cola.... Estabamos en presencia del mismo diablo... Este amigo desmayo de la impresion a toda mi familia, pero el sacerdote estaba paralizado, empezo a rezar y yo le seguí la corriente. El diablo se agitaba energeticamente, gritaba, y al abrir su boca se escuchaban mil sonidos de cualquier delirio macabro... Eran como los gritos del mismo infierno. El Diablo, al igual que la niña, planto una gran sonrisa macabra y dejo de gritar. Este se avalanzo contra el sacerdote y lo devoro vivo. Yo corrí como nunca antes, casi creo que volaba. Pero ese diablo me perseguia, y la calle no se terminaba, era todo una pesadilla real. Corrí, corrí, y no pare de correr, pero empezaba a cansarme. Toque mi bolsillo y encontre la botellita de agua bendita que me regalo el sacerdote. La arroje contra esa cosa... La misma "cosa", se habia desintegrado, pero no acabo la pesadilla. Aparecio una niña con un palo de madera, ella lo agito y la vista se me ennegrecio. Volví a despertar, estaba en mi cuarto, dormido. Toda mi familia estaba bien.... Cuando me dispuse a dormir, vi en el techo lo mas terrorifico que jamás se pudo haber visto. Era la niña, con un cabello gris, ojos completamente rojos, rasguñada por demonios, con unos dientes tan sucios... Ella dejaba caer sangre de su boca lentamente, yo era incapaz de salir de la cama, esas gotas de sangre quemaban mi cuerpo, no entendía mi incapacidad de no poder levantarme. Luego ella escupio una bola de sangre, y me prendí en llamas. Volví a despertar, estaba en el hospital. El medico me dijo: "Tu eres un afortunado amigo, sobreviviste a que te prendieran fuego en la cara". Yo solo le dije al medico: "No importa, doctor, solo recuerde algo: No hable con las puertas". La Leyenda de Veronica o Bloody Mary: La terrorífica leyenda de Verónica, también conocida en el mundo anglosajón como Bloody Mary (María la sangrienta), Hell Mary, Mary Worth o Black Agnes, es de las que aún hoy, siguen poniendo el vello de punta. La leyenda comenzó a circular a finales de los años setenta y principios de los ochenta. Las versiones más difundidas empiezan con la muerte de una adolescente que practicaba espiritismo en tabla ouija, en algunas de ellas, unas tijeras salen disparadas y la matan clavándose en su cuello o en su corazón, en otras, la chica sale disparada y se estampa contra un gran espejo, del que cae un trozo y le secciona la garganta. Otras versiones, las menos, sitúan la acción en un cementerio, en las que una niña enferma de peste es enterrada con vida y luego aparece a modo de venganza. Maneras de invocar a Verónica: Los modos y maneras de convocar a Verónica suelen girar en torno a espejos, velas y tijeras. El más clásico de todos, es aquel en el que se hace un círculo de tiza en el suelo y en su interior se pone una biblia, una rosa a la que se le corta el tallo con unas tijeras, y las mismas tijeras usadas para cortar la rosa sobre la biblia. Acto seguido se pronuncia el nombre de Verónica tres veces y a partir de esto, tres resultados posibles: 1 -Las tijeras salen disparadas y matan al convocante, de no suceder esto, la vida del convocante será larga y próspera. 2 -Se escucha una voz (supuestamente la de Verónica), que te indica el día de tu muerte. 3 -La biblia se abre y la página en la que queda, indican las semanas que te quedan de vida (En esta versión también existe la posibilidad de que las tijeras se introduzcan en la biblia para marcar la página). Este modo de convocar a Verónica también tiene algunas variantes, en las que el círculo se hace con sal, o en el que la operación se debe de hacer en noche de tormenta o en otros casos, en la noche de San Juan, eso sí, siempre a la media noche.Los siguientes modos que se conocen son bastante similares. -Ante un espejo, a oscuras y con la luz de tres velas, se pronuncia tres veces el nombre de Verónica, entonces se exhala vaho al espejo con la boca y en él aparece marcada la fecha de tu muerte. Esta es la versión suave, en la más fuerte, dicen que aparece Verónica y te mata. Este modo tiene diferentes variantes también. En unas hay que estar desnudo y de espaldas, en otras, las tijeras entran en juego y hay que dejarlas abiertas y apoyadas contra el espejo mientras se realiza la operación e igual que en la versión del círculo y la biblia, la noche de San Juan a las doce de la noche y una noche de tormenta, también a las doce, suelen ser el momento ideal. También hay variantes en cuanto al espejo, unas veces se puede ver reflejado el día de tu entierro y en otros casos se puede ver al propio espectro de Verónica comunicándote alguna fatídica noticia. Amigas para siempre: Año 1982. Alicia y Sara eran dos chicas, ambas de 15 años, e íntimas amigas desde la más tierna infancia. Vivían en el mismo barrio, estudiaban en el mismo instituto, iban a la misma clase... en fin, eran inseparables. Sin embargo, tenían caracteres muy diferentes. Alicia era alegre y extrovertida, mientras que Sara era muy tímida y callada. Cierto día, Sara le propuso a Alicia: - ¿Por qué no