En Argentina. desde muy niños nos enseñan que "El estado somos todos". Y tanto creemos en ello, que no dejamos de hacer extrañas ataduras y excepciones dogmáticas, cuando ciertos conceptos o ideas condicionan este "postulado".
Cuando se trata de educación, el estado es de todos, pero mejor es la escuela privada. Vale decir, que si bien todos somos estado, decidimos hacer invisible la función privada ante lo público que es la educación. La salud pública también es resorte del estado, pero al igual que la consideración anterior, nuestra presidente se atiende en un hospital privado. Claro que la salud privada es considerada también parte del estado, sino ¿cómo sostenemos: "el estado somos todos"?.
El problema lo tenemos cuando discutimos sobre economía. La inflación es culpa del sector privado, dicen los estatistas que apoyan al gobierno, o sea que al parecer no todos son el estado, a no ser que, borremos todo lo anterior, y escribamos la oración: "la inflación no es responsabilidad del gobierno". Entonces podríamos circunscribir al sector privado dentro de ese "el estado somos todos", para concluir que la inflación es responsabilidad del Estado. Es decir, que tanto el sector privado como el gobierno sería parte del estado, pero solo el primero tendría competencia sobre la economía. ¿No suena algo liberal esto?. Es verdad, no suena demasiado estatista todo esto. Vaya dilema, pero ¿cómo lo resolvemos?: Pues, para que no entremos en falsos diagnósticos, lo mas recomendable es asumir que los kirchneristas están regidos por una filosofía netamente cuántica, donde el Estado esta y no esta simultáneamente, teoría plenamenente concordante con el experimento del "gato de Schrödinger".
Este ejercicio mental es muy importante, sino, no podríamos comprender a cabalidad del mas austero determinismo, eufemismos como el de "justicia por mano propia". ¿Cómo podría existir la justicia por mano propia, si "todos somos el estado"?. Por lo visto, habrá que darle un par de vueltas de tuerca a eso del "El estado somos todos", porque evidentemente el mundo aun no está preparado para tan "elevada filosofía".