
Cuesta creer que este pez exista y no sea una babosa creada con grasa. Pero lo cierto es que “el baboso”, tiene una papada abultada, aspecto raro y repugnante vive a 900 metros de profundidad. Forma parte de la familia de los Liparidae, peces que viven en los océanos Ártico, Antártico, por todo el Atlántico y Pacífico. Su nombre procede del griego liparos (grasa), y son llamados así, precisamente, porque el aspecto que presentan es de masa de grasa. Tienen un cuerpo alargado y la piel con aspecto gelatinoso sin escamas.