Camaleonblindado
Usuario (Colombia)
ESE TENUE FRÍO Esa mujer que me visita todas las noches, llega con su túnica blanca inmaculada que ciñe sus senos perfectos; me mira largamente y después se sienta a mi lado; luego, no recuerdo nada pero creo que hacemos el amor porque siempre tengo en la mañana una liviana sensación feliz. Cada noche la espero; no es puntual pero siempre llega. A veces siento que me contempla con tristeza, y hay madrugadas que al irse noto algo de indecisión en el brillo de sus ojos, y entonces me parece que no quiere volver; pero a la noche siguiente está aquí, se pasea con dulzura por la estancia, observa mis cosas y luego se queda como pensando. Estoy seguro que alguna vez lloró; talvez fue esa noche que llovía torrencialmente; esa noche cuando apagó la luz y se puso a leer mis versos... Sí... Estoy seguro que lloró. Ahora esta aquí; pero está ocasión es especial, es más suave conmigo, se pasea vagamente, viene me abraza y me besa infinitamente, y yo empiezo a sentir ese tenue frío tan suyo, tan tiernamente suyo, y que ya, desde esta noche, también es mío. PAISAJE CON MUCHACHA BAJO EL SAUCE El viento silbaba su canción de invierno con esa melodía mezcla de tristeza y alegría, en una de esas noches largas y frías en que el insomnio te atrapa bajo cero. Envolvía mis pensamientos en densas espirales de humo; me dirigí a la ventana y a través de la espesa niebla vi a la muchacha correr y guarecerse bajo el sauce, estaba empapada y su traje se le ceñía al cuerpo, tiritaba y había en los movimientos de su cuerpo un algo desolado, un algo de desesperación y desconsuelo, miraba para todos lados como queriendo escoger una dirección pero su decisión era imprecisa, no supe porqué se me ocurrió pensar que su mirada era triste y que talvez había llorado, algo en ella me impulso a salir, a ir en pos de su nostalgia; cuando lo hice ya había emprendido su marcha, sólo alcancé a ver entre la bruma su silueta que se perdía, que se diluía como si yo corriera tras una alucinación, no sé tampoco por qué al regresar y volver a contemplar el sauce solitario, se me ocurrió soñar que se llamaba soledad. SU MIRADA: ESE HÁLITO DE ETERNIDAD Al volver su rostro hacia mí, y quedarse mirándome fijamente con esos ojos de color indefinible, enmarcados en esas grandes alas de ángel seductor que eran sus pestañas, y ese aire alrededor suyo, revolviéndole los cabellos, me cautivó, me atrajo de una manera imposible de narrar, y entonces yo también me quede mirándola fijamente, pero su imagen se me diluía, no podía retenerla enteramente en mi retina. Ella seguía con su mirada puesta en mí, y creo que sus ojos iban adquiriendo un brillo fulgurante, cegador que hería los míos, luego se fue desvaneciendo hasta desaparecer y quedarme sólo ese hálito de eternidad y ese estar seguro que otra vez, muy pronto, vendrá, y yo también me desvaneceré en su brillo. TRAS SUS PASOS EN EL VACÍO La muchacha de la ventana se llamaba Violeta, la veía casi todos los días; siempre estaba triste, siempre con esa mirada puesta en la lejanía, como si en realidad no mirara nada, siempre con ese aire ausente, absorto. A veces alisaba sus cabellos, esa hermosa cascada taciturna, con movimientos despreocupados de una pasmosa lentitud que me permitía ver la palidez de sus manos, que no sé por qué se me ha metido que querían decirme algo. La muchacha se fue, abandonó un día la ventana, un día gris nublado, lluvioso, de un intenso frío. Debió haber pasado toda la noche dándole vueltas al asunto, si de pronto se estaba quedando dormida, se debe haber despertado por el sobresalto de alguna marga pesadilla perdiéndose en cualquier altura. Quién sabe que sentiría cuando saltó. Ese día también la vi, tenía el semblante pálido, cansado, con un marcado rictus de tristeza, aunque tenía también un algo de serenidad en su rostro. Al verla allí tendida sobre el húmedo pavimento y viendo brotar ese hilillo púrpura que salía de su cabeza y que se iba deshaciendo con la lluvia, me quedó la sensación de haberla conocido, de haber pasado muchos ratos juntos, de haber conversado sobre tantas cosas. También supe que algún día, quizás gris lluvioso, yo iré tras sus pasos en el vacío. Camaleonblindado
