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Primer post: 27 nov 2009Último post: 27 nov 2009
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Yugoslavia en tiempos de posguerra (escrito propio)
Yugoslavia en tiempos de posguerra (escrito propio)
Apuntes Y MonografiasporAnónimo11/27/2009

Este es un trabajo que analiza la situación de Yugoslavia en los tiempos de la posguerra; su lider Tito y sus relaciones con la unión soviética. No es para nada un copiar y pegar, ya que seria un poco idiota de mi parte copiar y pegar un informe diciendo que es mio (aclaro esto porque nunca falta algún boludo que comente boludeses) La idea es subir este trabajito para que pueda servirle como información, o mas que nada como una breve reseña acerca de estas cuestiones... Yugoslavia en tiempos de posguerra. Es interesante citar el caso de Yugoslavia luego de la segunda guerra mundial, sus relaciones con la Unión soviética, y en especial, resaltar la figura del jefe comunista más importante luego de Stalin: Tito. Yugoslavia, luego de la guerra pasó por las mismas situaciones que los países que se habían integrado al imperio de Stalin. Sin embargo aquí vale resaltar la primera diferencia: su líder comunista no estaba dispuesto a ser un gobierno títere que solo obedeciera las órdenes provenientes de Rusia, simplemente porque la personalidad de Tito no iba a permitir que eso ocurriera. Luego de la segunda guerra su imagen había quedado totalmente fortalecida a los ojos del exterior. El había logrado-a pesar de los odios interétnicos- unificar un movimiento partisano, su ejército había encabezado una de las mayores resistencias con respecto al avance alemán, lo que le había servido para beneficiar su imagen como líder político y militar. Es por esto que Tito no iba a estar dispuesto a aceptar las órdenes de le llegaban de Rusia. Hacia 1948 Yugoslavia había roto relaciones con la Unión soviética, de esta manera, Tito lograba ser uno de los primeros en rebelarse contra el dictador Stalin, lo que iba a provocar que en ciertas opiniones se lo llegue a comparar con Trotski. Esta ruptura con el imperio ruso no iba a caer bien a los ojos del líder soviético, ya que luego de este suceso se iba a realizar una política anti- tito que le costó a Yugoslavia (además de una persecución de parte de Stalin) una ruptura de relaciones diplomáticas y económicas con los demás países satélites de la Unión soviética. Es importante citar un hecho que sería el que devele las verdaderas intenciones del líder comunista yugoslavo; la guerra civil griega. Hacia 1946 iba a estallar en Grecia un gran conflicto que iba a enfrentar a partisanos comunistas con monárquicos derechistas. Los monárquicos derechistas iban a contar al principio con el apoyo de Gran Bretaña y luego con el apoyo de Estados Unidos. Esta guerra civil iba a terminar recién hacia 1949, e iba a terminar con la derrota de los comunistas griegos, pero la incógnita yace en de donde recibieron ayuda estos partisanos comunistas griegos, Occidente estaba convencido que el apoyo provenía de la unión soviética, sin embargo el que realmente estaba detrás del apoyo, era Tito. El apoyo de Tito a los partisanos comunistas griegos rebelaba las verdaderas intenciones del líder político yugoslavo, que pretendía formar una federación Balcánica comunista, que contaría con la integración de Albania, Bulgaria y Grecia. Al romper con relaciones con la Unión soviética, Yugoslavia también dejó de tener relaciones diplomáticas y económicas con los restantes países satélites, lo que le dejaba solo una opción: depender de la ayuda de occidente. De esta manera, este país iba a ser el único país comunista que iba a depender de ayuda de occidente. Sin embargo, Tito no era tan diferente a Stalin, ya que el tenía sus mismas ambiciones y se manejó de la misma manera que el dictador soviético. Para empezar, Tito se consideraba a sí mismo y a sus partisanos como los únicos que realmente resistieron al nazismo, catalogando de esa manera a todo aquel que no era comunista de colaboradores con los invasores nazis. También Tito para se valió de la violencia para legitimarse en Yugoslavia, ya que éste territorio, era uno de los mas conflictivos, donde muchas etnias buscaban su independencia. En conclusión, podría decirse que el caso Yugoslavo también fue una ilusión. Mas allá de haber sido uno de los primeros casos que realmente se rebelaron al imperialismo soviético, y que pretendía autonomía, Tito tenía las mismas ambiciones y se manejaba de el mismo modo que lo hacían los regímenes totalitarios como el nazismo y el Stalinismo. Yugoslavia, al igual que el comunismo no fue más que una ilusión. Stalin El mariscal Tito

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El comunismo, ¿una ilusión?
