En esta oportunidad, Mariano Narodowski y Mauro Moschetti reflexionan sobre el deterioro de la escuela primaria pública argentina entre el 2003 y el 2010.
Mientras debatían la "nueva" secundaria, la primaria pública se vaciaba..
Hace ya tres lustros que venimos estudiando el brutal proceso de privatización de la educación acaecido en la Argentina: estudios que se reflejan en publicaciones académicas y de divulgación, argentinas y extranjeras .
Pero los datos referentes al crecimiento de la educación privada en la Argentina desde 2003 asombran y mucho.
En lo que respecta a la escuela elemental, durante décadas, la sociedad argentina se enorgulleció de su escuela primaria pública. Erigida a la luz de los ideales sarmientinos y regulada por la ley 1420 de 1884, la escuela primaria pública se convirtió, a lo largo de todo el siglo XX, en el ejemplo educacional insoslayable no solamente en términos de igualdad de oportunidades educativas sino también en calidad; aún en los viejos tiempos en que la palabra "calidad" no figuraba en el diccionario de los expertos de la educación
No importa ahora si la escuela primaria pública efectivamente llevó adelante los ideales de Sarmiento ni verificar si su eficacia se debió a la ley 1420. Aunque algunos estudios históricos muestran que ni Sarmiento ni la ley tienen mucho que ver con su desarrollo, el imaginario popular había consagrado a la escuela primaria pública como el nivel educativo de la argentina que más lejos llegó y que menos críticas recibió.
El guardapolvo blanco resultaba el símbolo insobornable de la igualdad y la buena educación primaria brindada por la escuela pública.
Sin embargo, en los últimos años las cosas han cambiado bastante; las "blancas palomitas" inmortalizadas por el inefable Efraín, el risible portero de la escuela pública de la pueril novela televisiva Jacinta Pichimahuida, han, finalmente, comenzado a volar.
Si se observa el Gráfico 1, se verá que a partir de 2002 y 2003 el número de alumnos de la primaria pública comienza a decrecer en forma sostenida (línea roja) mientras la escuela primaria privada gana terreno (línea azul). La línea verde, que marca el porcentaje de la participación privada sobre el total de los alumnos de la escuela primaria, muestra un incremento notable para el período 2003-2010..
Es interesante observar que la escuela primaria pública pierde alumnos a manos de la educación privada no solamente en términos relativos (como en el resto de los niveles del sistema educativo) sino también, en este caso en particular, en términos absolutos.
Esta tendencia profundizada a partir del año 2003 se presenta en forma clara en el siguiente gráfico que ilustra la variación porcentual de la matrícula primaria por sector de gestión.
Los datos oficiales expuestos permiten brindar el siguiente panorama para el período 2003-2010
1. El crecimiento de la matrícula de educación primaria argentina total aumentó apenas un 0,3% (16.547 nuevos alumnos, un promedio de apenas 2000 nuevos alumnos cada año).
2. La escuela primaria pública perdió 183.069 alumnos reales, lo que implica una caída del 5% para un período de apenas 8 años.
3. En términos de participación sobre el total de los alumnos del nivel, la escuela primaria pública representaba, en 2003 al 80% de los alumnos mientras que en 2010 la representación del sector público se redujo al 75.
4. Se trata de una caída muy significativa: se perdieron, en promedio, cerca de 23.000 alumnos por año, lo que muestra un retroceso enorme de la educación primaria pública respecto de la privada.
5. La educación primaria privada creció en 199.616 alumnos (20,9%).
6. Todo el crecimiento de la matrícula de la educación primaria argentina se explica solamente por el crecimiento de la educación privada, lo que no deja ninguna duda respecto de la existencia de un importante proceso de privatización de la educación durante el período.
7. La caída de la matrícula pública primaria entre 2003 y 2010 constituye un hecho absolutamente inédito en la historia de la educación argentina; no se registran antecedentes cercanos durante ninguna otra época.
El deterioro de la primaria pública en las provincias
Si bien el proceso antes descripto fue general para todo el país, cada provincia ha tenido su particularidad según puede verse en el siguiente cuadro:
Cuadro 1: Evolución por jurisdicción de la matrícula de educación primaria por sector de gestión 2003-2010
Elaboración propia a partir de datos de la DiNIECE – Ministerio de Educación
A pesar de las enormes diferencias políticas, sociales y económicas entre las provincias argentinas podemos concluir que para el período 2003-2010 ninguna jurisdicción es ajena al proceso de privatización de la educación primaria antes descripto. Solamente la provincia de Santa Cruz registra un crecimiento significativo de la matrícula pública (14%) aunque la misma es casi duplicada por el crecimiento de la privada (25%).
