Dhubert
Usuario (Argentina)

.....una cebolla, una berenjena y un cacho de pollo. Tenia una papa, una zanahoria y pollo (muy poco), y como tenia fiaca fui a la vuelta y compre una berenjena, un tomate y una cebolla mas lo de la foto no tenia para la Manaos asi que solo tome agua, despues corte todo en rodajas asi El resultado fue este La certificada Bueno, no me tenia fe pero quedo rico, para que vean que siendo pobres se puede comer algo. Yo antes era un dandy, que tomaba Manaos y Pitusas pero ahora caí bajo, es todo.
Así con el paco te deja como un zombie, así como el éxtasis te deja seco y la cocaína te deja duro como death chano, el feminismo te deja así, decile no al consumo de estupidez

¿POR QUE LOS CEOs SON TAN MALOS POLÍTICOS? ¿Por qué los CEOs son tan malos políticos? Para empezar convendría especificar qué es exactamente un CEO. El acrónimo se refiere al inglés "Chief Executive Officer", literalmente: "oficial ejecutivo en jefe", y vendría a ser el equivalente anglosajón de nuestro "gerente general ejecutivo", o "director general", o "presidente ejecutivo", según las diferentes empresas y países. Resulta difícil describir en pocas palabras la función exacta de este puesto porque, al igual que su denominación, varía considerablemente de una empresa a otra y de un país a otro. Pero, para dar una idea bastante ajustada a la realidad, podríamos decir que, en materia de jerarquías, para los empleados comunes de una empresa la jerarquía superior comienza con Dios, luego viene un gran vacío interestelar, e inmediatamente después, está el CEO de la firma. Para los ateos el orden jerárquico empresarial es más simple todavía: dentro de la empresa, por arriba del CEO solo está el vacío interestelar... Todo esto contribuye a un hecho real muy sencillo y fácil de comprender: Los CEO no están acostumbrados a que alguien les diga "no". No están acostumbrados a tener oposición. En una empresa la decisión de un CEO es ley. Ningún empleado discute con un CEO. Si el empleado cumple, bien; caso contrario, está despedido. En contraposición, dentro de la política democrática, el "no" puede ser solamente el punto de partida para una larga y desgastante negociación. Es que las empresas no son democráticas. Nunca lo fueron, no lo son, y tampoco lo serán mientras quieran ser eficientes y cumplir con sus objetivos económicos. Y ése es el primer gran problema con el que se encuentra un CEO cuando pretende ingresar al ámbito político y se encuentra de pronto prisionero de un sistema perverso en el cual, completamente al margen de lo buena o mala que pueda llegar a ser su propuesta para el país, no solo debe "negociar" para que los aliados lo apoyen sino también para que los opositores dejen de oponerse. El manejo de "la Banelco" política – Flamarique dixit – es sustancialmente diferente al manejo del presupuesto de marketing de una empresa. En el ámbito empresario el proyecto bueno es aquél que le hace ganar plata a la empresa. Sobre eso no hay, ni puede haber, discusión alguna y todo el mundo lo tiene en claro. Pueden haber – y, de hecho, siempre hay – choques de ambiciones personales y batallas de egos, pero en el fondo todos saben que si a la empresa le va mal, pueden llegar a rodar unas cuantas cabezas y, algo no menos importante, puede no haber ningún "bonus" o premio extra a fin de año, como que tampoco habrá un generoso aumento de sueldo para los puestos directivos. En política se dirá que el proyecto bueno es el que le garantiza el mayor bien al mayor número de personas. Al menos ése es uno de los criterios de evaluación teóricamente posibles. Pero es teoría; tan solo teoría. La verdad es que en la política democrática no hay proyectos buenos. Hay proyectos que cuentan con el apoyo de la mayoría de los operadores políticos y hay proyectos que no consiguen obtener un respaldo mayoritario de los agentes y los operadores políticos, incluidos los medios masivos de difusión. Las razones por las cuales un proyecto político puede recibir – o no – un apoyo mayoritario son múltiples pero, por regla general, no tienen nada que ver con la conveniencia o inconveniencia para el país o para el pueblo. Todavía sigue siendo válido el axioma que dice que los políticos democráticos viven de los problemas no resueltos que tiene la gente por lo que, en realidad, no tienen