Nos preocupa que las cifras oficiales de fallecidos por homicidio expuestas ayer por Tareck El Aissami sean tan cercanas a las extraoficiales. Son 14 mil muertos en la conciencia de la revolución, una revolución que invierte más en armamento de guerra que en los refugiados.
¿Cómo es posible que el hampa en Venezuela asesine a 14 mil personas al año? ¿Es el hampa o el imperio? Es por eso que las palabras del Vicepresidente de la República, donde dice que en el gobierno de Hugo Chávez un muerto es demasiado, nos parecen una burla.