Deutschland
Usuario (Argentina)

Polonia se presentó siempre como la principal víctima en el inicio de la Segunda Guerra Mundial, algo que indudablemente es cierto. Pero también es verdad que el Estado ultranacionalista polaco oprimió en los meses anteriores a la invasión a la población alemana residente en Polonia y a otras minorías étnicas, lanzándose una oleada de crímenes y asesinatos colectivos que podían haber acabado en un auténtico genocidio. Un mapa que detalla las minorías étnicas que habitaban en Polonia (año 1931) Es algo innegable que Adolf Hitler se había propuesto destruir el Estado Polaco como expansión previa hacia el espacio vital, el “Lebensraum”. Esto último incluía los territorios de Polonia que estaban habitados mayoritariamente por polacos. Sin embargo Polonia también ambicionaba y poseía territorios habitados mayoritariamente por alemanes, unos 4.500.000, como era Pomerelia, Alta Silesia o Dantzig, esta última con un 97% de población germana. Aunque algunas de estas zonas tenían previsto un plebiscito para su retorno a Alemania, Polonia hizo todo lo posible por evitarlo. Lo mismo sucedía con Polonia Oriental o Galitzia, habitados por 6.500.000 ucranianos, rusos y bielorrúsos que la Unión Soviética requería. Y no eran los únicos casos, pues Varsovia tenía los mismos problemas en sus regiones fronterizas con Lituania, Hungría o Eslovaquia en aquel tumultoso año 1939, naciones con las que ya había tenido guerras en el pasado. Las tensiones entre todos estos países y en especial Alemania se incrementaron. Durante este período antes del conflicto los polacos se aventurarían en una serie de crímenes racistas contra las minorías alemanas y otras que serían muy decisivas para determinar que Hitler y Stalin se decidieran a invadir Polonia y dar comienzo a la Segunda Guerra Mundial. Soldados polacos expanden la frontera La siguiente cronología recoge todos los crímenes, asesinatos y violación de derechos contra los ciudadanos alemanes en la mayor parte de los casos, aunque también de otras minorías, que Polonia cometió entre el 26 de marzo y 1 de septiembre de 1939. -26 de Marzo: Boicot a comerciantes y artesanos alemanes en Thorn. Manifestaciones de carácter xenófobo y expansionista con proclamas como: “¡Queremos Dantzig!”, “¡Queremos Königsber!” o “¡Fuera Hitler!”. -28 de Marzo: Una masa de grupos radicales polacos consiguen parar violentamente una reunión declarada legal de ciudadanos alemanes en Liniewo. -30 de Marzo: Protestas racistas contra ciudadanos alemanes en toda Pomerelia. -31 de Marzo: Apedreamiento de comercios alemanes en Posen. -2 de Abril: Turbas callejeras agreden y provocan heridos en Wongrowitz, Zabczyn, Gollantsch, Wollstein, Waldtahl, Margonin, Klecko y Lipiagora. -4 de Abril: Piquetes armados impiden comprar a polacos y a los mismos ciudadanos alemanes dentro de tiendas alemanas. -13 de Abril: Agresiones contra alemanes en Berent, lo que lleva a que más de 100 ciudadanos germanos en Pomerelia se trasladen como refugiados a la más segura Dantzig. -24 de Abril: Se cometen 11 casos de violencia hacia alemanes en la Alta Silesia por parte de los grupos nacionalistas polacos Liga Juvenil y Campo de la Unificación Nacional. -6 de Mayo: Apedreamiento de comercios alemanes en la Alta Silesia. -8 de Mayo: Se producen los primeros dos muertos alemanes en Lodz al ser incendiadas por multitudes furiosas varias granjas. Ese mismo día también los niños alemanes que van al colegio sufren violencia por parte de niños polacos y sus profesores en clase, lo mismo que las agresiones contra alumnos que estudian en escuelas alemanas. -11 de Mayo: Quedan clausurados en Polonia todos los periódicos alemanes. -15 de Mayo. Progrom en la ciudad de Tomaschow-Mazowiecki donde la mayor parte de los 3.000 habitantes alemanes son apalizados y maltratados en público por civiles violentos y policías polacos. Las consecuencias son de una mujer alemana muerta y 200 heridos, entre ellos diez muy graves. -21 de Mayo: Cierre oficial de tres colegios alemanes en Birnbaum, Gnesen y Wollstein respectivamente. -22 de Mayo: Asaltos y linchamientos racistas contra las minorías ucranianas de Volynia por parte de civiles exaltados polacos apoyados por la policía. También sufren agresiones inmigrantes rusos y bielorrusos. -25 de Mayo: La Universidad de Posen prohíbe a los jóvenes alemanes estudiar en sus facultades y expulsa a los que ya cursaban estudios. -30 de Mayo: Se producen 48 agresiones contra ciudadanos alemanes en la Alta Silesia. -2 de Junio: Cierre de tres centros de ocio alemanes en Teschen. -3 de Junio: La Asociación Alemana y la sede del Banco Nacional Alemán en Karwin son confiscadas por el Estado. -7 de Junio: Boicot a propiedades alemanas en Konstantynow como tala de árboles frutales en los cultivos, incendios de cosechas, envenenamiento de perros, robos de madera, etc. -16 de Junio: El Estado expropia en Lodz el Teatro Alemán, el Casino Alemán y el Albergue para Enfermos de la Iglesia Evangélica; en Tarnowitz la Casa Alemana; y en Posen el Banco Alemán del Comercio y la Industria. -19 de Junio: Se producen 52 agresiones contra alemanes en Posen. -22 de Junio: Maltratos a alemanes en Kattowitz. -23 de Junio: Expropiación del Hospital de las Juanistas de la Orden de San Juan en