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Adrianman-2814

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Primer post: 23 jun 2012Último post: 5 jul 2014
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Area 51, misterios hasta hoy en día
Area 51, misterios hasta hoy en día
InfoporAnónimo5/22/2014

Recuerdo que cuando tenía 12 años, me fascinaban demasiado los relatos de OVNIs, época en la que supe por vez primera del Área 51, de ahí en adelante, en todos lados lo mencionaban a menudo. Y no es para menos, lo escuchas una vez, lo escucharas en el transcurso de tu vida. En fin, todos crecimos escuchando las historias sobre aquel “extraño acontecimiento del Área 51”, lo hemos visto la TV, lo hemos leído en numerosos libros así como en revistas sobre supuestas conspiraciones entre científicos y gobernadores estadounidenses, etc. Pero lo hemos visto especialmente aquí, en la web. Muchas han sido las conjeturas que se han elaborado sobre el tema y ya lo hemos escuchado tantas veces que realmente ya no sabemos bien qué es lo que se supone que ha sucedido en realidad. Así es que luego de tantas versiones, hoy te traemos la nuestra, te invito a conocer todo sobre la historia del área 51 y el incidente de Roswell así como a conocer una teoría que una vez escuché, en la cual se mencionaba que los supuestos extraterrestres, eran en realidad japoneses prisioneros de guerra sometidos a la radiación. El área 51 es una extensión territorial en Nevada, Estados Unidos, propiedad del gobierno norteamericano. Es muy popular por el hecho de que allí, durante años, se vienen desarrollando experimentos de prueba con tecnologías secretas y nuevas aeronaves militares. Se conoce comúnmente como el área 51, aunque su nombre es Atomic Energy Commission (AEC) designation: Area 51 (Comisión de Energía Atómica con la designación del área 51). El escenario perfecto para la controversia y las teorías conspirativas. El mito Muchas personas creen y afirman que la base es solo la punta de un gran iceberg de mentiras y que en realidad, se trata de inmensas instalaciones bajo las áridas arenas del desierto en las cuales se desarrollan actividades secretas, pruebas y experimentos que de ver la luz, afectarían la credibilidad de los EEUU y la comunidad científica. La realidad La realidad es que el gobierno de Estados Unidos de América, jamás admitió semejante idea sobre el área 51 aunque, del mismo modo, tampoco lo negó. Por otro lado, el lugar posee unas medidas de seguridad de características únicas, que llaman la atención de millones de personas en el mundo entero, ya que es fuertemente custodiado por un amplio número de hombres con un completo armamento de guerra, helicópteros de última generación y artillería autopropulsada. “El incidente de Roswell” El supuesto incidente Rosswell habría ocurrido en la noche del 2 de julio de 1947, en las cercanías de la propia ciudad de Roswell, Nuevo México. Según varios testigos han afirmado durante años, esa noche se pudo observar un enorme objeto plateado en forma de disco volando en los cielos con dirección noroeste, a una velocidad nunca antes vista. Al día siguiente, en la mañana, el granjero y capataz de un rancho de la zona llamado Mac Brazel recorrió la zona en su caballo como de costumbre para llevar a sus ovejas a pastar, desde un campo a otro, acompañado también por su vecino, Timothy D. Proctor. Supuestamente, mientras se encontraban cabalgando se encontraron con los extraños restos de un material metálico nunca antes visto. Los trozos se podían ver en distintos tamaños y se encontraban dispersados a lo largo de la zona, como si se tratase de un accidente aéreo. De hecho, Mac, recordaba que la noche anterior había escuchado una serie de explosiones a lo lejos. El metal era increíblemente ligero y flexible, pero al mismo tiempo, tenía una resistencia ejemplar. La explicación que se le brindó a los locales fue que se había tratado de un globo para estudiar el clima (pieza fundamental del llamado proyecto Mogul), la cual habría sufrido una falla y caído, luego estos dos rancheros simplemente habían encontrado sus restos. Esta fue la explicación más lógica y la cual no se cuestionó durante unas tres décadas, sin embargo, cuando en 1950 un periodista local investigó el suceso, las autoridades le indicaron que terminara con todo aquello y se apartara del hecho. En 1970, dos hombres que, sin tener contacto uno con el otro, también habían sido testigos de lo que había ocurrido aquella noche de 1947, se contactaron con el investigador Stanton T. Friedman, quien también comenzó a estudiar el suceso. Uno de los sujetos, empleado en la estación de radio local, afirmó haber visto a desconocidos llegar a la estación y amordazar al periodista cerca de 1950 así como la eliminación absoluta de la publicación relacionada con lo sucedido. Por otro lado, el oficial encargado de la operación de recuperación inicial y uno de los primeros hombres en asistir al accidente del supuesto globo meteorológico, se retiró y aseguró durante años que lo que había allí no era algo natural ni de este planeta, lo que aumentó las sospechas de encubrimiento por parte del gobierno. Durante años se han planteado una gran variedad de teorías sobre qué fue lo que realmente sucedió en aquel lugar y a qué se debe la supuesta preocupación del gobierno, lo que ha dado paso a miles de publicaciones, libros, películas y hasta videojuegos sobre el suceso. La autopsia extraterrestre Una nueva teoría se planteó con el paso del tiempo. Según ella, lo que se vio caer aquella noche era una nave extraterrestre que habría colisionado o habría sido derribada por un misil y que era tripulada por seres extraterrestres. Los cuerpos de estos seres yacían agonizantes en las arenas del desierto y los científicos norteamericanos de la AEC 51 se habían apoderado de los mismos. Por supuesto, ésta es la teoría más