La parte dos del primer tema de esta serie (creo que van a ser 3, con la tercera la parte más larga). Si quieren ver la primera parte tienen el link debajo.
Esta vez veremos animales del periodo Jurásico medio (179-162 millones de años atrás).
Parte 1
Pleurotomaria
Pleurotomaria era un género de caracola marina que habitó los mares del Jurásico y del Cretácico. Se han hallado unas 100 especies, lo que demuestra que era un animal muy común.
Oxynoticeras
Este ammonite se caracterizaba por su concha, que apenas presentaba rugosidades y era muy lisa. Esta concha tan lisa es síntoma de un gran hidrodinamismo, y por lo tanto, de una gran velocidad.
Stephanoceras
Stephanoceras fue un ammonite de lo más típico, ya que su concha era muy espiral y contaba con muchos surcos.
Acrosalenia
Acrosalenia es un género primitivode erizo de mar. Tenía una forma redondeada con espinas sobresaliendo en filas verticales. Seguramente se enterraba bajo el fango aspirando los alimentos que pasaban por encima.
Ischyodus
Ischyodus era un género de quimera que se caracterizaba por tener una protuberancia encima de los ojos dirigida hacia delante. Las mandíbulas estaban adaptadas a comer de los fondos marinos y tenía espinas en la parte superior que seguramente eran venenosas.
Leptolepis
Leptolepis fue uno de los primeros peces de aletas radiadas que prosperaron en los mares. Era un animal comparable a los modernos arenques, pues vivían en grupos y eran animales ágiles y rápidos.
Stenopterygius
Este animal tenía un cráneo alargado repleto de afilados dientes que tenían raíces profundas. Servían para atrapar y cazar a los peces de los que se alimentaba y si se desgastaban crecían dientes nuevos. Su gran aleta caudal era ahorquillada y le daba gran velocidad al moverla de lado a lado. Entre los esqueletos hallados, destaca uno en el que una madre da a luz a una cría viva, lo que sugiere que al igual que el Ichthyosaurus era un animal vivíparo.
Rhomaleosaurus
Las fosas nasales del Rhomaleosaurus no eran usadas para respirar, ya que eran demasiado pequeñas, pero eran usadas para cazar. El agua entraba por la boca del animal, y luego era dirigida a las fosas nasales. Este sistema actuaba como un olfato submarino. El aspecto general del Rhomaleosaurus era una mezcla entre los plesiosaurios (el cuello) y los pliosaurios (el cráneo), por lo que aparenta ser un fósil transicional entre ambos grupos. Los dientes eran enormes y afilados, y servían para atrapar y desgarrar a sus presas.
Pelagosaurus
El Pelagosaurus destacaba especialmente por la forma de su cráneo, muy alargada y similar a la del gavial. Esta forma estaba diseñada para atrapar peces, pues la longitud de sus mandíbulas le permitía atrapar a los escurridizos peces a mayor distancia. Además, sus dientes eran pequeños y afilados, similares a agujas. Otro rasgo extraño es que las patas traseras eran bastante más largas que las traseras, casi duplicando el tamaño de estas. Se conocen placas óseas en algunos restos del animal. Estas estaban colocadas en dos filas que llegaban desde la nuca hasta casi el final de la cola.
Steneosaurus
A pesar de estar acorazado como los modernos cocodrilos, sus patas palmeadas revelan que el Steneosaurus probablemente pasara casi toda su vida en el mar y solo saliera a tierra firma para poner los huevos, dado que estos no pueden sobrevivir en el agua. Llama la atención el notable tamaño de los cuarto traseros, lo que indica que si que pasaba la mayor parte del tiempo en el agua, además se encontró cerca de fósiles de animales marinos. Su hocico era muy largo y las mandíbulas estaban repletas de dientes muy afilados que, cuando cerraba la boca, actuaban como una jaula de forma que le era más fácil atrapar a sus presas, los peces. En los restos de este animal se hallaron trozos de roca que servían además de para mantener la estabilidad, para triturar los alimentos en el estómago.
Teleosaurus
Lo más destacable del acorazado Teleosaurus es la gran diferencia de longitud entre sus extremidades. Las patas traseras eran casi el doble de largas que las delanteras. Y esta particularidad anatómica es muy común entre los arcosaurios. Como el Teleosaurus tenía los orificios nasales en la punta del hocico se deduce que era un animal acuático. Una vez sumergido, las presas solo veían la punta del hocico, que en la parte delantera adquiría forma de cuchara para sujetar mejor a sus víctimas. Sus maxilares contaban con más de 200 dientes afilados. El Teleosaurus vivía principalmente en agua dulce, pues no tenía glándulas salinas para poder beber agua salada, además de que sus miembro no parecían aletas. Se cree que este animal ponía huevos como los actuales cocodrilos.