Driesen y expulsión en un plazo de dos horas de todas las monjas alemanas. -24 de Junio: Destrucción de una iglesia protestante, una escuela y un gimnasio en Pabianice, todas propiedades alemanas, seguido por apaleamientos a sus dueños. -26 de Junio: Despido masivo de trabajadores alemanes en empresas polacas de Kattowitz. -10 de Julio: Expropiación de 60 cooperativas lecheras alemanas en Posen. -12 de Julio: Cierre de 13 escuelas alemanas en Posen. -15 de Julio: Asesinatos y palizas a numerosos ciudadanos ucranianos por parte de polacos racistas con complicidad de la policía en las ciudades de Volynia, Ochin, Wicemtowka, Stanislawka, Spray Zapust y Podhajce. -24 de Julio: Se producen 230 agresiones violentas contra ciudadanos alemanes en Kattowitz y Thorn. -25 de Julio: Soldados polacos ejercen maltratos contra civiles alemanes en Schazendorf consistentes en arrodillarles cara a una verja y golpearles hasta hacerles sangrar por nariz, boca y oídos, mientras obligan al resto de la polación polaca a mirar y burlarse. -9 de Agosto: Incendio provocado contra el pueblo de mayoría germana de Schönthal. -11 de Agosto: Cierre de la Universidad Teológica de la Iglesia Evangélica Unificada de Polonia, cuyos creyentes son mayoriamente alemanes, por orden de un Decreto del Ministerio de Confesiones Religiosas y Enseñanza Pública. -12 de Agosto: Cierre de todas las librerías alemanas de Posen. -16 de Agosto: La policía polaca detiene sin motivo y encarcela a más de 100 alemanes en Beuthen. -17 de Agosto: La policía polaca detiene sin motivo y encarcela a más de 200 alemanes en Kattowitz y Teschen. -20 de Agosto: Un total de 38 alemanes muertos o heridos por linchamientos de una multitud polaca, además de un número mayor de ucranianos apaleados o fallecidos, y por vez primera varios ciudadanos lituanos apalizados o asesinados en diversas partes de Polonia. La oleada racista también se traslada a los residentes húngaros y eslovacos. Todo este clima de violencia fue permitida sin duda alguna por la pasividad del Presidente Ignacy Móscicki y el Ministro de Asuntos Exteriores Józef Beck. La prensa, radio y en general toda la opinión pública fueron minadas con una intensa campaña propagandística xenófoba. Durante este período la Artillería Antiaérea Polaca también disparó contra 16 aviones alemanes que cruzaban a Prusia Oriental, de los cuales 11 eran comerciales y 5 de pasajeros o correos, por suerte sin incidentes. El 1 de septiembre de 1939 Alemania invaderia Polonia, dando inicio a la Segunda Guerra Mundial, en la totalidad de los casos los alemanes etnicos previamente oprimidos celebrarian la llegada de los soldados de la Wehrmacht. Alemanes etnicos (Volksdeutsches) dan la bienvenida a soldados de la Alemania Nazi en la ciudad polaca de Tczew (año 1939).

Mohammad Qataa, el niño ejecutado en Siria, en una protesta por la democracia en Alepo. Integrantes de un grupo islamista vinculado a Al Qaeda ejecutaron en la ciudad siria de Alepo a un menor de 15 años delante de sus propios padres como castigo por lo que consideraron un comentario herético. Mohammad Qataa recibió en público un disparo en la cara y otro en el cuello un día después de ser detenido tras decir en una discucion: "Aunque el profeta Mahoma bajara (del cielo), yo no me convertiría en creyente". Los insurgentes, que pertenecen al Estado Islámico de Irak y Siria, grupo islamista conocido inicialmente como Frente Nusra, se llevaron a Qataa. La gente se concentró a su alrededor y un combatiente del grupo dijo: "Generosos ciudadanos de Alepo, no creer en Dios es politeísmo y maldecir al profeta es politeísmo. Quien maldiga aunque sea una sola vez será castigado así". Entonces disparó dos balas con un rifle automático delante de la multitud y ante el padre y la madre del chico, se subió a un coche y desapareció.
La familia Al Assad pertenece a la tolerante orientación alawí del Islam. Las mujeres sirias tienen los mismos derechos que los hombres al estudio, salud y educación. En Siria las mujeres no tienen la obligación de llevar el Burga. La Sharia (ley Islámica) es inconstitucional. Siria es el único país árabe con una Constitución Laica y no tolera los movimientos extremistas islamistas. Alrededor del 10% de la población siria pertenece a alguna de las muchas ramas cristianas presentes desde siempre en la vida política y social. En otros países árabes la población cristiana no llega al 1% debido al hostigamiento sufrido. Siria es el único país del Mediterráneo que sigue siendo propietario de su empresa petrolera, que no la ha querido privatizar. Siria tiene una apertura hacia la sociedad y cultura occidental como ningún otro país árabe. A lo largo de la historia 5 Papas fueron de origen sirio. La tolerancia religiosa es única en la zona. Antes de la guerra civil Siria era el único país pacífico en la zona sin guerras ni conflictos internos. Siria es el único país árabe que no tiene deudas con el Fondo Monetario Internacional. Siria es el único país del mundo que ha admitido refugiados iraquíes sin ninguna discriminación social, política o religiosa. Bashar Al Assad tiene una aprobación extremadamente popular. Sabías qué Siria posee unas reservas de petróleo de 2.500 millones de barriles, cuya explotación está reservada a las empresas estatales.
