
En Colombia hay más de 1000 municipalidades y, en cada una de ellas, hay una agencia de maderas. Lo más grave de todo es que la madera que se vende proviene de los bosques nativos. Hay especies animales y vegetales desaparecidas por cuenta de la tala indiscriminada de nuestros bosques . Arboles como el cedro negro están a punto de extinguirse lo mismo que el roble, el chanul, el peine mono, y cientos de maderables y miles de especies nativas de la tierra y de los ríos. El boca chico de agua dulce está al borde de la extinción.
La legislación ambiental es muy débil y a ella agréguele la corrupción generalizada de los organismos encargados del control en donde por unas cuantas monedas le extienden el permiso para talar árboles centenarios como los caracolíes o los abarcos
Hasta hace unos 40 años se hablaba de las selvas de los llanos orientales y del Putumayo. Al día de hoy esas selvas y las especies animales han desaparecido y gran parte de esa madera surtió las fábricas de madera chapada pertenecientes al clan de uno que fue presidente.
Es tal el grado de corrupción en Colombia que se destruyó el rio Dagua , en pleno centro del país por efectos de la minería industrial y con ello desaparecieron bosques enteros y toda la riqueza del acuífero, y entre ellos, el camarón de rio.
Se comenta, y no sin fundamento, que ex presidentes se apoderaron de miles de hectáreas de selva para talarla y sembrar palma africana . Se los sindica, también, de ser socios de minería industrial ilegal que está acabando con los ríos del departamento del Chocó.