Apuntes Y MonografiasporAnónimo11/27/2009

Este trabajo se pregunta por las relaciones entre el fascismo y comunismo, preguntarse hasta que punto son muy lejanos, y hasta que punto son muy cercanos. Mi idea es dar una visión acerca de este tema que quizas a alguien le sirva como informacion, también la idea es que si alguien lo lee y si le interesa el tema, escuchar comentarios al respecto para cambiar distintos tipos de opinión, Aclaro que no pongo fotos porque esa no fue mi idea del trabajo ( aclaro esto porque mi primer comentario fue ¿por que no pusiste fotos?) El comunismo, ¿una ilusión? FranÇois Furet en su libro “el pasado de una ilusión” aborda el impacto que causó “la ilusión” del comunismo en Europa desde su aparición en la revolución rusa en 1917 hasta su caída en la década del 90. El autor en su análisis propone explicar que tanto fascismo como el comunismo, fueron dos de los regímenes totalitarios que iban a marcar a fuego la historia de Europa durante todo el siglo xx. Es necesario mencionar a la primera guerra, ya que es de suma importancia para poder entender el por que del surgimiento de estas dos ideologías. Hacia 1917 en Rusia, se dio la primera revolución del proletariado en Europa, Lenin había sido el encargado de llevar al poder al comunismo. De la misma manera, la guerra de 1914 fue caldo de cultivo para el nacimiento de otro movimiento importante en la historia Europea; el fascismo y nazismo. De modo que, la primera guerra mundial iba a ser la gestora de estos dos movimientos. La aparición del fascismo y comunismo no iba a significar otra cosa más que el retorno de la idea revolucionaria en Europa, imagen que no había estado lejos del escenario político desde la revolución francesa. Lo interesante es que la ideología revolucionaria no solo iba a aparecer en la izquierda de la mano del comunismo, sino que el concepto de revolución iba a aparecer asombrosamente en los sectores de derecha de la política de la mano del fascismo. Este acontecimiento es ciertamente llamativo, ya que históricamente la derecha europea se ocupó de rechazar a la idea revolucionaria. Sin embargo, en los años inmediatos de la posguerra, la derecha iba a cambiar de opinión respecto a la idea revolucionaria, hasta tal punto que estos movimientos revolucionarios de la derecha, llegan a tener un apoyo incondicional de las masas que finalmente serán los que los llevarán al poder. En cuanto a la revolución bolchevique de 1917 en relación a la guerra, cabe decir que los comunistas rusos fueron los primeros en salirse del enfrentamiento. De este modo, Rusia se ve fortalecida y utiliza este fortalecimiento para avanzar por toda Europa, argumentando que el conflicto bélico solo era producto del imperialismo, y que el imperialismo solo podía ser vencido por la clase proletaria mundial. En efecto, los Bolcheviques en 1917 iban a tomar como suyo el papel revolucionario dejado de lado desde la revolución francesa. De la misma manera que el comunismo surgió como una aspiración universal, es decir, la necesidad de exportar esa revolución por toda Europa y por todo el mundo, el fascismo iba a surgir como una reacción particular nacional. El fascismo como ya se sabe, surge en esos países que habían sido desfavorecidos por la primera guerra, con la necesidad de resaltar el orgullo nacional, el fascismo también surge como un movimiento particular de un país tenía como objetivo defenderse de lo universal. De manera que, su surgimiento está íntimamente ligado al comunismo, ya que en sus orígenes el fascismo se ocupó de resaltar que su política está en contra del bolcheviquismo. Por lo tanto, la primera guerra fue de suma importancia en la historia del siglo xx, esta sirvió como caldo de cultivo de los movimientos emergentes en Europa a principios del siglo, y como consecuencia de esto, se planteó un escenario político distinto, en el cual, tanto comunismo como fascismo fueron las ideologías revolucionarias predominantes. Una vez quedado diseñado el nuevo contexto político, los dos movimientos, empezaron