InicioApuntes Y MonografiasArmamento Medieval


Armas Medievales: La Cimitarra

siglos


La Cimitarra es un arma cortante, fina, ligera y refinada, con un solo corte y una empuñadura protectora. Su origen se encuentra en Persia, aunque fue utilizada también en la India durante los siglos XIII y XIV. Por su larga y curvada hoja, estaba diseñada para barrer con estocadas a los enemigos, así como para apuñalar profundamente. La particularidad de que la Cimitarra sea curva sirve para que al atacar a caballo la hoja no se incruste en el oponente. Al ser curva lo que se consigue es que la hoja corte pero siga su trayectoria. De una manera gráfica se puede decir que la cimitarra es una “espada vuelta a manera de hoz"

Armamento

Fueron los árabes quienes prefirieron la cimitarra, y nos evoca el recuerdo de las luchas entre estas luchas entre templarios y sarracenos, pero también solemos asociarla a fascinantes personajes como Sandokán o Simbad el marino, los cuales, con su sorprendente manejo de esta arma, conseguían el respeto de sus adversarios.
Debido al uso de un metal de características especiales como era el llamado “acero de Damasco“, la espada cimitarra que era excepcionalmente dura y fuerte, muy resistente a los golpes, que absorbía con gran facilidad.
Sin lugar a dudas, el personaje histórico asociado con la espada Cimitarra, es Salaheddîn Eyûbîen o más conocido en el mundo occidental como Saladino. Nacido en lo que es actualmente Irak, fue el general musulmán más importante de Oriente Próximo en la segunda mitad del siglo XII. Fue protagonista de las guerras de religión entre cristianos y musulmanes por el dominio en Tierra Santa, destacando su victoria frente a los cristianos en la batalla de Hattin, un hecho que le abrió las puertas para la conquista de Jerusalen.

medievales

"Representación medieval del enfrentamiento entre cristianos y musulmanes. A la dcha. musulmanes portando la espada cimitarra
"


_La palabra española cimitarra según algunos investigadores proviene del italiano “scimitarra” que a su vez proviene de vocablo persa “shamshir”. En todo caso las tres palabras determinan y nombran a un tipo único de arma que es el sable curvo oriental.
La cimitarra recibe a su vez entre otros los siguientes nombres:
* En Turquía: Kiliç
* En la India: Tulwar
* En Persia: Shamshir
* En Marruecos: Nimcha
* En Arabia: Saif



La cimitarra es en general un sable adaptado a la más característica forma de lucha de los guerreros sarracenos, veloces ataques a caballo o incluso a pie pero realizados con la misma filosofía de combate. Poco apta para usar en formaciones compactas y regulares al estilo occidental es sin embargo un arma formidable para golpear y continuar la marcha ya que su forma curva la ayuda a deslizarse sin trabarse. Pensada por tanto para los combates rápidos entre oponentes con ninguna o ligera protección, algo bastante común en climas cálidos, quizá de ahí su extensión por zonas que no son las más frías del planeta precisamente.


Armas Medievales: La Bisarma

maza

La bisarma es un tipo de arma de asta, cuyo hierro posee por un lado una forma de hoz o semi guadaña desde la que se proyecta una cuchilla aguda paralela a su asta. La voz proviene del francés guisarme.
Se cree que la bisarma es la evolución de las primitivas guadañas militares y, que a su vez, venían de las herramientas de los campesinos del mismo nombre. Su desarrollo se dio en Francia o Inglaterra.
La bisarma se popularizó cuando la empezaron a usar los cuerpos de infantería ingleses del siglo XIV y los arqueros franceses del siglo XV. En este sentido, parece ser que la versión francesa (incluso se dijo por un tiempo guisarmier a los arqueros) es la más cierta en cuanto que
hay muchos problemas etimológicos y de traducción con la familia de armas de asta de hoja multiforme, como: bill, bill-hook, guisarme, bisarme, partisane, partisan, glaive, vougue
, voulgue, fauchard, alabarda, etc. Por ello, algunas de las narraciones históricas hacen referencia a otro tipo de arma o bien se traducen erróneamente. En definitiva, esta arma, que fue empleada sobre todo en los dos países antes mencionados, sirvió como arma de defensa de tropas de a pie y/o de arqueros, y consistía en un “gancho” y un “pincho” asido a un asta de cerca de los dos metros, nada más.
La característica principal de esta arma de asta de hoja “compuesta” radica en su funcionalidad, la de enganchar y derribar (gancho) y la de atacar a herir punzando

