BambinoRyan
Usuario (Argentina)
Burlarse de todo parece que es, hoy, la única forma de hacer humor. Burlarse de los políticos, burlarse de las figuras públicas, burlarse de la gente común, burlarse. Décadas atrás hacer humor consistía en: hacer reír y pensar a la gente, hoy solo se trata de ridiculizar y caricaturizar. Si bien el humor y la crítica política siempre estuvieron más o menos ligados (dependiendo del gobierno de turno). En nuestros días esa crítica se traslada a la personalidad, a las características físicas y no a las decisiones políticas. Y cuando los dirigentes no alcanzan caen en manos de los humoristas, tanto otros artistas como gente común. Esto es lo que quiere el público? El chiste fácil, el creerse mejor porque otro cae en la trampa de alguna cámara oculta, el que alguien por educación no responda alguna pregunta desubicada o subida de tono del notero de turno. Parece que sí, porque en la televisión son esos programas los que más éxito tienen. También son los que nuestros gobernantes quieren, porque es preferible que la gente hable y se ría de la cirugía de tal funcionario, antes que mediante la crítica política el pueblo vea que la inflación no es la que el gobierno nos presenta o que una privatización no era la decisión más acertada. Nos creemos superiores o más inteligentes cuando vemos que una persona mayor es víctima del gracioso de turno? Ver en uno de los programas de mayor rating de nuestra televisión que en la entrada de un estacionamiento le hacen realizar una serie de operaciones falsas para activar un sistema inexistente a gente que está trabajando. Otra clase de humor es posible, no caigamos en la mediocridad de reírnos de los demás, de nuestros pares, busquemos un humor distinto donde lastimar al otro no sea necesario. Tuvimos y tenemos ilustres de profesionales de la risa. La risa es salud, pero el humor enfermo no nos hace bien.

Hace ya un tiempo comenzamos a ver en los medios de comunicación a un monton de especialistas en la materia vitivinícola, legiones de pseudo educadores que intentan llenarnos de teorías y practicas para descubrir características casi imposibles de encontrar y a veces hasta de imaginar. Ejemplos de estas características son la presencia mas o menos abundante de taninos. Taninos??? Cuantos de nosotros sabemos siquiera cual es la definición de esta palabra? Y sin embargo la repetimos como loros aficionados a este néctar. Otras características mas conocidas por nosotros, pero que solemos encontrar en otros lugares pueden ser los aromas y sabores, que por su difícil explicacion suele ser comparada o definida por similitud, ejemplo de esto es por nombrar algunos: en los blancos ¨notas de pomelo perfumado con especias¨. Seamos sinceros; Solemos nosotros simples consumidores encontrar estas fragancias al descorchar una botella? Ademas estos especialistas suelen aconsejarnos combinaciones entre distintos platos con algunas variedades especificas, esta combinación denominada maridaje, muchas veces escuchada por nosotros, consiste en recomendarnos para comidas de ciertas características vinos que resaltan los sabores de las mismas. Algunos años atrás esto era sencillo carnes o pastas con salsas rojas se servían con vino tinto, hoy en dia esto es mas complejo, hay una recomendación especifica dependiendo del corte de carne o su origen (Carnes de Caza). A todo esto que no es poco se suma la ya casi interminable lista de varietales, en la que podemos encontrar nombres imposibles de pronunciar como el Gewürztraminer o Traminer de origen italiano, vino del cual desconozco virtudes. Pero a juzgar por su nombre supongo que debe ser rico; rico? Si escribi rico, característica o virtud casi olvidada por los especialistas y que también nos hacen olvidar con tanta ceremonia y teoría. Amigos no nos olvidemos de disfrutar del vino, no importa si es un varietal, bi varietal o mezcla, no importa si es añejo, estacionado o joven, tampoco si es blanco o tinto, tenemos en nuestro país una gran cantidad de bodegas de las cuales el mismo Baco estaría orgulloso por sus excelentes productos, no necesitamos pagar grandes sumas de dinero para disfrutarlos. Pero eso si no se olviden de disfrutarlo, con el amor de su vida, una buena compañía, sus amigos o su familia. El vino es para gozarlo no para estudiarlo. Eso si con moderación.Salud.
Burlarse de todo parece que es, hoy, la única forma de hacer humor. Burlarse de los políticos, burlarse de las figuras públicas, burlarse de la gente común, burlarse. Décadas atrás hacer humor consistía en: hacer reír y pensar a la gente, hoy solo se trata de ridiculizar y caricaturizar. Si bien el humor y la crítica política siempre estuvieron más o menos ligados (dependiendo del gobierno de turno). En nuestros días esa crítica se traslada a la personalidad, a las características físicas y no a las decisiones políticas. Y cuando los dirigentes no alcanzan caen en manos de los humoristas, tanto otros artistas como gente común. Esto es lo que quiere el público? El chiste fácil, el creerse mejor porque otro cae en la trampa de alguna cámara oculta, el que alguien por educación no responda alguna pregunta desubicada o subida de tono del notero de turno. Parece que sí, porque en la televisión son esos programas los que más éxito tienen. También son los que nuestros gobernantes quieren, porque es preferible que la gente hable y se ría de la cirugía de tal funcionario, antes que mediante la crítica política el pueblo vea que la inflación no es la que el gobierno nos presenta o que una privatización no era la decisión más acertada. Nos creemos superiores o más inteligentes cuando vemos que una persona mayor es víctima del gracioso de turno? Ver en uno de los programas de mayor rating de nuestra televisión que en la entrada de un estacionamiento le hacen realizar una serie de operaciones falsas para activar un sistema inexistente a gente que está trabajando. Otra clase de humor es posible, no caigamos en la mediocridad de reírnos de los demás, de nuestros pares, busquemos un humor distinto donde lastimar al otro no sea necesario. Tuvimos y tenemos ilustres de profesionales de la risa. La risa es salud, pero el humor enfermo no nos hace bien.