una relación recíproca y constante, en la cual ambos se alimentarían todo el tiempo del otro. El fascismo no dudó en declararse anticomunista en sus comienzos para incorporar adeptos, así como el comunismo se prolongó gracias a su discurso antifascista en la segunda posguerra. Sin embargo, estos dos movimientos tendrían ciertos aspectos en común, fascismo y comunismo reniegan de aquellos símbolos surgidos de la revolución francesa. Ambos detestan a la burguesía y reniegan de la democracia, y ambos emprenden una lucha en contra de estos emblemas de la modernidad, por otro lado, los dos reniegan del capitalismo, sin embargo utilizaron un recurso característico del sistema capitalista: la propaganda. Además existe otro factor en común y a la vez enigmático: el triunfo ideológico de estos, y las consecuencias de sus actos, es decir, es asombroso como estos movimientos tienen tantos adeptos y como los efectos iban a agravarse gracias al fanatismo de sus líderes y seguidores. El exterminio de los judíos por parte del nazismo en nombre de la pureza de la raza aria y la matanza a millones de hombres en manos de Stalin en nombre de la lucha contra la burguesía, evidencia que en nombre de sus ideales comunismo y fascismo llegaron a consecuencias impensadas. Pasando a otro tema, es necesario detenerse en el análisis del impacto de la segunda guerra mundial. Esta, al igual que la primera trazó otro mapa político en Europa, se podría decir también que lo que pasó en el segundo conflicto bélico fue un resultado que el primero había generado. Al término de la segunda guerra, el nazismo había quedado totalmente desacreditado, es mas, todo ciudadano alemán era repudiado y marginado, ya que Alemania había quedado como único responsable de este conflicto mundial. En contraste la Unión soviética había resultado favorecida, ya que su imagen había resultado fortalecida por sus triunfos militares, fue el ejército ruso el encargado de liberar aquellas naciones que estaban ocupadas por los nazis, e incluso fue capaz de invadir a la propia Alemania. Gracias a estos éxitos, la Unión soviética favoreció su imagen en la segunda posguerra. De la misma manera que la primera guerra logró plantear un escenario político, la segunda hizo lo propio. No solo había desaparecido el nazismo- fascismo, y la unión soviética había salido fortalecida, sino que Estados Unidos resultó también favorecido de la guerra. De esta manera, dos potencias iban a enfrentarse, esta vez el comunismo no pelearía con el fascismo (aunque si lo usaría como lo veremos más adelante) sino que lo haría con el referente del imperialismo y capitalismo: Estados Unidos. Sin embargo, la Unión soviética no dejó de lado a su eterno rival, al contrario, utilizó hasta donde pudo el discurso antifascista. Esto quiere decir, que si bien Stalin encontró otro enemigo que representaba todo contra lo que lucha el comunismo, no dejó de lado al fascismo, sino que utilizó un discurso antifascista que lo ayudó a validarse como ideología. Como explicamos anteriormente, luego de la guerra, Alemania había quedado sumamente desacreditada y ser alemán en esa época era sinónimo de ser nazi. Una de las cosas que cabe destacar, es que luego de conocidas los campos de concentración judíos, y los horrores a los que fue capaz de llegar el régimen nazi, la imagen alemana había quedado por el piso y toda Europa despreciaba al pueblo alemán. Dado este contexto, Stalin fue muy astuto para darlas vuelta a su favor, es decir, esta circunstancia le fue útil para tratar de cómplices a todas las demás naciones de Europa, dejando en claro de esta manera que la única nación capaz de enfrentarse hasta el final contra Hitler fue la Unión soviética. Con la ayuda de este discurso y de su buena actuación en la guerra, la unión soviética supo crearse una nueva imagen que le sirvió para encaminarse al nuevo enfrentamiento con su nuevo enemigo. Esta nueva imagen de la unión soviética (el único país verdaderamente antifascista) logró motivar ilusiones y creencias a favor