En su libro La enciclopedia de los monstruos, Daniel Cohen nos habla de un personaje llamado Jack, el de los Talones de Resorte. Otras fuentes lo mencionan como Jack el Saltarín o Jack "Piedemuelle"; en inglés se lo conoce como Spring Heeled Jack, Springheel Jack, Spring-heel Jack, etc. Medio siglos antes que otro Jack al que se conocería como el Destripador, el que ahora nos ocupa aterrorizó Londres a pesar de que no hacía otra cosa que aparecerse de golpe ante la gente a grandes saltos, sin causarles daño alguno. Precisamente sus ágiles saltos fueron los que le valieron el apodo.
(Bajo estas líneas: Portada del libro de Daniel Cohen)
Según Cohen,
Los rumores acerca de Jack, el de los 'talones de resorte, empezaron a circular en Londres hacia finales de 1837, teñidos, evidentemente, de histeria y exageraciones. Mientras que algunas personas afirmaban que Jack, el de los talones de resorte, tenía el aspecto de un hombre muy fuerte, vestido con un extraño traje ajustado y brillante, otros testigos sostenían que tenía alas o cuernos o que arrojaba llamas por la boca.
Al principio, la policía de Londres no tomó muy en serio estos informes. Sin embargo, un día a comienzos de 1838, un hombre de aspecto muy respetable, acompañado por sus dos hijas de aspecto igualmente respetable, entró a la estación de policía de la calle Lambeth y narró un acontecimiento asombroso.
(Bajo estas líneas: una de las tantas representaciones de Spring-Heeled Jack)
Dijo vivir con sus hijas en Bearbind Lane, un sitio bastante aislado y apartado en aquellos tiempos. La noche anterior, una de sus hijas había acudido a la reja de la entrada al escuchar la campana. Estaba oscuro y había niebla, de modo que no alcanzó a distinguir con mucha claridad a la figura parada en la reja, aunque tuvo la impresión de que se trataba de un hombre alto cubierto con una capa. La figura de la reja afirmó que era un policía que estaba buscando a Jack, el de los talones de resorte, y que por fin lo había localizado en esa zona. "¡Por amor de Dios, deme una luz!", exclamó. La muchacha corrió a la casa por una vela y se la entregó a la figura de la capa. De repente ésta echó su capa hacia atrás y reveló una "apariencia espantosa y repugnante". Al parecer llevaba puesto un casco, así como un brillante traje blanco. Atacó a la joven con unas garras metálicas, desgarrándole el vestido. Unas llamas azules y blancas le salieron de la boca. Naturalmente, la aterrada muchacha profirió un alarido y sus gritos convocaron a otras personas, pero el ser se alejó corriendo antes de que otra persona pudiese mirarlo bien.
Unos meses después, los ocupantes de la estación de policía de la calle Lambeth escucharon una historia muy semejante por boca de un carnicero llamado Squires. Afirmó que sus dos hermanas iban caminando por la calle cuando fueron acosadas por una figura envuelta en una capa. La capa fue retirada para mostrar un traje brillante. Entonces, la cosa pareció lanzar llamas azules al rostro de la muchacha menor. No sufrió ninguna herida física, pero casi murió de miedo. Como era su costumbre, Jack, el de los talones de resorte, huyó antes de que alguien pudiera alcanzarlo.
(Bajo estas líneas: Portada de un "penny dreadful" protagonizado por Jack)
Conforme se multiplicaron estas historias, la gente exigió que la policía la protegiera. La policía se sentía impotente. ¿De qué debía tratar de proteger a la gente? Nadie lo sabía con seguridad, y el misterio hizo aún más aterrador todo el asunto.
Hubo otro informe de que una extraña y horrible figura había escalado la torre de una iglesia de Londres. Dedicó varios minutos a lanzar miradas feroces a la muchedumbre que se encontraba abajo, antes de saltar ágilmente desde su alto sitio y desaparecer en la oscuridad. Corrió el rumor de que la misma figura había aparecido en la torre de Londres.
