La cara ha sido reconstruida por el artista (y policía) brasileño “Mataleone” con la herramienta gráfica Photoshop (yo solo he añadido el fondo, la camisa y la chaqueta).
Para su desarrollo, Mataleone ha partido del cuadro original y ha ido añadiendo pelo natural, piel y barba tomada de fotografías de modelos reales.
Es curioso que uno de los "modelos"utilizados para "pintar" la barba y parte del pelo sea el famoso doctor de la serie "House" (El “Doctor House”, interpretado por el actor inglés Hugh Laurie ).
Lo podemos ver en el artículo original de Mataleone ".
A pesar de la gran cantidad de documentación de que disponemos sobre Vincent Van Gogh, su verdadero rostro durante los últimos años de su vida como artista, sigue siendo un enigma.
Mientras que de su hermano Theo y de sus compañeros y amigos de París disponemos de numerosas fotografías de la época, solo existe una de Van Gogh, realizada en Paris por su amigo Emile Bernard camino de una sesión de pintura en los puentes de Asnieres sobre el río Sena (en los alrededores de París), y en ella aparece de espaldas a la cámara .
Van Gogh (de espaldas) y Emile Bernard en Asnieres
Émile Bernard pintado por Toulouse Lautrec
Hay dos únicas fotografías de Van Gogh aceptadas por los expertos como auténticas, pero no se corresponden con la madurez del pintor ni con su corto periodo creativo (Van Gogh solo se dedicó a la pintura durante sus últimos 9 años de vida, de 1881 a 1890). En estas fotos podemos ver a Vincent con 13 y con 18 años.
En la fotografía de niño aparece muy serio con una mirada penetrante poco normal para un niño de 13 años.
En su gran frente son imperceptibles las cejas y su mandíbula es muy pequeña comparada con la parte superior de su cara.
Estas características coinciden con algunos de sus autorretratos y con la mayoría de las descripciones de sus amigos.
La fotografía de Vincent Van Gogh con 18 años mantiene la misma mirada inteligente y penetrante, aunque sus labios más gruesos no coinciden con los de la foto anterior ni con los labios huidizos y perdidos entre la barba del Van Gogh maduro. Su frente también es muy amplia, y las cejas tampoco se distinguen.
No existe ninguna fotografía más. Esta extraña carencia de imágenes fotográficas del Van Gogh adulto, durante sus 9 años como artista, contrasta con la gran cantidad de imágenes de sus familiares, compañeros pintores y amigos que existen.
Johanna y su querido hermano Théo
Probablemente a Vincent la fotografía no le interesaba en absoluto, porque en ella aparecía una copia vulgar de la realidad sin ningún análisis del artista, y esto era lo más opuesto a su propio estilo personal basado en la interpretación, la abstracción y la imaginación.
Pero resulta increíble que Van Gogh no fuera fotografiado en algún momento junto a sus amigos, o junto con su hermano Théo o su joven esposa Johanna. En Francia la fotografía se encontraba en pleno auge, y muchos de sus amigos pintores también se interesaron por este medio no como una técnica de expresión artística, sino como una ayuda documental, para retener apuntes de un modelo o de una escena y poder pintarlos después en el estudio.
Asnieres, primavera 1887.
Lo más probable es que fuera el propio Vincent quien destruyera las fotografías en las que aparecía y que estuvieran a su alcance, quizá porque no se identificaba con la imagen con la que se veía representado en ellas.
Van Gogh le dio la espalda a la fotografía , tal como aparece en la única imagen fotográfica de esta época que tenemos, tomada por su amigo Emile Bernard camino de una jornada de pintura al aire libre en los alrededores de París.
En los 125 años que han transcurrido desde su suicidio, solo hemos encontrado una nueva imagen fotográfica(un Daguerrotipo) que los expertos han identificado como probablemente tomada al artista. No obstante el Museo Van Gogh de Ámsterdam que se ha autodesignado como la máxima autoridad en el pintor (aunque en realidad su aprendizaje y todas sus obras maestras las realizó en Francia, bajo la influencia de pintores franceses) ha rechazado su autenticidad, y no existe unanimidad de que realmente sea una imagen del pintor.
La analizaremos con detalle al final de este artículo
LA COMPOSICIÓN DE AUTORRETRATOS DE PHILIP SCOTT JOHNSON
Los 37 autorretratos que Vincent nos ha dejado tampoco sirven para identificar claramente su verdadero rostro. A lo largo de su ejecución su estilo fue evolucionando mientras experimentaba con distintas técnicas pictóricas y diferentes tipos de pincelada, mostrándonos una interpretación de su rostro con una fisonomía tan cambiante que a lo largo de sus autorretratos parece ir rejuveneciendo en vez de envejecer, y existen diferencias tan grandes entre muchos de ellos que podrían parecer retratos de personas diferentes.