En función de la pérdida de alumnos de escuela primaria pública podemos clasificar a las provincias en los siguientes grupos de acuerdo al deterioro sufrido en el período 2003-2010:
Provincias sin pérdida de alumnos en las primarias públicas
•Interior de Buenos Aires (+4%), Chubut (+1%), San Juan (+1%), San Luis (+1%) y Tcucumán (0%)
•Provincias con pérdida moderada de alumnos en las primarias públicas; Chaco (-5%); CABA (-5%); Córdoba (-3%); Corrientes (-3%); Entre Ríos (-3%); Misiones (4%) y Salta (-5%); Santiago del Estero (-3%) y Tierra del Fuego (-1%)
•Provincias con pérdida significativa de alumnos en las primarias públicas: Formosa (-8%); La Pampa (-7%); Río Negro (-9%); Santa Fe (-8%)
•Provincias con pérdidas críticas de alumnos en primarias públicas: Gran Buenos Aires (-10%) Catamarca (-10%); Jujuy (-11%); La Rioja (-13%); Mendoza (-12%); Neuquén (-10%)
Es de destacar que algunas provincias (CABA, Córdoba y Santa Fe) ya tenían previo a 2003 un alto porcentaje de educación primaria privada. También es cierto que la comparación de CABA con provincias no es del todo ecuánime siendo la educación privada un fenómeno casi enteramente urbano. Sería necesario conocer las cifras de las otras grandes ciudades argentinas: Rosario, Córdoba, Mendoza, Salta, Mar del Plata, Bahia Blanca, etc.
Cuatro Comentarios Finales
Si bien en este artículo no hemos ahondado en las causas de la brutal pérdida de alumnos en escuelas primarias públicas y su pase a la educación privada a partir de 2003, en virtud de estudios anteriores podemos concluir que existe un abanico multicausal que va desde cambios en la estructura social, a las políticas educativas desarrolladas en el período.
Tampoco se ha abordado aquí el impacto de la Asignación Universal por Hijo en la matrícula primaria dado que el mismo solo podrá ser evaluado a partir de 2011, siendo que hasta la fecha (Noviembre de 2012) no hay datos oficiales disponibles posteriores a 2010.
Más allá de estas cuestiones, es indudable que se ha operado un cambio medular en la educación primaria de los niños argentinos, cuyas familias han tendido a abandonar la educación pública a partir de 2003. El paisaje de los chicos con guardapolvo blanco se va sustituyendo por los uniformes diversos de las escuelas privadas. Adiós a las blancas palomitas.
Las consecuencias en términos de políticas públicas a futuro respecto de este fenomenal cambio serán materia de trabajos posteriores.
Mientras debatían la "nueva" secundaria, la primaria pública se vaciaba..
Hace ya tres lustros que venimos estudiando el brutal proceso de privatización de la educación acaecido en la Argentina: estudios que se reflejan en publicaciones académicas y de divulgación, argentinas y extranjeras .
Pero los datos referentes al crecimiento de la educación privada en la Argentina desde 2003 asombran y mucho.
En lo que respecta a la escuela elemental, durante décadas, la sociedad argentina se enorgulleció de su escuela primaria pública. Erigida a la luz de los ideales sarmientinos y regulada por la ley 1420 de 1884, la escuela primaria pública se convirtió, a lo largo de todo el siglo XX, en el ejemplo educacional insoslayable no solamente en términos de igualdad de oportunidades educativas sino también en calidad; aún en los viejos tiempos en que la palabra "calidad" no figuraba en el diccionario de los expertos de la educación
No importa ahora si la escuela primaria pública efectivamente llevó adelante los ideales de Sarmiento ni verificar si su eficacia se debió a la ley 1420. Aunque algunos estudios históricos muestran que ni Sarmiento ni la ley tienen mucho que ver con su desarrollo, el imaginario popular había consagrado a la escuela primaria pública como el nivel educativo de la argentina que más lejos llegó y que menos críticas recibió.
El guardapolvo blanco resultaba el símbolo insobornable de la igualdad y la buena educación primaria brindada por la escuela pública.
Sin embargo, en los últimos años las cosas han cambiado bastante; las "blancas palomitas" inmortalizadas por el inefable Efraín, el risible portero de la escuela pública de la pueril novela televisiva Jacinta Pichimahuida, han, finalmente, comenzado a volar.
Si se observa el Gráfico 1, se verá que a partir de 2002 y 2003 el número de alumnos de la primaria pública comienza a decrecer en forma sostenida (línea roja) mientras la escuela primaria privada gana terreno (línea azul). La línea verde, que marca el porcentaje de la participación privada sobre el total de los alumnos de la escuela primaria, muestra un incremento notable para el período 2003-2010..
Es interesante observar que la escuela primaria pública pierde alumnos a manos de la educación privada no solamente en términos relativos (como en el resto de los niveles del sistema educativo) sino también, en este caso en particular, en términos absolutos.