Lucero


Ese fue su primer uso y primera evolución. Más tarde se comenzaron a añadir púas más pequeñas que sobresalían del filo curvado tradicional para asegurarse “agarre” en los golpes -evitar salir desviada por escudos y armaduras-, más que para realizar mayor daño. Pero esto se vino haciendo sin cambiar la forma primitiva de pincho largo en el tope y gancho que sale del “hierro” de la lanza a manera de serpentina.
Para aclarar más, cabe decir que en inglés se denomina actualmente a esta arma como bill-hook o bill-guisarme, y cuando no tiene pincho superior la dejan por su nombre, “guisarme”. En francés, si diferencian más su procedencia morfológica, proviene del fauchard – faux de guerre (de las gujas-archas, guadañas de guerra), y se le llama guisarme a la que se presenta en el artículo.
En referencia a su longitud “práctica”, normalmente este tipo de armas de asta de melé tenían la longitud pareja a la de un hombre con su brazo extendido hacia arriba, para asegurarse que al cambiar de lado a lado la lanza su longitud no interfiriera su uso. Hay que recordar que este tipo de armas precede al uso de lanzas largas de grandes formaciones de siglos posteriores. Por esto, si tomamos la media de altura de un infante inglés de la Baja Edad Media (Entre 170 y 180 centímetros) tendremos que este tipo de armas estaría en torno a los dos metros rebasados.

Armas Medievales: El bracamante



El bracamante o bracamarte es una espada que se empleaba en la Edad Media. Era de un solo filo y curvada en la parte superior, cerca de la punta. En inglés, falchion (falcatas), utilizadas en el reino castellano-leonés en la Edad Media. Falcione es en italiano. En castellano antiguo recibía el nombre de cuytelo, o sea, “cuchillo”, simplemente.
El bracamarte es un arma con hoja de un solo filo, cuyo lomo (la parte opuesta al filo principal de una hoja) presentaba muchas veces contrafilo en su último tercio, de hoja algo encorvada y ancha a medida que se aproximaba hacia su punta, o bien que su hoja se ensanchaba hacia el último tercio, acabando el filo y lomo angostamente. Presentaban gavilanes en forma de cruz en sus primeras formas medievales, pasando a usar gavilanes en forma de “S” a medida que se acercan al Renacimiento, sobre todo en sus variantes italianas y alemanas.
Algunos especialistas e historiadores, afirman que el Bracamarte es un desarrollo natural de las grandes hojas de corte, como el seax o scramaseax europeos y que eran grandes cuchillos sin guarda, que se usaban en Europa desde la antigüedad. En España parece ser que estas grandes hojas de las que derivó el bracamarte, recibieron el nombre de cuytelo o coltell y fueron bien empleadas en Castilla y Aragón en la Alta Edad Media. Pero no está muy claro que se las llamara bracamarte antes del siglo XV o siglo XVI. Por ello parece ser que el término genérico español para toda arma con cierta curva y ancha —alfanje— sería el de mayor uso o el usado por el vulgo para referirse a estas espadas.
Parece que fue un arma utilizada asimismo en los reinos peninsulares y aparece representada en varias ocasiones en las Cantigas de Alfonso X, en manos de cristianos no pertenecientes a la nobleza, aunque también se puede observar que en algunos tratados ingleses aparecen guerreros bastante bien protegidos portando dicha arma. Hay quien piensa que la falcata no es exactamente lo mismo que la falcata ibérica. Esta última es ligeramente curva frente a un lomo recto, mientras que la falchion inglesa es de un solo filo, al igual que el bracamonte o falcata, mas tiene una hoja recta.
Al parecer no está relacionado con las armas orientales, no es exactamente un alfanje ni una cimitarra, aunque se le parece. Quizá su antecedente directo son los sax nórdicos, grandes cuchillos de un solo filo, convenientemente sobredimensionados y montados con guarniciones de cruz y pomos discoidales a la moda del momento.