url]http://camaleonblindado.blogspot.com Libro de 264 páginas, encuadernación rústica 1. LA ESTÉTICA 2. ARTE Y EPISTEMOLOGÍA 3. LA CREACIÓN ARTÍSTICA 4. MORFOLOGÍA DE LA IMAGEN 5. EL MUNDO DE LAS FORMAS ESTÉTICAS 6. TEORÍA DE LA EXPRESIÓN 7. ARTE Y PEDAGOGÍA 8. LOS LENGUAJES DEL ARTE 9. LA PINTURA 10. LA MÚSICA 11. LA DANZA 12. EL ARTE DRAMÁTICO 13. LA LITERATURA 14. EXPERIENCIA ESTÉTICA DE LO COTIDIANO BIBLIOGRAFÍA Prefacio Hablar de arte es hablar de una parte integral, vital y necesaria del ser humano. Si nos remontamos al pasado veremos que mucho antes de que el hombre fuera sedentario y se dedicara a las labores agrícolas, mucho antes de ir asegurando la existencia y, por supuesto, mucho antes de conocer un alfabeto, una forma gráfica que hoy se considera arte, irrumpió en la cotidianidad de la vida. Cuando el hombre recurre a las cavernas como primer espacio habitacional, deja en ellas los primeros esfuerzos de una expresión espiritual; una expresión que era complemento y sustento de las necesidades físicas, pero que apuntaba a algo intangible; quizás era dejar constancia de algo todavía no explicable por su nivel de razonamiento. En esta escritura se plasmó el primer intento gráfico-simbólico; el primer intento de atrapar el mundo en formas. El arte se ha desarrollado al mismo ritmo de la sociedad, y las corrientes artísticas han ido sucediendo una tras otra; la concepción del hombre sobre su lugar en el mundo ha cambiado, y el arte ha buscado reflejar ese cambio. Desde aquella escritura rupestre el hombre ha explorado todas las posibilidades de la creación, logrando hacer surgir nuevas formas de expresión simbólica y artística. En un film de Steven Spielberg, un personaje en medio de la guerra se pregunta: “¿Cuándo dejó de ser esencial enseñar historia y literatura?”. La respuesta a su pregunta es evidente por sí sola, así como es imposible que alguna vez deje de haber creación artística, pues es parte de la humanidad, y una de las esperanzas de recuperar lo humano. El arte es una de las actividades más complejas de la experiencia creativa, por ello ha sido tan ardua la labor de definir las particularidades que conforman la creación y recreación del objeto artístico. Si se profundiza en el concepto de arte se encuentra siempre la pregunta: ¿Qué es arte? Y ésta interrogante se plantea desde la filosofía del arte, una disciplina que ha venido evolucionando desde Aristóteles hasta nuestros días. Para los investigadores del arte, su práctica se remonta a la prehistoria de la humanidad, mientras que el concepto de artista es un concepto de reciente factura. Para estos investigadores las manifestaciones artísticas más antiguas que se conservan son las escrituras-pinturas realizadas en las cuevas de Lascaux, en Francia, y en las cuevas de Altamira, España, las cuales datan del período paleolítico, entre los años 15.000 y 10.000 a. C., a pesar de ser consideradas obras artísticas fueron realizadas por alguien que nunca se consideró así mismo un artista ya que seguramente escribía como parte de un ritual social mágico. Así, definir arte es muy complejo por todos los ámbitos a los que atañe, por la historia misma de las manifestaciones simbólicas humanas, por la evolución del pensamiento y por las diferentes reflexiones sobre éstas acciones hechas desde cada momento histórico, lo que equivale a decir, por la misma complejidad de la historia y de la vida del hombre. El término arte se usa en varios sentidos, arte significa una cierta virtud o especial habilidad para hacer o producir algo. Sin embargo, cuando se habla de Bellas Artes se toma el concepto en sentido estético, y están conectados por