Define tus metas para el 20111DIC
La mayoría de las personas -7 de cada 10 para ser exactos- se plantea nuevos retos y objetivos para el nuevo año.
Algunos, especialmente los lectores de este tipo de blogs, hacen una lista de aquellas cosas que esperarían cumplir o alcanzar; sin embargo, cuando el año ya fenece, vemos que hemos cumplido cosas que no estaban planificadas y, asimismo, que lo planificado no ha sido cumplido.
¿Te suena familiar?
Por supuesto, este año esperamos que las cosas sean diferentes y que nuestra lista de objetivos sea efectivamente cumplida a cabalidad. Para alcanzar este ambicioso cometido me permito incluir algunas recomendaciones que pueden ser de utilidad.
Definir las metas correctas
Existen cosas que quisiéramos conseguir, logros que quisieramos alcanzar; no obstante, algunos de estos, nada más, nos suenan bien. Una meta bien definida es aquella que realmente nos apasiona, y por la cual haríamos cualquier cosa por alcanzarla. Una meta correcta parece imposible, pero, a la vez, nos genera esa emoción -y motivación- interna de que sí podemos alcanzarla. Nos presiona para que nos esforcemos al límite, o más allá.
Priorizar
No es necesario fijarse demasiadas metas simultáneamente. Menos es más. De tu listado anual, selecciona dos o tres al mismo tiempo y engánchate hasta haberlas cumplidos. Para no sobrecargarte puedes optar por cumplir una meta personal, otra laboral y una familiar. Al final del año, su cumplimiento te harán sentir que el año fue productivo, no solo en tu carrera sino en tu vida personal.
Concentración
Una meta no puede ser cumplida “a medias”. La alcanzas o no. Si quieres realmente alcanzar tus metas, debes rehusarte a aceptar cualquier circunstancia que pueda poner el riesgo tus sueños. Aunque sea complicado, acostúmbrate a decir NO con frecuencia.
¡A trabajar!
Cuando se tiene una gran meta, podrías llegar a sentirte estresado y abrumado, lo que provocaría que esa meta se posponga indefinidamente. No caigas en la trampa. El estrés es, hasta cierto punto, saludable si es que se está trabajando; más bien es muy dañino cuando no estás haciendo nada.
Para evitar ver a tu objetivo como un gran “elefante”, podrías descomponerlo en proyectos, actividades y, a su vez, en tareas concretas (el método GTD podría serte útil). El ir armando poco a poco el rompecabezas aliviará la presión y te podrá ir dando la pauta de si estás por el camino correcto.
No hay excusas…
Ante cualquier contratiempo, siempre habrá una bandeja completa de excusas, lista para ser consultada: no tengo el dinero suficiente, no me siento con ánimos hoy, no tengo las herramientas adecuadas. Todos sabemos -y especialmente tú- que no importa cuánto nos hayamos esforzado, lo importante son los resultados.
Sí, está permitido quejarse, tener iras, etc.; pero luego de 15 minutos de reflexionar en paz, te darás cuenta de la agradable sensación que genera el haber armado una pieza más del rompecabezas, y habrá valido la pena.
Comienza con lo que tienes, los mejores recursos los irás encontrando en el camino.
Algunas herramientas
La mejor manera, o la única, para poder organizar tu listado de metas para el nuevo año es escribíendolas. Si eres más tradicional un pedazo de papel y un bolígrafo bastarán. Por el contrario, si eres de los que tienen una Vida 2.0, existen algunos webtools realizadas ex profeso para este cometido: mysomeday , lifetick , 43things . Si los sistemas te parecen muy complejos, basta con listas minimal como Done.io o Ta-da lists .
En lo personal seguiré con mi inseparable Moleskine .
La mayoría de las personas -7 de cada 10 para ser exactos- se plantea nuevos retos y objetivos para el nuevo año.
Algunos, especialmente los lectores de este tipo de blogs, hacen una lista de aquellas cosas que esperarían cumplir o alcanzar; sin embargo, cuando el año ya fenece, vemos que hemos cumplido cosas que no estaban planificadas y, asimismo, que lo planificado no ha sido cumplido.
¿Te suena familiar?
Por supuesto, este año esperamos que las cosas sean diferentes y que nuestra lista de objetivos sea efectivamente cumplida a cabalidad. Para alcanzar este ambicioso cometido me permito incluir algunas recomendaciones que pueden ser de utilidad.
Definir las metas correctas
Existen cosas que quisiéramos conseguir, logros que quisieramos alcanzar; no obstante, algunos de estos, nada más, nos suenan bien. Una meta bien definida es aquella que realmente nos apasiona, y por la cual haríamos cualquier cosa por alcanzarla. Una meta correcta parece imposible, pero, a la vez, nos genera esa emoción -y motivación- interna de que sí podemos alcanzarla. Nos presiona para que nos esforcemos al límite, o más allá.
Priorizar
No es necesario fijarse demasiadas metas simultáneamente. Menos es más. De tu listado anual, selecciona dos o tres al mismo tiempo y engánchate hasta haberlas cumplidos. Para no sobrecargarte puedes optar por cumplir una meta personal, otra laboral y una familiar. Al final del año, su cumplimiento te harán sentir que el año fue productivo, no solo en tu carrera sino en tu vida personal.
Concentración
Una meta no puede ser cumplida “a medias”. La alcanzas o no. Si quieres realmente alcanzar tus metas, debes rehusarte a aceptar cualquier circunstancia que pueda poner el riesgo tus sueños. Aunque sea complicado, acostúmbrate a decir NO con frecuencia.
¡A trabajar!
Cuando se tiene una gran meta, podrías llegar a sentirte estresado y abrumado, lo que provocaría que esa meta se posponga indefinidamente. No caigas en la trampa. El estrés es, hasta cierto punto, saludable si es que se está trabajando; más bien es muy dañino cuando no estás haciendo nada.
Para evitar ver a tu objetivo como un gran “elefante”, podrías descomponerlo en proyectos, actividades y, a su vez, en tareas concretas (el método GTD podría serte útil). El ir armando poco a poco el rompecabezas aliviará la presión y te podrá ir dando la pauta de si estás por el camino correcto.
No hay excusas…
Ante cualquier contratiempo, siempre habrá una bandeja completa de excusas, lista para ser consultada: no tengo el dinero suficiente, no me siento con ánimos hoy, no tengo las herramientas adecuadas. Todos sabemos -y especialmente tú- que no importa cuánto nos hayamos esforzado, lo importante son los resultados.
Sí, está permitido quejarse, tener iras, etc.; pero luego de 15 minutos de reflexionar en paz, te darás cuenta de la agradable sensación que genera el haber armado una pieza más del rompecabezas, y habrá valido la pena.
Comienza con lo que tienes, los mejores recursos los irás encontrando en el camino.
Algunas herramientas
La mejor manera, o la única, para poder organizar tu listado de metas para el nuevo año es escribíendolas. Si eres más tradicional un pedazo de papel y un bolígrafo bastarán. Por el contrario, si eres de los que tienen una Vida 2.0, existen algunos webtools realizadas ex profeso para este cometido: mysomeday , lifetick , 43things . Si los sistemas te parecen muy complejos, basta con listas minimal como Done.io o Ta-da lists .
En lo personal seguiré con mi inseparable Moleskine .