Me he topado con un artículo en inglés que afirma tener la “prueba científica” de que nuestras conciencias están todas conectadas y que compartimos una especie de “mente global”. En realidad, el artículo no prueba nada en absoluto (y mucho menos de manera científica) y por suerte aún no ha sido traducida al español, así que vengo a advertir a internet de la basura que contiene antes de que se esparza como un virus intelectual.
Además, las ondas electromagnéticas emitidas por el cerebro son extremadamente débiles. Para poner un ejemplo comparativo, si el campo magnético de la Tierra apenas puede alinear una aguja en la dirección norte-sur, las señales emitidas por el cerebro son mil millones de veces más débiles. Y nuestro cerebro no es capaz de detectar variaciones en el campo magnético terrestre, así que de los pensamientos de otra gente ni hablemos.
Pero, bueno, sigamos.
Otro argumento “científico” que usa el artículo para “probar” que nuestras mentes están conectadas es el “efecto múltiple“, que es una manera pegadiza de decir “hay tanta gente en el mundo que es normal que a dos personas se les ocurra una idea parecida de manera independiente“.
Este es el motivo por el que se puede entregar un premio Nobel a dos o tres personas por el mismo descubrimiento cuando varios investigadores han llegado a las mismas conclusiones sobre el mismo pese a estar separados por miles de kilómetros y sin saber que los demás estaban trabajando en lo mismo.
En primer lugar, porque se ha inventado los ejemplos que cita. Muchos de esos descubrimientos se realizaron con años de diferencia (como las fracciones decimales) o fueron el resultado de siglos de trabajo acumulado (como el planteamiento del principio de conservación de la energía o la invención del termómetro).
En segundo lugar, ni siquiera cita los nombres de los supuestos descubridores ni aporta una fuente que respalde sus cifras. El primer paso para plantear una idea es aportar las fuentes con las que te documentas, en vez de obligar a asumir a buscarlas. A menos que no sepas de lo que estás hablando, por supuesto. En ese caso no necesitas fuentes.