
Una vez soñé
con un campo de rosas,
con una capa de nieve,
que cubría ese campo,
Soñé de rosas rojas
que allí florecían
y las flores se abrían
hasta encontrarse unas con otras,
y de repente ese campo
se tiñó de rojo
y allí me di cuenta
de que no eran rosas,
sino sangre
de nuestros hermanos
de tus hijos, Israel
sacrificados, no lo sé por qué.
con un campo de rosas,
con una capa de nieve,
que cubría ese campo,
Soñé de rosas rojas
que allí florecían
y las flores se abrían
hasta encontrarse unas con otras,
y de repente ese campo
se tiñó de rojo
y allí me di cuenta
de que no eran rosas,
sino sangre
de nuestros hermanos
de tus hijos, Israel
sacrificados, no lo sé por qué.