te quiero sino porque te quiero
y de quererte a no quererte llego
y de esperarte cuando no te espero
pasa mi corazón del frío al fuego.
Te quiero sólo porque a ti te quiero,
te odio sin fin, y odiándote te ruego,
y la medida de mi amor viajero
es no verte y amarte como un ciego.
Tal vez consumirá la luz de enero,
su rayo cruel, mi corazón entero,
robándome la llave del sosiego.
En esta historia sólo yo me muero
y moriré de amor porque te quiero,
porque te quiero, amor, a sangre y fuego
Podrá nublarse el sol eternamente;
podrá secarse en un instante el mar:
podrá romperse el eje de la tierra
como un débil cristal.
¡Todo sucederá! Podrá la muerte
cubrirme con su fúnebre crespón,
pero jamás en mí podrá apagarse
la llama de tu amor.
Mientras me hablabas y yo te miraba,
se detuvo el tiempo en medio instante:
el amor me llamaba y yo le obedecía.
Mientras me susurrabas y yo te amaba,
se alzaron los sentimientos,
mandó tu voz,
el cielo se hizo visible en tus ojos,
y yo pronuncié el querer en tus labios.
Fue una mirada,
un frenesí de besos,
una lujuria de sentimientos.
Fue un instante sin fin,
sin tiempo para soñar.
Y entonces despertamos,
... y seguimos amándonos.
Eres tú!
Quien puede hundirse en lo profundo de mis ojos
y nadar en el océano de mi alma
porque si estás conmigo,
sus aguas son tranquilas, son mansas.
¡Eres tú!
Quien puede caminar en mis pensamientos
y viajar en mis dulces sueños,
puedes latir en mis adentros igual que mi corazón
¡Y volar en mis alientos!
¡Eres tú, solo tú!
Quien puede vivir en mi
sentir mi sangre, tocar mis entrañas,
acariciarme el alma, ser mis ideas,
mis sentimientos, ¡mis reflejos!
¡Eres tú!
Quien tiene en movimiento la máquina que mantiene viva
Tú, puedes darme ¡o quitarme la alegría!
¡Ese eres tú!
El que tiene la magia, el que tiene el poder...
...De mantenerme viva
Querida /o mía / o:
Te quiero en lo más profundo de mi alma, de mi ser… de mi vida. Te quiero como no quise nunca, pues hasta que no te conocí, no conocí el verdadero significado del verbo amar. Te quiero, más allá de la pasión y de los sentimientos. Recorriendo el verbo querer en cada instante, saboreando el tu boca el sentir de ti.
Te quiero cada día, cada instante, cada pensamiento, cada mirada, cada palabra. Te quiero en tu recuerdo, en tu presencia. Te quiero en mi añoranza de ti.
Te quiero sin pedirte nada a cambio, simplemente te quiero. Y aunque tú no me quisieras, yo te seguiría queriendo eternamente igual.
En fin, te quiero tanto que me faltan las palabras para expresar este sentimiento.
Lo comprobarás... queriéndome.
Tuyo (a)
