Alternattive_Punk
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El cero y el infinito, de Arthur Koestler Publicada en 1940 bajo el nombre de "Darkness at Noon", ilustra los mecanismos de la destrucción de la personalidad y el envilecimiento de las víctimas que pusieron en evidencia los procesos de Moscú de los años treinta. La novela, una suerte de glacial teorema, transcurre en la prisión a la que ha sido conducido un dirigente de la vieja guardia bolchevique caído en desgracia, Rubashov, personaje, según cuenta Koestler en sus memorias, calcado en sus ideas de Nikolai Bujarin, y en su personalidad y rasgos físicos de León Trotski y Karl Radek. Para debilitar su resistencia, Rubashov es sometido a mortificaciones como impedirle dormir y enfrentarlo a reflectores deslumbrantes. Koestler, que fue comunista convencido, escribe sobre los extraños procesos de Moscú, donde cientos de antiguos miembros del partido, de los primeros revolucionarios, se autoinmolan para salvar al partido, la idea stalinista del partido. Rubashov, uno de los héroes de la revolución, es encarcelado como todos sus antiguos compañeros, desaparecidos uno a uno. En la cárcel, Rubashov, entre los descansos de los interrogatorios, repasa algunos momentos de su vida al servicio de la revolución, su anteriores detenciones, la ilógica de las decisiones del partido, cómo era imposible la aparición del "yo". A trompicones despierta del ideal comunista, aunque justifica la farsa de los juicios y las mentiras sobre las acusaciones como último deber hacia el partido. "Fuimos tomados por locos porque seguimos cada pensamiento hasta su consecuencia final, y obramos de acuerdo con ello. Fuimos comparados con la Inquisición, porque, como ella, sentíamos constantemente el peso de la responsabilidad por la superindividual vida futura, y, realmente, nos parecíamos a los grandes inquisidores en que perseguíamos las semillas del mal no solamente en las acciones de los hombres, sino en sus pensamientos. No admitíamos ninguna esfera privada, ni aun dentro del cráneo del hombre. Vivíamos bajo la coacción de continuar lo empezado hasta su conclusión final, y nuestra mente estaba cargada hasta tal punto, que la más ligera colisión ocasionaba un corto circuito mortal. Esto nos condenaba a una destrucción mutua." - Arthur Koestler Aqui les dejo el Link para poder descargarla en PDF (puede pasar que al archivo le falte la extensión rar, solo hay que agregársela escribiendo ".rar" al final de su nombre): http://isaiasgarde.myfil.es/get_file?path=/koestler-arthur-el-cero-y-el-in.zip Nuevamente gracias por pasarte por este humilde post sobre una novela que refleja la desilusión personal del autor con el comunismo, sin duda alguna, una distopía real.

Snow Crash, de Neal StephensonEl gran best-seller ciberpunk de los noventa. Una novela desinhibida y rebosante de ideas que se ha convertido en el texto más popular de la ciencia ficción moderna. Snow Crash es una obra escrita en 1992, y casi todos los conceptos que en su día podían considerarse novedosos en esta novela han sido machacados y repetidos hasta la saciedad en libros, películas y series de televisión. Es una pena entonces que un lector actual no disfrute, como entonces, de la frescura de ideas que en un principio nos enseñó Stephenson.Snow Crash podría considerarse una obra ligera dentro del trabajo de Stephenson. Lo cierto es que es endiabladamente divertida y con una historia que, aunque en apariencia sea sencilla, se complica lo suficiente para que ningún productor cinematográfico se haya atrevido con ella ya que, por otro lado, requeriría de una cantidad impresionante de dinero para recrear el universo del libro.En el futuro del infocalipsis los americanos sólo saben hacer tres cosas bien, música, películas de acción y entregar pizza a toda velocidad. En el universo real, compuesto de microciudades y clanes, Hiro Protagonist es un repartidor de pizza, trabajo nada sencillo en ese mundo futurista, y a la vez uno de los mayores guerreros del Metaverso, un ciberespacio mucho más parecido al que podemos intuir hoy en día que el que salió de la imaginación de William Gibson.La aventura se mueve a dos niveles, el real y el virtual, en una frenética búsqueda del origen de snow crash, una droga capaz de reventarle el cerebro al mejor de los hackers. La criptología y la nanotecnología, dos constantes en la obra de Stephenson, son también una constante en la trama. Stephenson aprovecha para mostrarnos su visión de ese futuro en lo social, desde las ciudades encerradas en sí mismas a grupos de élite social, pasando por lugares y situaciones de una acción incontestable.Link para leer online o descargar pdf: http://www.icesi.edu.co/blogs/identidadesavatar/files/2009/01/neal_20stephenson_20-_20snow_20crash.pdfSnowcrash es, después de todo, una divertida novela en la que la aventura y el sentido de la maravilla son elementos plenamente soportados por unas bases de ficción especulativa que, tras veinte años, siguen aguantando sin fisura alguna. Ciencia ficción para pasar un rato de lo más entretenido, saludos Uníte a la primer comunidad Cyberpunk de taringa!