MANIFIESTO AL PUEBLO DE ESTONIA En el curso de los siglos nunca el pueblo estonio perdió su deseo de independencia. De generación en generación se ha mantenido la esperanza escondida de que, a pesar de la esclavitud y la opresión de los invasores hotiles, el tiempo vendría para Estonia "cuando todas las astillas, en ambos extremos, se deshagan en llamas" pero tambén cuando "Kalev vuelva a casa y traiga la felicidad a sus hijos." Ahora llegó el tiempo. Una lucha sin precedentes entre las naciones ha aplastado los dimientos podridos del Imperio Zarista Ruso. Por todas las planicies sármatas, una ruidosa anarquía se está extendiendo, amenazando con abrumar a su paso todas las naciones que viven en el antiguo Imperio Ruso. Desde el oeste los victoriosos ejércitos de Alemania se acercan, con el fin de reclamar su parte de la herencia de Rusia y, sobre todo, para tomar posesión de los territorios ribereños del Mar Báltico. En esta hora, el Consejo Nacional estonio, como representante legal de nuestra tierra y pueblo, tiene, en acuerdo unánime con los partidos políticos y organizaciones democráticas estonias, y por fuerza del derecho de autodeterminación de los pueblos, consideró necesario tomar las siguientes medidas decisivas para definir el destino de la tierra y del pueblo estonio. ESTONIA, dentro de sus fronteras históricas y étnicas, está declarada a partir de hoy LA REPÚBLICA DEMOCRÁTICA INDEPENDIENTE. La República de Estonia desea mantener absoluta neutralidad política hacia todos los Estadosy pueblos vecinos y espera que ellos respondan igualmente con total neutralidad. Las tropas militares estonias serán reducidas al temaño necesario para mantener el orden interno. Los soldados estonios sirviendo en las fuerzas armadas de Rusia serán llamados de vuelta a casa y desmovilizados. Hasta que la Asamblea Constituyente estonia sea elegida por medio de elecciones generales, directas, secretas y proporcionales, y se reúna para determinar la estructura constitucional del país, toda la autoridad ejecutiva y legislativa permanecerá en las manos del Consejo Nacional de Estonia y del Gobierno Provisional estonio creado por él, cuyas actividades deberán ser orientadas por los siguientes principios: 1. Todos los ciudadanos de la República de Estonia, independientemente de su religión, origen étnico, opiniones políticas, gozarán de igual protección de las leyes y tribunales de la República. 2. Todas las minorías étnicas, rusos, alemanes, suecos, judíos, y otros residentes dentro de las fronteras de la república, tienen garantizado el derecho a la autonomía cultural. 3. Todas las libertades civiles, la libertad de expresión, de prensa, de religión, de reunión, de asociación y la libertad de huelga, así como la inviolabilidad de la persona y del hogar, la voluntad irrefutable efectiva en el territorio de la República de Estonia y en base a las leyes, el Gobierno debe poner en práctica de inmediato. 4. El gobierno provisional se dio a la tarea de organizar los tribunales de inmediato para proteger la seguridad de los ciudadanos. Todos los prisioneros políticos deben ser liberados inmediatamente. 5. A los gobiernos locales de las ciudades, las regiones y los municipios se les insta a proceder de inmediato a su puesto de trabajo, que fueron detenidos violentamente. 6. Para el mantenimiento del orden público, las milicias populares, subordinadas a los gobiernos locales, deben ser inmediatamente organizadas y creadas en las ciudades y zonas rurales organizaciones de autodefensa de los ciudadanos. ¡ESTONIA! ¡Estás en el umbral de un futuro esperanzador en el que debes ser independiente y libre de determinar y dirigir tu destino! Hazte con la construcción de una casa, regida por las leyes y el orden con el fin de ser un digno miembro de la familia de las naciones civilizadas! ¡Hijos e hijas de nuestra nación, unidos como un solo hombre en la sagrada tarea de la construcción de nuestra patria! El sudor y la sangre derramada por nuestros antepasados por este país exigen esto de nosotros, nuestras generaciones futuras nos obligan a hacerlo. Que Dios te cuide Y ampliamente bendiga Porque tú eres para siempre Mi querida patria! ¡Viva la República independiente y democrática de Estonia! ¡Viva la paz entre las naciones! El Consejo de Ancianos del Consejo Nacional de Estonia Tallinn, 21 de febrero 1918

En 1918, Yákov Mijáilovich Yurovski (1878-1938) era comandante de la casa Ipátiev, en Ekaterimburgo (Sverdlovsk, en tiempos soviéticos), donde mantenían bajo arresto a la familia real, y presidió el pelotón de fusilamiento que acabó con la vida del último emperador de Rusia, junto con su esposa y sus cinco hijos. Yurovski, de profesión joyero, se propuso encontrar los diamantes de la familia real en la noche de la ejecución. Y, en efecto, los encontró: después de registrar los cadáveres descubrieron que entre la ropa de las hijas del zar habían cosido abundantes joyas (pesaban más de ocho kilos). Yurovski entregó todos los objetos de valor al comandante del Kremlin de Moscú. Los primeros bolcheviques eran gente bastante desinteresada en el plano material, pero de una crueldad infinita. En la hoja de servicios de Yurovski, figuran los cargos de presidente de la Cheká provincial de los Urales, Jefe del Tesoro del Estado Soviético (Gosjran) y director del Museo Politécnico de Moscú. Todos ellos eran puestos de muy alto rango y de importancia estratégica en los primeros años del gobierno soviético. Murió en el hospital del Kremlin cuando ser atendido allí era un privilegio reservado a muy pocos, especialmente destacados funcionarios del Estado. El diagnóstico: una úlcera péptica. Según testigos presenciales, su agonía fue dolorosa. Algunos de los asesinos del zar eran amigos entre sí y se veían a menudo. Yurovski, Goloschekin y Medvédev, todos ellos participantes en la ejecución, a veces rememoraban el crimen mientras tomaban una taza de té. Les