“Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él” Josué 1:8a
Algo que me gusta de empezar un año es que me da la oportunidad de tomar decisiones, nuevas oportunidades, y he tomado una decisión para este nuevo año de leer la Biblia en un año…Interesante reto, ¿verdad?
Esta es una decisión que desde hace un par de años he tomado siempre, pero he tenido el problema que abandono, o se me olvida, ¡¡el año pasado llegue hasta el 6 de enero!! Jejeje…
Yo sé que muchos de ustedes lectores ha tomado esa decisión también, y pues hoy recibí mi devocional “Nuestro Pan Diario” y gracias a Dios, recibí el impulso que necesitaba para cumplir por completo esta meta. Aquí se los comparto por si necesitan un impulso también:
“Siempre recordaré al maestro bíblico que levantó su gastada Biblia y dijo: "Todo creyente debería destrozar un ejemplar de la Biblia cada diez años". En otras palabras, deberíamos usar tanto nuestras Biblias que, a la larga, se gasten. Su desafío también me recuerda el dicho: "El dueño de una Biblia que se está desmoronando, por lo general, no se desmorona". Esto, sin duda, se cumplió en mi caso.
No me siento orgullosa de los años en que mi Biblia fue bastante poco usada. Durante ese tiempo, la que se estaba desmotando era yo, no mi Biblia. Sorprendentemente, Dios utilizó mi condición como un medio para abrir el apetito por las Escrituras.
Un día, sentí que el Señor me estaba recordando que Su Palabra está llena de verdades que funcionan. Desde ese momento, deseé poner esas verdades en práctica en mi vida. Para mí, la Biblia ya no era algo que me hacía sentir culpable ni que acumulaba polvo. Poco a poco, a medida que la leía, la digería y subrayaba frases claves, ¡mi Biblia empezó a desmoronarse y no yo!
En el margen de muchas páginas de su Biblia, D. L. Moody escribió las letras P y C, que significaban"Probado y Comprobado". Había puesto en práctica pasajes de la Escritura y comprobado que daban resultado. Tú también puedes probar y comprobar la Palabra de Dios, la cual obra maravillas.”
Quedé más que asombrada al leer esto, ¡¡es más que obvio que Dios me está hablando!! Es evidente también que Dios no quiere que abandone esta decisión. Y si estas leyendo esto es porque Dios tampoco quiere que hagas a un lado esta decisión.
Solo que, opino que un ejemplar de la Biblia debe durar mucho menos que lo que dijo el maestro bíblico, ¡tal vez unos cinco años!
Aparte de quedar retada, ¡también quedé amonestada y bien animada!
Amonestada porque me pregunté: ¿cómo es posible que gastemos tan placenteramente ejemplares de libros famosos como Crepúsculo, Harry Potter o cualquier tipo de novela, si podemos gastar un ejemplar de la misma Palabra de Dios? Debemos saber fijarnos en cuáles son nuestrasprioridades como cristianos.
Y como una de mis mejores amigas me dijo: “Si querés leer un libro que te edifique, busca leer la Biblia primero, luego otros libros.”
RETO:
Gasta tu Biblia, saborea cada verso que lees, atesóralo en tu mente y en tu corazón yponlo en práctica.
Conclusión:
Voy a leer la Biblia en un año, jeje… ¿Estás dispuesto a tomar esta decisión también?
“La Biblia debe ser el pan de cada día, no un pastel para ocasiones especiales.”
¡¡Dios te bendiga!!
**Devocional adquirido de Nuestro Pan Diario, Edición Anual 2012, 3 de Enero**
NOTA: ¿Has tomado la decisión más importante en tu vida? Recibe a Cristo en tu vida.