ningún interés en resolverlos. Las dos preguntas que todo político democrático se hace en forma automática al tomar conocimiento de una posible nueva medida son: "¿A mí eso en qué me afecta?" y "¿Qué hay para mí en eso?". Luego, dependiendo de las respuestas, el político decide otras dos cosas: 1)- Si le conviene – o no – apoyar el proyecto y 2)- Lo que eventualmente podría llegar a exigir en una negociación para decidirse a dar su apoyo o bien, dado el caso, para renunciar a su oposición. Un CEO no tiene experiencia en este tipo de situaciones, ni tampoco su formación lo ha preparado para enfrentarlas. Por más cursos de negociación que haya hecho para perfeccionarse, la mentalidad política y la económica funcionan con parámetros, tiempos y condiciones sensiblemente diferentes. El concepto de "ganar" significa una cosa en política y otra muy distinta en economía empresaria. En economía si gana la empresa, los miembros de la misma a la corta o a la larga también ganan o al menos pueden ganar. En la política democrática la cosa es al revés: si el político gana – ya sea en poder, en prestigio, en posicionamiento estratégico o simplemente en dinero – es posible, pero nada seguro, que el país también gane algo. En nuestro país, a todo esto se agrega un sistema electoral siniestro que obliga a los gobernantes a librar batallas electorales cada dos años. Dos años que, en la práctica, se reducen a un año y medio. En algunos casos a menos todavía ya que, dependiendo de las crisis y las oportunidades demagógicas, las campañas electorales pueden empezar mucho antes de lo normal. Así, el gobernante argentino, además de gobernar, tiene que ocuparse de ganar elecciones y, si está abocado a las elecciones, es inevitable que se resienta mucho la calidad de su gestión de gobierno. Simplemente no le puede dedicar suficiente tiempo, atención y energía. Si las constantes diatribas, discusiones, palos en la rueda y denuncias sistemáticas traban una de las funciones esenciales del Estado como lo es la función de sintetizar las fuerzas divergentes, la constante y permanente subasta electoral del poder político impacta también en aquella otra función estatal esencial que es la planificación. Los CEOs conocen y en muchos casos incluso dominan las técnicas y los procedimientos de la planificación estratégica. En esto no se trata de falta de preparación o conocimientos. Toda empresa planifica su propio futuro. La que no lo hace, desaparece muy pronto del mercado. La diferencia fundamental entre la planificación económica y la política está en los plazos. Mientras las empresas rara vez planifican más allá de los 10 o, a lo sumo, 20 años, la política requiere previsiones que, en algunas áreas – como por ejemplo la educación – pueden llegar a abarcar generaciones enteras. Si a esto le contraponemos el máximo de 8 años que tiene un presidente como horizonte de gestión – lo cual con una elección cada dos años representa cuatro campañas electorales – no es ningún milagro que la planificación estratégica resulte prácticamente inexistente incluso en gobiernos constituidos por personas que entienden del tema. Para salir del cortoplacismo y posibilitar eso que se ha dado en llamar "políticas de Estado" – que no son más que políticas planificas a mediano y largo plazo dentro del marco de un plan estratégico – lo que la dirigencia política necesita son estructuras partidarias coherentes y sólidas que no cambien constantemente de objetivos y de metas a cada cambio coyuntural para cosechar los vaivenes del humor electoral. Y dentro de esas estructuras lo que se necesita es algo que, desgraciadamente, los argentinos no saben hacer y que es trabajar en equipo. Para desgracia de la política, los que menos saben trabajar en equipo son precisamente los CEOs. En el mundo empresario ni siquiera tienen necesidad de hacerlo. La última palabra la tienen siempre ellos. Sus decisiones no se discuten, se ejecutan. Un CEO puede exigir que sus empleados trabajen en equipo pero él está al margen de cualquier equipo que se pueda llegar a formar. El CEO – y sobre todo el CEO de las culturas "latinas" – no es parte de ningún equipo. Él es la autoridad. Se concibe a sí mismo como tal y es la función que quiere desempeñar. El resultado es lo que tenemos. Por ejemplo, un área de economía dividida en siete