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Usuario (Argentina)

5 formas que los poderosos tienen para hacer que la gente odie a los desafortunados Digamos que sos elegido como Gobernador Secreto de [tu país], una posición que te da control total sobre el gobierno, la economía, y la cultura en general; todo lo que los hippies suelen llamar "el sistema". Ahora bien, tu primer trabajo es el de evitar que los manifestantes te decapiten en la plaza, y eso significa que tu primer trabajo es realmente mantener la "estabilidad" (es decir, "hacer que las cosas sigan como siempre". Inmediatamente te vas a encontrar frente a una gran e infinito flujo de protestas de parte de grupos descontentos que dicen ser tratados injustamente o dejados de lado: este grupo de por acá está mal por abuso policial; este otro grupo demanda mejores salarios o algo por el estilo. ¿Cómo lo manejás? Seguro, podés arrasar las movilizaciones usando la mano dura, es decir, usando la violencia para matar, intimidar o arrestar a sus principales miembros. Pero eso puede salir mal, con frecuencia convirtiéndolos en mártires y probando que ellos tenían razón como consecuencia. (...) No, lo que necesitás es tener a la mayoría de tu lado, contra esos manifestantes tan ruidosos. Afortunadamente para vos, el "sistema" viene con un puñado de procesos sutiles y refinados para asegurarte de que las quejas de pocos sean ignoradas por muchos. Lo primero que tenés que hacer es... #5. Esperar a que uno de ellos quebrante la ley, y hablar solamente de eso Quizás este sea el truco más viejo del libro. Creo que los poderosos la han estado utilizando contra manifestantes y activistas desde los días en los cuales la principal causa de muerte era ser devorado por mamuts. Funciona así: A) Un cierto grupo tiene una queja: son discriminados, sus beneficios fueron cortados, lo que sea... pero ellos no son la mayoría. B) Ya que a la mayoría no le afecta, ésta ignora y le interesa muy poco lo que pase con los manifestantes. Los medios no cubren ese problema, porque es malo para los ratings. C) Para llamar la atención de la mayoría, el grupo con la queja se va a agrupar en grandes números para cantar, bloquear el tráfico, etcétera. Esto fuerza a los medios a cubrir la protesta (ya que los grupos grandes y ruidosos suelen dejar las mejores fotos y videos) y cubrir el problema en el proceso (ya que parte de cubrir la protesta involucra explicar aquello por lo cual se protesta). Hemos visto que esta técnica es utilizada por mucha gente, desde veteranos de guerra empobrecidos, hasta las mujeres peleando por su derecho a votar, a las protestas sobre violencia policial. D) Para contraatacar esto, todo lo que tenés que hacer es esperar a que un miembro del grupo activista (cualquiera de ellos) cometa un crimen. Es ahí cuando los medios se enfocan en el crimen, porque las revueltas y los vidrios rotos suelen ser mejor material para fotos y videos que las protestas. La mayoría (que teme al crimen y la inestabilidad por encima de todo lo demás) con suerte comenzará a asociar la movilización con la violencia a partir de ese instante. E) Vos, en tu misión de impedir que el sistema cambie, vas a poder reconvertir el problema de opresores vs. oprimidos a ciudadanos vs. criminales: apoyar su causa significa apoyar la violencia. La TV estará llena de imágenes de tiendas abrasadas por el fuego y almacenes siendo arrasados, todo para que la mayoría diga "¡Yo nunca hubiera protestado contra la opresión gubernamental destruyendo la propiedad privada de alguien! Quiero decir, ¿por qué no pueden protestar dentro de los confines de la ley? (...) Y seamos sinceros, el hecho de que terminen recurriendo a la violencia y la destrucción de la propiedad privada demuestra que son simples criminales buscando alguna excusa para hacer líos." Ahora bien, hay que tener en cuenta que la gente que repite esto ni siquiera se lo va a creer: en la historia y cultura popular del mundo abundan los héroes que quebrantaron la ley y destruyeron todo a su paso cuando el sistema les falló. Aún hoy seguimos aplaudiendo cuando los oprimidos de otros países lo han hecho. Así que cuando alguien dice que debemos ignorar una movilización porque son un puñado de "delincuentes" y un amigo de ellos señale a los fundadores de la patria, ellos van a cambiar de tema al instante. (...) En otras palabras, van a admitir rápidamente que la legalidad de sus tácticas no tienen ningún impacto en lo justo de su causa: veteranos discapacitados y Neonazis han sido encarcelados por igual por protestas que dejaron de ser pacíficas. Los revoltosos no influyen en lo justa que es una causa. Todos van a estar de acuerdo en que esto es verdadero y lógico, pero cinco minutos más tarde van a volver a despreciar una causa en su integridad en cuanto vean un vehículo policial ardiendo. El promedio de éxito de esta técnica es muy alto: un ejemplo de esto es la masacre de Tiananmen Square en China, donde lo único que recuerda la gente de ese país es que restableció el orden y la estabilidad. "Pero ya que nuestro país fue fundado gracias a una revolución, ¿eso no haría que la gente se ponga automáticamente del lado del perjudicado, aunque este se salga de los límites?" Es un peligro muy cierto, y es por eso que el próximo paso es... #4. Convencer a la mayoría poderosa que ellos son los oprimidos El año pasado un inversor millonario dijo que la crítica hacia los ricos hoy es el equivalente a la persecución de los judíos durante el holocausto. No está teniendo un aneurisma; está bajo la influencia de una de las herramientas más poderosas que este sistema tiene en su arsenal. Para hacer que la mayoría ignore las quejas de cualquier grupo en desventaja, simplemente insistís que el grupo en desventaja tiene el verdadero poder y que la mayoría poderosa es la que está en desventaja. Suele tener los siguientes pasos: A) Encontrá un ejemplo exitoso del grupo en desventaja y exagerá su poder. B) Decí o hacé cosas nefastas hasta que la víctima se canse y contraataque, para luego acusarla de opresión/censura. C) Acusá a la víctima de disfrutar su victimización y/o hacer lo que hace solamente por publicidad. Insistí que ella incitó a que eso pase y fue la verdadera fuerza conductora detrás del acoso todo este tiempo. Te voy a dar algunos ejemplos de esto, y creeme: una vez que entiendas esto, vas a comenzar a verlo en todos lados. Digamos que tu país tiene un problema de pobreza creciente, y que los pobres se están volviendo cada vez más ruidosos. A) requiere que insistas en que todos aquellos que están en el fondo (quienes dependen de la asistencia gubernamental para comprar comida) son en realidad ricos. Esta parece ser una tarea ridícula e imposible, pero todo lo que se necesita es una imagen trucada mostrando un cupón grande de comida estampado en un recibo de una tienda de licores, y la mayoría la estará compartiendo en las redes sociales cientos de miles de veces. O, encontrá un video de un vagabundo sorprendido manejando un auto de lujo, y los medios van a mostrar eso en sus tapas como el ejemplo típico de la persona pobre. Y luego, B) en el momento en que alguien diga que eso es mentira, gritar "censura" insistiendo ser un mártir de la "corrección política". Y así llegamos a C), en donde hay que decir que los activistas que apoyan a la víctima de su ataque sólo lo hacen por el