Todo acontecimiento de este tipo inevitablemente inspira fraudes, y en Warwickshire la policía detuvo a un joven cubierto con una capa y una máscara, quien trataba de saltar con la ayuda de unos resortes atados a las botas.
(Bajo estas líneas, otra representación del personaje)
La principal conmoción causada por Jack, el de los talones de resorte, se apagó después de unos meses, pero durante muchas décadas hubo resurgimientos menores del personaje. Durante la década de 1860 ocurrió una serie de apariciones de Jack en Londres. Según un informe, el monstruo había sido arrinconado por una multitud furiosa, pero escapó mediante un salto por encima de una cerca. La gente prohibía a sus hijos salir a la calle, por miedo a que la cosa fuera a causarles algún daño.
En 1878 un atlético oficial del ejército fue arrestado en la población de Aldershot acusado de fingir ser Jack, el de los talones de resorte, aunque los cargos al parecer resultaron falsos y se liberó al oficial.
Wikipedia, por su parte, reseña así el ataque del enigmático personaje a una joven llamada Mary Stevens, en octubre de 1837:
A su paso por Clapham Common, según afirmaría más tarde, una extraña figura saltó ante ella desde un callejón oscuro. Tras inmovilizarla abrazándola fuertemente, empezó a besarle la cara, mientras rasgaba sus ropas y le tocaba el cuerpo con sus garras, que eran según su descripción «frías y húmedas como las de un cadáver». Aterrorizada, la muchacha gritó, haciendo que el atacante huyese rápidamente de lugar. El alboroto atrajo a varios vecinos que inmediatamente comenzaron la búsqueda del agresor, a quien no pudo hallarse.
Se dice que el día siguiente el personaje saltarín eligió a un víctima muy diferente cerca del hogar de Mary Stevens, inaugurando un método que se repetiría en avistamientos posteriores: saltó ante un coche, provocando que el cochero perdiese el control, se estrellase y quedase gravemente herido. Varios testigos afirmaron que escapó saltando por encima de un muro de casi 3 metros mientras balbuceaba con una risa aguda y zumbona.
(Bajo estas líneas: SPRING HEELED JACKSON, superhéroe inspirado en el enigmático personaje de la leyenda urbana del siglo XIX)
La misma fuente repite el primero de los ataques detallados por Cohen y reproducidos aquí, mencionando incluso el nombre de la protagonista: Jane Alsop. Y agrega que durante un tiempo sonó muy fuerte, como principal sospechoso, el nombre de un impopular noble irlandés, Henry de La Poer Beresford, tercer Marqués de Waterford; pero al parecer, la acusación se basaba sólo en la propia impopularidad del sujeto, que de todos modos murió en 1959, mucho antes de que terminaran las apariciones de Jack, por lo que sólo podría haber sido responsable de algunas de ellas.
Wikipedia también relata otra aparición del personaje en 1877, ante un grupo de soldados del cuartel de Aldershot (evidentemente, seguido del arresto, en 1878, de un oficial del ejército, según mencionábamos antes, pero Wikipedia no lo menciona):
Wikipedia también relata otra aparición del personaje en 1877, ante un grupo de soldados del cuartel de Aldershot (evidentemente, seguido del arresto, en 1878, de un oficial del ejército, según mencionábamos antes, pero Wikipedia no lo menciona):
Un centinela de servicio en el Campamento Norte miraba a la oscuridad, donde le había llamado la atención una peculiar figura brincando por la carretera hacia él. El soldado le dio el alto, que fue ignorado, y la figura desapareció de la vista unos momentos. Cuando el soldado volvía a su puesto, la figura reapareció junto a él y le propinó varias bofetadas con «una mano tan fría como la de un cadáver». Uno de los guardias le disparó, sin efecto visible, si bien algunas fuentes afirman que el soldado pudo haberle disparado cartuchos de fogueo, usados sólo para hacer disparos de advertencia.
