
Si eres católico practicante, de seguro que has observado que en algunas iglesias se tocan las campanillas, por lo que te preguntas ¿Qué significado tienen? ¿A caso eso me ayuda en la comunión con Dios? ¿Me aumenta la fe? Si tienes dudas con respecto a este tema, por medio de este artículo trataré de ayudarte a tener una mejor idea del tema.
Para entender perfectamente el significado de las campanillas, tenemos que remontarnos a unos años atrás. Antes se celebra la Misa de espalda, debido a que la celebración Eucarística era un gran misterio el cual solo el sacerdote podía contemplar. Sucede que había un monaguillo que en los momentos más relevantes de la Misa tocaba las campanillas para ir orientando a la comunidad presente.

Ellas se tocan 11 veces en la celebración. 3 veces en el Santo, para indicar a los fieles que se vayan preparando para la consagración. 1 vez para indicar el momento de ponerse de rodillas. Mediante la consagración (lugar donde el Pan y el Vino se convierten en el cuerpo y la sangre de Cristo) se tocan 6 veces. Una cuando el Sacerdote eleva el cuerpo de Cristo, otra cuando lo baja y cuando el sacerdote hace una genuflexión. Lo mismo se aplica cuando el sacerdote eleva el Cáliz con la sangre de Cristo. Y la última vez que se tocan las campanillas es cuando el celebrante recibe el cuerpo y la sangre de Cristo.
Hoy día en muchas iglesias esta práctica no es muy común, debido a que el concilio Vaticano II abolió la Misa de espalda y por eso el toque de campanas es opcional.
Si alguien te pregunta sobre su significado, ya sabes que es para orientar a los fieles sobre los momentos más culminantes de la Misa.