hacemos un juramento de sangre? - ¿Qué? - Mira, por si algún día perdemos el contacto, juramos que la que muera antes de nosotras dos, irá a avisar a la otra. - Qué tontería, Sara, nosotras siempre estaremos juntas. Ante la insistencia de Sara, y entre asombrada y divertida, Alicia al final aceptó la propuesta. Ambas se practicaron un corte con una navaja en el dedo índice de la mano derecha, y sellaron el pacto a la luz de unas velas. Pasaron los años. Alicia había terminado sus estudios de derecho, tenía un buen trabajo, una casa preciosa y un marido y un hijo maravillosos. Hacía mucho que no veía a Sara, la amiga de su juventud, aunque a veces se acordaba de ella cuando se veía la cicatriz de su dedo índice. Al final, la vida les había llevado por caminos distintos y no habían vuelto a verse desde que acabaron el instituto. Una noche, Alicia tuvo una horrible pesadilla: iba conduciendo, cuando de repente un camión invadía su carril y chocaba con su coche. Se despertó empapada en sudor, y justo en ese momento, oyó llamar al timbre de la casa. Eran las 3 de la madrugada. Miró a su marido, que dormía profundamente a su lado, en ese momento, el timbre volvió a sonar con insistencia. Maldiciendo por lo bajo y preguntándose quién podría ser a esas horas, Alicia se levantó y fue a abrir la puerta. Cuando abrió la puerta y vio a la mujer que estaba en el porche, abrió la boca, totalmente anonadada. Aunque había cambiado bastante, la reconoció enseguida. Allí, terriblemente pálida, ojerosa y con una enorme herida sangrante en la cabeza, estaba su antigua amiga Sara. - ¡Por Dios, Sara! ¿Qué ta ha ocurrido? Entra, te curaré esa herida. - ¡Cuánto tiempo sin vernos! Sara no se movió de donde estaba. - He venido a cumplir mi promesa, Alicia. He muerto y vengo a decírtelo. Alicia se quedó sin habla. - Ya que la vida nos ha separado, estaremos juntas en la muerte. Te estaré esperando...- dijo Sara levantando el dedo índice. Acto seguido, desapareció. Alicia empezó a notar un dolor persistente en su propio dedo índice, al mirárselo descubrió que lo tenía empapado en sangre, como si se le hubiera vuelto a abrir el corte que se hiciera años atrás... Lanzó un alarido estremecedor y cayó desvanecida al suelo. Al día siguiente, despertó en su cama y pensó que todo había sido un mal sueño. Encendió el televisor para desayunar, y lo que vio la dejó helada: la noche anterior, a las 3 de la madrugada, había habido un accidente de tráfico: un camión había chocado con un coche, y la conductora del mismo había fallecido en el acto. A partir de aquél día, su vida se convirtió en un auténtico infierno. No comía, se olvidaba de recoger a su hijo en el colegio, no rendía en el trabajo... Y todas las noches tenía el mismo sueño, en el cual oía llamar a la puerta, y al abrir veía a Sara levantando el dedo índice y diciendo "te estaré esperando", tras lo cual siempre se despertaba con un dolor insoportable en su dedo lleno de sangre. Su marido no entendía lo que le estaba pasando, los médicos no encontraban ninguna explicación, y finalmente internaron a Alicia en un psiquiátrico. Allí no hizo sino empeorar, ahora en sus pesadillas veía a Sara junto a su cama. Una noche, un celador del psiquiátrico oyó un espantoso ruido de cristales rotos que provenía de la habitación de Alicia. Al entrar en la habitación vio que la ventana estaba rota, se asomó y vio a Alicia tirada sobre la acera en medio de un charco de sangre. Tenía una gran herida en la cabeza y a su lado, en el pavimento, alguien había escrito con su sangre: "AMIGAS PARA SIEMPRE". El Gato sin Ojos: Antes de empezar mi tarea prefiero dejarlos con una buena historia que encontré hace algunos días, y que no había podido publicar debido a que mi internet no está funcionando muy bien últimamente. Pero aquí estoy de nuevo, ésta vez con una historia titulada “El Gato sin Ojos”: “Escribo porque no tengo nada mejor que hacer, porque necesito que sepan la verdad y porque es lo único que él me deja hacer. Lo que ocurrió es tan bizarro, paranormal e ilógico que no podría imaginar que mucha gente crea lo que estoy por contar. Soy un escritor de una editorial muy exigente, justo había terminado una buen libro de auto superación, pero tenía errores y me habían obligado a corregirlos para entregarlo de nuevo una semana después. Siempre fui un amante de los animales y no estoy en mi ciudad natal, vine porque en esta ciudad esta el plantel principal de la editorial, solo estoy de viaje y vengo de lejos, no pude traer mis mascotas por lo largo del viaje, estoy en un pequeño departamento sin compañía, iba directo a una tienda de mascotas para conseguir un compañero temporal, y no sentirme solo mientras estaba encerrado arreglando los pequeños errores del libro Camino hacia el lugar me tope con un gato que no tenía ojos. Extrañamente no me dio miedo, incluso me dio lástima, así que decidí tomarlo. Justo ahora me arrepiento de haberlo hecho. Lo llevé a revisar a con un veterinario para ver que no tuviera algo grave, solo tenía