la idea de hacer, de producir algo de acuerdo a ciertos métodos o a ciertas concepciones establecidas por los artistas, las cuales van cambiando con el tiempo. La palabra arte apareció para el mundo occidental en Roma bajo el término arten, a su vez procede del indoeuropeo arti, que significa acción de encajar, de ajustar. Fue Platón, siguiendo a Sócrates, quien pasó de calificar a quien hiciera bien su oficio “con arte o sin arte”, al aplicar el término en áreas del intelecto, naciendo así el arte de la palabra o del razonamiento. En la antigüedad se consideraba la ciencia como el arte más elevado, después estaban la filosofía, el saber, y por último, la dialéctica. Esta apreciación provocó que hubiese tantas artes como tipos de actividades, las cuales e organizaron de una manera jerárquica e iban desde los oficios o artes manuales, hasta el supremo arte intelectual, necesario para alcanzar la Verdad, y la sociedad se regía según ésta Verdad. Con Aristóteles se empiezan a distinguir lo que en un futuro se designarán como Bellas Artes. El discípulo de Platón intenta repetidas veces definir de modo más estricto el sentido del arte, en su Metafísica escribe que, mientras los animales solamente tienen imágenes y experiencia, los hombres se elevan hasta el arte y el razonamiento; y por su razonamiento parece ser que Aristóteles no hacia ninguna distinción entre arte y ciencia. En otra de sus obras establece una diferencia entre varios estados mediante los cuales el alma posee la verdad por afirmación o negación. Esos estados son los siguientes: arte, ciencia, saber práctico, filosofía y razón intuitiva. El arte se distingue de los otros en que es “un estado de capacidad para hacer algo”, siempre que dicho estado siga una línea de razonamiento, es decir, un método. Con Aristóteles empieza la separación de arte como Arte o conjunto de Bellas Artes: Pintura, Escultura, Arquitectura y Música. La idea de arte ligada a saber continuo hasta la Edad Media donde se usó el término Ars en la expresión Artes Liberales con un sentido equivalente a conocer, a saber; distinguiendo así, las Artes Liberales de las artes manuales o serviles. La distinción entre éstas se acentuó en la época moderna y culminó en el Romanticismo con la exaltación de la idea de Arte como una disciplina superior. En latín medieval un artista era un estudiante de las siete artes liberales las cuales eran divididas entre el trivio: Gramática, Retórica y Dialéctica; y el cuadrivio: Aritmética, Música, Geometría, y Astronomía. Así, mientras había escuelas para las Artes Liberales, hasta el siglo XVII no hubo escuelas como tales para aprender las Bellas Artes. En el Renacimiento aparecieron muchos talleres donde, desde la adolescencia, los jóvenes aprendían trabajando bajo la supervisión del Magíster. El sistema fue cambiando gradualmente hasta considerar a los discípulos como alumnos y no como aprendices. Parece ser que desde el siglo XVIII se plantean las primeras ideas sobre la necesidad de la educación estética del hombre, y los planteamientos surgen a medida que los procesos de creación relacionan intelecto y arte. Por tal razón, el arte va encontrando sus caminos y estableciendo relaciones con otras disciplinas, en tanto se le va considerando como una producción del espíritu humano, tan necesaria como la producción industrial; en el mismo proceso da el salto de lo artesanal a ser producción individual y única con un sello personal, el sello del artista conocido como estilo. La educación artística ha ido ganando terreno en la medida en que se han ido aclarando los territorios de la ciencia y los territorios del arte, y las relaciones que se establecen en sus procesos de producción donde se han encontrado más puntos en común que diferencias, por tal razón, los estudiantes de artes o letras deben acercarse al estudio de la ciencia, especialmente de sus métodos, de su componente de abstracción y sus procesos