En de Philip Scott Johnson se puede apreciar de una manera muy plástica los tremendos cambios fisonómicos entre los distintos autorretratos del pintor.
Ya conocemos por otro artículo de este Blog, un video precioso de Philip Scott Johnson dedicada a la mujer en el arte , pero todos los retratos del rostro femenino procedían de distintos pintores de distintas épocas y diferentes estilos artísticos. En la composición que ahora mostramos, el autor y la persona retratada son la misma: únicamente Vincent Van Gogh. Sin embargo los cambios son impresionantes.
LOS AUTORRETRATOS DE VAN GOGH
En los dos años que vivió en Paris, en el "barrio de los pintores" (en Montmatre), pintó 27 autorretratos y en una carta a su hermana le hace el siguiente comentario:
"Es mi intención demostrar que se pueden hacer muchos
retratos diferentes de la misma persona."
De los casi 40 autorretratos que se conservan de Vincent, es imposible saber cual de ellos guarda un verdadero parecido con el artista: Todos y Ninguno a la vez.
Probablemente todos tienen algo de su fisonomía, pero también contienen el estado de ánimo con que los creó, y nos muestran también su tremenda soledad, pintándose a si mismo una y otra vez como el modelo de sus obras(igual que en Arlés, cuando pintó su silla vacía ). Sus autorretratos son interpretaciones que reflejan más el alma atormentada del pintor que su propia imagen, y nos muestran a menudo su estado mental profundamente deprimido, con una mirada penetrante casi en el límite de la locura.
Por eso partiendo únicamente de los autorretratos del artista de los que disponemos, es imposible hacernos una idea de cual fue el verdadero rostro de Van Gogh.
En esta imagen aparece un “Mosaico” de Autorretratos ordenados cronológicamente, podemos ver las enormes diferencias entre todos ellos, los enormes cambios en su fisonomía que probablemente se alejan del verdadero rostro de Vincent.
También podemos ver el impacto que tuvo en su estilo el contacto con la pintura impresionista en París: Durante los dos años (1886, 1887 y principios de 1888) que permaneció en esta ciudad pintó 27 autorretratos. En ellos vemos claramente la evolución de su estilo y su pincelada que se van haciendo progresivamente más libres y llenos de luz y de color. Estas pinturas corresponden a la primera fila del “Mosaico”.
El primer autorretrato data del año 1886 y su estilo es aún muy clásico. Sus rasgos y su aspecto envejecido no se parecen en nada a los dos siguientes hechos el mismo año. El cuarto y el quinto también son de París creados el año siguiente (1887) y en ellos se aprecia ya perfectamente como ha ido evolucionando su estilo.
El siguiente es el "Autorretrato con sombrero de fieltro”, fue pintado también en Paris entre 1887 y 1988. Se nota ya claramente la influencia impresionista tanto en los colores como en las pinceladas muy visibles, cortas e irregulares.
El último cuadro de esta etapa de su vida en París es del año 1888 (es el de la esquina superior derecha del "Mosaico". En este autorretrato el artista aparece como pintor junto a su caballete. Esta imagen seguramente tiene un alto parecido con el pintor, según el comentario de Johanna la esposa de Theo, más adelante la revisaremos en detalle.
En la segunda fila podemos ver tres de los retratos realizados por el artista en Arlés, ciudad al sur de París a la que"huyó" lejos de la gran ciudad, en busca de paisajes rurales más soleados. En Arlés convivió con Paul Gauguin y comenzó a dar señales de sus problemas mentales cortándose el lóbulo de la oreja izquierda el día antes de la navidad de 1888 y acabando en un manicomio.
En uno de estos tres retratos de Arlés aparece con la cabeza y la oreja vendada: la orejaderecha en el cuadro ya que con toda seguridad pintó este retrato mirándose en un espejo, aunque en los autorretratos de Van Gogh a menudo encontramos bastantes cosas sorprendentes.
El "Autorretrato con la oreja vendada" fue pintado en 1889 es uno de los pocos cuadros de Van Gogh que aún se encuentra en manos privadas. Fue vendido a principios de los años 90 por un precio de entre 80 y 90 millones de dólares a una importante familia coleccionista (Colección Niarchos) por lo que sería el cuadro más caro jamás vendido del pintor.
Es un hecho muy conocido que Vincent únicamente consiguió vender un cuadro en toda su vida. La pintura "La Vigne rouge " (La viña roja) fue comprado por la pintora y coleccionista Anna Boch, hermana de su amigo el también artista Eugenio Boch, del que existe un retrato realizado por Vincent Van Gogh.