En un libro sobre armas y armaduras de John Hewitt, se dice que existía una espada de este tipo perteneciente al señorío de Sockburn, condado de Durham, y que con su penetrante filo se pudo acabar con un monstruoso dragón, gusano o serpiente voladora, que devoraba hombres, mujeres y niños, y que existe una representación de esta falcata en la tumba del gran antepasado de los Conyers.
En realidad fue un arma ampliamente usada en la Edad Media por la infantería, la tropa, y no por nobles u oficiales. Se podría pensar que por este hecho aún debería haber muchas de ellas en la actualidad, como testimonio de su popularidad, lo cual no es cierto. Quedan solo unas pocas, de épocas distintas y con variaciones notables. Esto es debido a que las armas de infantería pertenecen a la infantería como institución, y al cumplir su servicio muchas son dadas de baja, siendo destruidas. No así las armas de la nobleza, que permanecen como recuerdo familiar, sobreviviendo generaciones.

Armas Medievales: La Daga Rondel



Una daga Rondel o rodela es un tipo de daga rígida europea de finales de la Edad Media, desde el siglo XIV en adelante, utilizada por una gran variedad de gente, desde comerciantes a señores ya que, llevada a la cintura, podía ser utilizada como herramienta de uso general, de uso en la guerra o también usada en torneo como un brazo lateral. La hoja era típicamente larga y delgada, midiendo 12 pulgadas, unos 30 centímetros o más, la daga entera pudo ser de unas 20 pulgadas, 50 centímetros. La daga Rondel recibe su nombre por su morfología ya que tanto el protector de mano como su pomo son circulares, redondos aunque algunas veces presentan una forma octogonal.
La hoja era dura, hecha de acero, y la espiga se prolongaba a través del mango cilíndrico que era de madera o hueso normalmente cortada. En perfil, la hoja tenía forma de diamante, lenticular, o triangular. Estas hojas tendrían la punta afilada como uno o ambos bordes de la misma ya que fueron diseñadas principalmente como arma punzante, ya sea bajo el brazo, o sobre el brazo cogiendo al revés como el que pica hielo, aunque también se utilizaron para el corte. Su hoja larga y recta no servía para recortar la acción de una espada. Este tipo de dagas eran ideales para pinchar en la batalla la cota de malla y, aunque no hubiera sido capaz de atravesar armaduras de placas, si entraban por huecos o entre las juntas de armaduras y carscos siendo esta a menudo la única manera de matar a un caballero armado.



Hay algunos ejemplos de dagas con cuatro cortes, es decir que vista de perfil tenía forma de cruz. Estas hojas no eran adecuadas para el corte o el uso como una herramienta de utilidad general sino que se usaban como segundo brazo en batalla. Las dagas Rondel que han sobrevivido, localizadas en museos y colecciones, suelen tener a menudo rica decoración con artesanía fina. Las hojas pueden ser grabadas, los mangos cortados, y las guardias y pomos altamente decorados. En una escena de una miniatura de Girado de Rosselló que representa la construcción de doce iglesias de Francia (c. 1448), los comerciantes y artesanos pueden ser vistos usando dagas Rondel en la cintura. Antes del 1400 las dagas eran en realidad un arma de payés.



Sin embargo, en el siglo XV se convirtió en el estándar de brazo de los caballeros que las utilizaron en combate como en la Batalla de Agincourt en 1415. Eran seguramente una arma de último recurso o la última defensa para el caballero que en el último momento luchaba cuerpo a cuerpo. Desde que fueron capaces de penetrar una armadura, por las articulaciones, o por medio de la visera del casco , las dagas Rondel pueden ser usadas para forzar un caballero desbancado o herido a rendirse para pedir luego un buen rescate por el mismo. Las dagas también se han lanzado para derribar a caballeros enemigos para obligarles a presentar batalla, aunque una maza era quizá más adecuada para esta tarea.