gustaba hablar especialmente de quién había sido el primero en disparar aquella noche. Una vez, Yurovski llegó al encuentro con aire triunfal. Había recibido un libro publicado en Occidente, donde, blanco sobre negro, se leía que él era el asesino de Nicolás II. Estaba pletórico de felicidad. Mijaíl Aleksándrovich Medvédev-Kudrin (1891-1964) también ocupó cargos de relevancia después de la revolución. Durante un tiempo fue ayudante del jefe de la 1ª Sección Especial del NKVD de la URSS. En 1930, se dedicó a dar charlas sobre el regicidio en los institutos superiores provinciales. A finales de la década de 1950 se le asignó una pensión personal de 4.500 rublos, una cifra alta para la época. En un encuentro con estudiantes de la Facultad de Derecho de la Universidad Estatal de Moscú (MGU) rememoró con sumo placer cómo, en 1918, él y sus compañeros bolcheviques ahorraron cartuchos y remataron con bayonetas a los enemigos de la clase trabajadora. Medvédev alcanzó el rango de coronel. Antes de morir dejó escritas unas memorias detalladas sobre el asesinato de la familia real rusa. El manuscrito, titulado “Torbellinos hostiles”, estaba dirigido al entonces dirigente de la URSS, Nikita Jruschov, pero nunca se publicó. En esas memorias impugna el papel dirigente de Yurovski y se atribuye el mérito principal en la aniquilación de la familia del zar. Medvédev fue enterrado con honores militares en el cementerio de Novodévichi, la necrópolis más prestigiosa de Rusia. En su testamento, Medvédev legó la pistola Browning con que mató a Nicolás II a Nikita Jruschov. Después de la muerte de Medvédev, su hijo convenció al de Nikulin para que grabaran sus testimonios sobre los acontecimientos de la noche del regicidio en un estudio de radio. Se cree que Nikulin fue un mero testigo que identificó los cadáveres de los miembros de la familia Romanov. No obstante, su hijo declaró al respecto: “Me acuerdo de que, en 1936, cuando yo todavía era pequeño, Yákov Mijáilovich Yurovski vino a vernos y escribió algo… Recuerdo que estaba precisando algunos datos con mi padre, a veces, por lo que recuerdo, discutían… Sobre quién fue el primero en disparar contra Nicolás II… Mi padre decía que era él quien había disparado primero, pero Yurovski lo rebatía, afirmaba que había sido él…”. Otro miembro del pelotón de ejecución, Radzinski, grabó sus recuerdos en un magnetófono: “Un hombre bajó al agua con cuerdas y sacó los cadáveres. El primero que sacaron fue el de Nicolás. El agua estaba tan fría que los rostros de los cadáveres estaban sonrojados, como si estuvieran vivos… El camión se atascó en un lodazal, y a duras penas avanzábamos… Y de pronto tuvimos una idea y actuamos en consecuencia… Decidimos que no encontraríamos un lugar mejor… Excavamos en el lodazal… sumergimos los cadáveres en ácido sulfúrico… Los desfiguramos… Cerca había una vía férrea… Llevamos las traviesas podridas para camuflar la tumba. Enterramos en el lodazal sólo a algunos de los ejecutados, a los otros los quemamos… Quemamos el cadáver de Nicolás, me acuerdo… Y el de Botkin también… Y creo que el de Alexis…”. Según se dice, estas grabaciones se conservan todavía hoy en los archivos del Comité para la Seguridad del Estado.
Mi vida por Irlanda. Mi vida por Irlanda, dirigida por Max W. Kimmich, es un pelicula alemana de 1941. La misma es un fiel reflejo de la historia del pueblo irlandés en su lucha por su definitiva independencia del opresor ingles. A partir de la primera mitad del siglo XVII, la política colonialista inglesa, innatamente depredadora, se impuso a diversos paises de los cinco continentes, por medio de la violencia y la complicidad de algunos “cipayos”. En Irlanda impuso dominio con ese conocido “estilo inglés”, mixtura de hipocresía y criminalidad.
Los militares del Ejército Alemán que trataron matar a Hitler. Intento Nº1 Henning von Tresckow era un respetado oficial del Ejército Alemán con una distinguida carrera militar. El era consciente del genocidio que el Ejercito al que el pertenecía estaba llevando a cabo y se propuso matar a Hitler. En marzo de 1943 Hitler visito una base militar en Smolensk. Von Tresckow se encontraba allí e ideo una bomba de relojería que explotaría en el avión de Hitler cuando partiera de allí. Así de forma cuidadosa von Tresckow construyo una bomba improvisada pero potente. El problema era como hacer para subir la bomba en el avión personal de Hitler. A von Tresckow se le ocurrió un magnifico plan. Metió la bomba en una caja de whisky. Para introducir la bomba en el avión le pidió a un coronel llamado Brand, que viajaría en el avión con Hitler, si podía llevar la caja de whisky a Alemania para ser entregada como regalo a un militar amigo allí. Brand acepto. El plan había terminado solo había que esperar. Al otro día por la mañana von Tresckow activo la bomba. Se la dio a Brand y el subió al avión con ella. El avión despego. La bomba ya estaba activada y el avión con Hitler dentro volando. Pero el plan no salió como se lo esperaba. Dos horas después el avión de Hitler llego a destino. El avión estaba intacto y Hitler vivo. El plan había fracasado. Von Tresckow no entendía el porqué. Rápidamente viajo a Berlín y pudo recuperar la caja de whisky con la bomba. Su plan estuvo a poco de ser descubierto. Von Tresckow reviso la bomba y verifico que la misma no presentaba ningún defecto. Seguía sin entender que había sucedido, hasta que luego se entero que el avión alcanzo una gran altura y el frio había causado que la mecha no llegase a encenderse. Intento Nº2 Von Tresckow no se dio por vencido. Sabía que si no mataba a Hitler el destino de Alemania seria caótico. Una semana después Von Tresckow se entero que Hitler iría a visitar en Berlín una exposición de armas capturadas al Ejército Rojo. Un amigo suyo, el coronel Rudolf von Gersdorf, sería el guía de Hitler. Von Tresckow le entrego la misma bomba del plan anterior a Gersdorf. Gersdorf