una pequeña infección en la pierna, pero apenas estaba emergiendo, así que fue fácil erradicarla. En la sala del veterinario era fácil notar que yo era el único al que no le daba asco la situación del gato, nunca le puse nombre, tanto por que no me dio tiempo, como que todavía no me quería encariñar tanto con el. Una vez en casa lo dejé que jugara libre por el apartamento. A pesar de estar ciego parecía saber exactamente donde estaba y como moverse por el lugar, no me pareció extraño, solo pensaba en lo prepotente que se habría de sentir el pobre animal. Mientras él jugaba, yo comencé a corregir los primeros errores del libro en mi laptop. Inmediatamente me fui a dormir, todo normal, fue a la mañana siguiente cuando todo comenzó. Créanme o no, cuando desperté, había frente a mi (yo volteando directamente al techo) un hombre viéndome a los ojos, parado a un lado de mi cama, o eso creía que hacía, pues ese hombre no tenia ojos con que verme, solo veía un par de cuencas vacías. Grité como cualquier persona normal lo haría, estaba paralizado, en eso el hombre se deja caer al piso para andar a cuatro patas, se acurruca en una esquina, saca de su bolsa una libreta con una pluma y comienza a escribir. Tuve la fuerza de levantar la cabeza, el hombre no reaccionó, poco a poco me levanté, aprovechando lo concentrado que estaba él en su libreta, me acerqué a la puerta y la intenté abrir. Tenía algo abajo que lo atoraba; intenté sacarlo, cada vez con más desesperación y sin ningún efecto positivo. Me acerqué a la ventana, estaba tapizada de mucho papel de libreta, era la base en la que había comenzado a escribir mi libro, apenas pocos rayos de luz entraban, lo suficiente para iluminar la habitación. Intenté quitarlos pero parecían estar perfectamente aferrados a la ventana, la golpeé sin un buen resultado. Volteé y desde su esquina el hombre me estaba observando fijamente, con la fuerte oscuridad interna de sus ojos. Con mucho miedo y temblando demasiado me esforcé en preguntarle: “¿quien eres?, ¿qué quieres de mi?” recibí un fuerte maúllo a cambio, me hizo pensar un poco y busqué un poco en el cuarto, aun temblando y con su mirada inexistente, fija y penetrante encima de mi. No veía al gato ciego en ningún lado; entonces lo noté: aquello que tanto me observaba era mi gato Al notar que me había dado cuenta de lo que ocurría, el se me acercó, yo desesperado intentaba alejarme de el en vano, y se arrulló conmigo ronroneando, a estas alturas yo estaba a punto de llorar. Cuando vi que se durmió, intenté pensar alguna solución, en ese momento no pude hacer nada, pues si me movía seguro el se despertaría, sin saber como ni porqué, caí dormido. Desperté y el estaba de nuevo en su esquina escribiendo en su pequeña libreta, esta vez volteando hacia mi varias veces para luego continuar escribiendo en su libreta, me levanté, esta vez con mas confianza porque noté que él no planeaba hacerme daño. Me dió hambre, entonces volvió el pánico de nuevo, estaba encerrado en mi propia habitación, no podía salir a la cocina, no tenía que comer. Mientras pensaba esto escuché un pequeño crujido, era el estómago del gato: los dos volteamos al mismo punto, su panza, luego él me volteó a ver a mí, sin nada que hacer, y yo con los nervios de punta por su mirada oscura tan penetrante le dije un poco tartamudo: “no puedo salir a la cocina, solo si me dejas salir podremos comer” al oir esto me observó por dos segundos más y volvió a su libreta, pensé y busqué soluciones, no había ninguna, estaba y sigo encerrado aquí, con él. Solo pude pensar en una cosa, en un solo plan: que me rescataran, en menos de una semana la editorial notaría que no aparecí, intentarían contactarme, no respondería, hablarían a la policía e irrumpirían aquí, si el gato pudo volverse humano, o humanoide, o lo que quiera que sea eso, podrá volver a lo que antes fue, entonces parecerá que simplemente me encerré yo solo aquí, y el gato saldrá inocente y atrapará a alguien más. En este momento comienzo a escribir esto, para que cuando entren aquí y me vean muerto de hambre, lean esto y se encarguen del maldito gato. Han pasado tres días de lo último que escribí, muero de hambre y parece ser que él también, pero no hace nada, sigue escribiendo, sigue observándome, pareciera que me analiza, soy su experimento, soy su muñeco de prueba, ¿Qué quiere de mi?, ¿por qué hace esto?, ¿no fui al único al que se lo ha hecho?, quiero salir de aquí, quiero que ese gato se aleje de mi, no le puedo hacer nada, no cambiaría nada, seguiré atrapado aquí si lo mato, debo seguir su juego, terminar su prueba, quizás así me deje salir, quizás así quede en libertad, solo debo esperar, dejarlo a él terminar, no preocuparme y seguir tranquilo, estoy al borde de la locura, ayuda por favor, AYUDA, AYÚDENME, NO QUIERO SEGUIR AQUÍ, AYUDA!” Texto encontrado junto a un cuerpo dentro del departamento, el cuerpo se encontró en la cama, sobre él un gato negro y sin ojos. Al cuerpo le faltaban partes de su piel, debajo de las manos habían