difícil de creer, la que menos pruebas o documentaciones puede presentar y la que tiene el carácter más fantástico e incierto. De todos modos, provocó una enorme revuelta que llegó a conmocionar a muchas personas que aceptaron la teoría de inmediato. La popularidad de la teoría creció aún más cuando supuestamente se filtró una cinta de vídeo que registraba todo el proceso de investigación aplicado a los seres y una autopsia en la que se analizan los cadáveres de aquellos extraterrestres encontrados. Hasta el día de hoy, el caso sigue siendo toda una incertidumbre y de las tantas teorías han surgido hipótesis cada vez más extrañas. El vídeo de la autopsia se consideró como falso en muchos aspectos e incluso hubo quienes se atribuyen su creación ficticia, de todos modos, los invito a ver el vídeo por ustedes mismos al final del artículo. "Extraterrestres del area 51" y prisioneros de guerra japoneses Por último, me gustaría destacar otra teoría, una que escuché hace mucho tiempo y la verdad ya no recuerdo dónde, ni de la mano de quién, pero en fin... Pensemos que este supuesto hecho habría ocurrido en el año 1947 y luego consideremos algunos detalles más de manera muy breve y con muchísima subjetividad. El 7 de diciembre de 1941, Japón atacó Pearl Harbor. Estados Unidos estuvo en guerra con Japón entre 1937 y 1945. El 6 y el 9 de agosto de 1945, Estados Unidos atacó Hiroshima y Nagasaki con nuevas e impresionantes armas nucleares de destrucción masiva, con efectos brutales, de los cuales hasta hoy nacen niños mutantes, producto de la exposición a la radiación y demás. Considerando finalmente esta última frase, considerando incluso el artículo que vimos poco tiempo atrás sobre el experimento de Milgram y la maldad en los humanos, considerando los fines de la AEC 51, los experimentos con nuevas tecnologías y la manipulación de uranio, y cómo se ven los “supuestos extraterrestres” en la “supuesta autopsia”, ¿no podrían ser algunos de los tantos prisioneros de guerra japoneses? Establecer las conexiones puede resultar de lo más cruel, pero las características físicas de los japoneses, tales como la constitución corporal, el tamaño del cuerpo, el color de su piel, los rasgos faciales (especialmente la forma de los ojos), etc., podrían deformarse como resultado de la exposición a, vaya uno a saber, qué grados de radioactividad y las mutaciones a las que da lugar. Todo esto le permite a uno dar rienda suelta a un siniestro y sádico juego de la imaginación en el que muchas cosas cuadran y sustentan una teoría mucho más real, triste pero real. ¿Será que los científicos experimentaron con los prisioneros de guerra de las fuerzas japonesas antes de crear la bomba atómica? ¿Será que algunos de éstos lograron escaparse robando algún vehículo que luego se estrelló? ¿Qué le convendría más a EE. UU.? ¿Qué el mundo sepa de experimentos de semejante magnitud o que crea que hasta son capaces de tener vida extraterrestre oculta en sus laboratorios? Te invito a que le eches un vistazo a estas imágenes, en ellas podrás ver cómo se ve un japonés sobreviviente que ha sido expuesto a los efectos de la radiación y las mutaciones de la bomba. (Se recomienda discreción, las imágenes pueden herir la sensibilidad del lector) Imagen 1Imagen 2Imagen 3Imagen 4 Por último, les dejo los dos videos. link: http://www.youtube.com/watch?v=ZaVF3vj9gCo link: http://www.youtube.com/watch?v=ibgi1Cnp_wI

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Estereotipos Heroicos... ¿Con cual te identificas?
InfoporAnónimo7/5/2014

En la sociedad, abundan los estereotipos. Estamos clasificados severamente dentro de esos estándares sociales. La definición del estereotipo es la percepción exagerada y con pocos detalles, simplificada, que se tiene sobre una persona o grupo de personas que comparten ciertas características, cualidades y habilidades. Nosotros como entes sociales estamos dentro de un estereotipo, y ciertamente, me atrevo a decir que los personajes ficticios también los tienen (estos son reflejos de sus autores respecto al mundo real con el carácter del personaje). Ahora que se ha aclarado que es un estereotipo, comencemos con lo mero, mero. Ya se ha dicho demasiado con la imagen de Batman; el individuo frío, metódico, oscuro y amargado, cuya lucha contra el crimen es una obsesión. En cierta forma, Batman es el epítome de justicieros como The Question, Richard Dragon, The Shadow, y otros más que tienen la misma línea de acción. Sin embargo… ¿se ha dado cuenta, querido lector, de que existen ciertos estereotipos en los que los héroes pueden ser calificados? Pues precisamente con el pretexto de ser Batman uno de éstos, se hará un recuento de las formas en las que los héroes encarnan su lucha por la justicia. Los ejemplos.- Epítomes de valores. Cuidan mucho su imagen, no por vanidosos, sino porque esperan que la sociedad tenga un ideal que seguir. Son determinados y valientes, aunque a veces caen en la candidez. En más de un sentido, el Captain America y Superman son los mejores ejemplos. Los vigilantes.- Batman y Punisher son los representantes más claros. Solitarios, obsesivos, dispuestos a sacrificar todo con tal de cumplir su objetivo. Les importa muy poco lo que la sociedad piense de ellos o de sus métodos, siempre y cuando obtengan los resultados que esperan. Pueden llegar a ser duros y muy severos, incluso hasta el grado de la crueldad, pero ésta rara vez es gratuita. Los senseis.- Silenciosos, meditabundos. Hablan sólo cuando es necesario, con frases cortas y profundas. Rara vez, por no decir nunca, dejan ver sus emociones, y prácticamente no mencionan su pasado. Aunque suelen tener raíces místicas, no todos están relacionados con este aspecto. Son generalmente buenos maestros de héroes jóvenes y disfrutan de acompañarse de estos pupilos. El Doctor Strange y el Martian Manhunter son este tipo de héroes. Las estrellas.