Quiza muchos ya lo sabian, para quienes no estaban enterados pues les digo que en el Titanic, tuvo la oportunidad de viajar un Mexicano y fue el Veracruzano Manuel Uruchurtu quien murio de una manera muy peculiar ya que el se encontraba a salvo, debido a su puesto dentro del gobierno mexicano el alcanzaba el privilegio de bajar en bote y contar con salvavidas, incluso ya estaba arriba cuando una mujer llamada Elizabeth Ramell Nye llega llorando y alegando que dejen subirla ya que su hijo y esposo la esperan en Nueva York. Los oficiales no accedieron por el motivo de que la estabilidad del bote se perderia y pondria en peligro a los demás que ya se habian subido.
Manuel Uruchurtu se levantó, abandonó el bote salvavidas y cedió su lugar a la dama. Mas, adivinando su segura muerte, él le pidió visitar a su familia en Veracruz para hacerles saber sobre sus últimos minutos en vida.
Elizabeth Ramell Nye salvó su vida al ser rescatada; no así Uruchurtu quien falleció en el hundimiento del Titanic.
Tiempo después se descubrió que Elizabeth Ramell había mentido a Uruchurtu, ya que ni era casada ni tenía hijo alguno. No obstante, la mujer cumplió su promesa y en 1924 viajó a Jalapa, Veracruz a contar a la viuda de Uruchurtu la historia de su esposo.
Manuel Uruchurtu se levantó, abandonó el bote salvavidas y cedió su lugar a la dama. Mas, adivinando su segura muerte, él le pidió visitar a su familia en Veracruz para hacerles saber sobre sus últimos minutos en vida.
Elizabeth Ramell Nye salvó su vida al ser rescatada; no así Uruchurtu quien falleció en el hundimiento del Titanic.
Tiempo después se descubrió que Elizabeth Ramell había mentido a Uruchurtu, ya que ni era casada ni tenía hijo alguno. No obstante, la mujer cumplió su promesa y en 1924 viajó a Jalapa, Veracruz a contar a la viuda de Uruchurtu la historia de su esposo.