Armas Medievales: La Espada Mandoble y Montante



El Mandoble es un tipo de espada caracterizada por su diseño y dimensiones, era una espada para uso de las dos manos. El término “Mandoble”, como su propio nombre indica, “Mano doble”.
El origen del mandoble lo ubicamos a la primera mitad del siglo XIV, cuando la proliferación de las armaduras de placas hizo necesario un tipo de espada que, siendo una evolución de la espada de mano y media, permitiera su uso con dos manos, obteniendo así mayor contundencia, sobre todo a la hora de herir de punta, ya que el golpe de filo era cada vez más ineficaz a la vista del aumento de la protección defensiva. La función primordial de estas espadas es el golpe de corte.
Su origen bajomedieval parte de los primitivos sax nórdicos, cuya evolución desembocó finalmente en estas espadas, tras pasar por diversos modelos, cuya fabricación en un principio consistía en dar magnitud a espadas de marca, sin aderezos ni guarnición siquiera, únicamente otorgando masa y consistencia a la estructura. Se popularizó el uso de estas armas entre los pueblos germánicos, suiza y las regiones escandinavas.



El Mandoble es una espada de gran peso, de hasta 4 kg, y grandes dimensiones (de 2 a 2’5 metros de largo), que debe ser manejada con ambas manos para hacerlo con velocidad. Es un arma de los siglos XV y XVI empleada en combate a pie, pensada para atacar eficazmente las armaduras de placas y cotas de malla, provocando en ocasiones fracturas o hematomas graves sin necesidad de perforar la armadura. Sin embargo, su objetivo principal consistía en romper las filas de piqueros acorazados para permitir una ofensiva mayor, como las cargas de caballería.
La empuñadura de los mandobles media aproximadamente una quinta o cuarta parte del total del arma, estaban dotados de guardia de largos gavilanes en cruz y solían estar rematadas por un pomo esférico o redondo, con lo que la muñeca izquierda podía rotar encima, lo cual permitía asestar rápidos golpes y estocadas a una distancia más que respetable. Estas espadas se podían esgrimir también con una mano en la empuñadura y otra sobre el primer tercio, que no tenía filo, de forma que permitía un manejo correcto a corta distancia. Con el fin de potenciar este posible uso, o minimizar sus contrapartidas, se solían dotar también de púas en el inicio del filo, a modo de falsaguarda, para mejorar el agarre, evitar que la mano se deslizara hasta el filo y para prevenir que fuera la espada del adversario la que se deslizara por el filo hasta alcanzarle la mano.
Estas espadas fueron evolucionando a través del tiempo hasta que, a finales del sigo XV, apareció el Montante. Los montantes (concluyendo que para las espadas gigantes renacentistas emplearíamos espadón) son espadas con hojas que no necesariamente excedían siempre del metro y que como máximo llegarían a unos 120-140 cm, rectas de doble filo para uso solo cortante -en su inicio-, y cuya empuñadura, habilitada para ambas manos podía sobrepasar fácilmente el tercio de la longitud de la hoja para la buena esgrima a dos manos.




En la familia de los Montantes, existe una categoría que por sus peculiares características, merece especial atención, nos referimos, a los denominados “de Lansquenette” ó “Zweihänder Schlachtschwerter” (Espadas de batalla de dos manos).
Estos espadones, estaban concebidos para su uso exclusivamente a pie y servían para abrir paso entre las formaciones de piqueros, en el contexto de un ejército moderno. A diferencia de sus antepasados medievales, aquí si podemos hablar de una espada para un cuerpo determinado de Infantería, en este caso los Lansquenettes. Obviamente, debido a su diseño y construcción, se trata de espadas más pesadas que sus antecesoras.



Armas Medievales: La Maza

La Maza es un arma claramente ofensiva, al principio era un simple bastón con uno de sus extremos más ancho, pero la evolución la llevó a verdaderas obras de arte. El extremo solía estar hecho de bronce, plomo o hierro, y la forma variaba de esférica a cilíndrica. Los ingleses tenían su propia maza llamada “the Morning star“, formada en su extremo por una bola llena de puntas.