- Actúan de forma heroica porque les gusta ser el centro de atención. Cuidan mucho su imagen, pero por vanidad, pues les es muy importante lo que la sociedad piense de ellos. Aunque responsables como héroes, son muy irreflexivos a la hora de entrar en acción. Por lo general son jóvenes, aunque no es una regla general. Aquí se encuentran personajes como Fire o Dazzler. Los elegidos.- Ya sea porque una entidad superior les dio el poder con el que cuentan, o porque ellos piensan que es su obligación al obtener su capacidad, sienten que el trabajo superheroico es una enorme responsabilidad sobre sus hombros. No se fijan mucho en la opinión de la sociedad, pero por su obsesión de hacer lo correcto, suelen hacerse notar aunque no quieran, a veces para bien, a veces para mal. Captain Marvel y Spider-Man son ejemplos de este grupo. Los idealistas.- Ellos han abrazado un objetivo, y el ser superhéroes sólo es un camino más para llegar a su fin mayor. A diferencia de los “ejemplos”, los idealistas tienen una meta definida, aunque casi siempre muy ambiciosa, y dirigen sus esfuerzos a lograrla. Buscan atraer a la gente a su ideal, y hacen que la sociedad se fije en ellos para la ejecución de su fin, no por vanidad. Wonder Woman y Charles Xavier son los más representativos de ellos. Los paternales.- De la noche a la mañana, han ganado súper poderes, los cuales usan a favor del bien, pero les ha costado años de trayectoria situarse como superhéroes ante la sociedad. Y aunque iniciaron por el gusto de ser bienhechores dentro de los “elegidos” o de los “idealistas”, su lucha contra el mal cobra un nuevo giro en cuanto forman una familia. Ahora ellos luchan para hacer del mundo un sitio mejor, según sus ideales y creencias. Y a donde sea que van, llevan a su familia en sus corazones y eso les motiva para triunfar en cada jornada. Animal Man y Power Man son asiduos al ser de los pocos que dividen su tiempo como padres de familia y superhéroes. Los cínicos.- “Es mi trabajo, alguien tiene que hacerlo, se requiere de mí…” son los argumentos de este grupo que lucha batallas perdidas por el simple gusto de la violencia, o porque alguien tiene que hacerlo. Parecidos a los “idealistas”, pero más sombríos, pues no creen que sus esfuerzos hagan la diferencia, pero aun así, los hacen. Los ejemplos más evidentes de esta categoría son Nick Fury y Guy Gardner. Las victimas.- El adquirir sus poderes les fastidió la vida, y ahora se dedican a ser superhéroes porque es lo único que pueden hacer para que la sociedad no los rechace. Si existiera alguna forma de volver a su vida anterior y dejar esta actividad, lo harían con todo gusto. Por ello, son amargados y solitarios, pero buenos compañeros. Cyborg y Hulk son de este grupo. Los (irresistibles) irreverentes.- Estos son muy raros de encontrar. Hacen lo correcto pero a su retorcida manera y muy a menudo, provocan más problemas de los que resuelven. Su humor esta seriamente involucrado en sus tácticas y suelen hacerse los comediantes, especialmente en compañía de otros héroes. Por lo que se han hecho de mala fama en la comunidad justiciera y son vistos por la sociedad como lunáticos sin remedio. Entre ambas compañías editoras, los más destacados son Ambush Bug y Deadpool. Los ególatras.- Generalmente nunca se equivocan en teorizar los resultados de cada evento, a diferencia de las “estrellas” no buscan ser el centro de atención, sino que alardean al confiar plenamente en su inteligencia. Poseen una mente privilegiada que usan para inventar instrumentos que les favorecen supliendo su carencia de súper poderes. Su ego se infla cada vez que salen victoriosos y no les importa lo que los demás piensen, incluyendo a sus aliados. En contadas ocasiones, prefieren distanciarse emocionalmente para perfeccionar sus armatostes. Vril Dox y Iron-Man son claros representantes. Los redimidos.- Por varios factores, como cargar en sus conciencias millones de vidas consumidas en segundos, o porque fueron creados y encaminados para destruir a los justicieros, ellos deciden hacer el bien de igual modo, por diferentes razones. Se disponen a proteger la vida para redimir sus pecados en el proceso, o por la aun más tortuosa labor de no seguir los mismos y siniestros pasos de sus padres. Raven y Silver Surfer pertenecen a este tipo. Los inadaptados.- Ya sea porque son héroes recientes o porque sientan que deben de llenar unos zapatos enormes, este tipo siempre se sitúa en el papel del novato e inexperto héroe. Puede que cuenten con mucho más poder que sus antecesores o que posean mejoras en sus habilidades, sea cual sea, carecen del entendimiento que sólo ofrece la experiencia. Siempre tienen en mente el satisfacer las expectativas de los demás y generalmente dudan si el ser héroes es lo suyo en realidad. Aquí caen a algunos como Cyclone y Hawkeye II en esta categoría. Los individuos puros son muy pocos, e incluso algunos han cambiado de estereotipos con el paso del tiempo. Batman y Superman, dentro de sus mismas categorías, son de los pocos que aparecen sin mezclas de otras clasificaciones, y quizás es por eso que ambos son los que mejor definen cada una de ellas. Como se dijo al inicio, estos son estereotipos y, como tales, no son más que características generales. Para los no iniciados dentro del comic, éstos se reducen a héroes y villanos, y agrupan por igual a Scarlet Witch y a Stargirl, al Captain Cold que a Red Skull, sin ver que son totalmente distintos. Los villanos también tienen sus muy particulares estereotipos, los cuales se analizarán en una ocasión venidera. Y retomando la interrogante en el titulo del post... ¿Con cuál estereotipo te identificas? Nota: Como se darán cuenta, este post sólo contempla personajes de DC & Marvel. Si alguien pregunta porque no contemplar a personajes de otras editoras, dese cuanta de que usted mismo puede crear ese post que cubra su pregunta.

