Deminar13
Usuario (México)

El multimillonario estadounidense Warren Buffett, considerado por la revista Forbes como una de las tres personas más ricas del mundo, ha exhortado a otros millonarios a donar la mitad de su fortuna. Buffett, que en 2006 se comprometió a donar las acciones de su firma textil 'Berkshire Hathaway', ha firmado la carta "My philanthropic pledge" ("Mi promesa filántrópica", un documento que busca impulsar la caridad y la filantropía a medida que la crisis mundial amenaza los programas que dependen de las donaciones. Pero cuenta con dos aliados: el dueño de Microsoft, Bill Gates y su mujer, Belinda. Según el filántropo, la idea surgió en una cena que compartió con el dueño de Microsoft. Durante el último año, los dos magnates compartieron una serie de cenas a las que se fueron uniendo las personas más ricas de Estados Unidos. Entre ellos, el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg y el actual patriarca de la familia Rockefeller, David Rockefeller. El resultado de las cenas fue la citada carta en la que, entre otras cosas, Buffett hace un llamdo público a los multimillonarios de su país a comprometerse a donar a organizaciones de caridad, en vida o tras su muerte, al menos la mitad de su fortuna. Melinda Gates, vicepresidenta de la fundación que lleva su nombre y la de su marido, dijo en una entrevista que la meta es ayudar a crear expectativas en la sociedad. "Los ricos deberían donar su fortuna y formar un grupo de filántropos que puedan ofrecer consejos sobre como fundar y mantener una institución de caridad", señaló. Los multimillonarios que han dicho 'sí' La iniciativa de Buffett y Gates se presenta, según la Fundación Giving USA, cuando la filantropía en Estados Unidos experimenta el declive más profundo de que se tenga registro. La caída filantrópica estadounidense estima que las donaciones cayeron un 3,6% a 303.750 millones de dólares el año pasado, frente a 315.000 millones de dólatres en 2008. Han acudido al llamado de Buffett, entre otros, el fundador de Salesforce.com Inc, Marc Benioff, quien ha dicho que donará 100 millones de dólares a un hospital de niños que está construyendo la Universidad de California en San Francisco. De todas formas, el empresario de software ya está involucrado en un plan para donar la mayor parte de su fortuna en vida. "Esto es como una religión, o se cree o no se cree", dijo Benioff en respuesta a la invitación de Buffett y los Gates. El multimillonario presidente de McAndrews & Forbes, Ronald O. Perelman, que gasta más de 60 millones de dólares al año en causas benéficas también ha dicho que sí. "Abrazo totalmente el espíritu del compromiso", declaró Perelman, aunque se abstuvo de decir si lo ha firmado o no. Por su parte, el actual patriarca de los Rockefeller, David, ha declarado que se ha comprometido a donar más de 1.000 millones de dólares a obras de caridad, incluidos los 100 millones que donó al Museo de Arte Moderno, la Universidad Rockefeller, la Universidad de Harvard y la Rockefeller Brothers Fund. En 2000, el multimillonario Gerry Lenfest vendió su empresa de telecomunicaciones, Comcast, por la suma de 6000 millones de dólares. "The Lenfest Foundation" está orientada, principalmente, a promover la educación, las artes y el medio ambiente. Según su directora financiera, Joy Tartar, "con esta inversión, Lenfest ya ha donado más del 70% de su riqueza". Sin embargo, cuando recibió la llamada de Buffett para involucrarlo en la iniciativa, "se unió a ella con gusto y planea firmar el compromiso".

Cuentan que, en una noche como esta, llena de estrellas, de galaxias titilantes, de húmedas pasiones, entregaste tus besos, a quien conforto tu corazón, de sus heridas. Las heridas que cause con mis olvidos, con las indiferencias de mi hastió, de la monótona canción de los rituales, que para ti eran todo, a mi, me ahogaban. Cuentan que una noche como esta, sonreíste a la compañía de una silueta, que cubrió de amores, las yagas y caminos de los que se valió mi corazón, para amarte, en una noche con estrellas...
Te acostumbraste al sonido, a ese que hace el viento en los pinos; que sus hojas de aguja acaricia, aullando, verdes y lejanos en la distancia. Rompes como las olas, en costas de arenas blanca, cuando posas desnudos tus cabellos, en aquel almohadón de olvidos y hiedras. Te vas de largo en alboradas, mi fuego fauto desprende, las astillas de un naufragio en los arrecifes de mi soledad templada entre tus besos.
Mañanas con olor a café, despertares de alegría, que lejos se han ido, las cambiamos por una cama fría y una ventana al olvido. Tal vez es mejor así, tal vez, a veces pienso en que este no soy yo, y me veo contigo en aquellas mañanas, a veces quisiera ser solo un reflejo de lo que soy ahora, soy tan fuerte como nunca fui creo tanto en mi como cuando te conocí, soy tan fuerte como nunca fui, y solo lo he conseguido por el costo, de haberte perdido...