Seguidamente, la misma fuente resume así los últimos avistamientos del personaje (uno de ellos, insólitamente, al otro lado del atlántico, en Estados Unidos):
En otoño del mismo año, Spring Heeled Jack volvió a ser visto en Newport Arch (Lincolnshire), llevando una piel de oveja. Una multitud enfadada le habría perseguido y acorralado, y al igual que en Aldershot, le habrían disparado sin lograr efecto alguno. Muchos testigos afirmaron que los disparos le alcanzaron, sonando como si golpeasen un objeto metálico hueco como un «cubo vacío». Como de costumbre, se decía que hizo uso de sus habilidades saltarinas para escapar de la multitud y desaparecer una vez más.A finales del siglo XIX, los supuestos avistamientos de Spring Heeled Jack se fueron desplazando hacia el oeste de Inglaterra.
(Bajo estas líneas: portada de uno de los tantos libros de ficción en torno a Jack)
En septiembre del 1904, en Everton, al norte de Liverpool, Spring Heeled Jack habría aparecido en el tejado de la Iglesia de San Francisco Javier, en Salisbury Street. Los testigos contaron que súbitamente saltó y cayó al suelo, aterrizando tras una casa cercana. Cuando corrieron a este punto, sigue la historia, se enfrentaron a un hombre alto y musculoso, vestido completamente de blanco y llevando un casco «con forma de huevo», que les esperaba de pie. Rio histéricamente a la multitud y se abalanzó sobre ella, haciendo que varias mujeres se desmayasen. Librándose de ellos de un salto gigante, desapareció tras las casas vecinas.
El 18 de junio de 1953, una figura parecida a algunas descripciones de Spring Heeled Jack fue avistada en un pecán en el patio de un edificio de apartamentos de Houston (Texas). Hilda Walker, Judy Meyers y Howard Phillips describieron a un hombre con «capa negra, pantalones ajustados y botas altas», y «ropas ajustadas grises o negros».
Dado que resultaba más sorprendente, enigmático y fascinante que realmente peligroso, fue inevitable que su imagen tuviera cierto parecido con la de un superhéroe, y los penny dreadful, novelas por entregas de la época que era literatura pensada para el consumo del pobrerío (cada ejemplar costaba un penique, de ahí su nombre), decidieron capitalizarla. En ellos, Jack aparecía entre rayos y truenos y era el terror de los delincuentes. Esa imagen del personaje perdura incluso en la actualidad a través de un libro para niños escrito por Philip Pullman, Spring-heeled Jack: A Story of Bravery and Evil (imagen bajo estas líneas), donde Jack aparece protegiendo de un peligroso criminal a tres niños escapados de un orfanato. También inspiró un superhéroe llamado Spring-Heeled Jackson; en este mismo artículo, más arriba, hay una imagen suya.
Por supuesto, los penny dreadful no fueron el único intento de la época por lucrar con el personaje. En 1863 se estrenó una obra de teatro en Londres, llamada Spring-heeled Jack; or, a Felon's Wrong. A ésa le siguió, cinco años más tarde, Spring-Heeled Jack: The Terror of London, que al parecer fue un suceso de público. En nuestros días, el mercantilismo sigue persiguiendo a Jack, merced a la reedición de libros antiguos que se ocupaban de él (el anónimo Spring-Heel'd Jack: The Terror of London. A Romance of the Nineteenth Century, by the Author of the Confederate's Daughter ... Illustrated, Etc) o la ocasional aparición de alguno nuevo (The Legend of Spring-heeled Jack: Victorian Urban Folklore and Popular Cultures, de Karl Bell). El comic-book de David Hitchcock, Springheeled Jack (imagen bajo estas líneas), fue galardonado con un Eagle Award en 2006.
No sabemos si el hecho de que se explotara su imagen en pos del vil metal terminó indignando, espantando o asqueando al bueno de Jack, pero fue espaciando sus apariciones hasta que el fenómeno se desvaneció, sin que se haya descubierto qué lo provocó. Para los escépticos, obviamente la explicación más lógica es una oleada de histeria colectiva, tal vez desatada por alguna impostura; pero otros prefieren creer que era un ser venido de otro planeta o de un mundo paralelo, y hay quienes piensan que era una especie de demonio, algo tremendamente injusto teniendo en cuenta que lo único que no solía pasar de provocar sustos mayúsculos. Qué quedará para políticos, abogados y otros delincuentes, me pregunto...
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