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Animal Man -Primera Serie y la Segunda en Español -DC Comic
InfoporAnónimo6/29/2014

(Re)descubran a... Hombre con Poderes Animales. Quien ha tenido dos series propias, la primera de ellas abarcó los años 1988 hasta 1994. Mientras que la segunda aun continua publicándose desde septiembre del 2011, con toda esa onda de Los Nuevos 52. En fin, en este post les traigo ambas series, si bien es cierto que la primer serie no esta toda en español, al menos obtendrán lo esencial del personaje. En cuanto a que la segunda serie esta toda en español, punto a favor para aquellos lectores recientes, ¿no? Pero no importa si eres un lector de DC Comics veterano o uno recién llegado... ¡Vale la pena explorar todas estas obras consideradas ya clásicos del Noveno Arte! La vida de Buddy Baker dejo de ser normal desde el día en que una nave extraterrestre estalló cerca de él. Un par de aliens reconstruyeron su cuerpo y lo conectaron a la red que conecta a toda la forma de vida animal... El Campo Morfogenético. Lo cual le permite obtener las habilidades de cualquier animal. Ahora lleva una vida como padre de familia, doble de riesgo y por si fuera poco, lucha por defender la vida tanto de hombres como de animales bajo el nombre de... ♫♪Animal Man♫♪ Strange Adventures #180. ¡Su primera aparición! Enlace donde pueden accesar a su descarga Animal Man de Grant Morrison Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man de Peter Milligan Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man de Tom Veitch Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man de Jaime Delano Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man de Jerry Prosser Link de la página donde podrán descargarlo El padre de familia Buddy Baker tenia una vida normal hace cinco años. Pues en esos últimos años ha tenido extrañas aventuras combatiendo el crimen en mallas. Esto a raíz de haberse acercado a una nave alienígena, de la cual sus dos pasajeros experimentaron con él, descubriendo tras este evento ser capaz de utilizar los poderes de cualquier animal. Pero hasta hace poco descubrió las respuestas a sus dudas; él esta conectado a Lo Rojo, fuerza elemental que une toda vida animal, siendo todo planeado desde el inicio. Y más confuso aún es el importante papel que tiene Maxine en todo esto de ser hija de... ♫♪Animal Man♫♪ Animal Man #01 Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man #02 Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man #03 Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man #04 Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man #05 Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man #06 Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man #07 Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man #08 Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man #09 Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man Anual #01 Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man #10 Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man #11 Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man #12 Link de la página donde podrán descargarlo Swamp Thing #12 Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man #0 Link de la página donde podrán descargarlo Swamp Thing #0 Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man #13 Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man #14 Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man #15 Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man #16 Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man #17 Link de la página donde podrán descargarlo Swamp Thing #17 Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man #18 Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man #19 Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man #20 Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man #21 Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man #22 Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man Anual #2 Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man #23 Link de la página donde podrán descargarlo Biografía de Animal Man Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man #24 Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man #25 Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man #26 Link de la página donde podrán descargarlo Swamp Thing #26 Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man #27 Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man #28 Link de la página donde podrán descargarlo Animal Man #29 Link de la página donde podrán descargarlo ¡Siguenos en Animal Mania Comics Facebook!

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Las 3:47 de la Madrugada --Interesante Relato Corto--
ParanormalporAnónimo6/23/2012