restos de carne, y lo más espeluznante, parecía que alguien le había arrancado los ojos. Los policías antes de leer esto creían que el estrés había llevado al escritor al borde de la locura, para encerrarse el solo y alimentar a su gato y el mismo con su propia carne, el diario encontrado a un lado del cadáver dio a entender otra cosa. En cuanto los policías entraron al cuarto el gato volteó y los miró con la profunda oscuridad de sus cuencas vacías. Miró fijo a uno de los policías ahí presentes y extrañamente ese fue el único al que el pánico no poseyó, tomó al gato entre sus brazos mientras registraban el lugar. Al irse todos, y antes de que alguien pudiera leer el diario, ese policía se fue directo a su casa con el felino. Desde hace 4 días no se tienen noticias de él ni de su familia. Las Gemelas: Había dos hermanas gemelas que se llevaban muy bien, como si hubiesen nacido siendo amigas: nunca se peleaban, rara vez discutían, compartían todo lo que podían, tenían las mismas aficiones y aversiones y hasta vestían parecido. Toda su vida habían estado en un barrio tranquilo, una zona residencial algo alejada del ajetreo propio de tantas partes de la urbe. Aunque ahora por razones laborales, su madre les había dicho que debían mudarse a una zona distinta de la ciudad, una parte en la que había mucha más actividad y en consecuencia debían tener más cuidado. Llegó así un día en que llamaron a la madre del trabajo y, a diferencia de tantos otros días, las niñas debían cruzar solas una calle bastante transitada. Como habían atravesado esa calle cientos de veces junto a ella, la madre pensó que podía despreocuparse de sus hijas y les dijo que tenía que irse rápido y que ellas podían cruzar solas sin problema siempre y cuando miren a uno y otro lado y estén bien atentas a los automóviles. Las niñas siguieron el consejo de la madre y esta siguió su rumbo dándoles la espalda; pero, ni bien hubo caminado un par de metros, oyó un ruido espantoso, algo parecido al ruido que hace un coco al quebrarse. Eran sus hijas, tendidas sobre el pavimento con las cabezas aplastadas y los cerebros desparramados junto a esquirlas de hueso. A lo lejos un camión huía a toda velocidad, el conductor probablemente distraído con el teléfono o quizás tras haberse tomado un par de copas a la hora de la comida, las arrolló sin tan siquiera reducir su velocidad. El imprudente conductor al sentir los cuerpecitos aplastarse bajo las ruedas del camión aceleró y no solamente no las auxilió, si no que además puso en peligro a otros conductores que pudieron sufrir un accidente al cruzarse con él en su desesperada huída. Por desgracia todo el mundo quedó tan conmocionado que nadie tuvo tiempo de apuntar su matrícula por lo que escapó impune. La madre lloraba desconsoladamente en medio del tráfico detenido, gritaba y agitaba sus cuerpecitos como esperando que se levantaran de nuevo y le ofrecieran una de sus sonrisas. ¿Cómo podría superar la pérdida de sus angelitos de tan solo ocho años? Dicen que el tiempo es el mejor remedio y así fue… Era joven, tenía apenas unos 28 años y un par de años después, se quedó de nuevo embarazada. Casualidades del destino tuvo otra vez gemelas: el problema es que no lograba olvidar del todo a sus hijas fallecidas, sobre todo porque de alguna u otra forma sus nuevas gemelas —que ahora tenían justo la edad en que murieron las anteriores— le recordaban a sus primeras hijas. Tenían tantas cosas en común que algunas veces incluso se equivocaba de nombre al llamarlas y estallaba en lágrimas al recordarlas… Pero esta vez por nada del mundo descuidaría a sus pequeñas. Las tenía terminantemente prohibido cruzar la calle solas. Un día sin embargo vio que mientras jugaban en el parque cerca de su casa se estaban acercando demasiado a la calle y, aterrorizada, les gritó para que se detuvieran, a lo cual ellas respondieron al unísono: —No pensábamos cruzar, ya nos atropellaron una vez aquí y no volverá a ocurrir… Hasta aqui llego con estas Creppys.. espero que hallan sido de su agrado.. y gracias por entrar a mi Post.
He aqui la 3ra entrega de Creepypastas y no siendo mas... comenzamos: Cierra tu puerta: Lee atentamente mis palabras y cierra muy bien tu puerta, al terminar de leer, agradecerás haberla cerrado. Ya no hay tiempo, están cerca… Sus pasos se escuchan, ya están llegando, intentan abrir la puerta, la cerré en cuanto note que ya casi era la hora de su llegada… Escucho sus susurros… están hablando de mí, hablan sobre lo que les prometí… Rasgan sus pezuñas contra mi puerta, sé que quisieran rasgar mi piel con ellas… Ahora empiezan a gritar, piden que les abra la puerta, piden que cumpla mi promesa… Exigen que pague por lo que ellos me entregaron… Pero… Como podría cumplir algo que solo acepte en un momento de ambición, sé que no debí haberlo echo, jamás pensé en como podría cumplir algo casi imposible y en tan poco tiempo no imagine que ellos vendrían a cobrar aquel precio… “Conocimiento absoluto” me dijeron, tendrás todo el conocimiento del