Cuando, en 1940, el mexicano Guillermo González Camarena creara la primera televisión a color. Uno de los miles de habitantes de La Ciudad de México tubo un sueño extraño, de cómo las personas al dormir antes de la televisión a color dormían sin miedos y con protección, pero también que después de la tele a color algo los veía, pero no sabia que era, solo sabia que eran 2 ojos rojos y una boca roja, con sangre escurriendo de ellos. De una piel muy delgada o escasa se le alcanzaban a ver los huesos, pero no los órganos, donde se supone que tiene que estar el intestino estaba muy sumido y se veía plano plano.
Tras esto esta persona vivía de noche y dormía de día, fue con varios psicólogos, para que volviera a su vida normal, la vida en el día y en la noche dormir, todos intentaron lo que pudieron uno solo decidió meterla en un cuarto, oscuro y decirle la ora en que según dormir, el doctor engañándole le decía que era de día y se dormía, pero realmente era de noche, y así porco a poco fue recuperando la cordura.
Cuando regreso a su casa se durmió en la noche y esta ves no soñó con ese hombre, lo vio, así es lo vio, comprendió que eso no solo lo a seguido a el, seguía a todos en su ciudad, en el país, en el continente, y en el mundo.
Buscando en Internet vio una historia sobre unos hermanos asesinados, con u n espejo en el baño y el niño menor se suicido tras saber lo que era, y solo dijo, “Ojos rojos y boca roja, con sangre cayendo de ellos”.
El sabia lo que había visto y era igual a lo que vio y leyó, y comprendió que eso, este joven sabia lo que era, pero ya no podría averiguarlo, se suicido el niño, y también el.
Y talvez tu…
Tras esto esta persona vivía de noche y dormía de día, fue con varios psicólogos, para que volviera a su vida normal, la vida en el día y en la noche dormir, todos intentaron lo que pudieron uno solo decidió meterla en un cuarto, oscuro y decirle la ora en que según dormir, el doctor engañándole le decía que era de día y se dormía, pero realmente era de noche, y así porco a poco fue recuperando la cordura.
Cuando regreso a su casa se durmió en la noche y esta ves no soñó con ese hombre, lo vio, así es lo vio, comprendió que eso no solo lo a seguido a el, seguía a todos en su ciudad, en el país, en el continente, y en el mundo.
Buscando en Internet vio una historia sobre unos hermanos asesinados, con u n espejo en el baño y el niño menor se suicido tras saber lo que era, y solo dijo, “Ojos rojos y boca roja, con sangre cayendo de ellos”.
El sabia lo que había visto y era igual a lo que vio y leyó, y comprendió que eso, este joven sabia lo que era, pero ya no podría averiguarlo, se suicido el niño, y también el.
Y talvez tu…