dinero o la atención. Y eso es todo. Tres pasos simples: exagerar el poder de la víctima para que el público esté de tu lado, hacer que la víctima se descontrole así uno puede hacerse pasar por víctima, e insistir en que todas las quejas son poco ingeniosas. Boom. Hecho. Y para ser claro, la narrativa construida anteriormente (en la que todos los que dicen ser pobres son secretamente ricos) una vez más no es algo que todo el mundo crea de entrada. Ofrecele a alguien la chance de vivir en proyectos de refugio de personas en calidad de calle donde supuestamente viven estos ricos en secreto y todo lo que vas a ver es una gran nube de polvo y una pequeña silueta en el horizonte. Pero no necesitás que la mayoría realmente lo crea, sólo tenés que hacer que lo "crea". Y esa es la razón por la cual esta técnica funciona con cualquier grupo, sin importar qué tan balanceado está el poder en tu favor. La industria del petróleo tiene ganancias anuales de más de $200 billones. Si querés que se vean como desgraciados y oprimidos, simplemente A) hablá sobre cómo estos pobres muchachos son constantemente acosados por el lobby ambientalista tan poderoso e imparable... ...y, en serio, no tengas miedo de usar palabras como "acosado", aún cuando estés hablando de la que es literalmente una de las industrias más ricas y poderosas de la historia de la humanidad. Cita actual: "pero si alguien fue acusado aquí, fue Chevron... es casi imposible que una compañía petrolera tenga una voz escuchable en un mundo dominado por la propaganda ambientalista." Por supuesto, esa parte sobre no tener una "voz escuchable" cubre a B), la acusación de censura y llanto de victimismo. Y luego, C) hablás sobre cómo los ambientalistas sólo están en esto por el dinero (en este caso, Al Gore), y listo: muy pronto los "ciudadanos a pie" estarán viendo el aumento de los precios de nafta y diciendo, "Gracias por nada, Greenpeace." Y si bien me cansa mencionar esto, el movimiento GamerGate del año pasado fue un ejemplo al pie de la letra. El muchacho detrás de todo necesitó convocar a una gran horda de masculinos contra una desarrolladora de videojuegos amateur y desconocida, así él A) literalmente declaró que ella estaba siendo alabada como una "falsa ídola" que necesitaba ser derrocada, y luego los acosadores insistieron con que ella era secretamente una agente muy poderosa de una operación de propaganda del gobierno estadounidense. Y entonces, B) cuando el acoso resultante comenzó a agravarse al punto que ella tuvo una orden de restricción de distancia, ellos lo llamaron censura. Y por supuesto, C) cuando ella comenzó a recibir donaciones de seguidores que simpatizaban con ella, ellos declararon que esto demostró que ella estaba solamente en esto por el dinero. Diez años atrás, le hicieron esto a otra desarrolladora llamada Kathy Sierra, siguiendo el mismo procedimiento. El libreto nunca cambia porque nunca deja de funcionar: en tres pasos simples podés conseguir turbas para acosar a cualquier persona que se te antoje, mientras te autodenominás víctima heroica en el proceso. Después de todo, ¿qué táctica es imposible de usar cuando estás tratando de pelear contra un gigante imparable que trata de acosarte y callar la crítica por la fama y la ganancia? #3. Enfocarse en sus quejas más frívolas (y en los miembros más asquerosos) Una ventaja de tu rol de Gobernador Secreto es que tus ciudadanos se ahogan de información. Ellos reciben mierda de todas las direcciones posibles, miles de voces demandando su atención o acción diariamente. Cada uno de estos buenos ciudadanos tiene sus propios problemas en sus propias vidas, así que tienen que elegir cuidadosamente cuales son los "problemas" por los que deben preocuparse y cuales ignorar. Muchos tomarán esta decisión rápidamente, basándose en cualquier información que tengan disponible en ese momento. Tu trabajo, entonces, es el de asegurarte que están expuestos sólo a los ejemplos más ridículos y patéticos del problema o grupo al que querés desalentar. Para balancear las cosas (ya que mencioné al GamerGate antes) déjenme elegir un ejemplo reciente que fue utilizado contra los activistas por los derechos del hombre. Hubo un pequeño furor en la Internet cuando la película Mad Max: Fury Road debutó, resultando en títulos como "Mad Max: Fury Road incita a la ira de los grupos defensores de derechos masculinos" con los artículos hablando de cómo "la comunidad" de defensores de derechos masculinos estaba furiosa con la película y estaba organizando un boicot por el sólo hecho de contener, supuestamente, mensajes feministas entre el constante flujo de gente deforme siendo destruida en choques de autos (pista: Mad Max no es en realidad el personaje principal). Me reí cuando vi esos títulos y compartí esos artículos. (...) Pero un par de días más tarde, un poco más de investigación reveló que, a pesar del hecho de que esos títulos implicaron un movimiento masivo a nivel nacional, el "boicot" se trataba de una sola persona quejándose sobre la película en una entrada de blog de un sitio de derechos masculinos. El muchacho ni siquiera es parte de ese movimiento: él pasa su tiempo publicando videos de YouTube que apenas pasan las 2,000 visitas. Así que ¿por qué la blogósfera agigantó su voz como si él fuera la persona principal de esa movilización? Porque él la hizo quedar en ridículo. Al destacar la menor de las quejas de un grupo, inoculás a la audiencia contra cualquier tipo de queja real que pueda venir después, creando un descarte por arrogancia en cualquier momento, por ejemplo, cuando un hombre se queja razonablemente de cómo hasta los hombres son arruinados por roles de género o cuando otro tiene una historia legítimamente horrible para contar. "Ha," va a decir la gente, "¡estos son los mismos muchachos que se quejaban de que Mad Max tuviera una heroína!" No, no lo son, a menos que literalmente estemos hablando de Aaron Clarey. "¿Quien?" Eso mismo. De la misma forma, hay muchos grupos que buscan el bienestar de los animales, pero muchos apenas pueden recordar a PETA, porque ellos son los únicos que hacen estupideces tales como insistir en que la gente llame "gatitos de mar" a los peces y fabricar protestas de desnudez que no brindan ninguna clase de información. De esta forma, cuando alguien denuncie prácticas realmente horripilantes en animales en las industrias onerosas (como la crianza o las tiendas que venden animales de "generadores perrunos") vas a decir sarcásticamente, "¡Probablemente sean esos locos de PETA otra vez!" Por el solo hecho de mostrar su ridiculez, ellos tienen la cobertura total y se convierten en la cara de la causa. Y, como resultado, no va a ocurrir ningún cambio significativo. Una vez más, no es necesario que abunde en detalles sobre lo ilógico de esto: la existencia de una queja frívola no significa automáticamente que no haya quejas serias en ese sentido. Una persona que está muriéndose de cáncer puede seguir quejándose sobre la cancelación de su programa de TV favorito; y eso no significa que su cáncer no es un gran problema para ellos y puede seguir sin tratarse. Además, hay que notar cómo siempre hacemos esto personal: tal y como se demostró arriba, no hablamos de calentamiento global, hablamos de Al Gore. No hablamos de racismo sistemático, hablamos de las facturas impagas de Al Sharpton. No hablamos de desigualdad de