Mont Pelé
Se han identificado 3 fases en la evolución del monte Pelée: una fase inicial, una fase intermedia, y una fase moderna.
Fase inicial
Llamada etapa de "Paléo-Pelée", el monte Pelée era un estratovolcán común. Así el cono del paleo-Pelée se compone de muchas capas de flujos de la lava y de fragmentos volcánicos.
Los restos del cono del paleo-Pelée siguen siendo visibles en las partes norteñas y occidentales del volcán moderno.
Fase intermedia
Hace 100 000 años, después de un largo período de quietud, se inició una segunda etapa. Esta etapa es marcada por la formación de la caldera de Morne Macouba.
Durante la fase intermedia, muchas erupciones produjeron flujos piroclásticos. Alrededor de - 25 000 años, ocurrió un gran derrumbamiento del sector sudoeste. Este acontecimiento es similar a la erupción de monte St. Helens en 1980.
Fase moderna
La "etapa moderna" de esta evolución ha instalado el cono actual de monte Pelée, con piedra pómez y depósitos de flujos piroclásticos. Más de 30 erupciones se han identificado durante los 5 000 años pasados de la actividad del volcán.
Hace 3000 años, se formó la caldera de Etang Sec, siguiendo una grande erupción de piedra pómez.
La erupción de 1902 ocurrió dentro del cráter de Etang Sec. Esta erupción produjo muchos flujos piroclásticos y formó un domo que llenó la caldera.
La erupción siguiente en 1929 formó un segundo domo en la caldera de Etang Sec, y los flujos piroclásticos fueron dirigidos en la valle del río Blanche. Esta última erupción es principalmente responsable de la morfología actual del volcán.
Vesubio
Probablemente la erupción más famosa del Vesubio se produjo el 24 de agosto del año 79 d.C., en pleno auge de la civilización romana. La violenta y rápida erupción sepultó las ciudades romanas de Pompeya y Herculano (hasta 20 metros bajo la lava volcánica), permitiendo conservarlas intactas hasta que se redescubrieron en el siglo XVI. Pero posteriormente se producirían multitud de erupciones de graves consecuencias. La mayor del siglo XX se produjo el 17 marzo de 1944, destruyendo las poblaciones de San Sebastiano al Vesuvio, Massa di Somma y parte de San Giorgio en Cremano, mientras la Segunda Guerra Mundial rugía en Italia.
Con el Vesubio humeando y escupiendo ceniza, un jeep del ejército americano escapa a toda prisa. La erupción del volcán se produjo pocos meses después de la llegada de las fuerzas aliadas a Nápoles a las que provocó importantes problemas. Toda una escuadra de 88 bombarderos B-25 de la USAF fue destruida durante la erupción del volcán.
La población pudo ponerse a salvo a pesar de la proximidad al volcán ya que desde el día 13 de Marzo se sabía que produciría la erupción. A pesar de ello se produjeron algunas muertes causadas por la explosión de un tanque de agua al ser sobrecalentado por el flujo de la lava. Las pérdidas económicas principales resultaron de la destrucción de las aldeas de San Sebastiano y de Massa por la lava durante esos días. Además se tuvo que enviar al ejército para limpiar la gruesa capa de ceniza que cubrió Nápoles.
En las dos fotografías anteriores se puede ver el antes y el durante de la erupción además de observar la extraordinaria cercanía de las casas al Vesubio. En las fotos siguientes se ve como las lenguas de lava destruyeron todo cuanto encontraban por el camino. El magma siguió fluyendo hasta el 29 de marzo.
Tras la devastadora erupción de 1944 la actividad del Vesubio cesó. Algunas de las imágenes de esta última erupción se utilizaron en la película La guerra de los mundos (1953). El volcán ha estado inactivo desde 1944 pero, en el pasado, el estado de inactividad ha variado solamente de 18 meses a 8 años, siendo el periodo actual de calma, el más largo de los últimos 500 años.
ITALIA SE PREPARA PARA LA PROBABLE ERUPCIÓN DEL VOLCÁN VESUBIO
Temen que se active como el de Islandia /Estudian ampliar la zona considerada de peligro.
Roma. La posible erupción del Vesubio, el volcán cercano a Nápoles, es la mayor fuente de preocupación para la Protección Civil italiana, que estudia ampliar la zona considerada en peligro y organiza nuevos planes de evacuación.
