El 1 de mayo de 1943, se halló en la costa de Huelva un cadáver que iba a cambiar el curso de la Segunda Guerra Mundial. Poniendo documentos falsos en el cuerpo, los aliados británicos querían engañar a Hitler haciéndole creer que desembarcarían en un sitio, cuando en realidad lo iban a hacer en otro. El cebo era un muerto, y el pez que picó el anzuelo, Franco, que fue el responsable de transmitirle el mensaje.
"El principal protagonista de esta historia, el héroe que lo fue sin saberlo, el muerto que engañó a Franco y a Hitler, se llamaba Glyndwr Michael y fue cuidadosamente seleccionado en un casting en el depósito de cadáveres de Londres.
Toda esta maniobra de distracción se bautizó bajo el nombre 'Operación carne picada', y de no tratarse de un gigantesco engaño, destinado a confundir sobre el verdadero desembarco en Italia de las tropas aliadas, habría podido cambiar la suerte de la II Guerra Mundial.
"Si Hitler se llevaba el grueso de sus tropas a Cerdeña y Grecia para esperar allí a los aliados y dejaba más desprotegida Sicilia, significaba que los falsos documentos habían llegado a alto mando alemán. Y así fue. Los aliados tomaron Sicilia mientras los alemanes los estaban esperando en otro sitio."
Actualmente la tumba del falso cadáver sigue en el cementerio de Huelva, escrita en inglés y con el siguiente mensaje: "William Martin. Es dulce y honroso morir por la patria. Glyndwr Michael sirvió como el comandante William Martin en la Royal Navy".
¿Quién era el comandante Martin?
El hombre al que se conoció como «comandante Martin» sigue enterrado en el cementerio de Huelva. Al convertirse «Mincemeat» en una leyenda, seguía el interrogante sobre la identidad de ese hombre.
Según pasaron algunos años después de que apareciera el cadáver del comandante Martin, se extendió el rumor que este hombre era o había sido un vagabundo londinense que había fallecido por pulmonía y que, tras comprobarse que no tenía familiares que reclamaran el cadáver, se decidió utilizar éste para dicho propósito.
En 1996 el ejército británico desclasificó algunos documentos relativos al hecho. La identidad de Martin se ha asociado desde entonces a la del mendigo galés Glyndwr Michael, pero también a la de un posible náufrago. En 1996 un historiador aficionado llamado Roger Morgan encontró evidencias de que Martin fue un alcohólico vagabundo galés llamado Glyndwr Michael que murió por ingerir veneno para ratas, aunque no se sabe cómo ni por qué lo ingirió.