salarios, hablamos de cómo los hijos de los manifestantes tienen iPhones. Ahora bien, parte de tu problema es que estos grupos de activistas siguen apelando a la simpatía de la mayoría, y eso es una cosa muy poderosa considerando que a muchos de nosotros nos gusta pensar que somos personas buenas y simpáticas. Para contrarrestar esto, simplemente hay que... #2. Hacer pelear a dos grupos igualmente perjudicados (e insistir que sólo uno de ellos puede "ganar" Tal y como mencionamos antes, la persona promedio no tiene el suficiente espacio en su cerebro y tiempo en su día para preocuparse por estos "problemas" de los que necesitan preocuparse. La simpatía requiere energía, y tenemos una cantidad finita. Bueno, hay una forma sutil de que puedas usar esto a tu favor, y es implicando que de hecho no hay suficiente empatía en el mundo y que prestarle atención a una queja, de alguna manera, significa sacarle atención a otra queja. Esto te permite hacer que dos grupos de personas en desventaja se peleen entre sí, como si pelearan por su porción. La belleza de esta técnica es que hasta la gente con buenas intenciones suele caer: es la razón por la cual la famosa historia falsa de violación de la Rolling Stone se convirtió en un drama explosivo para ambos "lados". Cualquier charla sobre hombres siendo arruinados por acusaciones falsas de violación (como este muchacho, que pasó cinco años en prisión antes de ser exonerado) debe significar que estás negando a las víctimas de violación o siendo un "perdonador de violaciones". ¿Por qué no podemos simpatizar con las víctimas de violaciones y los hombres que fueron acusados falsamente? ¡Porque no hay suficiente simpatía para todos, carajo! ¿Lo ves? Esto significa que debemos enfocarnos solamente en el problema más serio de los dos, y de forma colectiva las víctimas de violaciones son más numerosas y la llevan mucho más mal que los violadores falsamente acusados. ¡Expresar preocupación por el segundo seguramente tendrá algún motivo detrás! La idea de que en realidad ambos tienen un enemigo en común (una cultura que no tiene la más pálida idea de cómo lidiar con el asalto sexual) es dejada de lado. Es como el pobre muchacho del trailer y el pobre muchacho de la ciudad nunca considerarían que ambos son destruidos por el mismo sistema económico, pero de formas distintas. "¿Que?" dirá cada uno de ellos, "¿Estás comparando mi sufrimiento con el de él?" Si podés convencerlos de que es sólo una competición, invertirán toda su energía odiándose mutuamente y nada de ella tratando de arreglar el sistema. El muchacho del trailer no culpa a los banqueros por la economía, él le echa la culpa a los inmigrantes y a las minorías. ¡Sólo uno de nosotros puede ser la verdadera víctima, carajo! Lo que esto permite, además, es hacer que la mayoría deseche las quejas de un grupo insistiendo que es realmente porque están mucho más preocupados por otro problema. Si los ciudadanos con bajos ingresos se quejan sobre la gran cantidad de desempleo y los salarios inmóviles, entonces hablá sobre lo peor que están los pobres en Europa y la poca paga de los obreros en China. Si las feministas occidentales se quejan de la diferencia de paga o los derechos de aborto, hablales de lo peor que están las mujeres en otros países (cita de ejemplo: "Visitá la página de la Organización Nacional para la Mujer, (...) y el principal problema es el aborto. [...] Mientras tanto, en Medio Oriente, las mujeres luchan por acceder a la escuela, votar, evitar el matrimonio forzado, y por el simple derecho a manejar un auto."). ¿Estás viendo el truco? "No deberíamos hacer nada por tu problema cuando esta otra gente tiene peores problemas. Además, tampoco vamos a hacer nada sobre los problemas de ellos." El resultado: Nada cambia. O, aún más extrañamente, podés hacer que la gente rechace otorgar simpatía a una causa dándosela en su lugar a algo que no existe: usualmente apuntando a una versión que existió en el pasado. Hablá sobre lo "real" del feminismo del pasado, cuando luchaban por el derecho a votar, pero insistí con que este "nuevo" feminismo se trata de basura trivial (porque eso significa que habrías estado totalmente a favor del feminismo en aquel entonces). O bien, a la hora de atacar cualquier causa que tenga que ver con "los negros", insistí que vos hubieras marchado junto a Martin Luther King si estuvieras vivo en la década del 60. Total, en ese entonces el movimiento era respetable. (...) Lógicamente, por supuesto, podrías usar este mismo razonamiento para desechar literalmente cualquier queja hecha por cualquier persona en la Tierra, mientras esa persona no sea la que esté sufriendo más (...). Pero funciona porque tu audiencia quiere una razón para desechar esos problemas y esta es una forma de hacerlo al tiempo que siguen sintiéndose que son buenas personas. "¡No es que me falte simpatía! La guardo para las cosas por las que no puedo hacer nada al respecto." #1. Insistir en que cualquier cambio arruinará al mundo Esta es la falacia "amala o dejala", y tiene un largo historial de funcionamiento. Como el Gobernador Secreto a cargo de que ningún cambio significativo ocurra jamás, esta es tu carta del triunfo. Recordá, los humanos suelen tener aversión al riesgo: la gente seguirá estando en trabajos y relaciones horribles y mantendrá hábitos destructivos, por temor a que arreglar lo malo termine siendo la causa de la pérdida de todo. Esta es la razón por la cual la gente no quiere tomar antidepresivos ("Seguramente, puede hacer que la depresión se vaya, ¿pero qué pasaría si además pierdo las partes más copadas de mi personalidad?". Así que para poder usar ese miedo, todo lo que tenés que hacer es mostrar cualquier crítica del sistema actual como si fuera un ataque de todo lo que queremos: "¿Estás criticando a la policía por el uso excesivo de la fuerza? ¡Bueno, veamos cuanto te gusta el hecho de que no aparezcan!" "¿Querés reducir la cantidad de gente en el gobierno? ¡Entonces por qué no ves la situación de vida en Somalia, donde no tienen gobierno alguno!" "¿Tenés problemas con el sistema económico actual? ¡Entonces debés ser un comunista!" "¿Estás preocupado por la contaminación? ¡Entonces debés querer un mundo sin electricidad!" Es un truco muy simple: ignorá cualquier posibilidad que involucre mejorar el sistema actual e implicá que para poder disfrutar de sus beneficios debemos aceptar cada aspecto particular del status quo, incluyendo las partes que hacen mierda a la gente. No importa que no puedas argumentar por qué las mejoras son imposibles, ya que los centros de miedo del cerebro son inherentemente irracionales. "¿Los que proponen el matrimonio gay quieren destruir en secreto el matrimonio mismo? ¡Seguro, para mi tiene sentido!" Y ahora podés ver cómo todas estas técnicas pueden combinarse. ¡La violencia durante las protestas demuestra que lo que esta gente realmente quiere es la destrucción de la sociedad civilizada! ¡Y la mayoría poderosa es en realidad la última línea de defensa de todo lo que es bueno en contra de la horda masiva de locos irracionales! Y así. Recordá, esto es lo que la gente quiere creer (o "creer". Y es el por qué, en el mundo real, no es necesario un Gobernador Secreto para poner todo esto en práctica. Con un poco de ingenio, la gente (por más buena que sea) va a hacer todo esto. Simplemente mirá a tu alrededor.

