
El Instituto Venter y la Universidad
de Stanford replican por primera vez el ciclo
de una bacteria
La técnica abre la vía a ensayos
virtuales de fármacos
para curar enfermedades
de Stanford replican por primera vez el ciclo
de una bacteria
La técnica abre la vía a ensayos
virtuales de fármacos
para curar enfermedades

EL BIÓLOGO GRAIG VENTER
La cada vez más estrecha relación entre la biología y la informática sigue dando sus frutos. Un equipo de científicos estadounidenses ha diseñado por vez primera un programa capaz de reproducir los procesos biológicos de un ser vivo, en este caso, el ciclo vital completo de una bacteria unicelular. Nunca hasta ahora se había conseguido contar con un modelo digital de un organismo completo. Y aunque por sí mismo no va a servir para curar a nadie, el anuncio abre las puertas al desarrollo de modelos virtuales más complejos con los que experimentar posibles terapias mediante los efectos de nuevos medicamentos o profundizar en el conocimiento de los procesos celulares sin tener que pisar el laboratorio. Simplemente bastaría con el teclado del ordenador.
“La vida es un sistema regido por un software, que es el genoma”, ha comentado en alguna ocasión el investigador (y hombre de negocios) Craig Venter. Un artículo publicado en la revista Cell por parte de un equipo de la Universidad de Stanford y del Instituto J. Craig Venter, presidido por el propio biólogo estadounidense, ha llevado estas palabras a una dimensión real al conseguir condensar la vida de la bacteria Mycoplasma genitalum en un programa informático.

La elección de este microorganismo no tiene nada de casual. Esta bacteria unicelular, que se aloja en el tracto urinario, puede ser bastante molesta para los humanos ya que es la responsable de una infección de transmisión sexual que, en ocasiones, se confunde con la gonorrea y la clamidia. Pero la particularidad por la que se ha elegido para servir de modelo no está relacionada con su patogenicidad, sino con su simplicidad. Con solo 485 genes (582.000 pares de bases) y un único cromosoma es la bacteria con vida independiente con el genoma más sencillo. Gracias a esta estructura tan elemental (una bacteria clásica de la experimentación científica como la Escherichia coli tiene 4.288 genes; el ser humano, 30.000) apenas guarda secretos para los investigadores. Y esta es la clave.
Info completa:
http://www.jcvi.org/