de investigación. Arte y ciencia han convivido a través de los tiempos y han ido comprendiendo sus sistemas como parte de lo que han logrado en la historia de la cultura. Por eso, va surgiendo la idea de que el arte podrá convertirse en objeto de investigación científica, solamente cuando sea estudiado como una necesidad vital de la sociedad. Educación estética, educación artística y educación para y por el arte, son procesos que tienen que ser diferenciados para delimitar sus fronteras, y definir sus alcances en el campo educativo. La educación estética serán los conocimientos acerca de lo bello e involucra el estudio del concepto y su evolución a través de la historia, el concepto de belleza abarca a su vez, el concepto del gusto, y el gusto se forma en los mismos procesos educativos y en los contextos sociales. Lo que podríamos denominar como el estrato cultural del sujeto, tiene su base en la concepción del mismo sistema educativo, y en la política cultural de un país. La educación estética tiene mucha relación con la historia de la estética como ciencia que estudia los procesos y objetos artísticos y con la filosofía del arte, se funda principalmente en postulados teóricos. La educación artística será el hacer y requiere mezclarse en los diferentes procesos que siguen las diferentes disciplinas del arte, e implica un dominio y unas competencias para su producción, un conocimiento de las técnicas, de los lenguajes artísticos y de su evolución en la historia, igualmente, un conocimiento de las relaciones que el arte ha tenido con la sociedad en cada época, el dominio de las competencias debe ser dominio en el amplio sentido del término y no como actividad de pasatiempo, pues hoy en día están muy claros los procesos mentales y anímicos para el ejercicio de la imaginación y la creación, éstos procesos son necesarios en cualquier disciplina como método del pensamiento creativo. Educación estética y educación artística se complementan aunque pueden ejercitarse por separado; se puede lograr una educación estética sin el hacer, pero es necesario el conocimiento de la historia del arte y de sus métodos en las producciones artísticas. La educación por el arte y para el arte compete a los estudiantes de arte; a los futuros artistas que serán los renovadores, los transgresores, los rebeldes con causa, y serán quienes formulen los nuevos postulados, las nuevas concepciones, los nuevos métodos y contramétodos. Ellos aplicarán los procesos inéditos, establecerán las relaciones arte y ciencia en la era de la tecnología de los sistemas computacionales, lo que hoy puede acercarse al llamado arte de la era del procesador, de la producción artística manipulando medios electrónicos y multimediales; lo que seguramente dará pie para la formulación de las futuras estéticas, y será territorio para las próximas discusiones en torno a la creación, a la imaginación, y a la función social del arte en el tercer milenio. Para enfrentar la decadencia moral y la degradación de la condición humana, la cultura entendida como parte de la formación del espíritu humano, y como entidad que lo involucra todo, debe abanderar las propuestas de restauración moral, de convergencia para la paz y el entendimiento, servir de ente educativo en el intercambio de ideas para un ejercicio sano de la controversia en cualquier campo del saber, propiciar la voluntad de construir una sociedad más amable y éste es un proceso que arranca desde el seno de la familia y se continua en la escuela, la cultura es encuentro y entendimiento en la divergencia, por tal razón, el camino para la reformulación y práctica de una sensibilidad que vuelva a mirar al hombre como hombre, como ser espiritual y no como objeto, es que el arte apoyado en otras disciplinas humanísticas cumpla su función pedagógica, y esto sólo es posible con voluntad gubernamental y con un planteamiento y programa serio de planeación de la política cultural.