GIFT Acrónimo de "Greater Internet Fuckwad Theory", o "Gran Teoría del Imbécil de Internet". Bautizada de esta forma por los muchachos de Penny Arcade, es una teoría que busca encontrar la razón de por qué muchos tienden a convertirse en imbéciles antisociales online, cuando al mismo tiempo son apenas molestos o, en el mejor de los casos, amables. La ecuación, ilustrada aquí es la siguiente: Persona Normal + Anonimidad + Audiencia = Total imbécil Este fenómeno ha sido estudiado en ambientes académicos, y el resultado es lo que muestra el análisis satírico de PA; la gente normal parece aumentar su agresividad cuando piensa que su comportamiento no tiene consecuencias en el mundo real. Cuando desaparece la preocupación por meterse en problemas con sus seres queridos, la escuela, su trabajo, o tener un altercado físico con alguien, la gente siente que no tiene nada que perder a la hora de convertirse en imbéciles insufribles y desvergonzados detrás del velo de anonimidad que es La Internet. De ahí el (tristemente gran) número de gente que piensa que ser un cyberabusador es divertido, y que la Internet es el lugar perfecto para largar todo el bilis racista, hipócrita, provocador o directamente malvado que nunca largarían en la vida real. Este fenómeno además contribuye a la perversidad del cyberabuso entre niños y adolescentes, lo cual ha llevado a suicidios. El nombre académico de esto es el Efecto de Desinihibición Online, sin embargo, ciertos investigadores de renombre también usan el acrónimo GIFT. Es menester notar que este efecto funciona en ambos sentidos: si bien algunos se vuelven imbéciles, otros encuentran que la anonimidad y la ausencia de consecuencias en La Internet les permite ser más sinceros y hablar de temas de los cuales no podrían conversar bajo circunstancias normales. Estos temas pueden ser simplemente el gusto por alguna película o show que normalmente no estaría dirigido hacia ellos o problemas mentales serios, pero en cualquier caso, esa misma anonimidad que imbeciliza a la gente les permite hablar de cosas que ellos quisieran hablar pero no podrían debido a los estigmas sociales. La idea de la corrupción irresistible de la anonimidad debido a la ausencia de consecuencias y el escape de las restricciones causadas por el hecho de ser visto es muy persuasiva. Piensen en la gente que deja grandes desastres en los lugares públicos. Nadie los ve haciendo eso, y ciertamente no harían lo mismo en sus propias casas, donde ellos deberían limpiar (si es que lo hacen), o cuando son invitados a casas ajenas. La idea básica fue propuesta por Platon en La República, donde él recuerda el mito del Anillo de Gyges, una de las historias originales sobre el Imbécil Invisible. Al menos un paper sobre psicología ha confirmado que la anonimidad de Internet es particularmente atractiva para la gente narcisista, sadística y psicópata que encuentra placer en hacer sufrir a terceros. Trivia: la palabra Gift en los idiomas Alemán, Noruego, Sueco y Danés significa "veneno"... lo cual es muy apropiado. Gráficamente, así es como funcionaría: En otras palabras:
Una respuesta rápida y cómoda a una pregunta compleja. Los animales vertebrados nos caracterizamos por afrontar docenas de decisiones cruciales en nuestro día a día. Cuándo descansar, con quien relacionarnos, cuándo debemos huir y cuándo no, qué significado tiene un estímulo visual... todo esto entra dentro del repertorio de pequeños dilemas cotidianos cuya resolución es una consecuencia inevitable de vivir en entornos complejos. Además, cuando el animal vertebrado en cuestión es el Homo sapiens de las sociedades modernas, estas decisiones se multiplican para transformarse en oleadas masivas de cuestiones que requieren nuestra atención: a quién votar, dónde buscar trabajo, a qué gestores delegar tareas, etc. Son muchas preguntas y no todas son fáciles de contestar y, sin embargo, salvo en algunas excepciones, las resolvemos con una facilidad pasmosa y sin necesidad de entrar en una crisis nerviosa. ¿Cómo se explica esto? La respuesta es que, en parte, no resolvemos estas cuestiones tal y como se nos presentan, sino que tomamos unos atajos mentales llamados heurísticos. ¿Qué es un heurístico? En psicología, un heurístico es una regla que se sigue de manera inconsciente para reformular un problema planteado y transformarlo en uno más simple que pueda ser resuelto fácilmente y de manera casi automática. En definitiva, es una especie de truco mental para guiar la toma de decisiones por senderos del pensamiento más fáciles. Pensemos, por ejemplo, en el siguiente dilema, al cual llamaremos "problema original": ¿A quién debería votar en las próximas elecciones generales? Para cualquier persona que crea en la democracia representativa, esta es una decisión relativamente importante, que requiere una profunda reflexión en varios temas (gestión medioambiental, política de género, propuestas contra la corrupción, etc.) y ante lo cual existe un abanico muy limitado de respuestas posibles (abstención, voto en blanco, voto nulo o voto válido a una de las candidaturas). A todas luces, llegar a la decisión de a quién votar según los diferentes criterios y parámetros que figuran en los programas electorales es una difícil tarea. Tan difícil que nadie lo hace. En vez de responder a la pregunta inicial, es posible que un heurístico especialmente seductor se perfile en la mente de algunos votantes: ¿Qué partido está formado por la mayor cantidad de políticos que no me caigan mal? Esta es una problemática muy distinta a la primera. Tan distinta, de hecho, que merece un nombre diferenciado: por ejemplo, "problema simplificado". Es aquí donde influye el pensamiento heurístico. El problema simplificado sólo incluye una dimensión que debe ser considerada, una escala valorativa que puede expresarse del 0 (me caen todos muy mal) al 10 (este partido no está mal) y cuya respuesta se apoyará sólo sobre impresiones