al comunismo, sin embargo esto no siempre se correspondía con la realidad. Es necesario mencionar la importancia del ejército rojo, ya que los países que fueron liberados por este fueron los que luego se integrarían al imperialismo soviético, lo que nos hace pensar que el comunismo consiguió adeptos no tanto por la adhesión a esa ideología, sino mas bien al miedo que este ejército inspiraba. Podemos decir de esta manera, que en los países que pertenecieron al imperio soviético, fueron los que realmente vivieron en carne viva lo que realmente era el comunismo que representaba Stalin, es decir, en estos países más bien se terminó la ilusión con respecto al comunismo. Pertenecer al imperio soviético significaba entrar a un régimen totalitario, donde se quedaban negadas las libertades de cada nación y solo se podía hacer lo que se les ordenaba hacer desde Rusia. Solo una única nación se animó a romper las relaciones con Rusia: Yugoslavia. Una vez entrado a la guerra fría y agotado el discurso antifascista la ilusión que despertaba se iba apagando de a poco. La ilusión termina cuando la opresión del sistema comunismo muestra su peor cara: totalitarismo y violencia, dos factores que hacen acordar mucho al nazismo, lo que deja de lado la esperanza que se tenía en el sistema comunista. Por el lado del Oeste, todavía en esos tiempos se fantaseaba con un sistema comunista democrático, igualmente existía una incertidumbre acerca de lo que realmente sería vivir bajo el mando de Stalin, sin embargo los casos provenientes del Este como Checoslovaquia, echaron por tierra esas ilusiones. En otro grado de análisis se puede situar al papel de los intelectuales en los años posteriores a la segunda guerra mundial. En los años inmediatos a la posguerra, los intelectuales de occidente no se animaban a ser críticos al régimen comunista debido a que el discurso antifascista estaba tan arraigado que cualquier mirada crítica al papel del comunismo, iba a pasar a ser catalogado inmediatamente de fascista. George Orwell, el escritor, fue una de las pocas voces que se da cuenta de esta situación, según este escritor, en ese momento la unión soviética hizo muchas cosas (actos de un régimen totalitario) que los periodistas e intelectuales que simpatizaban con la unión soviética no daban a conocer. El aire que se respiraba en los círculos intelectuales, era uno muy parecido a la autocensura, en la que los pensadores de la época se contenían de emitir una opinión en contra del comunismo. En los años en los que Stalin había agotado su discurso antifascista, se comenzaron a hacer escuchar voces que no estaban muy de acuerdo con el modo que tenía el mismo de operar. Desde Estados Unidos los intelectuales se declaraban anticomunistas. La voz mas crítica fue la de Hannah Arendt, que en 1951 publicó su libro ( que tenía 3 partes) donde establece una vinculación entre comunismo y nazismo, afirmando que la época de los campos de concentración no ha acabado una vez derrotado el nazismo, ya que de la mano de Stalin las mismas estrategias violentas son llevadas a cabo. La obra de Furet concluye afirmando que tanto comunismo y fascismo no son mas que dos caras de la misma moneda. Aquel comunismo que se declaraba abiertamente antifascista y se creía y afirmaba ser el único opositor a ese movimiento, no representaba mas que una ilusión, porque en realidad el comunismo (mas bien dicho Stalin) no podía morirse del horror al conocer las atrocidades de las que fue capaz de cometer Hitler, porque el también fue capaz de matar a mucha gente, a perseguir a muchas personas y fue el encargado de oprimir a muchos pueblos. A Stalin nunca le tembló la mano para cometer las peores atrocidades en nombre de sus ideales, por eso mismo (según el autor) no se puede hablar del comunismo mas que como una ilusión que pretendía ser la salvación de la opresión que significaba el fascismo, una ilusión que se disfrazaba de antifascista cuando en realidad no estaba muy alejado de ella.

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