El fin del petróleo barato
Es inevitable. Pero, ¿cuánto tiempo falta para que el petróleo sea tan escaso y tan caro que nos veamos obligados a cambiar nuestro estilo de vida? Las viejas fuentes están en declive, y las compañías petroleras tienen que buscar nuevos yacimientos y asumir costes más elevados para alimentar la insaciable sed mundial del preciado combustible. La búsqueda de más petróleo convencional será a la larga una batalla perdida porque, aparte del coste económico y de que las reservas de la Tierra son finitas, el consumo de crudo lleva aparejado un elevado precio para el medio ambiente y para nuestra pro
Por tim appenzeller
Fotografías de Sarah Leen
Debajo de casi dos kilómetros de océano y otros cinco de fango y roca, aguarda el premio. En la superficie, un buque de perforación llamado Discoverer Enterprise se afana por conseguirlo. Es la primavera de 2003, y el Enterprise lleva más de dos meses en el mismo punto, a 120 millas al sudeste de Nueva Orleans, en el golfo de México. Está perforando un pozo para alcanzar un yacimiento bajo el lecho marino con unas reservas estimadas en mil millones de barriles de petróleo, el mayor campo petrolífero descubierto en territorio estadounidense en los últimos 30 años.El Enterprise, de 255 metros de eslora, se estremece cada pocos minutos cuando sus propulsores se ponen en marcha para contrarrestar la fuerte corriente. El sistema de megafonía crepita, advirtiendo de pequeñas cantidades de gas que ascienden de las profundidades de la Tierra. A la sombra de la alta torre de perforación, ingenieros y técnicos se reúnen en corrillos. «Tenemos un pozo inestable», se lamenta Bill Kirton, responsable de supervisar el proyecto para la gigantesca compañía petrolera British Petroleum (BP).Lea el artículo completo en la revista juajua
Es inevitable. Pero, ¿cuánto tiempo falta para que el petróleo sea tan escaso y tan caro que nos veamos obligados a cambiar nuestro estilo de vida? Las viejas fuentes están en declive, y las compañías petroleras tienen que buscar nuevos yacimientos y asumir costes más elevados para alimentar la insaciable sed mundial del preciado combustible. La búsqueda de más petróleo convencional será a la larga una batalla perdida porque, aparte del coste económico y de que las reservas de la Tierra son finitas, el consumo de crudo lleva aparejado un elevado precio para el medio ambiente y para nuestra pro
Por tim appenzeller
Fotografías de Sarah Leen
Debajo de casi dos kilómetros de océano y otros cinco de fango y roca, aguarda el premio. En la superficie, un buque de perforación llamado Discoverer Enterprise se afana por conseguirlo. Es la primavera de 2003, y el Enterprise lleva más de dos meses en el mismo punto, a 120 millas al sudeste de Nueva Orleans, en el golfo de México. Está perforando un pozo para alcanzar un yacimiento bajo el lecho marino con unas reservas estimadas en mil millones de barriles de petróleo, el mayor campo petrolífero descubierto en territorio estadounidense en los últimos 30 años.El Enterprise, de 255 metros de eslora, se estremece cada pocos minutos cuando sus propulsores se ponen en marcha para contrarrestar la fuerte corriente. El sistema de megafonía crepita, advirtiendo de pequeñas cantidades de gas que ascienden de las profundidades de la Tierra. A la sombra de la alta torre de perforación, ingenieros y técnicos se reúnen en corrillos. «Tenemos un pozo inestable», se lamenta Bill Kirton, responsable de supervisar el proyecto para la gigantesca compañía petrolera British Petroleum (BP).Lea el artículo completo en la revista juajua