subjetivas. Sin embargo, esta segunda pregunta guarda una relación de equivalencia con la anterior: le damos una respuesta para usarla para responder a la primera. En este caso, la opción ganadora resultante del proceso heurístico, que en este caso es el nombre de un partido político, será transportada de nuevo al mundo de las reflexiones sesudas y tomará asiento al final de la pregunta original como si nada hubiera pasado. La decisión fácil es la decisión automática Todo lo anterior ocurre sin que el votante que utilizamos para este ejemplo advierta lo que ha pasado. En tanto que este proceso psicológico se guía por la lógica de los heurísticos involuntarios, ni siquiera hace falta que el votante se proponga transformar el problema original en un problema simplificado: esto ocurrirá automáticamente, porque decidir si seguir o no esta estrategia es en sí un contratiempo añadido con el que la atareada mente consciente no quiere lidiar. La existencia de este heurístico hará posible una respuesta rápida y cómoda a una pregunta compleja y, por ello, renunciará a la pretensión de dedicar tiempo y recursos a buscar la respuesta más exacta. Estos atajos mentales son una especie de mal menor que se utiliza ante la imposibilidad de atender a todos y cada uno de los problemas que deben ser afrontados, teóricamente, por un estilo de pensamiento despierto y racional. Por ello, las consecuencias de dejarse guiar por ellos no siempre son positivas. Un ejemplo de pensamiento por heurístico A finales de los ochenta se realizó uno de los experimentos que mejor ejemplifican un caso de pensamiento guiado por un heurístico. Un equipo de psicólogos planteó a una serie de jóvenes alemanes dos preguntas muy concretas: ¿Te sientes feliz estos días? ¿Cuántas citas tuviste el mes pasado? El interés de este experimento estaba en estudiar la posible existencia de correlación entre las respuestas a estas dos preguntas, es decir, si existía alguna relación entre la respuesta que se le daba a una de las preguntas y la que se le daba a la otra. Los resultados fueron negativos. Ambas parecían ofrecer resultados independientemente de lo que se respondía a la otra. Sin embargo, al invertir el orden de las preguntas y plantearlas de este modo a otro grupo de jóvenes, sí apareció una correlación muy significativa. Las personas que respondían que habían tenido un número de citas cercano a 0 se mostraban también más pesimistas a la hora de valorar su nivel de felicidad. ¿Qué había pasado? Según las reglas del heurístico, la explicación más probable es que las personas del segundo grupo habían extendido la respuesta de la primera pregunta, la más fácil de contestar, a la segunda, cuya resolución implicaría reflexionar durante un rato. Así, mientras que los jóvenes del primer grupo no habían tenido más remedio que buscar una respuesta a la pregunta "¿te sientes feliz estos días?", los del segundo grupo sustituyeron inconscientemente esta pregunta por la que habían respondido segundos antes, la de las citas. Así, para ellos la felicidad por la que se preguntaba en el experimento había pasado a ser un tipo de felicidad muy concreto, más fácil de valorar. El de la felicidad relacionada con la vida amorosa. El caso de los jóvenes alemanes no es un caso aislado. La pregunta sobre la felicidad también es sustituida cuando viene precedida de una cuestión relativa a la situación económica o las relaciones familiares del sujeto experimental. En todos estos casos, la pregunta que es planteada en primer lugar facilita el seguimiento del heurístico a la hora de responder a la segunda gracias a un efecto de priming. ¿Es común el uso de heurísticos? Todo parece indicar que sí, es muy común. El hecho de que la heurística responda a criterios pragmáticos hace pensar que, allí donde hay una toma de decisiones a la que no dedicamos el esfuerzo que se merece, hay un rastro de heurísticos. Esto significa, básicamente, que una grandísima parte de nuestros procesos mentales se guían discretamente por esta lógica. Los prejuicios, por ejemplo, son una de las formas que pueden tomar los atajos mentales a la hora de lidiar con una realidad sobre la que nos faltan datos (¿cómo es este japonés en concreto?). Ahora bien, deberíamos preguntarnos también si es deseable el uso del recurso heurístico. En este tema hay posturas opuestas incluso entre los expertos. Uno de los grandes especialistas en toma de decisiones, el psicólogo Daniel Kahneman, cree que merece la pena reducir en cuanto podamos el uso de estos atajos cognitivos, ya que llevan a conclusiones sesgadas. Gerd Gigerenzer, sin embargo, encarna una postura algo más moderada, y sostiene que los heurísticos pueden ser una forma útil y relativamente eficaz de resolver problemas en los que de otra forma nos quedaríamos atascados. Desde luego, hay motivos para ser cautos. Desde una perspectiva racional, no se puede justificar que nuestras actitudes ante ciertas personas y opciones políticas esté condicionada por prejuicios y formas ligeras de pensar. Además, resulta preocupante pensar lo que puede ocurrir si las mentes que hay detrás de grandes proyectos y movimientos empresariales obedecen al poder del heurístico. Resulta creíble, teniendo en cuenta que se ha visto cómo las cotizaciones de las acciones de Wall Street pueden verse influidas por la presencia o no de nubes que tapen el sol. En cualquier caso, resulta claro que el imperio del heurístico es basto y está aún por explorar. La diversidad de situaciones en las que puede ser aplicado un atajo mental es prácticamente infinita, y las consecuencias de seguir o no un heurístico también parecen ser importantes. Lo que es seguro es que, aunque nuestro cerebro esté diseñado como un laberinto en el cual nuestra mente consciente acostumbra a perderse en mil operaciones minuciosas, nuestro inconsciente ha aprendido a descubrir y recorrer muchos de los pasadizos secretos que siguen siendo un misterio para nosotros.