David Langford es mejor conocido, en los círculos deciencia ficción, como editor de una revista: Ansible. Nacido el año 1953 en el sur de Gales, Langford se licencióen Física por el Brasenose College de Oxford, y trabajó como físico, en elAtomic Weapons Research Establishment de Aldermaston, hasta 1980. Desdeentonces, y como autor free-lance, ha escrito sobre ciencia ficción,divulgación científica, futurología, microcomputadores, etc. Entre su variadaobra destaca: War in 2080: A Book of Definitive Mistakes & MisguidedPredications (La guerra en 2080: Un libro sobre errores decisivos ypronósticos desencaminados), escrito en colaboración con Chris Morgan, TheNecronomicon (con George Hay, Robert Turner y Colin Wilson, la novela TheSpace Eater (El comedor de espacio) y una narración satírica de próximaaparición, The Leaky Establishment (El establecimiento agrietado). Langford vive con su mujer, Hazel, «en una enormecasa semiderruida, en Reading, rodeado de 7.000 libros y de bastante carcoma».Langford, que no suele escribir relatos de terror, ha conseguido con Las 3.47 de la madrugada la elaboración de una desus mejores pesadillas. Fue escrita para The Gruesome Book (El librohorripilante), una antología de Ramsey Campbell, con cuentos aterradores queconmocionan a los lectores jóvenes. Las 3:47 de la Madrugada Autor: David Langford Dekker estaba soñando. En su sueño había nebulosas debrillantes colores, una ladera de blanda hierba, una mujer cuyos ojos y sonrisaeran lo más maravilloso del mundo... Pero el sueño se agrió. Espirales de tintamezclándose con agua clara; conocidos matices oscuros desparramando sus tintesen el paisaje particular de Dekker. Sin transición, Dekker se quedó de repentesolo, mirando atónito el imprevisto espectáculo que ofrecía su brazo desnudo.No sentía ningún tipo de dolor; sin embargo, un agujero redondo y negro se lehabía abierto en la carne, y de él salían delgadísimos pelos; pelosdelgadísimos que eran antenas de insectos tanteando el aire. Se aprestó aponerse una venda, pero los bichos se sumergieron, agitándose, y de repente,más agujeros pequeños se le fueron abriendo por las carnes. Contrajo lasmandíbulas y notó como sus dientes se quebraban con una desagradable sensación:como si mascase barras de tiza o estuviese arañando con el rastrillo la cazuelade barro que apareció un día en él jardín. Al igual que desde una doble visiónsoñolienta, le parecía estar observando el próximo paso desde el interior y elexterior de sus ojos al mismo tiempo; sus ojos, incluso los globos oculares. —¡No...! De repente, el lejano rincón de la conciencia quesabía que todo era un sueño tomó el control y su infierno particular secolapsó, apareciendo en una negra y sofocante habitación con las piernas y losbrazos agarrotados, y con un sabor en la boca parecido al que habría dejado unanimal que hubiese anidado allí durante la noche, un animal de costumbressucias y desagradables. Se frotó los legañosos ojos y rodó penosamente hasta elotro extremo de la cama, donde tenía el despertador. De nuevo las 3.47 de la madrugada. El corazón le latía desaforadamente; señales deterror recorrían sus venas. Los riñones le urgían a realizar una excursiónescalera abajo; pero Brian Dekker ya había pasado antes por eso. A este tipo desueños seguía siempre una secuencia de terror en la cual la más terribleoscuridad le aguardaba en la escalera; los escalones cubiertos con la blandaalfombra eran tan invitadores como los desmoronados y legamosos peldaños quedescienden hasta la cripta de un mausoleo. Encender la luz no era una solución;eso simplemente alejaba la oscuridad más allá de las puertas, al corredor y ala escalera, y en ese corredor podía estar esperando, acechante, algo dispuestoa tirársele encima. Mejor se quedaba en la cama. Las 3.47 de la madrugada. Seguía temblando. Se quedómirando los dígitos de color rojo, esperando que saltase el 7. ¿Era la cuarta ola quinta vez? El 3.47 no tenía nada de milagroso. Sólo que cuandouno conectaba aquel reloj digital, algún mecanismo interno seleccionaba dichahora de inmediato; y si se quería ajustar correctamente el tiempo, había quemanipular los mandos, que estaban en la parte trasera; y si se producía uncorte del fluido eléctrico, al volver la luz el reloj se fijaba de nuevo en las3.47. Fuera como fuese, siempre la misma hora. Dekker había comprado el nuevo despertador porque elruido del viejo lo mantenía despierto hasta que lo introducía dentro del cajóno lo ponía debajo de la almohada, en cuyo caso la alarma sonaba demasiado débilcomo para despertarlo a la mañana siguiente. El nuevo reloj electrónico teníaun zumbido penetrante que despertaba a Dekker de inmediato, y además erabastante silencioso; el único problema era su luminosidad roja: discretadurante el día, pero escandalosa por la noche; se la podía ver incluso a travésde los párpados cerrados. Solucionó el problema durmiendo de espaldas al reloj;un triunfo genuino, una victoria del hombre sobre la máquina. Ahora sólo lequedaba superar la costumbre de despertarse tan temprano con un extraño jadeoasmático, un jadeo cuya única excepcionalidad consistía en que lo despertabapor completo antes de que hubiese podido aspirar el aire suficiente como paraemitir un grito. Cinco noches ya. Cinco, una detrás de otra. Cincoveces, las cosas que más odiaba en el mundo: antenas de insectos tocándole lapiel, dientes quebrándose y cayendo; odiaba a los dentistas. Y lo peor quepodía sucederle a nadie: ceguera y malformación; sus ojos podrían quedar... No. Nada de pensarlo otra vez, en aquella tétrica oscuridad.