mundo de toda época pasada o futura, buena o mala, se revelaría ante mis ojos la verdad sobre Dios, la ubicación de grandes tesoros de la historia, podría solucionar errores de mi pasado y tener respuesta para las preguntas de mi futuro, definitivamente quería aquel poder, era demasiada tentación ante mi, ofreciéndose de manera muy… Barata…? No…claro que no era barata, tenía que entregarle algo a aquellos seres, pedían un precio muy alto, cien almas… cómo podría conseguir cien almas y en tan poco tiempo…?, oh no, claro que no lo pensé, en aquel instante tome la pluma y firme el contrato, si en tres días no entregaba lo prometido, mi vida sería el pago. Si en tres días mi cuenta no era saldada ellos vendrían y me arrancarían el alma. Hace 2 días tenia que entregar aquellas almas, vinieron a recogerlas y se enojaron mucho al ver que no tenía ni una sola, suplique por mi vida, intente convencerlos y afortunadamente me dieron una última oportunidad. Tenía 2 días mas… 2 días para contar y hacer famosa mi historia y ante todo hacerla creíble, me dijeron que si alguien se enteraba por lo que pasaba y me prestaba atención por al menos 2 minutos imaginando cada palabra y sintiendo por lo menos algo de emoción, la vida de aquel incauto seria el pago… Gracias por salvar mi vida, en pocos momentos…ellos tocarán tu puerta. El Dia de todos los Santos: Recuerdan cuando de niños siempre nos hablaban de la religion, tratando de que nunca abandonaramos “El Camino de Dios”?. En estos momentos, escribo esto como mi ultima voluntad y espero que alguien capte el mensaje tan horrible que les dejo: “Ellos te conocen, Ellos te ven, Ellos vendre y te tendran a ti” Mis dedos siguen con fuerza asi que seguire… Los Angeles y Dios….. NO LO SON!, Ellos no te protegen ellos no son lo que nosotros pensamos, ellos revuelven nuestra imaginacion y nos hacen creen en cosas diferente, algo alterno. yo descubri la verdad por mi cuenta y ellos son mucho peores que los demonios, si muero no tendre descanso alguno sere torturado de todas formas vaya a donde vaya. Estaba yo tranquilo, como siempre navegando en mi computador personal, estaba totalmente aburrido fue entonces donde al cerrar el navegador me llego un mensaje instataneo que aparecion en la pantalla con tal rapidez que no lo capte, me senti extrañado porque no tenia ningun programa de mensajeria abierto y no habia dejado ninguna ventana abierta pero lei el mensaje de todas formas. El mensaje Decia: “El Heraldo de Dios Si este mensaje te ha llegado es porque tu has sido elegido para poder entrar en “El Paraiso” y solo tienes que retractar todos tus pecados una vez hecho esto un angel vendra por ti. Te llevara en sus alas y ahi sera el momento en que seras llevado con el mismisimo Dios” Basura religiosa Pense, asi que cerre el mensaje y instantaneamente salto otro mensaje diciendo: “Dios te ofrece gracia y tu no la aceptas?”, Extrañado pero no asustado cerre el mensaje pense que era uno de esos mensajes multiples de bromas o alguna estupidez para convecer a tontos de la existencia de Dios, pero al cerrar este inicio una grabacion de voz con el reproductor. Escuche una voz ronca hablando como si estuviera en un abismo diciendo: “Dios no esta AQUI! No te dejes engañar NO DEJES QUE TE ATRAPEN“ Ahora estaba asustado no podia moverme era como si la grabacion estuviera dirijida hacia mi, al ver la barra de reproduccion, no estaba alli, como si la grabacion fuera en vivo y el hombre de la grabacion dijo: ” Quieres saber donde estoy?” yo no dije nada y el dijo “Quieres saberlo? RESPONDE!“ me senti abrumado y repondi Si entonces lo que me dijo fue: “Estoy en el paraiso, el paraiso por el que tanto soñamos no es mas que un paraiso corrupto, un paraiso sin dioses misericordiosos ni angeles brillosos llenos de gracia, TODO ES MUERTE!”. De pronto se cerro la reproduccion y salto otro mensaje del Heraldo de Dios diciendo: “Es todo, espero que te hayas tapado los oidos porque si no lo hiciste te buscaremos”. Yo sin palabras senti como un frio penetraba mi columna” El mensaje se cerro y aparecio un mensaje, esta vez no del Heraldo de Dios si no del Heraldo Falso diciendo: “Ahora que nos conoces, El dia ha llegado” Se cerro…. El calendario de mi computadora se habria y marco una nueva fecha este mismo dia entrepara ver que fecha marco, y habia marcado este dia como “El Dia de Todos los Santos” Ahora estoy aqui, solo, sin esperanza, sintiendo como me buscan los santos para hacer quien sabe que. Sabia que la religion tenia una mentira, una mentira inmensa que el Dios por el que tanto oraban tenia un secreto… En estos momentos escucho pasos en la sala de mi casa, escucho pisadas como de pezuñas, escucho el sonido del filo de sus espadas… Sin nada mas que decir me despiywgrfecfhuoinfaANFI b njgggmbvlkAIPKJL´P+ Cigarrilos: Alguien quiere intentar esto? Ve hacia algún baño de alto tráfico. Debe ser un baño donde haya estado mucha gente, o no habrá la suficiente energía latente residual para poder hacer esto. El baño de un hotel es