Los problemas que ha generado la erupción del volcán islandés Eyjafjallajokull han hecho evocar en Italia el peligro siempre latente de las consecuencias que conllevaría la erupción del Vesubio, en el sur del país.
"El Vesubio es el mayor problema que tenemos en Protección Civil", explicó el jefe del organismo, Guido Bertolaso, con una amplia experiencia en catástrofes naturales, como el terremoto que devastó la región de Los Abruzos en abril del año pasado.
Furias recientes.
El volcán ahora está en lo que los vulcanólogos consideran "un ciclo de reposo", lo que no quiere decir que no pueda despertar de un momento a otro. En marzo de 1944 el Vesubio mostró de nuevo su peor cara, con una fuerte erupción que, sin embargo, no causó víctimas, lo mismo que en 1906, las dos únicas registradas en el siglo 20. Con anterioridad, en 1631 la actividad del volcán causó un millar de víctimas, aunque la peor erupción fue la del año 79 d.C., que provocó unos dos mil muertos y sepultó las localidades de Pompeya y Ercolano.
Pero la situación desde la última erupción en las faldas del Vesubio ha cambiado mucho en 60 años, pues, de ser casi desértica, la llamada zona "vesubiana" se ha convertido en una de las áreas de mayor densidad de población de Europa, debido, sobre todo, a la masiva construcción ilegal de viviendas.
Bertolaso denunció que muchas personas han construido con el dinero público que se les otorgó una nueva vivienda fuera de la "zona roja", pero han alquilado su anterior casa en la ladera.
Un millón en riesgo.
En la actual "zona roja" de potencial peligro hay 18 municipios, que cuentan con cerca de 700 mil habitantes. No obstante, actualmente y por la erupción del volcán en Islandia, se estudia ampliar el área de peligro, por lo que un eventual plan de evacuación podría incluir a cerca de un millón de personas.
Pese a que aseguran que es sólo por prevención, la descripción del máximo responsable de Protección Civil de la posible erupción del Vesubio no tranquiliza: "la explosión del volcán provocaría una columna de humo y detritos de 20 kilómetros de altura y la caída de las cenizas afectaría a un área que llegaría incluso al Lazio", región del centro de Italia a la que pertenece Roma.
Además, añadió, la nueva erupción estaría acompañada de terremotos "con consecuencias comparables a lo que sucedió en L'Aquila el año pasado".
Bertolaso explicó que también se sigue con atención la actividad de los 12 volcanes subterráneos, ubicados en el mar Tirreno y en el Canal de Sicilia. Aunque el Vesubio es el más conocido de los volcanes de la región, Bertolaso advierte acerca de que es el monte Epomeo, ubicado en la isla de Isquia, en el golfo de Nápoles, el que "tiene cargada la escopeta", ya que, si bien su última erupción fue en 1300, hace más de 700 años, "se ha observado que en estos siglos su cono ha crecido unos 800 metros y se está cargando la cámara magmática".
Krakatoa
Este volcán erupcionó el 27 de agosto de 1883. La explosión tuvo una fuerza de 200 megatones y, según las narraciones de aquella época, se escuchó a 7,600 kilómetros de distancia.
La fuerza de la explosión produjo un tsunami de 40 metros de altura, que destruyó 163 aldeas en las costas de Java y Sumatra, matando a unas 36,000 personas
A consecuencia de la erupción, la isla de Krakatoa voló en pedazos, y sólo quedan vestigios de la misma. Sin embargo, el volcán aún existe y, según los científicos, es probable que algún día vuelva a despertar.
Fecha de erupción
26 de agosto de 1883. Última activadad volcánica: abril 12 del 2001.
Krakatoa o Krakatau, pequeña isla volcánica situada en el suroeste de Indonesia, en el estrecho de la Sonda, entre Java y Sumatra. Hasta la noche del 26 de agosto de 1883, Krakatoa tenía una extensión de unos 47 km², pero en esa fecha, una erupción volcánica que se había manifestado de manera intermitente desde el 20 de mayo, culminó en una serie de explosiones enormes que destruyeron la mayor parte de la isla. Junto con la erupción, se produjeron maremotos que levantaron olas de hasta 35 m de altura y que recorrieron distancias de hasta 13,000 km. Las gigantescas olas causaron la muerte de unas 36,000 personas en las costas de Java y Sumatra, y destruyeron una cantidad incalculable de propiedades. Una de las explosiones produjo uno de los mayores ruidos de la historia: el estruendo se oyó a 4,800 km de distancia. Las corrientes de aire esparcieron la roca expulsada en forma de polvo fino por toda la atmósfera superior. Aún tres años después, describían observadores de todo el mundo el crepúsculo y el alba de brillante colorido producidos por la refracción de los rayos solares en esas partículas minúsculas. En 1927 comenzaron nuevas erupciones volcánicas en el fondo del mar, del que surgió una nueva isla en el mismo lugar conocida como Anak Krakatoa (hijo de Krakatoa). Esta isla sobrepasó la superficie del mar en 1928, y en 1973 ya alcanzaba una altura de 190 metros. La isla está deshabitada.