Los tres autorretratos de Arlés tampoco parecen de la misma persona, sobre todo el retrato sin barba en el que sus rasgos son de una persona muchísimo más joven que en el primer autorretrato de la pipa de París creado dos años antes.
Los restantes autorretratos de la fila inferior del mosaico, fueron pintados durante su estancia de algo más de un año en el manicomio de Saint-Rémy.
El primero es el famoso autorretrato de 1889 en tonos azules que ya habíamos visto al comienzo de este artículo. Este cuadro es uno de los más conocidos del artista y es la imagen con la que habitualmente se reconoce a Vincent Van Gogh, aunque es bastante probable que sus verdaderos rasgos fueran muy diferentes.
Lo pintó en Septiembre de 1889 (10 meses antes de su suicidio), usando casi toda la gama de colores fríos: Diferentes tonos azules para su traje y el fondo y tonos verdes para su piel, que contrastan con el color complementario rojizo, con el que pinta su barba y su cabello. Su mirada es penetrante, casi enloquecida, y aparecen ya los torbellinos espirales que caracterizan todas sus obras durante su último periodo de crisis. Son los mismos torbellinos espirales que aparecen en el cielo de la “Noche estrellada” , cuadro que también pintó durante el año que permaneció en el manicomio de Saint-Rémy.
El siguiente autorretrato también fue pintado en el manicomio de Saint-Rèmy, casi simultáneamente al anterior, de acuerdo con los comentario en sus cartas a Théo. En vez de estar compuesto utilizando la gama de los colores fríos, fue pintado en base a la pareja de colores complementarios amarillo-violeta, lo que produce un contraste violento con el que seguramente quería describir el estado emocional en el que se encontraba en esos momentos. De nuevo aparece algún rasgo de locura en su mirada. Su cara es de un tono amarillento pálido enmarcado por el fondo violeta oscuro y por su ropa también de color azul-cyan.
Este cuadro probablemente fue pintado mirando a un espejo, si nos basamos en la oreja visible y en el botón de la blusa (cosido en la solapa derecha), sin embargo aparece sujetando la paleta con la misma mano, lo que sería incorrecto para una persona diestra. El siguiente es el autorretrato sin barba de 1889. No es uno de los mejores del pintor, y además su parecido es mínimo ya que el pintor aparece mucho más joven que en sus primeros autorretratos de Paris.
Lo hizo como un regalo para su madre en su cumpleaños, y a pesar de ser un cuadro de poca importancia fue vendido en 1998 por 71.5 millones de dólares (cerca de 100 millones actuales) en una subasta en la galería Christie´s de Nueva York, durante la anterior crisis económica mundial. Se trata del último autorretrato “autentificado” pintado por Van Gogh ya que se duda de la autenticidad del siguiente.
Este último autorretrato, probablemente falso, sería el único en el que se ve la oreja mutilada del pintor. Como podemos ver se cortó únicamente el lóbulo de la oreja izquierda y no la oreja completa, como suele creerse.
Si realmente pintó Vincent este cuadro, no lo pudo hacer mirándose en un espejo, ya que entonces la oreja que parece cortada no sería la correcta (la izquierda).
Vincent pasó sus últimas semanas de vida en Auvers-sur-Oise, en el Norte de París siguiendo tratamiento "homeopático"con el Doctor Gachet, y allí pintó algunos de sus mejores cuadros : algunos jarrones con flores y rosas, Almendros en flor , paisajes del Río Oise, varios retratos del propio Doctor Gachet y su famoso cuadro: "La Iglesia de Auvers" ,pero ya nunca más volvió a retratarse a si mismo, hasta el día de su suicidio.
Sin embargo el propio doctor Gachet (que era un mal artista y peor médico)fue quien pintó el último retrato de Vincent en su lecho de muerte.
Vincent por el Dr. Gachet 1890
EL RETRATO DE THEO
Es tal la disparidad de rostros con los que aparece en sus autorretratos, que hasta hace unos meses (Junio de 2011) , no se ha descubierto que uno de los autorretratos oficialmente aceptados como de Vincent Van Gogh, era en realidad un retrato de su hermano Théo con el que convivió en París.
Hasta ahora se pensaba que Vincent no había retratado nunca a su hermano, pero ahora sabemos que en el año 1887 Theo posó para Vincent, con el mismo sombrero de Paja que utilizaba el pintor para sus sesiones de pintura al aire libre.
Probable retrato de Theo de 1887
Theo Van Gogh en 1886
Un investigador del museo Van Gogh de Ámsterdam (Louis van Tilborgh), también ha identificado a Theo por la forma de la oreja, mucho más redonda que la de Vincent, como también podemos ver en la fotografía de Theo de la misma época.
Theo y Vincent juntos, después de 122 años