La era posmedia, de José Luis Brea No se trata de predecir las posibilidades futuras de unos medios emergentes sino de involucrarse en su construcción ya mismo, usted, yo, aquí y ahora. Sin dudas lo mejor del estilo de José Luis Brea es su capacidad para ser provocador y apelativo mientras es teórico, densamente teórico. Brea -considerado con razón uno de los más serios pensadores españoles dedicados a reflexionar sobre las nuevas tecnologías- escribe sin perder de vista la presencia de un lector al otro lado de sus ideas, un hipotético interlocutor que puede (¿debe?) ser orientado con miras a obtener comportamientos más activos en la jungla de bits. El destino de sus impulsos persuasivos -que no son pocos- apunta en la dirección de encontrar/estimular actitudes críticas frente al inexorable proceso de “estetización del mundo en las sociedades actuales”, proceso paralelo a la despolitización de una esfera pública que, sostiene Brea, nos corresponde recuperar como zona de actividad autónoma, libre de los imperativos y necesidades de las industrias del entretenimiento. Centrando su enfoque en las relaciones entre arte y técnica -hoy particularmente agitadas por la aparición de nuevas prácticas en las que coinciden las instancias de producción y distribución, y las de obra y reproducción- Brea interroga los dispositivos nacientes, en especial los ligados a la red de redes, descartando expectativas desmesuradas y destacando algunas experiencias efectivas de resistencia comunicativa. Si bien su relevamiento abarca un amplio abanico de expresiones -al comienzo del libro se ocupa de proponer un repaso de las diversas áreas y términos implicados en el universo neomedial- es en el territorio más específico del net.art donde realiza sus aportes más valiosos. Aunque se niega a historizar –acaso porque la idea de un devenir no categorizable le resulta más atractiva que la del archivo ordenado de datos-, expone con claridad algunos de sus grandes hitos y contribuye innegablemente a la mejor comprensión de un fenómeno que todavía no encuentra demasiadas voces capaces de elaborar metadiscurso lúcido, atento y cuestionador. Brea se reserva capítulos especiales para tratar varios temas apasionantes de la tecnoera actual, analizando con particular crudeza -o como él sugiere, “desmantelando”- algunas operatorias de la institución-arte. Lo hace cuando se refiere al museo moderno en su rol de normalizador del gusto -y por tanto propulsor de un supuesto sujeto universal-, o cuando desestima la eficacia del activismo hacker -que a pesar de sus “buenas intenciones” sólo consigue acrecentar las formas de control social. A la vez que señala múltiples fisuras de un sistema desfasado con los ritmos del adelanto tecnológico, encuentra el espacio para pronunciarse por una “no-televisión”, o, con verdadero énfasis, para recordarles al arte y a la cultura la saga revolucionaria, vanguardista, del ejercicio de la autocrítica inmanente. Link para leerlo-dercargar formato pdf: http://www.sindominio.net/afe/dos_mediactivismo/LaEraPostmedia.pdf En La era posmedia se hace un análisis de las principales formas de representación del arte digital: desde el net.art, el web art, el pixel art, hasta la problematización visual que plantean cintas como Matrix.