Tipo de volcán
Consideramos que este volcán es de tipo paleano, aunque también presentó gases en forma de nube como los del tipo vulcaniano.
Población
La actividad volcánica registrada en 1883 hizo desaparecer casi por completo la isla, causando la muerte a más de 36,000 personas y los habitantes fueron evacuados por lo que en la actualidad la región se encuentra deshabitada por lo menos en la mitad de sus islas.
Hudson
La erupción del volcán Hudson
Comenzó a principios de agosto de 1991 y se prolongó durante más de cuatro meses. Mirá el video.
El volcán Hudson, mencionado hoy por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner al hablar de la nube de humo que afecta a Buenos Aires, entró en erupción violentamente entre el día 8 y el 15 de agosto del año 1991 y permaneció en actividad hasta el 29 de diciembre del mismo año.
La explosión fue acompañada por intensas tormentas eléctricas, lluvias torrenciales y un enorme volumen de material volcánico arrojado desde el interior de la tierra hacia la atmósfera, tal como informa el portal losantiguos.com .
La nube de cenizas que expulsó el volcán se elevó a 8.000 y más metros sobre el cráter, siendo coronada por una gran nube casquete-esférica con frecuentes y luminosas descargas eléctricas.
Este conjunto fue inmediatamente transportado por los vientos elevándose progresivamente hasta alcanzar los 12.000 y más metros al ingresar a territorio argentino.
Los espesores de ceniza caída sobre el valle cercano al Volcán oscilaron entre los 0,45 a 1,20 metros, tratándose de la suma de las diferentes capas que se diferencian en base al tamaño de la tefra (término que involucra a todo el material suelto y de cualquier tamaño eyectado por el volcán). En las cercanías del Volcán el material caído alcanzó tamaños de hasta 45 centímetros.
Los ríos que existen en la zona del Hudson han transportado un volumen considerable del material expedido, merced a su baja densidad (aproximadamente menos de 1g/cm39) que fue redistribuido al llegar al lago Buenos Aires alcanzando las costas de Los Antiguos.
20 años.
El Hudson había despertado veinte años después de su última erupción que habría sucedido en el año 1971 en donde apenas si algunas cenizas cayeron en Chile Chico y Los Antiguos. También erupcionó en el año 1930.
El volcán Hudson se eleva a 1.790 metros de altura, se encuentra a 15 kilómetros del Océano Pacífico, posee una base de 5 kilómetros y termina en una meseta de 3 kilómetros. El diámetro del cráter principal es de 500 metros. Se encuentra cubierto por un campo de hielo del que nacen glaciares que dan origen a distintos ríos tales como el Ibáñez, El Frío, Murta entre otros.
El volcán Hudson, ubicado a 1650 kilómetros al sur de Santiago de Chile, se mantuvo activo durante el siglo XX, registrando cuatro erupciones durante ese perí¬odo. Actualmente su cráter está cubierto por una gruesa capa de hielo, pero en los últimos meses se han reportado algunos movimientos sí¬smicos que causaron algo de preocupación.
El 8 de agosto de 1991, el Hudson entró violentamente en actividad, expulsando una enorme cantidad de cenizas volcánicas que fueron arrastradas por los vientos del Pací¬fico a través de la cordillera y arrojadas a todo lo ancho de la Patagonia argentina, sobre la provincia de Santa Cruz, cubriendo un área de 150 mil kilómetros cuadrados. Se calcula que durante la semana que duró la emisión de cenizas, el volcán Hudson arrojó a la atmósfera unos 2500 millones de toneladas de materiales calcinados que se encontraban en su interior.
Las dos poblaciones más afectadas fueron Perito Moreno y Los Antiguos, ambas del lado argentino, en la provincia de Santa Cruz. Es importante mencionar que ambas ciudades están a unos 100 kilómetros de distancia del volcán Hudson, a diferencia de la ciudad de Chaitén, que está a sólo 10 kilómetros del volcán del mismo nombre.