pensó en algún plan y llego a la conclusión que un plan 100% efectivo seria inmolarse para matar a Hitler. Gersdorf escondió la bomba en su chaqueta y pretendía que explote cuando Hitler estuviese a su lado. Era un plan perfecto, nadie pensaría que un oficial alemán se explotaría así mismo para matar a Hitler. Cuando Hitler entro a la exposición saludo a Gersdorf y este activo la bomba. La misma explotaría en 10 minutos. El tiempo ya estaba contando. Gersdorf guio a Hitler y permanecía cerca de él. El plan no podía fallar. Sin embargo a los pocos minutos de empezado el recorrido sucedió algo imprevisto. Hitler se dirigió a una puerta y abandono el salón sin dar razones. Gersdorf no lo podía creer, el explotaría pero sin haber matado a Hitler. Gersdorf corrió a un baño, faltaban 120 segundos y el explotaría por los aires. Con fortuna pudo desactivar la bomba y salvar su vida, pero no acabar con la de Hitler. Intento Nº3 En 1944 la guerra estaba perdida. Sin embargo Hitler pretendía seguir con la misma. Miles de soldados del Ejercito Alemán seguían muriendo en el frente sin sentido alguno. Claus von Stauffenberg era un destacado militar que estaba aterrorizado por las masacres que Hitler ordenaba y que el Ejército cumplía. Stauffenberg estaba a cargo de un batallón destinado a restablecer el orden ante un intento de Golpe de Estado a Hitler. Su cargo hacia que mantuviera reuniones periódicas con Hitler. El 20 de julio de 1944 Stauffenberg concurrió a una reunión convocada por Hitler en su cuartel, la Guarida del Lobo, en el oeste de Polonia. Allí llevaría su plan de matar a Hitler. Esa mañana Stauffenberg introdujo 1 kilo de explosivos de forma clandestina en el cuartel de Hitler. Minutos antes de la ingresar a la reunión Stauffenberg introdujo los explosivos en su maletín y activo la bomba. Entro a la sala, se coloco al lado de Hitler y coloco el maletín debajo de la mesa donde Hitler analizaba unos mapas. Stauffenberg pidió permiso para retirarse y dejo el maletín adentro. Era cuestión de minutos la muerte de Hitler. Luego Stauffenberg huyo a Berlín donde se le informo que la bomba había explotado, era imposible que Hitler hubiese sobrevivido. El salón quedo totalmente destruido y hubo muertos. Horas después Stauffenberg escucho por radio que Hitler había sido víctima de un atentado. Llamo a sus ayudantes para felicitarlos pero la radio en ese momento informo que Hitler había sobrevivido. La pata de la mesa increíblemente protegió a Hitler, la misma había actuado como armadura. Hitler solo sufrió la pérdida de la audición por unas horas. El se encontraba tan bien que esa misma tarde fue a visitar a los heridos. Esa misma noche Stauffenberg fue arrestado y a las pocas horas fue fusilado. Sus últimas palabras fueron: “¡Larga vida nuestra sagrada Alemania!”. Finalmente y tras arriesgados intentos fue el propio Hitler, el 30 de abril de 1945, quien hizo lo que muchos no pudieron lograr, se puso su pistola personal en su cabeza y apretó el gatillo. Henning von Tresckow Rudolf von Gersdorff Claus von Stauffenberg Ellos demostraron que incluso dentro del Ejercito Alemán algunos rechazaron ser cómplices de Hitler. Sus historias deben ser conocidas. Placa situada en el lugar donde Stauffenberg fue fusilado. La misma dice: “El murió por Alemania el 20 de julio de 1944”

Nació en las Malvinas. Su padre combatió contra las tropas de nuestro país. Sin embargo, James Peck armó su propia vida. Se dedicó a la pintura, se enamoró de una argentina y se convirtió en el primer isleño en obtener un DNI. Desde su taller en Recoleta, cuenta la historia que plasmó en un libro. Para quienes vivimos esa época, las imágenes quedaron grabadas para siempre: los hombres armados que marchaban desde el aeropuerto con sus ropas al viento, los toques de queda, los allanamientos, los ataques aéreos y los bombardeos desde la costa, las trincheras en las escuelas y en cualquier esquina", relata James Peck en su libro Malvinas, una guerra privada (Emecé). Sentado en su atelier de Recoleta, rodeado de sus pinturas y guitarras, se disculpa por su intrincado español, que mezcla constantemente con un inglés de acento británico. Es el primer nativo de las islas Malvinas en obtener la nacionalidad argentina. Y eso le valió el mote de traidor en su tierra. "A veces no hay una explicación para las cosas. Yo vivo la vida así. Sé que es muy simbólico que tenga un DNI, para mucha gente fue un shock tremendo. Para mí no: ya en el colegio tenía una amiga argentina y había muchas cosas en común." James Peck nació en 1968 en Port Stanley (Puerto Argentino), en el seno de una familia tradicional de las islas. Su padre, Terry, es considerado un héroe de guerra porque, según las versiones, fue el único de los isleños que se enfrentó con el ejército argentino. Con esa carga a cuestas, Su hijo emprendió otro camino. Se dedicó tempranamente al arte. Era un chico inquieto en un contexto que no duda en describir como opresivo. "Siempre quería conocer más -recuerda-, tenía curiosidad: si me decían que no tenía que hacer determinada cosa, entonces me daban más ganas de hacerla. Es como dicen acá: pueblo chico, infierno grande." La vida y la obra de este artista, que acaba de publicar su primer libro, están marcadas por la contradicción que desde pequeño condicionó su vida: la inmensa naturaleza de un lugar como las Malvinas; unas islas atravesadas por un conflicto de identidad irresuelto y un pueblo muy pequeño donde no viven más de 3000 personas. "Todos te están mirando, todos sospechan de vos. y si encima sos un poco diferente, ¡uf!" En el libro decís que antes de la guerra había una identidad isleña, ¿cómo era la relación con los argentinos? Era conflictiva, pero existía algo. Por ejemplo, recuerdo a la gente usando la palabra che. Cuando acá me dicen James, vos sos muy porteño, yo les explico que en las islas se usaba la palabra che. Yo le decía a mi mamá che, mom, y