perfecto. Asegúrate que es después de las 00:00, y asegúrate de que lleves dos cigarrillos. Entre más fuertes sean los cigarros, más probabilidades de éxito tendrás. Siéntate a obscuras y fúmate uno de los cigarrillos; asegúrate de que haya un espejo y que puedas ver tu reflejo siempre. La cereza del cigarrillo encendido te debe dar la luz suficiente para esto. Cuando te hayas fumado más o menos tres cuartos del cigarrillo, el cuarto deberá estar lleno de humo. Tus ojos probablemente se pondrán llorosos, pero no parpadees. No quites la vista de tu reflejo en el espejo por nada del mundo. Si parpadeas, todo lo que hayas hecho hasta ahora será en vano. Te darás cuenta de que tu reflejo se desvanecerá en la obscuridad. Sin embargo, la cereza del cigarro se separara en dos ojos rojos. El humo del cuarto se empezara a condensar y antes de que te des cuenta de lo que ha pasado, una figura estará sentada a tu lado. Te pedirá un cigarrillo, dáselo y se encenderá por si sólo en cuanto lo lleve a donde su boca debiera estar. En este momento puedes preguntarle lo que tú quieras, y siempre te dirá la verdad. Puedes preguntarle sobre quién mató a JFK o quién era Jack el destripador. Cualquier cosa que se te ocurra. Asegúrate de estar pendiente de cuánto ha fumado del cigarrillo; cuando esté a punto de acabársele, el humo de tu cigarro empezará a definir más de sus facciones, haciéndolo mas material que etéreo. En este momento, párate y arráncale sus ojos de un movimiento. La figura deberá ser en su mayoría humos, así que tus manos atravesarán su cabeza. Si dejas que termine su cigarro, él te atacará, seguramente tomando tu vida. La figura te gritará e insultará, y la mano con la que arrebataste sus ojos te arderá intensamente. ¡No abras tu mano! Aunque los ojos se hayan casi desvanecido, pueden aún ver; corre hacia el interruptor de luz y préndelo. Esto desvanecerá a la forma física de la figura y lo regresará a su forma etérea. Abandona el cuarto, y espera hasta después de las 3:00 AM para abrir tu mano. Probablemente el ardor sea insoportable, pero si abres la mano, todas las luces de donde estés se apagarán, permitiéndole a la sombra regresar y tomar venganza. Quizás tengas marcas en la palma de tu mano cuando la abras, aunque ya cauterizadas. A partir de ahora, no podrás nunca estar en un cuarto a obscuras con un espejo, porque la figura podrá seguirte gracias a las marcas en tu mano. Después de esto, quizás sientas más frío de lo normal, sin importar lo cálido del lugar donde estés. A partir de ahora, tendrás muchas pesadillas, pero en ellas, tendrás la habilidad de una especie de sexto sentido. Podrás ver eventos futuros cercanos, quizás cosas horribles. Cosas que solo tú sabrás y nunca podrás detener. Supongo que es un pequeño precio a pagar por el conocimiento absoluto… El Baile de las Princesas: PRIMERA ESCENA Sindi y sus tres preciadas amigas sentadas en una barda. El río está lleno de tranquilidad, el bosque es triste ¡qué dulce melancolía! Las cuatro mejores amigas y sus pies descalzos al aire, hablan de cosas imposibles, pues a su edad de 16 años, un poco de adrenalina puede convertirse en un poco de peligro. Son felices, a Sindi le agrada. Ante el cielo, un exceso de color azul, Sindi sonríe sin sentirse inocente. Las tres amigas son como ángeles, ¿qué pasaría si se viesen desplumados? La sonrisa angelical de Sindi anima sus pláticas destartaladas. Sindi apuesta a sí misma que un poco de riesgo no hace daño, y ve por fin, su plan perfecto. Hablan las chicas con carcajadas y emoción, ¡si tan sólo Sindi pudiese ser tan feliz como ellas! ¿O qué? ¿A caso la ves triste? SEGUNDA ESCENA Bienvenida a la noche, amiga mía. Sindi llega a su casa. El plan parece que funcionará perfecto, y las demás amigas, ya se han puesto de acuerdo. Sindi miente a su madre, enseguida entra a su cuarto y azota la puerta. Su mano alargada y frágil abre suavemente el cajón, ahí guarda su ropa interior. Decide cambiarse de calzón, el rosa queda perfecto, y el cuchillo escondido será mejor que salga a la luz. El cuchillo ha estado asfixiado, a Sindi no le gusta que duerma mucho, ¡pero ya le ha dicho mil veces que no sea flojo! Sindi se siente tranquila, abre la ventana con cautela, y sin hacer mucho ruido… escapa. Se aleja de su casa con su vestido preferido… Sonríe porque le agrada verse bien durante la ocasión. TERCERA ESCENA Las cuatro mejores amigas se reúnen en el bosque. Sindi observa el rostro de cada una a la luz de la Luna. Sindi sospecha de ellas, ¿por qué sonríen tanto? y lo raro es que… tienen miedo. Ah, pobres angelitos. Sindi sonríe ante la situación, y las demás también. Así que había una cabaña dentro del triste bosque, pero como es de noche, tiene principios macabros. Entusiasmadas todas, entran a la casa y comienza su plan: su juego de princesas. Sara sonríe a Sindi; ambas voltean, y la dulce Pamela se pone su vestido de blanca nieves. Blanca nieves enciende la grabadora. Una música espantosa sale de las bocinas. Sindi se excita… Blanca nieves