Los efectos iniciales de la erupción de 1991 fueron devastadores. En un informe redactado por el INTA en ese entonces, se describen las consecuencias inmediatas de la erupción sobre los seres humanos y los animales: irritaciones de la vista y de las ví¬as respiratorias y digestivas. Después de un par de meses, se observó en las personas expuestas a las cenizas que sus uñas no habí¬an crecido y también que habí¬an perdido una gran cantidad de cabello, debido a la acción abrasiva del material volcánico.
Pero lo peor fueron los efectos sobre las especies animales y los cultivos de la región. El ganado lanar, principal fuente económica de los pobladores del lugar, sufrió el mayor impacto. Más de medio millón de ovejas murieron debido a la falta de alimentación y de agua potable, entre otros factores. El cultivo de cerezas tardí¬as, otra especialidad de la zona, quedó completamente arruinado, al igual que las pasturas, debido a la saturación de cenizas en la tierra y a la contaminación de las aguas.
En algunos lugares la acumulación de cenizas fue descomunal. En las inmediaciones del volcán Hudson, la capa de cenizas tení¬a un promedio de 45 centí¬metros de altura, pero en ciertos sitios llegó a haber una cobertura de más de un metro de espesor. Luego de la primera semana de expulsión de cenizas, el volcán se mantuvo activo hasta diciembre de ese año.
Tras el desastre, los habitantes de Los Antiguos se negaron a abandonar sus hogares. Sólo las mujeres y los niños fueron evacuados a otras ciudades, mientras el resto de la gente permaneció en el pueblo para limpiarlo de cenizas. Durante seis meses, Los Antiguos se transformó en un “pueblo de hombres”. La tarea fue titánica. Además de resistir durante tres años sin cosechas, la tarea de limpieza fue constante y agotadora. Finalmente, se sacaron de la ciudad más de 20 mil toneladas de cenizas en camiones y máquinas provenientes de todas partes del paí¬s.
En 1998, siete años después de la erupción, se comenzó con la recuperación de las tierras, gracias a la asistencia de los técnicos del INTA. Aunque la ceniza no operó como fertilizante de los suelos, sirvió para mejorar las condiciones con respecto a la permeabilidad del agua y la aireación del estrato. En la actualidad, el cultivo de cerezas es todo un éxito en Los Antiguos. Se exportan más de veinte variedades diferentes, que están consideradas entre las mejores del mundo. El turismo también es una actividad pujante, especialmente durante el mes de Enero, cuando se celebra la Fiesta Nacional de la Cereza.
Del lado chileno, sin embargo, las cosas en la actualidad son algo diferentes. Como se trata de una región escasamente poblada, todaví¬a se detecta la presencia de densas capas de ceniza en muchos lugares, como lo atestigua esta fotografí¬a tomada por Guy Haglund en el año 2001.
Desde 1998 se está llevando a cabo en las cercaní¬as del volcán Hudson un ambicioso programa de reforestación. El Proyecto Aysén se propuso el objetivo de sembrar un bosque de pino oregón en un extenso territorio de unos 30 kilómetros de extensión sobre la ribera del rí¬o Ibáñez, hasta cubrir una superficie total de 1800 héctareas, con resultados prometedores. En la foto vemos a los primeros árboles creciendo en medio de un terreno aún saturado de cenizas.
El volumen de cenizas volcánicas expulsadas por el Chaitén ha superado la cantidad que arrojó el Hudson en 1991. Por otra parte, la proximidad de la ciudad, casi sobre la ladera del volcán, es crí¬tica y muy insegura, no sólo ante la emisión de cenizas sino también frente a la posibilidad concreta de una erupción más violenta.
Bibliografia:
http://unabrevehistoria.blogspot.com/2007/11/vesubio-1944.html
http://www.lavoz.com.ar/content/italia-se-prepara-para-la-probable-erupcion-del-volcan-vesubio
http://tecnoculto.com/2008/09/11/la-erupcion-del-volcan-krakatoa-el-sonido-mas-fuerte-que-se-ha-escuchado-en-el-planeta/
http://redescolar.ilce.edu.mx/redescolar/publicaciones/publi_volcanes/krakatoa.htm
http://archivo.lavoz.com.ar/nota.asp?nota_id=181644
http://blog.nuestroclima.com/polucion-ambiental/la-region-del-volcan-hudson-luego-de-la-erupcion-de-1991/