cosas así. Teníamos clases de castellano. La relación no era agresiva, era parte de nuestra vida. Ahora no hay ninguna conexión y hay muchísima bronca. Antes había problemas, pero había que solucionarlos porque estabas conviviendo con alguien, había que vivir con eso. Entre los isleños y los argentinos había una relación fluida: mucha gente iba y venía por trabajo, había amistades. "Hasta se organizaban partidos de fútbol que eran muy peleados, mucho boxeo", rememora entre risas. ¿Se imaginaban que las islas atravesarían una guerra con esa misma gente? Me acuerdo de que había gente que bromeaba: "Un día nos van a invadir". No creo que lo pensaran seriamente. Para muchos, 1982 fue un año surrealista. El ridículo: el ritmo cansino y el silencio matizado sólo por el intenso viento del Sur fueron repentinamente reemplazados por bombas, helicópteros, ametralladoras y muerte. La guerra llegó un día y tardó 74 en irse de las islas. "Era como una película, tenía la sensación de que nada era verdad, me preguntaba si realmente eran armas lo que escuchaba." James tenía 13 años cuando el ejército argentino invadió la capital malvinense. El mundo que lo rodeaba (gente humilde que vivía de su huerta y la cría de animales) ya no volvería a ser el mismo. Su padre había sido policía y luego, representante político. Desde ese lugar, siempre se había mostrado abiertamente antiargentino. Cuando las tropas de Galtieri desembarcaron en las islas, Terry imaginó que lo irían a buscar. Fue entonces cuando cargó una mochila con víveres, una pistola y bastante abrigo y partió hacia las montañas para aguardar la llegada de la defensa. ¿Cómo viviste la decisión de tu padre? Al principio no entendíamos bien. Él estuvo unos días dando vueltas, sobreviviendo en las montañas. Dependiendo de las versiones, él fue el único isleño que peleó para los británicos. Hay muchas historias de mi padre ayudando al ejército británico. Entre las bombas, los muertos y las tétricas escenas de soldados saqueando casas en busca de comida, a James también lo angustiaba la poca información sobre la suerte de su padre. La victoria británica significó el final del conflicto, pero el comienzo de otra historia para las islas, que pasaron de estar relegadas por Gran Bretaña a ser una de las prioridades en su política exterior. "La guerra -dice- modifica todo: muchos no lo reconocen, pero la inocencia se perdió por completo." ¿Qué cambió en las islas? When the money runs, the spirit goes away (cuando el dinero corre, el espíritu se va). A mediados de los 80, en las islas no había mucho dinero, era una vida más bien humilde. De repente, la estructura económica recibió mucha plata de las regalías pesqueras. Empezaron los negocios, llegó gente a buscar dinero. Yo lo veo como una manipulación para que vivieran tratando de ser ricos. Empezaron muchos cambios: cuando tenés plata, dejás de hacer muchas cosas. La gente dejó la huerta, los campos se abandonaron porque el precio de la lana no era alto. Entonces se pusieron negocios de pesca, todos dedicados al servicio. La identidad se perdió porque el dinero empezó a ser la prioridad. Pero no sólo había cambiado el comportamiento económico. Con la guerra, desapareció también todo contacto con los argentinos. La madre de James, luego de separarse de Terry, había formado pareja con Roberto, un trabajador de YPF. El 14 de junio, cuando finalizó la guerra, a Roberto le dieron 20 minutos para irse de las islas. Su madre nunca más lo volvió a ver. ¿Ya en ese momento no te gustaba lo que estabas viendo? Sí, aunque era bastante inocente. Por eso me fui a estudiar a Londres. James Peck se fue en 1989 a estudiar a la Falmouth School of Art y la Chelsea School of Art. Fue un cambio rotundo. Pero pronto sintió que quería volver a las islas "para vivir un estilo de vida más simple". En 1992, volvió, se casó y tuvo su primer hijo. "Ya estaba más abierto a la sofisticación de mi trabajo, mi mundo interior también crecía." James atravesaba su primera crisis de identidad. Una crisis que sólo superaría muchos años después. Ese año conoció a un neoyorquino crítico de arte que lo incitó a mostrar sus obras en Buenos Aires. A James le parecía una buena idea, pero no podía hablarlo con nadie. Vivía esa decisión como algo trascendental: si mostraba sus obras en la Argentina, nada volvería a ser lo mismo en las islas. Luego de varios años enfocado en la música, se había concentrado en la pintura. "Ya lo estaba haciendo de forma seria, como un artista profesional, había dejado de ser un hobbie." Cómo explicarles a sus amigos, a su familia, especialmente a su papá, que tenía una oportunidad de mostrarse en Buenos Aires. Durante casi un año, estuvo encerrado en su taller en el medio del campo malvinense pintando e ideando la muestra. Nadie a su alrededor sabía bien qué estaba haciendo. Hasta que una de sus hermanas -con la que nunca tuvo una buena relación- se enteró y le dijo a su padre que James cometería la traición de ir a Buenos Aires a mostrar el horror de la guerra. Pero, sorprendentemente, su padre reaccionó bastante bien: "No me parece una buena idea, pero está todo bien", le dijo. Galería de arte Sara García Uriburu, 1996. James presentó sus obras y las vendió todas. Pero en las islas reinaba el silencio: nadie le preguntó nada. "No pude contar lo bien que me había ido, lo lindo que era Buenos Aires." A partir de allí, James trabajó en silencio. Llevó, dice, una doble vida. "Recuerdo estar en el taller escuchando radio argentina con mucha nostalgia. Si entraba alguien, bajaba el volumen para que no se dieran cuenta de que estaba escuchando radio en castellano. Años después, la ponía más fuerte porque ya no importaba lo que pensara el resto." ¿Hasta cuándo tuviste que vivir así? Hasta el documento. Fue un conflicto que se mantuvo durante muchos años. Esa convulsión interna también respondía a los estímulos de alrededor: sentía que su entorno era