siente que debe bailar tan sólo un poco… Enseguida, las cuatro amigas bailan al unísono. La música se va poniendo más loca, y si más loca se pone, la sensual y misteriosa Sindi congela más su sonrisa. Blanca nieves alza su mirada inocente; sus ojos no combinan con su tono rojo de labios, es decir, a Sindi no le gusta lo que ve. Extendiendo sus hermosos brazos, Sindi agarra el tacón de cenicienta (de Bárbara). Bárbara, al darse cuenta, sigue sus pasos… A Sindi le parece buen momento y le coloca una cadena alrededor de las manos. .. CUARTA ESCENA Las tres amigas, menos una, están atadas con cadenas que cuelgan del techo. Sindi sonríe con tranquilidad, elige a su primera doncella: Blanca y pura de las nieves. Como no le gustaban sus labios rojizos y su mirada azul, así como el cielo, saca su cuchillo. Sindi recuerda que veía miedo en el rostro de cada una. Muchas ideas, y la mejor de todas es la que viene: Su cuchillo quería llorar sobre la piel pálida de Pamela, entonces lo presiona contra su bello rostro y le va cortando, y cortando… Lo único que no corta, son sus hermosos labios. Mucho y horripilante dolor saliendo a gritos de la boca roja de Blanca nieves. “Ahora combinas con tus labios” Sindi le murmura alegre al oído. A sindi todo le agrada más que antes. La sangre brotaba, y Sindi la recibió con sus manos abiertas. Sus manos marcaban felices su diabólico rastro por las paredes ¡ella era el alma de la fiesta! Los gritos de las amigas complementaban con la música, pero a Sindi ya no le gustaba, quería un poco de jazz, y también quería, que sus amigas bailaran. Y así fue, volvió a comenzar la fiesta y Sindi bailaba seductoramente con su cuchillo al aire, en eso se le ocurre dar vueltas y vueltas… Avienta su hermoso cuchillo, y cae al azar en el ojo de Sara. ¡Más sangre, mucha, mucha pintura para escenarios macabros! Y Sindi agarra un poco más de eso con sus elegantes manos, y se lo embarra a Bárbara por todo el cuerpo. “¿Por qué haces esto?” dice Bárbara llorando. Y Sindi le contesta haciendo llorar de nuevo a su cuchillo. La, la, la, la… La hermosa Bárbara es desollada. Sindi está contenta. QUINTA ESCENA Al amanecer, Sindi escribe en su diario: Querido diario: Ayer fue la mejor noche de mi vida. Antes de saciar por completo mi curiosidad, tuve la oportunidad de ver qué había detrás del rostro de mis amigas, de sus gestos… Y ayer por la mañana, bajo el cielo azul, estaba pensando en qué debería de coleccionar, porque en mi vida he tenido alguna colección de objetos valiosos. En fin, cada rostro de mis amigas se encontrará en mi cajón de cosas robadas. ¡yupi, ahora tendré máscaras! Estoy emocionada. El Trato: Podía respirar apenas, agarrándose de las percudidas sábanas con la poca fuerza que le quedaba. Tosía y se quejaba de los dolores, estaba solitario en la vieja habitación de una casa sin recuerdos, esperando su hora. A lo lejos, caminando apenas, venia Idiel, su hijo, y detrás venía otro tipo, de negro elegante, siguiendo raudo los pasos del chiquillo. La lluvia arreciaba, decorando intencionalmente el triste paisaje. Una casita en medio de la nada, pastizales, arboles a lo lejos y pocas visitas. El Cáncer es una enfermedad terrible, lo sabían padre e hijo. Nilo pensaba en que su retoño ya no llegaría. Era extraño. Recuerda con claridad que le había prometido encontrar una Cura. No sabe si lo dijo por la angustia del momento o quizás el clima era demasiado frio. Es Técnicamente imposible, pero bueno, hay una palabra llamada Milagro. A Mi Padre. Llegando a la casita, encendieron una vela, y haciendo un gesto de “Quédate aquí”, Idiel avanzo hasta la pieza de al fondo, solo, extrañado, con cara de angustia y las manos sudando. - Pensé que no llegarías, hijo. - La lluvia no es impedimento para dejar de venir a verte, Pá. Nilo se asomó, como pudo y curioso, a mirar la entrada. - Y el es.. - Es solo un conocido, Pá. Me hace Compañía. Idiel revisaba los Niveles de Oxigeno del tanque y se aseguraba de que las medicinas estuvieran a las horas, con sus dosis correspondientes. Miró en lo que se había convertido su padre. Una lágrima se asomó recelosa. - ¿Recuerdas que prometí sacarte de esto? - Si, hijo. Pero no te esfuer… Nilo paró en seco cuando vio a su hijo sacar una cuchilla de carnicería. - No tengo mucho tiempo, Pá. Nilo se acomodó como pudo. Le era Imposible escapar, le dolía el alma. ¿Su propio hijo sería capaz de… matarlo? ¿De esa forma lo liberaría? - Hijo, esto no es necesario… - Necesito que confíes en mi, Pá. Dije que te sacaría de esto y así va a ser. Idiel se acercó con el cuchillo, raudo y amenazante, con los ojos hinchados y manos temblorosas. Nilo apenas podía levantar las manos, no tenia como defenderse. Aun así, entendía de cierta manera a su hijo… La desesperación, la impaciencia… La Ira. Entre la poca luminosidad que entregaba la vela y el ruido de los Truenos y el agua cayendo, el brillo de un elemento filoso se asomó agresivo de entre la oscuridad. Nilo tomo una gran bocanada de aire y detuvo el repentino ataque