Este es el segundo post que hago sobre el término "feminazi" con esta cuenta, y debe ser la décima vez que abordo el tema, pero no voy a dejar de repetir la ignorancia que se demuestra y el conservadurismo que se propaga con ese término, hasta que todxs lo tengan bien en claro. ¿Qué ignoramos cuando decimos "feminazi"? Pues...prácticamente todo... Hitler no era feminista. En su libro “Mein Kampf” (Mi lucha), el líder nazi se dirigió a la juventud alemana para dejar claro -entre otras cosas- que el rol de la mujer en su proyecto de nación era secundario, reproductivo: “¡Muchacho alemán, no olvides que eres un alemán!, ¡Muchacha alemana, recuerda que has de ser una madre alemana!”. En su artículo “Hitler y el discurso nazi de género”, Jesús Casquete consigna: “El proyecto totalitario nazi interpelaba exclusivamente a 'mujeres alemanas, arias, sanas y madres políticamente leales'. En el paraíso de las mujeres de Hitler, aquéllas que no se acomodaron a estos requisitos fueron humilladas, esterilizadas a la fuerza, torturadas, recluidas en campos de concentración o exterminadas”. A pesar de lo anterior, y añadiendo que el nazismo va en pos del exterminio de un grupo étnico y que el feminismo en general busca la igualdad entre los géneros, hay personas que utilizan el término “feminazi” para equipararlos: hacer una mezcla homogénea entre una ideología que buscaba de todo menos mezclarse y las teorías que van de lo moderado a lo extremo del feminismo. “Feminazi”, término atribuido al líder de opinión Rush Limbaugh, se usa por igual tanto por personas que desconocen los conceptos “nazi” y “feminismo” como por quienes sí. Uno de estos últimos es el ecuatoriano Daniel Martínez, quien tiene una maestría en finanzas y es profesor en la Universidad Estatal de Santiago de Guayaquil: “Más que ignorar (cuando decimos feminazi), reconocemos ciertas similitudes que hay entre el nazismo y el feminismo. Ambos son de movimientos ideológicos, identifican un sistema de víctimas con victimarios, y buscan un nivel de compensación. Es algo bastante fuerte (el término), creo que el motivo principal por el que se hace es por obtener esa reacción de shock”. Feminazi es un término antifeminista, tanto adjetivo como sustantivo, que fue usado con sentido peyorativo a principios de la década de 1990 por el locutor de radio estadounidense Rush Limbaugh para referirse a las mujeres que defendían el derecho al aborto y que amplió luego su significado para incluir a las mujeres que, según los antifeministas, proponen que la mujer debe estar en una situación de superioridad respecto del hombre (Wikipedia). La fijación principal de Daniel -quien escribe en la página “Una voz para los hombres” (A voice for men)-, en contra del feminismo son las corrientes que identifican al patriarcado como “un sistema de opresión para las mujeres y de privilegio para los hombres. Por lo tanto, como consideran que un hombre es por su naturaleza privilegiado, ignoran los problemas que los hombres tenemos y, en el mejor de los casos, dicen, ‘ah sí, los hombres tienen problemas’, pero no hacen nada al respecto”. Esos problemas, según Martínez, son: el servicio militar obligatorio, la circuncisión, ausencia de derechos de visitas a los hijos después del divorcio, acusaciones falsas de violación, fraude de paternidad, suicidio más común entre hombres que en mujeres, la brecha de vida, la ausencia de refugios de violencia doméstica para hombres, la imagen de los hombres en los medios (“en televisión a los hombres se nos pone como obsesionados con el sexo”), la disparidad en sentencias y la muerte en el trabajo. El 24 de noviembre de 2014 apareció una columna en Excélsior, periódico mexicano de circulación nacional, en la que uno de sus párrafos decía: “Una lectora, a la cual le advertí que tomaría de prestado su término, me introdujo a la palabra Feminazi, la cual jamás había escuchado. Sin embargo, no puedo encontrar una palabra que defina más ampliamente la sensación que me queda cuando escucho a una mujer siendo feminista”. La autora, Anna Bolena Meléndez, recibió críticas en redes sociales, especialmente de Regina Larrea quien, junto a tres colegas (Sandra Barba, Isabel Gil Everaert y Valentina Montoya Robledo), escribió una columna invitada en el blog “Pornucopia”, de “El Universal”. El texto, más que dejar en evidencia a Anna Bolena por su desconocimiento del tema, buscaba ampliar el debate sobre lo que es el feminismo. Para ellas, equiparar incluso las posturas más radicales del feminismo con el nazismo, es irresponsable. “Denunciar la profunda desigualdad de género aún existente y proponer un cambio radical de estructuras que la fundamentan y reproducen, no significa apoyar un movimiento totalitario, violento, genocida". "Sospechamos que «feminazi» le pareció una palabra taquillera. No queremos decir que el feminismo siempre es bueno e infalible. Lo criticamos fuertemente. Eso no quiere decir que las feministas radicales promuevan un holocausto de hombres”. Larrea, investigadora y estudiante de doctorado en Derecho en la Universidad de Harvard, señala que no hay una sola postura en el feminismo. Por el contrario, “hay muchísimas corrientes de feminismo, muchas ideas distintas, causas sociales que no se pueden agrupar todas en un sólo término. El término lo usamos como término paraguas [...] Por ejemplo, el feminismo liberal no busca culpar a los hombres de nada. Habla de discriminación, derechos formales y una desigualdad histórica que hay que corregir vía leyes, pero no está buscando culpar a los hombres en concreto”. “Ni el feminismo radical”, continúa Larrea, quien, por cierto, no mencionó el término “patriarcado” en toda la entrevista. “Por ejemplo, una de sus principales representantes, que es Catharine MacKinnon, constantemente aclara que ella no está criticando a los hombres en concreto. Ella está criticando la masculinidad. Entonces, la batalla del feminismo es en contra de la desigualdad, no es en contra de los hombres. Es en contra del género, y ni siquiera es en contra del género, es una batalla que busca entender al género, que busca entender cómo se distribuye el poder por razón de género”. El camino que falta Si bien la cobertura mediática en temas de violencia de género y feminismo todavía tiene un camino por recorrer en cuanto a la forma en que se trata la información, hay algunos casos aislados en que la presión de la opinión pública es tan fuerte que medios impresos buscan formas de atender esos reclamos. Es el caso de la revista Eme-Equis, que en su número del 21 de septiembre de 2014 (el 337), publicó la crónica “El joven que tocaba el piano (y descuartizó a su novia)”, un texto fuertemente criticado en las redes sociales por considerarlo apología del feminicidio. Como respuesta, la revista publicó en portada en el número siguiente “Malditos machistas, misóginos, feminicidas. Así nos dijeron…”, y al interior, una carta editorial titulada “Bienvenida la audiencia crítica”, seguida de una colección de trabajos pasados sobre feminicidio y otros temas que tuvieron un abordaje más afortunado.