El cuento de la criada, de Margaret Atwood En un mundo post-apocalíptico los niños sanos son el bien más escaso y las mujeres que todavía son fértiles una minoría. Ambos se convierten por tanto en la mercancía más preciada. Los primeros tienen valor por sí mismos, las segundas en la medida en que todavía demuestren su capacidad para producir. Como todo bien escaso los bebés se convierten en un símbolo de status y por lo tanto se hace necesario regular estrictamente el acceso a los mismos. Por otra parte, no debe permitirse que una característica tan aleatoria como la fecundidad pueda convertirse en fuente de poder para las mujeres que la posean, por lo que lo más sensato es transformarla en todo lo contrario, en una cadena a la que vincular su supervivencia. Primera medida, impedir a las mujeres el trabajo remunerado; segunda medida, despojarlas de todos sus bienes (incluidos por supuesto los hijos ); tercera medida, prohibir totalmente la lectura y la escritura así como el acceso a cualquier fuente de información; cuarta medida, recluirlas en centros de educación, sólo para mujeres, donde puedan estar protegidas de su mayor enemigo, el hombre, y donde puedan ser instruidas para el cumplimiento de su misión sagrada, tener hijos que aseguren la supervivencia de la especie. Todo acto sexual que no tenga como fin exclusivo la reproducción queda prohibido. A la mujer se le plantean tres alternativas: convertirse en esposa; formar parte de la casta de las criadas, cuya supervivencia depende de la capacidad para engendrar o ser enviada a campos de confinamiento para las no-mujeres. La protagonista de la novela elige la segunda opción; se la despoja de su nombre y pasa a ser llamada Defred, es decir, de la casa de Fred, el comandante al que debe servir como criada, procurando engendrar un hijo que será entregado a la esposa del mismo. Como ser valioso que es, recibirá una adecuada alimentación, se le permitirá un rato de paseo diario acompañada siempre por otra mujer de su misma casta y deberá ir cubierta de arriba abajo por un largo vestido rojo que la identifique, la cabeza cubierta con una ancha toca que le impida mirar y ser mirada. Se enfrentará, como todas las mujeres de su casta a una mezcla de envidia, adoración y desprecio, debatiéndose entre la opresión, el miedo y el ansia de libertad, espoleada por el recuerdo de un pasado en el que todavía era libre y desde el que era incapaz de imaginar un futuro como el que está viviendo. La primera reacción al leer la novela será probablemente algo así como: "Esto no podría pasar". Es decir, tanto el tiempo como el lugar de la novela son lo suficientemente cercanos como para que el lector exija de ella que resulte verosímil y, en ese sentido, parece difícil de creer que en un país como Estados Unidos llegue a plantearse una situación semejante..... ¿o no?... esa sería la siguiente reacción, producto de una reflexión más profunda: es obvio que la mayor parte de las situaciones que describe la novela se dan en la actualidad en muchos lugares del planeta, en algunos desde hace siglos, pero en otros, tras haber sufrido una brutal regresión en lo tocante a los derechos de las mujeres. Por tanto, la conclusión sería algo así como "Esto no podría pasar aquí", pero verdaderamente a estas alturas es difícil sostener semejante afirmación. Link: http://200.111.157.37/biblio/Recursos/Atwood,%20Margaret%20-%20El%20Cuento%20De%20La%20Criada.Doc De todas maneras la novela es por supuesto una ficción y como tal debe ser leída y juzgada. En ese sentido la autora es una buena escritora que ha construido una buena novela, a pesar de que el argumento de la misma resulte un tanto obvio en su afán reivindicativo . La voz levemente irónica de la protagonista, que narra la historia en primera persona, la construcción de las escenas y de los personajes y sobre todo algunos detalles que salpican la trama, consiguen una obra de lectura francamente agradable