de su Primogénito. Un pequeño forcejeo se inicio. El Hombre de negro en la puerta solo se limitaba a oir la triste escena mientras daba caladas a un cigarrillo. Pero ya no habían fuerzas. No quedaba nada más que hacer es su situación. - Confía en mi, papá… Nilo, ya sin nada más que hacer, dejó de luchar. Idiel acuchilleó el Abdomen de su padre y cortó, casi sin problemas, dejando entrever los órganos vitales. Un Grito de dolor ahogaba el ruido de las gotas chocando contra las viejas latas del techo de la casita. Idiel, casi vuelto loco, metió la mano por entre las tripas malgastadas de su moribundo padre, con la otra sacó una piedrecilla roja de su Bolsillo, y la introdujo como pudo en el vientre. Nilo convulsionaba del Dolor, acortándose su respiración y debilitándose su pulso. Idiel tan solo seguía sobre el, con ambas manos metidas, hurgando, buscando algo. De pronto, La Muerte se llevaba el alma del Pobre enfermo. O eso creería cualquiera. Idiel sonrió y sacó las manos, ensangrentadas, del cuerpo de su padre. Las heridas de este ultimo empezaron a cerrar de forma pausada, y sus estado en general empezó a mejorar. Luego, un suspiro, un aliento de vida. Despertó, recompuesto… Nilo, asustado y sorprendido, se miraba las manos, las piernas, el abdomen, y por ultimo, a su hijo. Luego de un momento de quietud y silencio, se lanzo sobre Idiel, llorando a mares, agradeciéndole lo que sea que haya hecho para lograr tal… cosa. Pero idiel, extrañamente, lo tomó y de un pequeño empujoncito, lo hizo ponerse de pie. - Debes irte, ahora. Te esperan en la casa de la Tía Doris. Pero debes irte, YA. - Pero, hijo… no puedes decirme que me vaya… - ¡Debes Irte ahora, Mierda! Yo estaré aquí, de verdad…. solo necesito descansar, a solas un rato. Nilo lo miro extrañado, pero una sonrisa apareció en su rostro. - Nunca terminaré de agradecerte esto… Ya hablaremos. Tomó un abrigo y se fue corriendo, ignorando hasta al tipo de negro que estaba en la puerta. Acto seguido a esto, Idiel expulsó un chorro de sangre y se lanzó al suelo, retorciéndose de dolor. Miro sus manos, sus brazos y se tocaba la cara. Sus órganos ardían, estaba mareado y exhausto, con ganas de morirse y de vomitar. El Hombre de Negro entró calmado a la Habitación, encendiendo otro cigarrillo. Idiel volteó como pudo dentro de su repentina agonía y le estiró la mano. - No… Nosotros teníamos u… un trato… - Y lo cumpliré al pie de la letra, chiquillo. El Hombre de Negro Le tomó la mano a Idiel, quien ya había perdido la mitad de su peso en 30 segundos. Aquel Hombre Dio un pequeño chasquido y a sus espaldas se formaba una pequeña sombra en el suelo. Idiel, ya moribundo, se dejó caer sonriente en los Brazos del Hombre de negro. - Debes de amar mucho a tu padre para hacer esto… Idiel solo sonreía. El Hombre Acomodó al chiquillo e hizo aparecer su Hoz. El agujero negro se enanchó un poco más y ambos desaparecieron entre la nubosidad maldita de un portal desconocido, dejando atrás un mar de dudas en Nilo, quien había llegado con algunos familiares para celebrar el milagro, pero no encontraba a su amado hijo por ningún lado… Él te esta viendo: El sigue ahí y no se va a moverse. no mueve ni un musculo de su cara, estaba ahí, paralizado. No hace nada, ni un movimiento a excepción de sus ojos. Sus ojos, sus ojos te miran fijamente mientras la luz del día se agota. Es este hombre, el que te hace sentir extraño cuando estas solo y no sabes por qué. Cuando escuchas un ruido a tras de ti, es él. Cuando piensas que algo se movió sin explicación alguna, es él. Cuando sientes ese pequeño viento que te produce escalofríos… si, era él. Tú como muchos otros ha sufrido de su mirada perversa y esquizofrenia. La sensación de que alguien te ve no es falsa, si te estaban viendo, y te ven fijamente. Con esos ojos casi blancos por completo que solo se mueven cuando tu lo desees, cuando tu te mueves. Parado ahí, en la primera oportunidad que tiene te esta viendo. Pero no siempre lo hace… a veces no puede. Cuando es de día él se esconde, no lo pueden ver. Cuando no hay lugar por donde ver… Y te preguntaras ¿Él por donde me esta viendo?. Te diré pero promete no ir… te pasaría lo que a mí. Ver los ojos de tal hombre te provocara una locura de la cual nunca escaparas, es tan perturbador… Yo solo lo hice por curiosidad. Me acerque al lugar en donde estaba. Apenas moví esa tela con que se cubre y lo pude ver. Él ahí parado, y cuando mire sus ojos fijamente no pude moverme y empezó a sonreír. Esa sonrisa no se me olvidara, y si te asomas a ti tampoco. No recuerdo ni mi nombre ¿Quien soy? solo recuerdo una sonrisa y dos ojos mirándome.. solo eso. Perdóoon… no te he dicho en donde se encuentra mirandote. El esta atras tuyo, a un lado, en frente… depende de donde este tu ventana. No te veas en la noche, no conseguirás ver nada mas que esos ojos y la sonrisa escalofriante. La razón por las que no veo a la ventana de noche: él te esta viendo. Hasta aqui esta entrega de Creepys... espero que se hallan entretenido un buen rato.