«Concéntrate en cosas reales —se dijo—, eventos tranquilizadores, hechosconcretos, como en las novelas de detectives.» «Muy bien, inspector —pensó—, le contaré todo lo quesé. Sueño el mismo sueño cada noche, desde hace cinco. Cinco días seguidos. Elsueño es, es... tal como ya se lo he descrito. Cada noche me despierto aterradoa las 3.47 de la madrugada. Sí, demasiado asustado para salir de la cama.Ridículo, ¿eh?... Por supuesto que lo he intentado con somníferos. No estoyloco, ¿sabe? Cada noche, durante los últimos cinco días, he sido machacado porese temor, un temor millones de veces más fuerte que cualquier pastilla, cinconoches, una detrás de otra... »¿Cada noche desde que compré el despertador? ¿Porqué?... Ah sí. Es un detalle importante. Estoy seguro.» Luego se quedó dormido; los somníferos lo rescataronde la vigilia y lo sumieron en una suave y cálida oscuridad, en la que no habíani sueños ni pensamientos, únicamente una imagen fugaz de una mujer pálida ymorena, cuyos rasgos no se parecían a los de las indias o las pakistaníes queDekker solía encontrar en la ciudad o en el trabajo... Por la mañana el reloj zumbó muy eficientemente, yDekker se deslizó escalera abajo tentando las paredes; un dolor de cabeza, queintuía era del tipo provocado por una hemorragia cerebral, le hacía gruñir derabia. Se tomó una, dos, tres tabletas de paracetamol con el café del desayuno,y dejó que la tercera se le deshiciese en la lengua, dejándole un sabor recio,como si estuviese tragando chapas de metal. La treta psicológica de intentarrelajarse, cepillándose los dientes, lavándose y afeitándose, no le aportóninguna mejoría; pensó en el trabajo, en las facturas que debía revisar y lasdeclaraciones del impuesto sobre el valor añadido que estaba preparando, y elestómago se le sacudió convulsivamente. Optó por usar el teléfono. —Hola, ¿el despacho de Jenkins y Grey? Sí, bien. SoyBrian Dekker... ¿Podría decirle al señor Grey que hoy no iré, que estoyenfermo? Gracias... Adiós. El médico estuvo de acuerdo. —Necesita un descanso. Ha estado trabajando enexceso. —Tengo sueños terribles —empezó a contarle Dekker. —Ha estado trabajando demasiado. Su ficha dice que noha estado de baja en los últimos tres años. Ridículo. Todos necesitamos undescanso de vez en cuando. —Me desvelo cada noche, a la misma hora... —Le recetaré un tónico reconfortante. Tenga. Y aquíla baja para una semana. Venga a verme dentro de siete días si no se encuentramejor. ¡El siguiente! —Sí, pero... ¿qué me dice de esas pesadillas? —Tómeselo con calma. ¡El siguiente! A Dekker no le daba mucha confianza el jarabeembotellado que le había suministrado el farmacéutico a cambio de la receta. Ydecidió tomar algunas precauciones suplementarias por su cuenta. De vuelta acasa pasó por el supermercado para hacerse con una botella de whisky, ni muycaro ni muy barato. El resto del día se lo pasó holgazaneando por la casay leyendo novelas policíacas o periódicos. «NUEVA HUELGA EN MARCHA. CRISIS EN ORIENTE MEDIO.ESCÁNDALO EN UNA FÁBRICA MALAYA», proclamaban los titulares, mientras en elpiso de arriba el despertador iba pasando sus lentos y luminosos dígitos deneón rojo. Alrededor de las ocho de la tarde Dekker calentó enel horno un pastel de verduras algo dudoso, y se lo comió con alubias cocidas. A las nueve ya había limpiado los platos. Abrió labotella de whisky y se sirvió una buena medida en un vaso alto. No teníaespecial predilección por el whisky, pero pensó que mejor si probaba a apurarlocon buen estilo. ¡Salud! Se levantó, llevando consigo el vaso, llegó hasta lapuerta de la sala y desde allí avanzó en una oscuridad espesa y acechante. Trató de recordar la letra de una canción que teníaen la punta de la lengua. Intentaba emparejar las palabras con la melodía.¿Cómo era? Tum, tummity tum... Era divertido, no lograba recordar la melodía; ysin embargo la letra estaba allí, danzando incansable en su cabeza. Por entonces, el nivel de la botella de whisky habíasufrido una seria mengua, y Dekker, en un alarde de inmensa devoción, se fue enbusca del tónico que le recetase el doctor aquella misma mañana. Después dealgunos intentos, poco exitosos, de llenar con el jarabe una cucharilla decafé, se largó un buen trago. El sabor de la pócima le espoleó en busca de labotella de whisky. A eso de las once tuvo de repente la desagradablesensación de estar totalmente sobrio, y de que vientos helados le silbaban enla cabeza, mientras que sus brazos y piernas no querían moverse apropiadamente.Las imágenes afloraban a su cerebro con nítida claridad. Recordaba la agoníaque sentía al ver las antenas de los insectos agitándose sobre su piel conmovimientos intermitentes. Recordaba el doloroso terror de sentir sus dientescuarteándose y crujiendo como barras de tiza. Recordaba, aunque intentaba olvidarlo,la sensación de notar su cabeza inflándose como un balón, sus globos oculareshinchándose hasta que era incapaz de cerrar los párpados, aunque lo intentasecon todas sus fuerzas. Sus ojos hinchándose hasta... —¡No, no, nooooo! —gimió, tratando de incorporarse y cayendo. ...estallar en pequeñas y húmedas explosiones gelatinosas, al igual que una ebullición descontrolada; aquello goteaba por susmejillas cual lentas y enormes lágrimas, mientras restos desgarrados de losglobos oculares pendían de las cuencas... Se las arregló para intentar servirse más whisky. Yacabó vertiendo más sobre su regazo que en el vaso. Inclinó el vaso sobre susateridos labios, y derramó el resto. Toda la habitación zumbaba y le dabavueltas. El vaso se le escurrió de entre los dedos. A las doce estaba inconsciente. A las 3.47 de la madrugada estaba inconsciente. A las 10.45 de la mañana siguiente se despertó. Luego, tras haber vaciado su estómago un par de vecesy dominado su dolor de cabeza con algunas pastillas, Dekker volvió areflexionar sobre su problema con el sueño. —No se trataba de una prueba, ni siquiera de unexperimento realizado bajo control —se dijo en voz alta—, pero quizás estandoebrio pueda mantenerme alejado de las pesadillas... Ahora bien, si ese