cada vez más hostil a su perspectiva de vida. Por el contrario, sus contactos con la Argentina habían crecido y eran cada vez más frecuentes. Por ejemplo, había empezado a tener una fuerte amistad -que perdura- con un ex combatiente, Miguel Savage, que se había acercado a él atraído por sus pinturas sobre Malvinas. James planeaba y dibujaba en las islas, pero mostraba sus obras en la Argentina. A la guerra y el arte todavía les faltaba el amor, que llegaría de la manera más antojadiza. María, una pintora argentina que se encontraba de visita en las islas para conocer el trabajo de colegas locales, tocó a la puerta de su taller. Él la atendió con un mate en la mano. Se enamoraron, María quedó embarazada y se fue a vivir con él a una granja, lejos del poblado de las islas. Pero de la bucólica vida pasaron rápidamente a un baldazo de realidad: luego de que le informaron que tendría que pagar el servicio médico para el parto (que es gratuito para los británicos), James recibió la noticia de que si su hijo nacía en las islas sería indocumentado. Decidieron partir al exilio y estuvieron boyando un tiempo, de aquí para allá. Atrapado entre su simpatía con el enemigo (Argentina) y la lógica cerrada del pueblo, tomó la decisión de salirse de la dicotomía y encarar hacia otro rumbo: Sydney, Australia. Pero en 2007 recibió una llamada que cambiaría otra vez sus planes: su papá estaba gravemente enfermo. No lo dudó. Viajó de regreso a las islas. "Pensaba en cómo cuidar su memoria, su honor. Quería instalarme definitivamente otra vez en las islas. Fue un error." Cuando murió su padre, James tenía a su esposa y a dos de sus tres hijos en la Argentina. Las cosas con María empeoraban. En medio del caos, James viajó nuevamente a Londres para terminar el profesorado. "Caminaba mucho de noche, fumando como una chimenea, pensando que tenía que encarar mi vida con más convicción. No sabía cómo manejar todo lo que me estaba pasando." Arreglaron darse una nueva oportunidad. Viajaron a las islas, pero fue otro error. María volvió a Buenos Aires con sus dos hijos. Todo iba de mal en peor: con su pareja acabada, sus padres fallecidos (su madre murió un año después que Terry) y una relación conflictiva con su pueblo, James estaba en un laberinto. Casi resignado, aceptó un trabajo en una oficina de mantenimiento eléctrico en las islas. Había dejado de pintar y de escribir: "Pensaba en volver a lo simple de la vida. Quería mirar todo con más aceptación". James abandonó por un momento la lucha. "Pero un día de diciembre de 2010, estaba en un bar y recibí una llamada de María; recuerdo que miraba alrededor y sólo veía a gente preocupada por hacer más dinero, entonces con el petróleo", dice. Unas semanas después de que colgara el teléfono en aquel bar, James decidió abandonar para siempre las islas. Era febrero de 2011. Con dos bolsos en sus manos, pisó por última vez el aeropuerto de Malvinas. Ya había tomado una decisión: iba a pedir el DNI. Había vivido una vida, desde 1996, dividida en dos. "Me traía problemas prácticos, pero también emocionales", cuenta, y agrega con firmeza: "Tenía que romper, pero de una manera en la que era necesario no volver atrás nunca más". Fueron meses difíciles. Estaba esperando el DNI. Mientras tanto, no pintaba, sólo esperaba. Caminaba sin parar por las calles de Buenos Aires. Sentía que se avecinaba su segundo nacimiento. Finalmente, el 14 de junio de 2011 (fecha en la que se conmemora el final de la Guerra de Malvinas), la presidenta Cristina Fernández de Kirchner le entregó en mano el documento durante un acto en Buenos Aires. ¿Qué significó para vos el DNI? Fue una forma de culminar la búsqueda de mi lugar. Era difícil por todo lo que luché, pero mi ex mujer es de acá, mis hijos son de acá, tengo muchos amigos, oportunidades de trabajo y, sobre todo, la oportunidad de cambiar mi vida. Y no pensar todo el tiempo en dos lugares. ¿Sentiste culpa por tu pasado? Sí, sí., sin duda. Pero si pienso de manera saludable, mi decisión no puede estar mal. No es tan grave. Entiendo el lado simbólico, pero no tiene que ver con mi vida, mi búsqueda. Si tu padre estuviera vivo, ¿habrías sacado el DNI? Es difícil, pero yo no cambiaría mis convicciones. No me puedo hacer cargo de lo que esperan de mí. ¿El libro viene a cerrar este capítulo de tu vida? Primero, el DNI significaba una definición. El libro lo empecé a escribir hace muchos años, por eso está separado en tres partes. Ahora vivo con otros conflictos, ya no con la identidad. En algún momento, James Peck dibujó el camino de su liberación y fabricó una historia. Superó los límites geográficos, culturales, bélicos, ideológicos y humanos. Zafó del corsé, rompió los moldes, fue un poco más allá. Transgredió las reglas no escritas con el único objetivo de hacer su propio camino. Más allá de todo, ¿te gusta vivir acá? ¿Te sentís argentino? Hasta hace muy poco me hacía la misma pregunta. Cuando salió mi libro, pasé por la editorial para buscar la primera copia. Luego fui a buscar a los chicos y cuando los veo, les digo: "Che, vamos a celebrar a una parrilla". Fue muy natural. Comimos bondiola, colita de cuadril. Al lado nuestro había dos ingleses que charlaban. Yo los miraba, los escuchaba y me decía a mí mismo: "James, no tenés nada que ver con ellos". Creo que ahí está la respuesta.
Los prisioneros, siete, fueron capturados por los rebeldes y aparecen maniatados, con signos de torturas y con la cabeza mirando al suelo mientras el líder rebelde recita unos versos. «Durante 50 años, ellos han sido compañeros de la corrupción», afirma el líder. «Prometemos ante el Señor que éste es nuestro juramento: nos vengaremos», añade poco antes de apretar el gatillo a sangre fría sobre la cabeza del primero de los prisioneros. A continuación son ejecutados los demás. Según la publicación, el vídeo ha sido obtenido gracias a un exrebelde que renunció a continuar con esas actividades.
