Era mi cumpleaños, un 5 de abril. Mi regalo fue sorprendente, una muñeca echa por mi madre. Me encantaba demasiado, le había puesto "Bloody". Tenia 6 años, yo no sabia que significaba eso, mi madre no puso atención ya que lo mencionaba de otra forma, como; "Bloy". Paso el tiempo y me sentía segura con esa muñeca, la llevaba a todas partes, como a una hija.
Mi pesadilla empezó una noche, mientras estaba en mi cuarto mi madre estaba durmiendo. Como siempre yo estaba viendo las caricaturas. Escuche un ruido que me aterro, siempre había sido miedosa, pero desde esa noche todo cambio para mi. Como siempre yo dormía con mi muñeca, esa noche la deje en el armario, fui a sacarla para poder dormir, pero no estaba.
Empecé a buscarla pero no la encontraba, me desespere y fui a levantar a mi mama, las sabanas estaban tendidas, todo estaba limpio, como si mi mama no estuviera ahí. Mire hacia el espejo y mire a alguien detrás de mi, creyendo que era mi mama me di la vuelta. Claro era mi madre, pero no parecía normal, su mandíbula estaba fuera de lo común, sus ojos eran blancos total, tenia una bata blanca y sangre por todos lados.
Asustada grite y grite, pero solo me quede ahí. Cerré los ojos y al abrirlos mire a otra niña con mi muñeca. Intente correr pero recordé que esa muñeca me pertenecía, así que fui a reclamarle, la niña se parecía mucho a mi madre, estaba ahí sosteniendo mi muñeca, no parecía una niña normal, sus ojos eran negros con sangre escurriendo por ellos, su boca estaba cocida y quemada.
Le pedí con todas mis fuerzas mi muñeca pero solo me contesto "Esta muñeca es mía". Yo le dije que se la quedara pero que se fuera de mi casa. Empecé a buscar a mi madre pero no la encontré. "Es inútil, tu madre esta muerta, tu no as nacido, todo esto es mentira". Me quede en un rincón esperando que todo esto se solucionara.
Todos los días estaba ahí, sin hacer ningún otro movimiento, un día empecé a cerrar los ojos por el cansancio y.... Los cerré. Al despertar estaba en un hospital con varias maquinas, medicinas etc. Al darme la vuelta mire a una enfermera, tenia la cabeza hacia abajo, empecé a hablarle para que me sacara de aquí. Empezó a levantar la cabeza, tenia el rostro igual que esa niña.
Empecé a gritar y fue cuando llegaron mas doctores. Todos tenían el mismo rostro, me intentaban amarrar pero yo me negaba, intentaba huir pero fue en vano. Un doctor me puso una inyección y caí inconsciente. Tiempo después desperté, la cabeza me dolía, sentía pulsos, note que no había ninguna enfermera y aproveche para escapar.
Al levantarme me encontré un espejo. Me di cuenta que mi rostro era diferente. Mis ojos estaban quemados y chuecos, mi boca era larga y sin vida... Era horrible mi nuevo rostro. Empecé a correr buscando una salida pero no encontré nada. Al final unos hombres me atraparon y me pusieron varias cadenas. Estaba en un manicomio, aun sigo viendo mal, los rostros de todos son horribles. Me dan por loca, pero yo no lo estoy. Estoy segura de que no estoy loca. Aun a mi lado tengo mi muñeca, por las noches juro verla caminar hacia mi.
Todo esto fue un sueño que tuve hace poco, pero no quería ser la única traumada con mi sueño.
Mi pesadilla empezó una noche, mientras estaba en mi cuarto mi madre estaba durmiendo. Como siempre yo estaba viendo las caricaturas. Escuche un ruido que me aterro, siempre había sido miedosa, pero desde esa noche todo cambio para mi. Como siempre yo dormía con mi muñeca, esa noche la deje en el armario, fui a sacarla para poder dormir, pero no estaba.
Empecé a buscarla pero no la encontraba, me desespere y fui a levantar a mi mama, las sabanas estaban tendidas, todo estaba limpio, como si mi mama no estuviera ahí. Mire hacia el espejo y mire a alguien detrás de mi, creyendo que era mi mama me di la vuelta. Claro era mi madre, pero no parecía normal, su mandíbula estaba fuera de lo común, sus ojos eran blancos total, tenia una bata blanca y sangre por todos lados.
Asustada grite y grite, pero solo me quede ahí. Cerré los ojos y al abrirlos mire a otra niña con mi muñeca. Intente correr pero recordé que esa muñeca me pertenecía, así que fui a reclamarle, la niña se parecía mucho a mi madre, estaba ahí sosteniendo mi muñeca, no parecía una niña normal, sus ojos eran negros con sangre escurriendo por ellos, su boca estaba cocida y quemada.
Le pedí con todas mis fuerzas mi muñeca pero solo me contesto "Esta muñeca es mía". Yo le dije que se la quedara pero que se fuera de mi casa. Empecé a buscar a mi madre pero no la encontré. "Es inútil, tu madre esta muerta, tu no as nacido, todo esto es mentira". Me quede en un rincón esperando que todo esto se solucionara.
Todos los días estaba ahí, sin hacer ningún otro movimiento, un día empecé a cerrar los ojos por el cansancio y.... Los cerré. Al despertar estaba en un hospital con varias maquinas, medicinas etc. Al darme la vuelta mire a una enfermera, tenia la cabeza hacia abajo, empecé a hablarle para que me sacara de aquí. Empezó a levantar la cabeza, tenia el rostro igual que esa niña.
Empecé a gritar y fue cuando llegaron mas doctores. Todos tenían el mismo rostro, me intentaban amarrar pero yo me negaba, intentaba huir pero fue en vano. Un doctor me puso una inyección y caí inconsciente. Tiempo después desperté, la cabeza me dolía, sentía pulsos, note que no había ninguna enfermera y aproveche para escapar.
Al levantarme me encontré un espejo. Me di cuenta que mi rostro era diferente. Mis ojos estaban quemados y chuecos, mi boca era larga y sin vida... Era horrible mi nuevo rostro. Empecé a correr buscando una salida pero no encontré nada. Al final unos hombres me atraparon y me pusieron varias cadenas. Estaba en un manicomio, aun sigo viendo mal, los rostros de todos son horribles. Me dan por loca, pero yo no lo estoy. Estoy segura de que no estoy loca. Aun a mi lado tengo mi muñeca, por las noches juro verla caminar hacia mi.
Todo esto fue un sueño que tuve hace poco, pero no quería ser la única traumada con mi sueño.