Se sabe que el origen de la maza es muy remoto. Durante siglos, la maza era uluceros-del-alban simple garrote endurecido a fuego y poco más. Pero durante el siglo XI, empezó su perfeccionamiento al dotarla de cabezas de bronce o plomadas para aumentar su contundencia. Ante caballeros protegidos por cotas de malla y yelmos contra los que una pica de infantería poco podía hacer, la Maza servía para producir daños internos, gracias al golpe contundente que propinaba esta arma. ero los golpes dirigidos a la cabeza solían resbalar en las angulosas y pulidas superficies de los yelmos cónicos, por lo que hubo que dotar a la Maza de nudos de pinchos o aristas para no ver desviado el golpe. Además, las aristas o púas de una maza producían heridas abiertas, mucho más temibles para el combatiente de la época debido al peligro de contraer una infección que, proseguida de una septicemia, acababa con la vida de cualquiera en pocos días.
La Maza adquirió una enorme difusión ya que era un arma ideal para la lucha de cuerpo a cuerpo, tanto a caballo como a pie. Por su similitud con los cetros, hubo monarcas que crearon para su guardia personal cuerpos de maceros, siendo el vesánico rey don Pedro I de Castilla el primero que tuvo a su servicio una unidad dotada de este arma.



Armas Medievales: Bardiche



Un Bardiche es un arma mezcla de hacha y arma enastada (con astas o cuernos). Arma que se caracteriza por tener una hoja de forma similar al de un hacha de guerra. El término de bardiche significa hacha enastada o larga y es un término arcaico.
Esta hacha berdiche fue típica de la Europa del Este y en particular de Rusia. En rusia es donde se ven más hachas berdiches con las características del hacha que aquí se representa.

Armas Medievales: El Martillo de Guerra



El Martillo de Guerra fue un arma medieval que alcanzó una gran popularidad durante los siglos XIV al XVI, en manos tanto de caballeros como de infantería para disponer de un arma eficaz y contundente en el cuerpo a cuerpo.
Se trataba de un mango dotado por un lado de una cabeza maciza, como si de un martillo convencional se tratara, y en su lado opuesto de un pico curvo muy aguzado. Algunos ejemplares iban además provistos de una pequeña moharra en el extremo del mango, muy útil para introducirla entre las uniones de las piezas de las armaduras, las rendijas de los visores o, en definitiva, de cualquier punto vulnerable.
El Martillo de Guerra estaba pensado para el combate cuerpo a cuerpo, se utilizaba para destruir las armaduras de los oponentes. La estrategia más común era llevar a varios soldados armados con maza o martillo y detrás de ellos infantería normal.


Armas Medievales: Ballesta de Repeticion


Una chu-ko-nu, literalmente «Ballesta de repetición» es una ballesta en la que las acciones de tensar el arco, la colocación de la flecha y disparos se pueden lograr con el simple movimiento de una mano. Esto permite disparar a un ritmo mucho más rápido en comparación con una ballesta normal.
Esta ballesta disponía de un sistema de palancas que permitían colocar la flecha, tensar y disparar con un solo movimiento de mano. Sus principales ventajas eran la gran cadencia de fuego y la facilidad de uso, siendo un arma ideal para equipar a levas de campesinos. En contra el poco peso de los proyectiles, lo que le proporcionaba un poder de perforación menor que las ballestas convencionales, y la dificultad de apuntar.
Sus primeros usos se remontan a la época de la dinastía Chou en el año 1064 a.c. y su último uso documentado es durante la Primera guerra Chino-Japonesa (1894-1895) donde periodistas occidentales tuvieron la ocasión de verla en acción y fotografiarla. J.G. Wood’s adquirió uno y publico un análisis de su funcionamiento posteriormente.
El chu-ko-nu estaba fabricado con bambú y metal. Sobre la ballesta se ubicaba una caja rectangular que contenía las saetas, esta abierta por la parte superior para añadir más munición cuando la carga inicial se agotaba. Accionando la palanca se recargaba y disparaba. Como he dicho anteriormente era difícil apuntar pues el arma se usaba apoyada en la cadera, sin embargo gracias a la velocidad del disparo era fácil corregir el tiro. En general el uso en batalla era parecido al de los primeros mosquetes buscando causar bajas debido al volumen de fuego que no a la puntería individual.




Datos archivados del Taringa! original
42puntos
61visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
3visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

D
Usuario
Puntos0
Posts1
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.