ministerios, con sus siete ministros que deberían trabajar en equipo y que no saben como hacerlo; suponiendo que quieran hacerlo en absoluto. ¿Y por qué tiene que ser así? Nadie lo va a confesar en forma abierta pero es porque el CEO presidente no soportaría tener a su lado un CEO ministro de economía que le haga sombra. Se me dirá que por lo menos los de ahora son menos proclives a la corrupción que los que estaban antes. No sé. Por un lado es evidente que estos ex gerentes generales ya vienen con una posición socioeconómica ganada y no necesariamente están atacados de la avidez de rapiña que pudo caracterizar a un ex chofer, a un ex empleado bancario o a todos los ignotos contadores, arquitectos y abogados que llegaron al poder político portando antecedentes muy poco claros. Una parte de estos muchachos y muchachas desfila hoy por los tribunales ante jueces que tampoco son tan inocentes como se cree pero algunos de los cuales aprovechan ahora la coyuntura para tomarse su venganza por los años de destrato que tuvieron que padecer. Por el otro lado, no menos evidente es que unos cuantos de estos CEO son los que antes pagaban las coimas que percibían quienes ahora están en la oposición. De modo que la situación en la que nos encontramos es bastante triste. Los de la oposición están desesperados por volver al poder porque, si no lo logran, pende sobre sus cabezas la amenaza de ir a prisión por corruptos. Pero, con sus CEOs, el oficialismo actual está en manos de quienes trabajaron ganando licitaciones del Estado. Y todo el mundo sabe que – siempre y bajo todos los gobiernos, incluso los militares – conseguir la adjudicación de una licitación estatal en la Argentina ha sido completamente imposible sin pagar el "peaje" correspondiente. El gran problema de los CEOs, aparte de las debilidades señaladas, es que no tienen autoridad moral para invocar una "mani pulite". Ergo, tampoco tienen capacidad plena para cumplir con la tercera función esencial del Estado que es la de conducir. Trabado en su función de síntesis, en su función de planificación y en su función de conducción, el Estado argentino es tan solo el botín por el que se pelea la oposición con el oficialismo. Oposición y oficialismo que se miran con recelo y hasta con odio, no porque no se conozcan sino por todo lo contrario: porque se conocen demasiado. Por eso, la situación entre la oposición y el oficialismo en la Argentina constituye el clásico caso del muerto que se asusta del degollado. Pues, como dice el refrán, siempre hacen falta dos para bailar el tango. Y los CEOs bailan mal. Lastimosamente mal. DENES MARTOS: http://denesmartos.blogspot.com.ar/

Mi idolo Mercado por lo siguiente: Por que ya de pendejo hacia la diferencia siendo campeón mundial sub 20 a pesar de varios compañeros pechitos Por que pone el corazon y la sangre en donde haya jugado, no la pechea como ciertos Rosarinos LM, GM, MB Por que es un goleador y hace goles claves no el cuarto de una goleada Por que tiene técnica y cabezaso Por que los rivales le temen y lo respetan, solo con una mirada los rivales se hacen encima Por que los árbitros igual le temen Por que rompe con las leyes de la fisica donde la materia es impenetrable Por que los DT del mundo sueñan con tenerlo es sus equipos Por que los grandes jugadores sin sangre en las venas lo admiran Por que es un ganador Por que es humilde, no se olvida de su tierra y sale a bicicletear como un campeon por la estepa Patagonica Por que es ídolo mundial, acá con un ponja Aca con una estrellita de hollywood Por que fue extra en Hollywood Por que en sus tiempos libres colabora para combatir el terrorismo Por que tiene facha y estilo Por que con 11 Mercados seguro en el mundial de Rusia la foto final seria esta Por que para el lo primero es la familia y no le da cabida a las trolitas botineras que lo acosan Por todo esto y por mucho mas, Mercado sos mi ídolo

Hola, paso a contarles mi triste historia, me compre unas galletas para mi merienda y de paso seguir coleccionando los stickers de los muertos de la selección Bueno las abro y sorpresa!!, eran de chocolate!!, le pifiaron a las galletas!!! Fue un shock, como ver a la selección ganar una copa, supongo Pero luego de sacar las galletas y ver el sticker comprendí, se hizo la luz a tamaña pifia Bueno, voy a merendar, solo era eso.

