Veneno en el cielo
Amanece y inicia la vida cotidiana, se observa a través de la ventana de cada mísero hogar la humareda que se desplaza sigilosamente en el cielo, tan pesada que disminuye la energía vital de cada ser viviente de este planeta, que comparte a la vida que cobija sus gases tóxicos, su calor sofocante, sus mas pequeños elementos que se filtran a través de los pulmones y destrozan la arterias de los mamíferos, así es esta nube tan horrorosa que marca el inicio del Apocalipsis, el cielo se torna naranja cuando los rayos lumínicos la traspasan, y se ve como día a día se alimenta gracias al ser mas despiadado, egoísta, necio, avaro, consumista, materialista que habita en el único astro capaz de albergar y dar vida en el oscuro espacio; ese ser se llama así mismo ser humano, una especie efímera capaz de modificar el ambiente según sus necesidades, de crear, de innovar, de comunicarse, de reproducirse a gran escala, de producir a nivel industrial, que se diferencia del resto de seres vivos por su cultura y civilización. “virtudes” que han cegado su juicio y que ceban el monstruo que crece sin desenfreno que se fortalece de los desperdicios antropogénicos, la deforestación, la desertificación, de la combustión motriz, crecimiento demográfico acelerado, esperpento epitome de la existencia humana ha aplastado la tierra, el agua, el aire y junto con ellos su flora y su fauna. La naturaleza no soporta más, la balanza se inclina hacia la extinción, la sequía, la escasez de alimentos, el aire asfixiante, el calentamiento global. En suma el creador pagara su yerro y saborarea con sus cinco sentidos el austero futuro y dolor que carcome el planeta, no habrá sitio a donde migrar, no hay escapatoria, el desequilibrio generara un nuevo inicio todo lo que el ser humano conoce desaparecerá y la búsqueda de restablecer la armonía marcara sin duda el fin. Ente que te desenvuelves en el presente despierta, ya has visto el futuro, no te acongojes, reflexiona se fuerte, permuta tu interior y promoverás el cambio a los que te rodean ayuda al planeta, lígate a la naturaleza, limpia sus lagrimas, consuela su tristeza, olvídate de políticas infructuosas y de la obtención de vienes innecesarios, independízate del combustible fósil, abarrota tu casa de alimentos naturales y desecha la comida chatarra, deja el materialismo y consumismo de lado, protege tus bosques y has frente a aquellos que busquen riquezas en base a destrucción y extirpación de los recursos naturales, educa a tus hijos sobre la importancia de su habitad y cuidados que este merece, piensa en tu fauna y flora; sin ellos no deambularías en este planeta. Aferrate a la idea de recabar el equilibrio antes de que la “gran energía que da vida” lo haga por ti.