Del vermut, vermú o vermouth existen varios tipos según el ingrediente empleado. Tenemos el vermut rojo, el blanco, el seco y el rosado, y a continuación te explico cada una de sus características.
Vermut Rojo
El vermú rojo, también llamado vermouth rosso o incluso vermut negro, es el más clásico y habitual. En términos generales es más dulce que el resto gracias al caramelo que se le añade, responsable también de su color.
De este modo resulta menos amargo y seco que el resto, acentuándose en él las hierbas aromáticas y especias como la canela. En el país del que es originario, Italia, este mismo vermut es más especiado y presenta un final con una mayor amargura.
Vermut Blanco
El vermú blanco es de procedencia francesa y se le suele atribuir su autoría a Joseph Noilly, quien lo habría creado en torno a la primera década del siglo XIX, guardando grandes similitudes con el vermut seco.
El considerado blanco es habitualmente más dulce, gracias a que en su elaboración se suprimen algunos de los botánicos y sustancias amargas que sí se emplean en el rojo. Este es el tipo de vermouth más consumido mundialmente, junto al seco, y suele estar dominado por notas avainilladas y cítricas.
Vermut Seco
El vermú seco, conocido también como dry vermouth, es también de origen francés, es muy similar al anterior y las tierras galas son de las mayores productoras mundiales.
Se emplea especialmente en coctelería como base para famosos combinados como el Dry Martini y se puede emplear también en cocina. En contraposición al blanco, el seco es más amargo, de hecho se le considera el más amargo de los vermouths, aunque en su elaboración algunos fabricantes emplean grandes cantidades de azúcar.
Vermut Rosado
Al vermú rosado se lo considera uno de los vermuts más suaves, además de ligero, delicado y sofisticado. Es también más fresco, por lo que es recomendable para el verano especialmente, y sus notas organolépticas resultan a los paladares menos acostumbrados a este aperitivo más agradables. Su popularidad es relativamente reciente y para muchos consumidores continúa siendo todavía un pleno desconocido.
Cómo Se Prepara un Vermú
El primer paso para preparar un buen vermut será la elección del que más nos atraiga. La diferencia entre ambas variedades vendrá marcada principalmente por la cantidad de azúcar que contienen, así como la graduación alcohólica.

Del mismo modo, antes de servir el vermú deberás tener en cuenta que se puede preparar en distintos vasos: Vaso de corto de cerveza o vino, ancho y bajo de cristal relativamente fino, vaso algo más ancho y alto de cristal un poco más grueso, copa ovalada, o copa de Martini, aunque si optas por el vermú dulce o rojo, será importante que no lo sirvas en un vaso alto, sino que la mejor opción siempre será un vaso corto.

Será muy importante también servir el vermut bien frío, por lo que puedes optar por añadirle hielo o decantarte por enfriarlo en la nevera o frigorífico unas horas antes y conservarlo en una cubitera. Aunque la primera opción suele ser la más extendida, lo cierto es que algunas personas no quieren aguar su bebida y prefieren no echarle hielo.

Al preparar el vermut, también es muy común agregar en el vaso algún complemento que aporte un toque de sabor distinto al trago como cáscara o piel de naranja en el vermú rojo o aceitunas o limón en el vermú blanco
También será importante que sepas que es posible rebajar el vermut —ya que su graduación alcohólica oscila entre los 13 y los 18º— con sifón o soda, especialmente en el caso del vermú rojo. Así mismo, hay quienes le agregan un chorro de vino blanco para reducir su concentración.
Y recordá que 'hacer el vermut' es una expresión que no solo incluye esta bebida, sino que se asocia al hecho de acompañarlo con algunos ingredientes.
Así pues, es usual que el vermú se asocie con aceitunas, papas fritas, trocitos de jamon, y queso, conservas varias, mejillones, pedacitos de salamin o longaniza, palitos fritos, caracoles etc. etc.

El Vermut Argentino
1 - Colocar los cubitos de hielo enteros en un vaso de trago alto.
2 - Derramar el Cinzano hasta llenar ¼ del vaso.
3 - Añadir soda, dejando ¼ del vaso libre.
4 - Terminar llenando el vaso con Fernet.
5 - Se puede añadir un toque de limón exprimido.
Listo, salud.