Hola a todxs, este post consta de las 40 mujeres registradas que murieron a mano de sus femicidas (ni siquiera merecen llamarse "pareja" ) después de la multitudinaria marcha del 3J. Como digo, en el país no se cuenta con cifras oficiales, por lo tanto, estas 40 mujeres que se muestran son sólo un puñado de las que en realidad murieron en estos tan sólo 3 meses. No se tienen en cuenta, por ejemplo, las víctimas por abortos clandestinos y las desaparecidas de las que ni siquiera se tienen registros. En definitiva, esta violencia que se lleva una vida por día (o más) es la que pretendemos frenar desde el feminismo, generando conciencia, informando, mientras los conservadores nos vilipendian, nos degradan e intentan vendernos como monstruos para frenar nuestra lucha. Ahora le tocaron a todas esas mujeres, mañana puede ser tu tía, tu madre o tu hermana... "MUCHAS MENOS" A sólo 3 meses de la histórica movilización que aturdió a todos los medios de comunicación con un grito contra el machismo, hoy volvemos a gritar por lo mismo, sin caminar para atrás: ¡Nos mataron 40 veces más! - PATRICIA MARTÍNEZ (03/06) Sí, el 3 de junio, en Curuzú Cuatiá, Leonardo Martínez degolló a su hija, apuñaló a su pareja embarazada y se mató. - PAMELA (05/06) Por un tiro en la cabeza del femicida Facundo Lazzarini, se ahogó en sangre y silencio, como tantas otras trans, en Lavallol. - MILAGROS BENÍTEZ (10/06) Violada y torturada por su padrastro, Luis Alonso, murió por las heridas en Pilar, un mes antes de cumplir 2 años. - LUCIANA FERREYRA (12/06) Oriunda de Río Hondo, tenía 23 años y el futuro por delante, cuando su ex pareja le clavó un cuchillo en el pecho. - VIVIANA HEIMLFARD (13/06) Por los golpes, hizo la denuncia y René Sequeira fue notificado: la ató, la mató y la quemó, frente a sus 4 hijos. - VERÓNICA DI BERNARDI (30/06) A meses de alcanzar la mayoría de edad, murió degollada en San Martín por quien era su pareja, Matías Castillo. - GABRIELA ZURITA (01/07) Fue asesinada en Salta y en su hogar, con un bloque de concreto en la cabeza, mientras cuidaba a sus 3 hijos. - YANINA BENÍTEZ (07/07) Apareció estrangulada en Tristán Suárez, por obra de su marido, Mario Cabrera, de 28 años, que luego se pegó un tiro. - CLAUDIA SALGÁN (08/07) En La Plata, a los 40 años, fue acribillada por su esposo, Marcelo Núñez, que la mató con un destornillador. - NÉLIDA MENDÍA (12/07) Por la madrugada, Raúl Coronel asesinó a su ex esposa Nélida Mendía y a su pareja actual, Carlos Montes, en La Pampa. - MARÍA DE LOS ÁNGELES CORBALÁN (13/07) Murió en La Banda, a los 31, tras varios hachazos de su marido, Martín Quisbert, frente a 3 de sus hijos. - MARÍA HERRERA (15/07) Indefensa, estiró la lista de femicidios en Mar del Plata, tras cumplir 81 años, víctima de Miguel Peters, su esposo. - NOELIA (16/07) A los 16, fue fusilada en Claypole por su novio, el sargento de la Bonaerense Fernando Filippa, que luego se disparó. - MICAELA GAONA (24/07) A las sombras mediáticas de la Villa 21, Micaela Gaona fue asesinada en su hogar por su pareja, Alexis Alzamendia. - LAURA MOYANO (25/07) Otra mujer trans de 35 años, fue masacrada en un ataque sexual como los que denunciaba, en Villa Allende, Córdoba. - MARÍA LOTO (26/07) Gustavo Silva ultimó a puñaladas a su ex esposa, frente a uno de sus 10 hijos, en El Caburé, Santiago del Estero. - MIRIAM VELÁZQUEZ (26/07) Tras “forcejear”, murió de un tiro en la boca, gatillado por su marido Carlos Ortiz, Suboficial de la Prefectura. - MARÍA MORÁN (29/07) Alberto Moreno no podía estar a 500 metros. Vivía a 50… Fue acuchillada, con la orden de restricción en la cartera. - ADRIANA GONZÁLEZ (30/07) Le pegó Diego Tenis, hasta dejarla inconsciente con politraumatismos, un edema cerebral y otro en el pulmón. - HIJOS DE MARÍA LÓPEZ (03/08) Ella vive. Sus chicos, de 4 y 7 años, no, por el femicidio vinculado que perpetró su pareja, para “castigarla”. - YÉSICA DANIELA ESTRADA (03/08) Miguel Antonio Montana mató a su pareja de 16 años, embarazada de 2 meses, en Orán, Salta. - MARÍA ROJAS (08/08) Falleció como consecuencia de haber sido bañada en alcohol y prendida fuego por Osvaldo Villasboas, en Berazategui. - NANCY GONZÁLEZ (08/08) Apareció muerta en Chillar, asesinada por su ex cónyuge Luis Torres, que tenía restricción judicial de acercamiento. - GISELA JÉSICA SOSA (14/08) Tras estar 9 meses internada, por los golpes que sufrió cuando la violaron en La Plata, falleció en el hospital. - MARÍA DE LOS ÁNGELES TRINIDAD (15/08) Nacida de San Bernardo, agonizó 12 días antes de morir, luego de que su marido decidiera incinerarla. - LILIANA BEATRIZ ORTEGA (15/08) Ni quemada, ni acuchillada, ni baleada. Ni su ex marido, ni un desconocido. Ahorcada, por su yerno, en Junín. - HORACELIA MARASCA (16/08) Para asesinarla, la descuartizó su última pareja, Martín Monzón, padre del bebé que habían tenido 7 meses antes. - AMALIA VERÓNICA MOLINARI (18/08) Hasta los 42 años, vivió junto a su pareja Juan Coleiro en Ezeiza, donde vivirá él ahora, tras las rejas. - CARMEN RIERA (21/08) Durante una discusión, en el marco de una relación informal, él creyó tener la razón. Y el derecho a matarla. - CLAUDIA SHAEFER (21/08) Ante la oficina de Violencia Doméstica de la Corte, denunció 19 días antes a Gustavo Farré, su marido y su asesino. - PAOLA TEJEDA (22/08) Sobrevivió hasta los 33 años, en La Plata, cansada de acusar por hostigamientos a su ex pareja, Nicolás Díaz. - PATRICIA ÁLVAREZ RAMÍREZ (24/08) La encontraron empapada de sangre en Marcos Paz, degollada y asesinada por su hasta entonces esposo. - JOSEFINA INÉS LÓPEZ (25/08) Tras buscarla durante un mes, “desaparecida”, apareció decapitada y descuartizada en Concordia. Tenía 17 años. - NATALIA Y BIANCA (25/08) Antes de quitarse la vida, Fabián Murgía asesinó a Natalia, en José León Suárez. Y a su hija Bianca, de 6 años. - INGRID VIDOSA (25/08) Sí, el mismo martes que mataron a Josefina, a Natalia y a Bianquita, Marcos Hayes mató a Ingrid, en Carlos Paz. - DOMINGA MONTIEL (27/08) En San Cosme, Corrientes, Javier García ejecutó a la mujer con la que compartía su vida. Y se ahorcó. - MARÍA MARTA SOMOZA (31/08) Un tiro en la nuca de su ex pareja, Néstor Laferrere, que la mantenía tomada del cabello, en la vereda de su casa. - IRMA BENÍTEZ (31/08) Víctima de Ramón Rossi, que había sido su compañero tiempo atrás, fue asesinada en el barrio La Rural, de Entre Ríos. ¡NI UNA MENOS!