Esta tendencia profundizada a partir del año 2003 se presenta en forma clara en el siguiente gráfico que ilustra la variación porcentual de la matrícula primaria por sector de gestión.
Los datos oficiales expuestos permiten brindar el siguiente panorama para el período 2003-2010
1. El crecimiento de la matrícula de educación primaria argentina total aumentó apenas un 0,3% (16.547 nuevos alumnos, un promedio de apenas 2000 nuevos alumnos cada año).
2. La escuela primaria pública perdió 183.069 alumnos reales, lo que implica una caída del 5% para un período de apenas 8 años.
3. En términos de participación sobre el total de los alumnos del nivel, la escuela primaria pública representaba, en 2003 al 80% de los alumnos mientras que en 2010 la representación del sector público se redujo al 75.
4. Se trata de una caída muy significativa: se perdieron, en promedio, cerca de 23.000 alumnos por año, lo que muestra un retroceso enorme de la educación primaria pública respecto de la privada.
5. La educación primaria privada creció en 199.616 alumnos (20,9%).
6. Todo el crecimiento de la matrícula de la educación primaria argentina se explica solamente por el crecimiento de la educación privada, lo que no deja ninguna duda respecto de la existencia de un importante proceso de privatización de la educación durante el período.
7. La caída de la matrícula pública primaria entre 2003 y 2010 constituye un hecho absolutamente inédito en la historia de la educación argentina; no se registran antecedentes cercanos durante ninguna otra época.
El deterioro de la primaria pública en las provincias
Si bien el proceso antes descripto fue general para todo el país, cada provincia ha tenido su particularidad según puede verse en el siguiente cuadro:
Cuadro 1: Evolución por jurisdicción de la matrícula de educación primaria por sector de gestión 2003-2010
Elaboración propia a partir de datos de la DiNIECE – Ministerio de Educación
A pesar de las enormes diferencias políticas, sociales y económicas entre las provincias argentinas podemos concluir que para el período 2003-2010 ninguna jurisdicción es ajena al proceso de privatización de la educación primaria antes descripto. Solamente la provincia de Santa Cruz registra un crecimiento significativo de la matrícula pública (14%) aunque la misma es casi duplicada por el crecimiento de la privada (25%).
En función de la pérdida de alumnos de escuela primaria pública podemos clasificar a las provincias en los siguientes grupos de acuerdo al deterioro sufrido en el período 2003-2010:
Provincias sin pérdida de alumnos en las primarias públicas
•Interior de Buenos Aires (+4%), Chubut (+1%), San Juan (+1%), San Luis (+1%) y Tcucumán (0%)
•Provincias con pérdida moderada de alumnos en las primarias públicas; Chaco (-5%); CABA (-5%); Córdoba (-3%); Corrientes (-3%); Entre Ríos (-3%); Misiones (4%) y Salta (-5%); Santiago del Estero (-3%) y Tierra del Fuego (-1%)
•Provincias con pérdida significativa de alumnos en las primarias públicas: Formosa (-8%); La Pampa (-7%); Río Negro (-9%); Santa Fe (-8%)
•Provincias con pérdidas críticas de alumnos en primarias públicas: Gran Buenos Aires (-10%) Catamarca (-10%); Jujuy (-11%); La Rioja (-13%); Mendoza (-12%); Neuquén (-10%)
Es de destacar que algunas provincias (CABA, Córdoba y Santa Fe) ya tenían previo a 2003 un alto porcentaje de educación primaria privada. También es cierto que la comparación de CABA con provincias no es del todo ecuánime siendo la educación privada un fenómeno casi enteramente urbano. Sería necesario conocer las cifras de las otras grandes ciudades argentinas: Rosario, Córdoba, Mendoza, Salta, Mar del Plata, Bahia Blanca, etc.
Cuatro Comentarios Finales
Si bien en este artículo no hemos ahondado en las causas de la brutal pérdida de alumnos en escuelas primarias públicas y su pase a la educación privada a partir de 2003, en virtud de estudios anteriores podemos concluir que existe un abanico multicausal que va desde cambios en la estructura social, a las políticas educativas desarrolladas en el período.
Tampoco se ha abordado aquí el impacto de la Asignación Universal por Hijo en la matrícula primaria dado que el mismo solo podrá ser evaluado a partir de 2011, siendo que hasta la fecha (Noviembre de 2012) no hay datos oficiales disponibles posteriores a 2010.
Más allá de estas cuestiones, es indudable que se ha operado un cambio medular en la educación primaria de los niños argentinos, cuyas familias han tendido a abandonar la educación pública a partir de 2003. El paisaje de los chicos con guardapolvo blanco se va sustituyendo por los uniformes diversos de las escuelas privadas. Adiós a las blancas palomitas.
Las consecuencias en términos de políticas públicas a futuro respecto de este fenomenal cambio serán materia de trabajos posteriores.