malditodespertador tiene algo que ver con todo ello, puede que no haya tenido lossueños simplemente porque ayer no llegué a subir al piso de arriba paradormir... »Lo mejor sería que me desprendiera del despertador.Pero eso sería estúpido. Pura superstición. No es la calavera de un ahorcado,ni un talismán diabólico de Transilvania. Es únicamente un maldito despertadorque sólo tiene un par de meses; un par de semanas quizá... Volvió a pasar otra tranquila pero dolorosa velada.Una fotografía en The Times —otra vez información sobre una fábrica decomponentes electrónicos en Malaysia— captó su atención. La mujer queempaquetaba los aparatos de radio por muy poco dinero al día porque no habíaningún otro trabajo..., la mujer de la fotografía, le resultó familiar por unosinstantes, y después, al mirarla de nuevo más cuidadosamente, no encontróninguna referencia que le resultase familiar. Ésa fue la única sensación entodo el día que alteró su anodina monotonía. Al anochecer todavía no se sentía completamente bien,pero una noche sin pesadillas le había dado bastante confianza. Le sacó lalengua al despertador cuando se introdujo en la cama, estiró las sábanas y dejóque la oscuridad lo rodease amistosamente. Pronto se sumergió en el sueño. Sin embargo, después de bastantes aventuras enextraños y ardientes países, volvió a ser atrapado por el diabólico sueño.Vagaba delirante en la oscuridad, dentro del difuminado espacio en el que cosascon patas brotaban de su piel, donde los dientes mascaban arena y desaparecían,donde los ojos se hinchaban cual balones horrendos... Dekker se despertó jadeante con las últimas imágenesde terror martilleándole en las sienes, para ver ante sí los dígitos 3.47llameando en la noche. Pulsó el interruptor de la luz tratando de alejar de síla oscuridad, y quedó tumbado sobre la cama, temblando y sudando. Su mente eraun mapa vacío lleno de temor, dentro del cual, sin que supiese de dónde venía,le bailaba en la memoria la idea de que los sueños, incluso los más complejos,se supone que sólo se desarrollan durante unos escasos segundos de tiempo real.En tan poco espacio de tiempo se podían cebar muchas locuras angustiantes,pensó mientras permanecía allí tumbado con un pánico infantil hacia laoscuridad y trataba de contener su impulso de taparse la cabeza con las sábanasy las mantas. Al igual que las imágenes de un calidoscopio, girando lentamente,pasó del terror al agotamiento, y del agotamiento a la soñolencia; alejado desu cuerpo, de la cama y de las 3.47, Dekker se sumergió en las nebulosasmárgenes de la duermevela. Allí, por un instante, una pálida mujer morena lomiraba fijamente, con una sonrisa incómoda. —No es nada personal, pero... ¿Había añadido algo más, sin palabras? Sus manosestaban ocupadas con un reloj digital desmantelado. Tenía la impresión de que le habían puesto un enchufeen la cabeza. A través de la conexión le llegaba una ducha de chispasbrillantes que lo conmocionó hasta la rigidez. La noche se tomó informe, vacíade miedos y de pesadillas, cuando conectó el familiar rostro de sus sueños (tanfamiliar que estaba seguro de haberlo contemplado cada una de las noches en quesoñó) con la foto de The Times. Mujeres reunidas en asamblea. «ESCÁNDALO EN UNAFÁBRICA MALAYA.» Se sentó y alcanzó el despertador, que ahora señalabalas 3.50. El aparato zumbó en su mano cuando lo alzó, como una cosa viva ycálida que temblara de miedo y cuyo corazón latiera tan fuertemente que dejaseoír un leve zumbido. Lo había adquirido mediante uno de esos anuncios en laprensa que promocionan aparatos a precios muy económicos. Se lo mandaron porcorreo. No llevaba impresa ninguna marca. Pero recordaba que en el reverso, aldarle la vuelta, había visto, grabada en el frágil plástico, la inscripción:MALAYSIA. Estuvo a punto de echarse a reír. Dejó el reloj sobrela mesita, apagó la luz, y se dispuso a volver a conciliar el sueño. Empezó a imaginarse una mujer malaya, explotada enuna fábrica de componentes electrónicos, que realiza su propio sabotajeindustrial al incluir, entre los circuitos que monta por tan poco dinero, unamaldición. Sólo pensarlo le causaba hilaridad, pero se le heló la sonrisa enlos labios ante la posibilidad de que su fantasía tuviese un origen verídico. «Podría ser —pensó—. Pero ¿qué le he hecho yo a ella? »Bueno —se respondió—, uno compra estas baratijas ycon ello contribuye a que la fábrica prospere. »Sin embargo..., es ridículo. Quiero decir, ¿cómo sepuede llegar a creer en una maldición por motivaciones políticas? ¿Por elderecho al trabajo, por el derecho a la huelga, por el derecho a clavaralfileres en figuras de cera? »Y de todos modos, ¿por qué no?» A la mañana siguiente alimentaba de nuevo otro dolorde cabeza. Dekker miró los periódicos y se encontró con dos fotos de mujeresmalayas oprimidas. Se sintió agitado por la idea de que había cierta similitudentre las caras de la fotografía y el rostro que veía en sus sueños; aunqueninguna de ellas tenía, en realidad, ningún parecido con éste. Uno podríapensar que eso demostraba, precisamente, que no era una imagen que se le habíacolado de rondón en la mente al estudiar las fotos de The Times. Uno podríapensar, incluso, que eso demostraba que era real. Se comió el bacon (grasiento) y los huevos(quemados), y subió al piso de arriba en busca del ajado ejemplar del librosobre magia y religión que había comprado hacía años. La rama dorada. Ese era.Apareció entre pilas de antiguas revistas de ciencia ficción, en lo que losagentes