Esta vez veremos animales del periodo Jurásico medio (179-162 millones de años atrás).
Parte 1
Pleurotomaria
Pleurotomaria era un género de caracola marina que habitó los mares del Jurásico y del Cretácico. Se han hallado unas 100 especies, lo que demuestra que era un animal muy común.
Oxynoticeras
Este ammonite se caracterizaba por su concha, que apenas presentaba rugosidades y era muy lisa. Esta concha tan lisa es síntoma de un gran hidrodinamismo, y por lo tanto, de una gran velocidad.
Stephanoceras
Stephanoceras fue un ammonite de lo más típico, ya que su concha era muy espiral y contaba con muchos surcos.
Acrosalenia
Acrosalenia es un género primitivode erizo de mar. Tenía una forma redondeada con espinas sobresaliendo en filas verticales. Seguramente se enterraba bajo el fango aspirando los alimentos que pasaban por encima.
Ischyodus
Ischyodus era un género de quimera que se caracterizaba por tener una protuberancia encima de los ojos dirigida hacia delante. Las mandíbulas estaban adaptadas a comer de los fondos marinos y tenía espinas en la parte superior que seguramente eran venenosas.
Leptolepis
Leptolepis fue uno de los primeros peces de aletas radiadas que prosperaron en los mares. Era un animal comparable a los modernos arenques, pues vivían en grupos y eran animales ágiles y rápidos.
Stenopterygius
Este animal tenía un cráneo alargado repleto de afilados dientes que tenían raíces profundas. Servían para atrapar y cazar a los peces de los que se alimentaba y si se desgastaban crecían dientes nuevos. Su gran aleta caudal era ahorquillada y le daba gran velocidad al moverla de lado a lado. Entre los esqueletos hallados, destaca uno en el que una madre da a luz a una cría viva, lo que sugiere que al igual que el Ichthyosaurus era un animal vivíparo.
Rhomaleosaurus
Las fosas nasales del Rhomaleosaurus no eran usadas para respirar, ya que eran demasiado pequeñas, pero eran usadas para cazar. El agua entraba por la boca del animal, y luego era dirigida a las fosas nasales. Este sistema actuaba como un olfato submarino. El aspecto general del Rhomaleosaurus era una mezcla entre los plesiosaurios (el cuello) y los pliosaurios (el cráneo), por lo que aparenta ser un fósil transicional entre ambos grupos. Los dientes eran enormes y afilados, y servían para atrapar y desgarrar a sus presas.
Pelagosaurus
El Pelagosaurus destacaba especialmente por la forma de su cráneo, muy alargada y similar a la del gavial. Esta forma estaba diseñada para atrapar peces, pues la longitud de sus mandíbulas le permitía atrapar a los escurridizos peces a mayor distancia. Además, sus dientes eran pequeños y afilados, similares a agujas. Otro rasgo extraño es que las patas traseras eran bastante más largas que las traseras, casi duplicando el tamaño de estas. Se conocen placas óseas en algunos restos del animal. Estas estaban colocadas en dos filas que llegaban desde la nuca hasta casi el final de la cola.
Steneosaurus
A pesar de estar acorazado como los modernos cocodrilos, sus patas palmeadas revelan que el Steneosaurus probablemente pasara casi toda su vida en el mar y solo saliera a tierra firma para poner los huevos, dado que estos no pueden sobrevivir en el agua. Llama la atención el notable tamaño de los cuarto traseros, lo que indica que si que pasaba la mayor parte del tiempo en el agua, además se encontró cerca de fósiles de animales marinos. Su hocico era muy largo y las mandíbulas estaban repletas de dientes muy afilados que, cuando cerraba la boca, actuaban como una jaula de forma que le era más fácil atrapar a sus presas, los peces. En los restos de este animal se hallaron trozos de roca que servían además de para mantener la estabilidad, para triturar los alimentos en el estómago.
Teleosaurus
Lo más destacable del acorazado Teleosaurus es la gran diferencia de longitud entre sus extremidades. Las patas traseras eran casi el doble de largas que las delanteras. Y esta particularidad anatómica es muy común entre los arcosaurios. Como el Teleosaurus tenía los orificios nasales en la punta del hocico se deduce que era un animal acuático. Una vez sumergido, las presas solo veían la punta del hocico, que en la parte delantera adquiría forma de cuchara para sujetar mejor a sus víctimas. Sus maxilares contaban con más de 200 dientes afilados. El Teleosaurus vivía principalmente en agua dulce, pues no tenía glándulas salinas para poder beber agua salada, además de que sus miembro no parecían aletas. Se cree que este animal ponía huevos como los actuales cocodrilos.

Aquí termina el post, espero que tengan un buen año nuevo