La sangre del oso panda, milagrosa Gran atracción en zoológicos y en China y protagonistas involuntarios a las atenciones de los niños, los osos pandas son unos animales tiernos y devoradores de bambú que, se acaba de descubrir, tienen en su sangre la capacidad de curar de enfermedades al ser humano. En estudios sobre el ADN del panda gigante, científicos chinos de la Universidad Agrícola de Nanjing descubrieron en el torrente sanguíneo del animal un poderoso antibiótico, capaz de matar bacterias y hongos. Según explicaron estos científicos en declaraciones que recoge la web BBC, esta sustancia en la sangre de los mamíferos podría permitir luchar contra superbacterias que se han hecho resistentes a los fármacos. El compuesto, denominado ‘ cathelicidin-AM’, mostró “una potencial actividad antimicrobiana contra un amplio espectro de microorganismos, incluyendo bacterias y hongos, en sus versiones estándar como en cepas resistentes a los medicamentos", explicó el doctor Xiuwen Yan, responsable de la investigación. El cathelicidin-AM es un compuesto antibiótico liberado por el sistema inmunológico de este tipo de oso en estado salvaje para protegerlos de infecciones. "Los antimicrobiales de códigos genéticos juegan un importante rol en la inmunidad innata contra microorganismos nocivos", señaló el investigador. El oso panda es una especie que estuvo a punto de extinguirse y de la que actualmente se pueden contar unos 1.600 ejemplares en estado salvaje. Debido a estas escasas cifras, existía la preocupación de que estos animales se convirtieran en ratones de laboratorio para usar su sangre para producir el antibiótico. No obstante, los científicos lograron sintetizar artificialmente el componente en el laboratorio, a través de la decodificación de los genes, produciendo una molécula conocida como un ‘péptido’. El objetivo de este laboratorio es crear un nuevo medicamento contra superbacterias o un antiséptico para limpiar utensilios, todo gracias a la sangre del panda. Fuente: http://www.telecinco.es/informativos/curioso/oso_panda-sangre-China-valor-cura-enfermedades-laboratorio-Xiuwen_Yan_0_1536150127.html

Bueno es una mezcla de panqueques y pancakes, tambien se pueden hacer panqueques que solo llevan harina y leche o agua Primero el dulce de Cerezas Ingredientes: 300 g de cerezas 120 g de azúcar Esa es la proporción, pueden hacer mas, también pueden usar otra fruta, manzana, durazno, van al verdulero y pueden comprar fruta picada si te la dan mas barata. Se coloca la fruta sin el carozo, cortada y troceada y el azúcar en un recipiente y se lo deja dos o tres horas, el azúcar se disuelve ademas de que la fruta también libera jugo y no hace mas liquido que ese para que se ponga a cocinar y queda asi: Después se pone a fuego medio hasta que hierve, se deja unos 10 minutos y se baja a mínimo y de deja 20 minutos aproximadamente, siempre tiene que revolver y lo van probando hasta que les guste El resultado es este: Ahora los pancakes (los pancakes llevan manteca y esencia de vainilla, yo no tenia) Ingredientes: 150 g de harina 1 vaso de leche 2 cucharadas de azucar una pizca de sal 1 huevo 2 cucharaditas llenas de polvo de hornear Mezclar el huevo y agregar la leche, mezclar. Aparte mezclar la harina, el polvo de hornear, la sal, y el azúcar. Y se agrega a la otra mezcla, se bate y se agrega leche o harina hasta tener una consistencia como la de los panqueques. Se deja dos minutos reposar la mezcla y con un cucharon chico se coloca en un sarten caliente (si es anti adherente mejor, si no pasar aceite por todo el sarten con un papel de cocina), cuando aparecen burbujitas en toda la superficie se da vuelta Bueno asi queda: Ahora a morfar, me salieron 7 pancakes medianos: La mordida taringuera: Eso es todo, hasta la vista diamond!!
Acá dejo unos panes rápidos y fáciles de hacer Ingredientes: Para aproximadamente 24 pancitos 1 taza de maizena, almidon de maiz (120 gramos) 2 tazas de harina (240 gramos) 1 cucharadita de sal 4 1/2 cucharaditas de polvo de hornear Crema de leche 1 Taza de leche Procedimiento: * Tamizar todos los ingredientes secos * Hacer un hueco en el centro y agregar aproximadamente 200 ml de crema de leche y la taza de leche, mezclar todos los ingredientes sin amasar hasta obtener una masa suave y blanda. * Estirar la masa sin apretarla, de aproximadamente un centimetro y medio con cortapasta, yo lo corte con un vaso. * Colocar los pancitos en una placa enmantecada y enharinada * Cocinar en horno caliente mas o menos 20 minutos, hasta que estén dorados. * Servir tibios o fríos y comelos como quieras, yo les puse mermelada a unos y queso crema a otros, también les podes poner manteca, fiambre etc, o si preferís sin nada Acá la mordida taringuera
Acá les dejo un pan rápido, unas tortillas, para reponer carbohidratos y seguir taringueando con toda la energia Ingredientes: * 200 g de harina * 1/2 cucharadita de sal * 2 o 3 cucharaditas de polvo de hornear * Leche * un huevo (me olvide ponerlo en la foto, igual es opcional) Procedimiento: Mezclar los ingredientes secos en un recipiente, hacer una corona y en el medio poner el huevo y la leche, mezclar todos los ingredientes hasta obtener una masa homogénea, no amasar, algo así Separar en bollos de acuerdo al tamaño que le quieras dar a las tortillas Estirar con un palote, yo no tengo asi que lo hice con un vaso y la mano Cocinar a hornalla media je, en un sarten, si es anti adherente mejor por que no le poner aceite y si no lo es le agregar apenas una gota de aceite Y listo, a morfar