En muchas épocas y culturas se puso en duda la condición humana de la mujer. Se usó y abusó de ella como un objeto cualquiera. Los hombres, en ciertas civilizaciones, no estaban convencidos de que la mujer fuera enteramente una criatura humana, y en el Concilio de M"con, en el siglo IV de nuestra Era, se discutió frenéticamente si acaso la mujer tenía alma, habiéndose resuelto la cuestión por una escasa mayoría. Durante siglos fueron pocos los que cuestionaron la inferioridad de la mujer, incluso hubieron quienes suponían que el cerebro femenino era más pequeño que el del varón y su naturaleza más emotiva. “En la Edad Media, los teólogos (todos ellos hombres) discutían incluso si las mujeres eran seres humanos -¿Tienen un alma, o eran más equiparables a los animales superiores, como los caballos y perros?-. Las mujeres mismas internalizaron estas actitudes y creían en ellas o las aceptaban” (Waters, M-A., 1977, p. 87). La Iglesia católica, que ejerció un poder omnímodo sobre el mundo feudal y constituyó la única institución educativa hasta los albores del capitalismo, fue la primera en predicar que la opresión de la mujer era algo “natural”, puesto que en el Génesis se dice que tiene que vivir sometida a la autoridad del hombre. Otro ejemplo, los Diez Mandamientos del Antiguo Testamento no se refieren, en realidad, más que al hombre, mencionándose a la mujer solamente en el noveno, confundida con los criados y los animales domésticos. Según el cristianismo, la mujer dependía del hombre no sólo porque fue creada de una de las costillas de éste, sino también porque se hizo “pecadora”, corruptora que trajo todos los males a la Tierra, sobre cuyas premisas se fundamentaron las doctrinas misantrópicas de la continencia y la negación a la carne. La mujer estaba considerada como apóstol del diablo y como amenaza potencial para los intereses espirituales del hombre. De modo que, durante el auge del romanticismo y la caballerosidad hacia la mujer, se cometieron discriminaciones tan brutales como el uso del cinturón de castidad. Los romanceros dan cuenta de que los caballeros, antes de partir a las cruzadas, dejaban a sus mujeres en los conventos por razones de honor. Las mismas instituciones, encargadas de tender un manto negro sobre la sexualidad femenina, se encargaron de pregonar la idea de que la mujer decente no tenía sensaciones de placer sexual y que su órgano genital era un orificio oscuro y sucio, que no debía mirarse ni tocarse. El celibato, como requisito fundamental para el sacerdocio, era sinónimo del desprecio por el cuerpo y el sexo. La Iglesia católica impuso a sus feligreses una vida de abstinencia de las relaciones sexuales, puesto que en los tiempos paganos de la antigüedad se consideraba el celibato como algo más honroso que el matrimonio. Esta idea de pureza religiosa ha aumentado la tendencia a quitar valor al matrimonio y envilecer las relaciones sexuales, y ha llevado a que centenares de sacerdotes, monjes y monjas se esfuercen por llevar una vida de continencia; claro está, el dogma de la perenne virginidad de María, que representa ante todo un modelo eminente y singular de maternidad, ha perpetuado la idea de que las relaciones sexuales son inmundas. Una tradición católica y ortodoxa, de hace unos quince siglos atrás, sostiene que María fue siempre virgen, lo que significa que ella y José nunca tuvieron relaciones sexuales, y que los hermanos de Cristo, mencionados en la Biblia, eran en realidad primos. Esta idea consolidó la tradición del celibato para monjas y sacerdotes, aunque algunas investigaciones confluyen en señalar que los “cuatro evangelios canónicos” proporcionan evidencia concordante de que Cristo tuvo verdaderos hermanos y hermanas en su familia. Por cuanto se debe aceptar el claro testimonio bíblico de que, después del parto virginal de María, José llevó una vida conyugal normal con María y engendró otros hijos e hijas. Además, esta controversia indujo a la teología a reflexionar en torno a esa mentalidad tan arraigada entre los católicos: de que el placer es algo malo, que deteriora, y que es mejor el sacrificio. Que al cuerpo era mejor ofrecerle palos que placer. Los reformadores del siglo XVI, quienes encontraron en Martín Lutero a su máximo exponente, rechazaron el celibato religioso y la concepción de que la mujer era un ser maligno. Empero, propagaron la retrógrada teoría de que la mujer estaba adecuada por naturaleza para una vida de servidumbre y sumisión, y que dentro de la familia debía obedecer a su marido, porque el hombre era la imagen y la gloria de Dios, y ella la gloria del hombre. “La autoridad espiritual del marido manifestaba un colorido necesario: la inferioridad de su esposa. Esta inferioridad provenía de dos fuentes. En primer término, ‘la naturaleza de la mujer’ la encuadraba dentro de una vida de sumisión. Las analogías biológicas eran populares como elementos de sostén de esta posición: los hombres eran la cabeza, el cerebro, las mujeres eran el cuerpo” (Hamilton, R., 1980, p. 96). Para la Iglesia, el matrimonio se trocó en el único sacramento capaz de dignificar a la mujer ante el hombre y la sociedad. Una mujer fuera del matrimonio valía tanto como una mujer que no podía traer hijos al mundo. J. J. Rousseau estaba también consciente de que el único lugar donde la mujer podía realizarse y existir como individuo -o sea, como ciudadana-, era dentro del contexto familiar. Por eso mismo, era costumbre que la mujer se case relativamente joven, y que, una vez desposada, se ocupe de los deberes del hogar y la educación de los hijos. Desde la antigüedad, la mujer culta y dedicada a la vida profesional estaba vista como un ser indeseable, anormal y poco femenina; en cambio una mujer que vivía como ángel de la guarda del hogar, dedicada a la maternidad y la felicidad del marido, encajaba perfectamente en los cánones de la Iglesia. En primer lugar, la mujer debía ser devota, ya que si amaba y obedecía a Dios, amaría y obedecería también a su marido; y, en segundo lugar, la mujer debía cultivar la “elegancia social” y, sobre todo, la tolerancia, pues una mujer jovial, amable y de carácter afable -en especial para con el marido- evitaría toda violencia y furor. Por otro lado, cabe añadir algunas líneas sobre la imagen creada por la religión católica respecto a la “mujer detestable y la mujer venerable”, puesto que ésta es una de las lápidas que más ha pesado sobre la mujer en el mundo cristiano, y, aunque los historiadores admiten que los primeros cristianos no adoraban ni veneraban a mujer alguna, se sabe que desde el esclavismo se identificó a las mujeres con dos arquetipos que representan lo “malo” y lo “bueno”. Es decir, con dos tipos de mujeres diametralmente opuestas: una es Eva, la otra María. La primera se asocia con la “impureza”, el pecado, la maldad y la sexualidad; en tanto la segunda se asocia con la “pureza”, la obediencia, la inocencia y la mediadora entre la Divinidad y la humanidad. Todo arranca de la creencia de que Eva escuchó a Satanás por medio de la serpiente y María escuchó a Dios en boca del ángel Gabriel. Eva fue expulsada del Paraíso por “pecadora”, condenada a ser dominada por el hombre y a “parir a sus hijos con dolor”; en tanto María, quien no recibió mancilla y concibió sin pecado original, fue declarada santa entre todas las mujeres. Así, Eva es la “pecadora” y María la “purificadora”, o como dice el refrán: la muerte a través de Eva y la redención a través de María. Sin lugar a dudas, la sociedad patriarcal se aprovechó de estos valores ético-morales promovidos por la veneración a la Virgen María y su imagen, para conservar los valores tradicionales relacionados con los valores machistas de la sociedad, como ser la castidad, obediencia y sumisión; más todavía, estos arquetipos permanecen latentes en el subconsciente colectivo, puesto que se sigue nombrando a Eva cuando se trata de censurar la conducta de las mujeres que no aprecian la “limpieza moral” o se rebelan contra el sistema patriarcal en defensa de sus legítimos derechos. Bibliografía -Hamilton, Roberta: La liberación de la mujer, Ed. Península, Barcelona, 1980. -Waters, Mary-Alice: Maxismo y feminismo, Ed. Fontamara, España, 1977. Víctor Montoya es escritor boliviano, residente en Estocolmo (Suecia).