Para el "kirchnerismo duro", la historia no es algo real -lo que en verdad ocurrió, que sólo puede conocerse mediante serias investigaciones- sino algo imaginario, el relato , esa visión del pasado que impone hacia atrás el grupo dominante. La llamada batalla cultural en que la que están empeñados los ultrakirchneristas consiste en sustituir la visión hasta ahora predominante de nuestro pasado, lo que ellos llaman "el relato liberal", por "otro relato", en el cual los próceres de antaño pasan a ser los villanos y las figuras emblemáticas del proceso nacido en 2003, particularmente Néstor Kirchner, pasan a ser los nuevos próceres. La batalla cultural que ha emprendido el ultrakirchnerismo apunta a dos objetivos centrales: de un lado, beatificar a Kirchner; del otro, demonizar a los representantes de la que ellos llaman "la Argentina liberal" y, particularmente, a Julio Argentino Roca, que presidió nuestro país de 1880 a 1886, y de 1898 a 1904. La demonización de Roca es un proyecto que discurre a través de tres vías convergentes cuya intención común es destronarlo de la consideración de los argentinos de hoy y, particularmente, de los jóvenes que, a la inversa de los ciudadanos de edad madura, no pueden refutar a los promotores de la "batalla cultural" desde sus propios recuerdos. La primera de estas vías es la publicación de supuestos libros de historia que, en realidad, no son otra cosa que piezas de propaganda para el consumo de los menos informados. La segunda vía tiende a manchar, destruir o mutilar los monumentos que, desde la Patagonia hasta Buenos Aires, han venido exaltando a Roca desde hace un siglo. La tercera vía es borrar su imagen hasta de los billetes de cien pesos. Bastan algunos ejemplos para ilustrar esta campaña. El escritor Osvaldo Bayer ha propuesto retirar la estatua de Roca de la ciudad de Buenos Aires porque, en su opinión, "fue el Hitler argentino". La diputada Cecilia Merchán propuso reemplazar la figura de Roca de los billetes de cien pesos por la imagen de Juana Azurduy, una heroína indudable de nuestra independencia. Otro diputado, esta vez agrario y radical, Ulises Forte, quiere sustituir a Roca en los billetes de cien pesos por estampas del famoso Grito de Alcorta de 1912, que dio nacimiento a la pujante Federación Agraria. Los diputados del Frente para la Victoria han anunciado que impulsarán el reemplazo de Roca en los billetes por la figura, sin duda elogiable, de Hipólito Yrigoyen. En el imponente Centro Cívico de San Carlos de Bariloche, el monumento a Roca que todavía lo preside ha sido un blanco incesante de pintadas agresivas que anuncian la intención de removerlo. Ataque y defensa El principal argumento que se utiliza para denostar a Roca es que en la Campaña del Desierto de 1877, que condujo como ministro de Guerra, incurrió en genocidio para aniquilar a los "pueblos originarios" que poblaban la Patagonia. Bastaría recurrir a verdaderos historiadores como Félix Luna en su espléndida biografía, que lleva por título Soy Roca , o a otros estudiosos, como Luis Alberto Romero, para desenmascarar esta falacia. En primer lugar, porque los mapuches a los que derrotó Roca no eran "pueblos originarios" de la Patagonía sino pueblos "invasores", ya que eran araucanos que provenían de Chile y que habían aniquilado a los verdaderos pueblos originarios, los tehuelches, antes de que llegara Roca. En segundo lugar, porque habría que anotar que muchos mapuches, aunque no todos, sin ser por cierto los idílicos "buenos salvajes" de Rousseau, desataron los malones que mataban a nuestros pioneros rurales, y raptaban a sus mujeres, llevándose el producto de sus sangrientas correrías al otro lado de la cordillera. En tercer lugar, porque Roca, lejos de ser un despiadado "genocida", pactó la paz con casi todas las tribus invasoras. La calificación de "genocida" mediante la cual se lo pretende demonizar incurre en un pecado que el propio Max Weber denunció cuando sostuvo que el verdadero historiador no es quien retroproyecta sus propios valores al pasado, sino quien describe a los protagonistas del pasado desde los valores que ellos mismos poseían. En la Argentina de 1877 había un consenso prácticamente unánime por librar a los colonos del flagelo del malón, y Roca lo instrumentó no sólo con solvencia militar, sino también con mesura política, reduciendo su acción militar a batir en combate a los pocos miles de lanzas que, pese a sus ofertas de paz, lo desafiaban. Debe reconocerse también que Roca no consiguió que Chile admitiera nuestra soberanía sobre la Patagonia mediante una guerra que supo evitar, sino que, haciendo gala de su insuperada astucia, justamente cuando Chile libraba contra Perú y Bolivia la Guerra del Pacífico de 1879-1883, con sólo insinuar al gobierno trasandino que, a menos que aceptara nuestros reclamos en el Sur, entraríamos en esa guerra del lado de sus enemigos, obtuvo lo que pretendía sin disparar un tiro. Fue gracias a esta incruenta estratagema como consolidó el dominio argentino de la Patagonia, y logró que millones de pobladores ulteriores, entre ellos el propio Kirchner, pudieran sentir más tarde el aguijón de la argentinidad. Roca nos dio la Patagonia sin derramamiento de sangre. ¿Decretar su demonización agregándole la beatificación simultánea, fulminante y antagónica de Kirchner no es llevar la ideología demasiado lejos? De Roca a Sarmiento. A Sarmiento no se lo ha demonizado como a Roca. Aún hoy, se lo sigue honrando desde todos los rincones del arco ideológico. Pero ¿estamos prolongando en verdad su legado, que no fue otro que asentar el futuro argentino sobre el pilar de la educación? Sarmiento nos puso a la cabeza de América latina a partir de un acontecimiento sin parangón: la irrupción revolucionaria de la educación pública y gratuita. Fue gracias a su extraordinaria visión como los niños y los jóvenes, sea cual fuere su origen económico, recibieron el don de la igualdad de oportunidades. Una igualdad que estaba fundada, eso sí, sobre la disciplina y el esfuerzo. Hoy, hasta las familias más pobres pugnan por ingresar en la educación privada y pagan lo que no tienen para escapar del derrumbe de la educación pública. ¿A Sarmiento aún lo honramos, entonces, sólo de la boca para afuera? Su obra revolucionaria fue posible porque giró en torno de la exaltación de la figura del maestro , por todos venerada. ¿Qué padre se atrevía a contradecir al maestro, supuestamente en nombre de sus niños? Hoy, hay padres que agreden a los maestros en representación de esos hijos a quienes consienten, si los maestros osan aplicarles una mala nota. ¿Dónde ha quedado el exigente ideal de "mi hijo el doctor"? Llama la atención que los propios docentes hayan sido los primeros en rebajarse a sí mismos al renunciar a su título egregio de "maestros" para autodenominarse modestamente "trabajadores de la educación", como si la dependencia laboral fuera su única condición. Pero ¿no hay acaso entre nosotros miles de docentes que querrían volver a ser considerados maestros y se sienten asfixiados por sus ligaduras sindicales? Con Sarmiento, nuestra tabla de valores ponía en la cumbre al maestro por encima hasta de los propios padres, mientras la misión principal de los niños era, por lo pronto, aprender. A Sarmiento, es verdad, no lo hemos atacado como algunos a Roca. Simplemente, lo hemos olvidado , lo cual es aún más grave porque, en tanto que ya nadie podría quitarnos la Patagonia que Roca nos legó, el olvido de Sarmiento nos está privando de su legado sin que ni siquiera nos demos cuenta.