inmobiliarios denominaban el segundo dormitorio y que Dekker conocíacomo habitación de los trastos. En la versión abreviada de La rama dorada (por todoslos demonios, la obra completa llegaba a los doce volúmenes) se hablaba de losmalayos en numerosas ocasiones. Dekker las repasó todas. La primera de ellastrataba sobre figuras de cera, y curiosamente comentaba: «... perfora el ojo dela imagen, y tu enemigo quedará ciego». Cerró el libro convulsivamente. No quería ni oírhablar de ojos. Bien, si desmantelaba el reloj, ¿acaso iba aencontrar en su interior la imagen de un cadáver moldeada en cera, acechándoleentre los circuitos impresos? Desafortunadamente, el objeto era una unidadprecintada; abrirlo significaba destruirlo. Lo cual no sería una mala idea;realmente era algo a tener presente. Volvió a abrir el libro y en la página 105encontró: «Los malayos tienen la creencia de que un destello luminoso en elocaso puede provocar fiebres a una persona débil». Entonces, ¿qué pensarían de los dígitos de neón,destellando fulgores rojizos durante toda la noche? Más adelante se leía: «Seguramente, en ningún otrolugar del mundo el arte de arrebatar por la fuerza el alma a una persona escultivado con mayor dedicación —o llevado al más alto refinamiento— que en lapenínsula malaya». Ningún comentario específico, nada acerca de antenaso dientes, nada que indicase cómo una maldición podía reptar entre loscircuitos impresos. ¿Qué más se podía esperar de un libro editado en 1922? Nohabía nada sobre la significación esotérica de las 3.47 de la madrugada...«Todo mental, querido Brian... No eres más que una persona débil a la que hanprovocado unas fiebres. Los psicólogos farfullarían algo así como neurosiscompulsivas. Te despiertas con una pesadilla a las 3.47 y de algún modo esohace que tu propio despertador interior se conecte a esa hora, día tras día,pero sólo si duermes cerca de ese despertador, puesto que el fondo psicológicode la cuestión está encadenado a esos dígitos de neón rojo. Esos números que sepueden ver resplandeciendo en la oscuridad, incluso con los ojos cerrados. Durante el día Dekker se tragó muy concienzudamentesu dosis del tónico prescrito. Y por la tarde se le ocurrió otra idea, algo quepodía romper el maleficio y acabar de una vez por todas con el asunto. Antes deacostarse, puso astutamente la alarma a las 3.30 de la madrugada. Un zumbido gimiente le apartó de sus vagos e inocuosdevaneos oníricos, despertándolo con la misma gentileza que si le hubiesenlanzado un cubo de agua helada sobre el estómago. Las 3.30 le observabanconcienzudamente. En la sorprendente oscuridad que le rodeaba, no había ni elmás mínimo indicio de amenaza u opresión. Dekker encendió la luz de la mesita yluego se incorporó para encender la de la habitación. «He roto el maleficio —se dijo con alivio—. Podréobservar las 3.47 reluciendo en el despertador sin ninguna pesadilla a lavista. ¡Y eso concierne, igualmente, a las larvas que anidan en misubconsciente!» Aunque bien iluminada y cálida, la habitación teníaalgo extraño, como si las paredes fuesen meros tabiques en un vestíbulo enormede cemento húmedo y los ecos resonaran de un lado a otro hasta apagarse. «Sonlas primeras horas de la madrugada las que provocan esa sensación —pensóDekker—. El espíritu humano está en su punto más bajo justo antes delamanecer... ¿No dijo eso alguien?» Las 3.42. El único sonido en la habitación era el discretozumbido del despertador. Se sentó en la cama, dominado por sus temores,deseando que el reloj dejara de avanzar. Las 3.44. Las 3.45. Las 3.46. La última cifra parecía estática, sin moverse durantehoras. El tiempo subjetivo se estiraba más y más, como plastilina, al igual queesas pesadillas eternas contenidas en unos pocos segundos de sueño. «Entre la medianoche y el alba, cuando el pasado espura decepción...» ¿Dónde había leído esa frase? Estaba con ese pensamiento en la cabeza cuando notóun cosquilleo sobre los brazos, como si las antenas de unos insectos leestuviesen tanteando la piel. «¡Dios mío —pensó—. Esto es histeria. No, no quieromirarme debajo de las mangas. No quiero. Es como esas beatas a las que lesbrotan llagas, como estigmas, en los lugares apropiados. Sospecho que veré esoy los dientes y el resto. »Son sólo imaginaciones.» Sin embargo, tenía la seguridad de que había algobajo las mangas de su pijama. Se negó a mirar. Apretó las mandíbulas y, con uncrujido blando, se le deshicieron los dientes hasta convertirse en polvo. Sin embargo, esta vez la sensación no fue indoloracomo en sus pesadillas; gritó salvajemente, y fragmentos diminutos le volaronentre los labios. Quiso cerrar los ojos, pero éstos se habían hinchado ya detal manera que no pudo bajar los párpados; se le estaban dilatandodolorosamente. «¡Histeria! ¡Alucinación! ¡Tiene que ser eso! ¡Porfavor!» Una parte de su mente sollozaba una y otra vez. Y en alguna otra partede su exacerbada conciencia, junto con sus llantos, el pálido rostro de unamujer morena le sonreía amargamente. La hinchazón de sus ojos era increíble. Se le nubló ydistorsionó la visión. Se postró sobre el lecho cuando criaturas de largaspatas aparecieron sobre el dorso de sus manos y más dientes se le partieroncual trozos de tiza. Se dejó ir, ansiando desesperadamente refugiarse en elsueño que tenía antes de... ...las 3.47 de la madrugada. Visiten los otros relatos Para gritar Suspenso en: http://www.taringa.net/tags/para%20gritar%20suspenso

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